Frank Tamanaco Piedrahita analizó la actuación de la Vinotinto Sub 15

Luis Vílchez / @lvilchez8-. La selección nacional sub-15 no pudo clasificar por primera vez a la segunda ronda del Sudamericano, pero sí dejó buenas postales en el funcionamiento. La pelota quieta y los planteamientos tácticos mostraron la huella de trabajo en un grupo de muchachos que en un año y monedas estará compitiendo por ir a Mundial sub-17.
La Vinotinto quedó tercera en el grupo A, por detrás de Brasil (campeón del torneo) y Colombia. Sus resultados fueron: 1-1 ante los cafeteros, 1-1 frente a los amazónicos, cayó 2-0 contra Bélgica, victoria 2-0 ante Bolivia y cerró con empate 0-0 versus Perú. El balance para Tamanaco Piedrahita fue positivo y lo analizó en Balonazos.
¿Cuál es su balance del Sudamericano sub-15? Enfocándose en la idea de juego…Todo salió como lo habíamos planeado. Todos los partidos a nivel internacional en este tipo de torneos son muy complicados. Antes se notaba como había muchas diferencias tácticas entre partido y partido, como de nivel individual entre selección y selección. Ahora son muy pocas las diferencias. Las diferencias están marcadas por los planteamientos de juego. Los resultados marcan los homogénea que fue el torneo.
Nosotros tácticamente siempre construimos un equipo desde el fondo. Nuestra primera línea buscamos tener un arquero que nos transmitiera seguridad, a pesar de que el torneo que se está realizando (Serie Élite sub-17) solo tenemos seis porteros de los 40 que hay jugando. No hay una gran amplitud, pero llevamos tres porteros que desde que iniciamos el proceso de observación llenaban las características. De ahí en adelante armar una columna vertebral que sus centrales que cuando inicie el partido y tu rival tenga centrales 1,83 como promedio de estatura pudiésemos tener igualdad.
Siempre estuvimos tranquilos con la columna vertebral desde el proceso de observación, luego se trabajó con los clubes y sus entrenadores. Y no es fácil conseguir una esto en los primeros seis meses. Luego de buscar un poco de solidez en el fondo y llevamos a estos jugadores a Colombia, en el Campamento PAN, empezamos a notar que realmente nos estábamos haciendo sólidos desde el fondo, importante para ser competitivos.
Luego nos encontramos con volantes de primera línea, que es lo que realmente necesitamos para este tipo de torneo. Siempre sumándole la condición de cumplir con el perfil de futbolista de selección. Conseguimos volantes de creación, que en el proceso anterior no encontramos. Ese volante de creación que fuera superior en categorías más inmediatas y marcara diferencias. En esta generación encontramos volantes generadores de fútbol que podían jugar por fuera y por dentro. Para terminar esta columna vertebral tuvimos los jugadores de área. Tuvimos la oportunidad de llevar dos jugadores de área muy buenos, que van a dar de que hablar en el futuro. A partir de ahí construimos el equipo para ser competitivos, indiferentemente del rival que tuviéramos por delante.
Con Brasil sabíamos a lo que venía e iba a atacar con los dos laterales, con los internos interiorizándose para tener cuatro jugadores por dentro y dos por fuera. Los controlamos muy bien. Los cuerpos técnicos tenemos que mostrarles criterios de cómo ganar los partidos y en categoría sub-15 es importantísima la pelota parada. Hay que manejar muy bien las variantes y los detalles en la pelota detenida. ¿Por qué hacer daño por esta vía? Porque los niveles de atención en estas categorías son muy débiles y se construyen goles mediante los errores del equipo contrario. Ahí nos hicimos fuertes.
Lamentablemente no tuvimos la cantidad de microciclos para que el jugador siguiera evolucionando, pero hubo partidos internacionales donde realmente el jugador puede ir evaluando y corriendo. Este torneo sub-15 fue espectacular para el crecimiento de los jugadores y para la sub-17 que estará jugando en 13 meses. La fortaleza de este proceso fue muy buena.

¿Con cuál partido o jugada puede resumir el trabajo hecho? ¿Con cuál postal se queda? Hubo jugadas increíbles, fueron demasiadas. Nuestra secuencia de juego por costado, la interiorización de nuestro volante externo por izquierda, que nuestro volante de creación natural, Jesús Castellanos. La manera que nuestro lateral izquierdo se incorporaba de defensa a ataque. Nosotros nos hicimos muy fuertes por banda, con nuestros secuencias de costado con nuestros laterales. Tuvimos la oportunidad de tener un lateral por derecha, que hace vida como central, pero tiene tres años trabajando en primera división como fue nuestro capitán, Alex Custodio. Su personalidad para hacer jugar al equipo por los costados fue impresionante.
Da la sensación que al momento de definir no había esa calma y el remate se iba desviado, un aspecto que se vio en todas las selecciones ¿Es propio de la edad o es la falta de frescura? Ahí hay mucha tela que cortar y hay muchos detalles. Nosotros llevamos dos 9 de área, pero ¿qué pasa cuando llevas a dos nueves de área? En un momento determinado ya ellos pueden darte un nivel máximo en los primeros dos partidos. Que juegue contra Colombia y luego contra Brasil para sumar 170 minutos en 48 horas es imposible que rindan igual. Fueron cinco partidos en 10 días. Nosotros debimos haber llevado cuatro nueves, pero dónde los llamamos si no los tengo. Los jugadores de área para el tercer partido no tenían la fuerza para iniciar el partido, necesitaban de 24 a 48 más de recuperación para poder tener un mejor rendimiento.
No es fácil y a Brasil le pasó, al igual que Argentina. Pero son paises donde uno encuentra que tiene 300 o 400 jugadores que juegan de nueve, pero nosotros tenemos en teoría 40, porque tenemos 40 equipos élites. Te cuento algo, los jugadores están participando en un torneo de 16 años, pero el 90 por ciento de sus alineaciones son de 16 años. Pero nuestros jugadores de 14 y 15 años son muy pocos los que juegan en los clubes del torneo de 16 años. Cuando vamos al escenario de los 40 equipos, de cada 15 conjuntos juega un “9” 2004 (año del este Sudamericano sub-15), todos los delanteros que juegan son 2003.
El único equipo que fue atrevido y que colocaba siete u ocho jugadores 2004 era La Guaira, porque venía de ser campeón 2004 del país y apostó al desarrollo. Cuando ves la convocatoria hay una mayor cantidad de jugadores de La Guaira. Cuando voy a la final son Zamora y Caracas en la sub-17. Zamora usa uno o dos jugadores 2004 y Caracas usa dos y algunas veces usa tres. Cuando ves el torneo Sudamericano fue 2004. Son muy pocos los 2004 en los equipos Élites y hay que ampliar la cantidad de jugadores de este año que jueguen en su equipo, porque es la única manera de poder ampliar los jugadores por posición.
El año pasado el torneo si fue de jugadores 2004 y todos los equipos colocaban jugadores de esa edad. Gracias a Dios el año pasado tuvimos la oportunidad de observar 2004 en todas las posiciones. Nos informaron que el año que viene se repiten las generaciones, por lo que vamos a tener un torneo donde el 95 por ciento sigue siendo 2003 y cómo vamos a incorporar jugadores a la selección. Va a ser complicado para los seleccionadores sub-15, porque lo técnicos van a colocar las años impares, porque son la de turno.

La pregunta más popular: el lateral izquierdo. En este torneo tuvimos a Adrián Palacios, un cometario sobre él… Mientras yo sea seleccionador nacional pienso que todos los procesos de selección deben haber laterales por izquierda zurdos, más cuando uno va a los clubes y los encuentra. De repente no en su totalidad. ¿Qué recomendamos a los clubes? Qué manejes sus perfiles naturales porque su funcionamiento será mucho mejores. En radar tuvimos seis laterales por izquierda.
Llevamos dos laterales con margen de crecimiento para los procesos de selección, hay uno que no pudo jugar. Pero este que no jugó fue por el excelente nivel que tuvo Palacios, aunque pudo haber rendido igual o mejor que Palacios. Pudimos rotar, pero Palacios notamos que físicamente estaba intacto y entre partido respondió bien a la expectativa, además sumaba cuatro partidos internacionales en Trinidad y Tobago (…) Aprovechamos también un central zurdo (Carlos Rojas) para que nuestro volumen de juego y secuencia, teniendo un volante de creación por ese lado, era nuestra imagen en el Sudamericano.
Con su experiencia y teniendo en cuenta que los respeten las lesiones ¿Cuántos de estos jugadores ve haciendo la escalera hasta la absoluta? Solo un número, sin nombres puntuales… No soy adivino, pero sé que van a tener la oportunidad del proceso sub-17. De volver a vivir un proceso importantes. El 40 por ciento cumple en enero y el 30 por ciento entre febrero y marzo. Hablamos de jugadores que estarán listos para debutar en primera como en copa o en liga. Mi recomendación para los clubes teniendo en cuenta que son jugadores que sumaron minutos importantes en el Sudamericano puedan sumar minutos en el profesional, en momentos determinados. De ahí va a partir que te diga cuántos van a ser. Ellos vivieron una etapa importante y como seleccionador estoy contento de cumplir esta etapa.
Lo principal fue no equivocarse en la elección, hay gente que no me habla o no me trata porque no sumo al hijo de este o al que me recomendaron. Es cuestión de criterios y no me puedo equivocar en un nombre que no pueda aportar en el proceso. No es de nombres o de grupos, esto es de procesos. También es cómo se desarrollan en sus clubes (…) Varios de estos jugadores tiene el perfil para seguir creciendo y llegar a ser un jugador de selección mayor, no le tengan dudas de eso.
Viene de dos procesos sub-15 y dijo que este grupo le encantaba ¿Seguirá con ellos en la sub-17 o afrontará su tercer ciclo sub-15? Como seleccionador tengo una identidad muy clara en mi vida. He dirigido 25 años en primera y segunda división, pero siempre por accidente. Me caracterizo por categorías menores. En este momento estoy en manos de la Federación Venezolana de Fútbol y el profesor Rafael Dudamel, que son los que deciden. Estoy para servir, esta es mi pasión y estudio más mi carrera. Me siento bien indiferentemente la categoría que me toque dirigir. Estoy para servirle a mi país.







