Fabimar Franchi, la venezolana al frente del fútbol femenino en Conmebol

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El fútbol femenino venezolano no solo ha crecido dentro de las canchas, sino también en las oficinas. Desde hace tres años, una criolla ocupa el cargo de gerente del balompié de mujeres en la CONMEBOL. Fabimar Franchi Benavides es esa representante vinotinto en los despachos, porque en este deporte el triunfo no solo se construye en la cancha. La egresada de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello habló con Balonazos de su carrera, del fútbol nacional y de los planes de CONMEBOL.
La charla se dio previo al triunfo 2-0 de Brasil sobre Venezuela, en el triangular final de la CONMEBOL Liga Sudamericana, en CNAR “Evelio Hernández” de San Felipe. La ex trabajadora de Conatel y PepsiCo Venezuela también tiene el cargo de gerente de sostenibilidad en el ente rector del fútbol sudamericano. La directiva tomó unos minutos en medio del ajetreo que significa la organización de un partido, dejó el mate (típica bebida sureña) de lado y contestó amable todas las preguntas con un leve acento paraguayo. Cabe destacar que la sede de la CONMEBOL queda en Luque, Paraguay.
Tiene el cargo de gerente de sostenibilidad y de fútbol femenino en la CONMEBOL, puede explicar cuáles son sus competencias en esa labor… Me toca liderar un grupo, tanto de mujeres como de hombres, que llevamos adelante el desarrollo del fútbol femenino desde la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL). Nosotros tenemos la responsabilidad de hacer crecer el fútbol femenino, que evolucione en toda Sudamérica. Tengo tres años en el cargo. También hago parte de la dirección de desarrollo, que es liderada por Gonzalo Belloso. Trabajo junto a él y dos grandes figuras del fútbol sudamericano: una brasileña que se llama Aline Pellegrino y Rosana Gómez, argentina. Dos exjugadoras con mucha trayectoria, con quienes llevamos el desarrollo del fútbol sudamericano.
¿Cómo se dio su llegada a la CONMEBOL? En Venezuela estudio Economía, trabajó con Conatel y Pepsico, pero dónde entra el fútbol ahí. ¿Dónde nació esa pasión por el balompié? En todas las anteriores ocasiones, en mis otros trabajos, me tocó utilizar el fútbol como elemento transformador de la sociedad y de las comunidades, para generar progreso y transformaciones, tanto en los comportamientos como en las conductas. Crear nuevas oportunidades dentro y fuera de la cancha. Generar valores, crear compromiso y disciplina. El fútbol es un elemento que va más allá de solo pensar en la profesionalización de la disciplina.
También de como genera oportunidades para generar mejores ciudadanos, inculcar valores, crear oportunidades para crecer, no solo como jugadoras, sino como: arbitras, como gerentes, abogadas de derecho deportivo, periodistas deportivo, economistas dentro del mundo del negocio que representa el fútbol; que necesita verse ya no solo como una industria familiar, sino que tenga: un pensamiento de planificación, de marketing, incorporar elementos más técnicos para la promoción y el desarrollo de la disciplina.
Mientras que en las categorías menores se busca una formación integral, desde la capacidades técnica-motrices hasta la capacidad de gerencia. Gerenciar tu propia vida, crear valores y aprender del trabajo en equipo. Porque el futbol es mágico, te da una pasión que te permite construir, te permite llegar a las personas que te vienen a ver y enviar un mensaje de cómo vivir siendo consecuente con el trabajo en equipo, solidaridad y colaboración. Incluso te enseña resiliencia, porque tienes equipos que pierden y siguen trabajando o equipos muy buenos que pierde, pero tienen la capacidad de reinventarse. Habilidades que aprendes viviendo del fútbol.

¿Jugó Fútbol? Porque estudio en la Universidad Católica Andrés Bello y allí UCAB Spirit fue una referencia… Jugué en la universidad, pero espero que ninguna de mis compañeras se acuerde. No tendrán buenos recuerdos [risas]. Yo era de las que siempre estaba ahí, de las que aseguraba que se jugará. La número 11 que siempre tenía que estar para que el partido se pudiera dar, porque siempre me gustó lo que inspira y lo que mueve este deporte. La pasión que te genera el compartir con tus amigas y la gente que te va a ver.
¿Recibió la llamada de la CONMEBOL o usted se postuló para el cargo? Uno maneja la figura de Laureano González, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, como el primer vicepresidente de la CONMEBOL. Pero usted también es una venezolana con un cargo alto dentro de esa institución…Fue una búsqueda que la CONMEBOL hizo a nivel global, como parte de su proceso de transformación para convertirse en una organización profesionalizada técnicamente. Buscó varios perfiles internacionalmente y me encontró. Estaba en un momento que estaba buscando nuevas oportunidades de desarrollo personal y profesional, me invitaron a ser parte del equipo junto al presidente Alejandro Domínguez.
Dentro de la CONMEBOL trabajan personas de Brasil, Colombia, Argentina… de toda Sudamérica. Hay representación de todos los países en los 150 funcionarios que trabajamos en CONMEBOL. Para nosotros es un reto día a día. Soy una bendecida de estar rodeada de tanto talento que me acompaña y enseña, que están abiertos para llevar adelante esta profesionalización de la gestión del fútbol, importante para tener logros. Hay que acompañar el talento con la gestión. Una gestión trasparente, ética, de colaboración y servicio que hacemos desde la CONMEBOL para toda Sudamérica.
CONMEBOL en fútbol masculino es la gran potencia junto a la UEFA. Pero en femenino se ve rezagado con respeto a Concacaf y Asia. ¿Cuáles son los planes, además de la Fiesta Sudamericana de la juventud, para acotar esas distancias? En la CONMEBOL, en los últimos tres años, hemos creado tres categorías nuevas: sub-14, sub-16 y sub-19, de la cual hoy (domingo 9 de febrero) llevamos a cabo la final. Creemos que hace parte de esa necesidad de estructura, para hacer crecer la disciplina en femenino, porque es un deporte que no se jugaba históricamente, incluso en Brasil estuvo prohibido hasta el año 83. No se jugaba el futbol oficialmente ni se tenía registro de jugadoras.
La CONMEBOL ha tenido logros muy importantes en los últimos tres años, enfocada en crear una estructura y una plataforma de torneos que permita el juego, que te de las oportunidades de jugar. Adicionalmente creo otras disciplinas, ya que innovamos dentro del fútbol playa femenino y hemos creado también nuevas oportunidades para el futsal. Es la suma de varias iniciativas que desde la CONMEBOL se realizan y cada una de las federaciones está cumpliendo.
Somos la única federación que hace parte de la FIFA que obligó a todos sus clubes masculinos que participan en Copa Libertadores y Copa Sudamericana (94 equipos), a que deben tener dos categorías femeninas: una adulta y otra formativa de cualquier edad. Eso lo que hace es promover la disciplina, que se realice la actividad deportiva dentro de los clubes, que son los que finalmente los que nutren a las selecciones. Es una articulación de diferentes iniciativas que facilita el plan que tenemos al 2023, que un plan de largo plazo donde hacemos inversiones, tantos directos desde la CONMEBOL, como a través de las federaciones para impulsar el fútbol femenino en toda la región.
¿Qué sucede? Tenemos un rezago comparado con otras regiones. Hay un rezajgo incluso social. Pero somos ricos en talentos y esa es nuestra mayor ventaja con respecto a otros continentes. En Venezuela el talento, es evidente, por suerte soy venezolano, y te das cuenta de esa calidad. Cuando me criaba en el fútbol, lo que teníamos era béisbol, no tenías una profesionalización de esa disciplina. Ahora observas como las chicas desde muy pequeñas están jugando fútbol y tienen referencias.
La Federación Venezolana ha hecho inversiones importantes en esta infraestructura (CNAR “Evelio Hernández”) donde hoy se está llevando a cabo la competición. Es una muestra de eso. El trabajo que ha venido haciendo Venezuela en los últimos años es un reflejo. Incluso buenas actuaciones en Mundiales femeninos antes que masculino. Tenemos más reconocimiento. Tenemos una embajadora venezolana, Deyna Castellanos, que es un gran referente. Tenemos además grandes chicas que están creciendo, se están desarrollando y obteniendo oportunidades fuera del país.
El talento está y las iniciativas se están construyendo. Es un proceso humano, el cual requiere que se acompañe de actividades y de esas decisiones. Nos sentimos orgullosísimas cuando vemos que las chicas pasan de la categoría sub-14 a las sub-16, luego a la sub-19. Hoy vemos que en Brasil sub-19 hay dos chicas que comenzaron con nosotros en las ligas de desarrollo sub-14, ese es el objetivo.
¿Cómo se evalúa el crecimiento de Venezuela dentro de la CONMEBOL? El único país que no ha ido a Copas del Mundo ni ha alzado una Copa América, pero que desde hace años dejó de ser la “Cenicienta” …Venezuela es un ejemplo para el resto de los países, del trabajo que realizan y el talento que tienen las chicas. Nosotros creemos que Venezuela tiene mucho más por crecer y demostrar. Los resultados lo están dando. Venezuela quedó primera en la Zona Norte de la CONMEBOL Liga Sudamericana sub-19 y aquí estamos viendo una muy buena actuación.
En la actualidad se vive una ola de feminismo y de búsqueda de igualdad. En la final de la Copa del Mundo femenina del año pasado se escuchó desde las gradas el grito de: Equal Pay. Hablaba del rezago social y como antes no se veía de buena forma que una mujer jugará fútbol. Se ve en Argentina una Macarena Sánchez que luchó por un fútbol profesionalizado y lo logró. ¿Qué tanto ayuda a la CONMEBOL estos movimientos de feminismo e igualdad, que son globales? La igualdad tiene que estar dirigida desde nuestro punto de vista desde la profesionalización de la disciplina, que no necesariamente implica la profesionalización en estricto rigor del equal pay. Son procesos que van consecutivamente. El mercado del futbol masculino está desarrollado y todavía sigue en crecimiento. En el caso del mercado del femenino todavía está en crecimiento, desde el punto de vista normativo o de las canchas donde juegan. Entonces es un proceso que va acompañado uno del otro, no es solo llegar al equal pay, sino que tiene que haber una profesionalización de toda la disciplina. Es una suma de elementos dentro del sistema que deberían apoyar y que van a hacer que se tenga incentivos para que una jugadora se dedique a ser una profesional del futbol.







