César González: “El año que estuve en Brasil aprendí mucho de fútbol”

Luis Vilchez / @lvilchez8.- En una Liga Futve donde la lozanía de sus futbolistas es la carta de presentación, los futbolistas de experiencia asumen un rol imperial como mentores, dentro y fuera del campo. Uno de esos líderes es César González, que a sus 37 años es uno de los mejores argumentos del Monagas SC. “Maestrico” ha repetido presencia en las dos últimas jornadas del “11 Ideales” del campeonato.
El volante creativo suma un gol(azo) de tiro libre y se ha vuelto el dueño del mediocampo azulgrana. González habló para Balonazos de su actualidad en el oriente del país, sus movimientos en el campo, su rol como guía para los juveniles, sus compañeros en la primera línea, entre otros temas. Esta conversación fue previa al partido ante Gran Valencia, de la jornada 6 de la Liga Futve.
Primero hablar de tu actualidad. Has podido jugar todos los partidos de Monagas de titular y los últimos los has culminado en campo. ¿Cómo te sientes en lo físico y cuál crees que han sido las claves para ese rendimiento en Monagas? Primero que todo, darle gracias a Dios por la oportunidad que tengo de volver al equipo de mis amores, el Monagas. Agradecido por regresar después de tantos años. He culminado los partidos porque me he sentido bastante bien físicamente, mentalmente y futbolísticamente. El cuerpo técnico que tenemos está en todos los detalles y están pendientes de todos los jugadores.
La exigencia de los entrenamientos es de altas intensidades, eso me ha ayudado a mantenerme físicamente, porque por mi carrera a lo largo de los años, donde he jugado en el fútbol del exterior, como el fútbol argentino, las exigencias son constantes y mi cuerpo está adaptado a ese ritmo. A pesar de mi edad, me he sentido bastante bien. Es normal que tenga algunas molestias, pero todo eso lo he sabido sobrellevar, por eso mi rendimiento de hoy en día.
Jorge Valdano siempre dice que el fútbol es un estado ánimo. ¿Cuánto ha influido lo mental y esa alegría del regreso a tu casa para producir ese rendimiento plasmado en las canchas? La verdad es que me siento bastante feliz por volver a mi tierra y con mi gente. Puedo entrenar en cancha de césped natural, que es lo que uno desea como futbolista. A veces las canchas artificiales son un poco rectas para uno que tiene cierta edad. La motivación que tengo hoy en día me ha ayudado a superar todo, a tener confianza y dar lo mejor de mí. Estoy muy feliz de volver a mi equipo y jugar cada partido, que lo hago con una gran emoción y con una gran responsabilidad. Lo disfruto al máximo, que es lo más importante. Estoy feliz acá.

Todos los jugadores después de los 30 años tienen que cambiar su juego y saber dónde correr. Un ex compañero tuyo como Juan Arango llegó a comentar que cuando llegó a Alemania no podía hacer lo mismo que en Mallorca. Aprendió a ubicarse mejor. ¿Cuándo o en cuál club empezaste tú esa transición de entender más el juego y no correrlas todas, sino ubicarse mejor? No es correr todo el tiempo, no es correr por correr, no es correr para tener más kilómetros. Es saber correr y saber jugar, es lo que pienso yo. Saber los movimientos donde tienes que llegar, leer los partidos. Veo mucho el gran ejemplo de lo que es (Lionel) Messi, porque él te camina, te camina, pero va visualizando dónde es la debilidad del contrario y dónde puede atacar. Ahí es donde marca la diferencia, porque si se pone a desgastarse corriendo por correr, el cuerpo llega un momento que se fatiga, porque el fútbol de hoy en día es muy físico y de altas intensidades.
El que hace las diferencias futbolísticamente y está bien preparado físicamente es el que va a marcar la diferencias dentro del campo. Me vine dando cuenta en Deportivo La Guaira. El año que estuve en Brasil, en Coritiba, aprendí mucho de saber jugar al fútbol, ¿por qué? Porque los brasileños saben jugar el fútbol: tienen movilidad, tienen toque y manejo de la pelota. Poco a poco uno va aprendiendo cuándo atacar, cuándo cambiar de ritmo, cuándo acompañar una jugada. Eso te lo van dando los años y la experiencia.
Se te ve con bastante libertad en el campo, que te la debe otorgar Jhonny Ferreira. ¿Qué te pide en específico el profesor Ferreira y cuánto te ayuda esa libertad para desplegar tu juego creativo? Lo importante de todo es que he conseguido buena comunicación con el profe (Jhonny Ferreira). Su cuerpo técnico está en todos los detalles de todos los jugadores. (Ferreira) Es una persona que sabe de fútbol y es de conversar de fútbol. Siempre hemos hablado y estamos conversando. De su parte siempre me pide que ayude con toda mi experiencia y con todo lo que he jugado afuera.
Él dice que se ve la diferencia con el resto por el buen pase que uno hace, por los centros que realizó. Me dice que tengo que seguir aprovechando eso. Marcar la diferencia con mi juego. La verdad, él me deja libre. Tengo una posición dentro del terreno de juego y, obviamente, tengo que cumplir un compromiso táctico. Lo importante es que el me deja jugar y la confianza que él me da, se la retribuyó con fútbol. Es importante, porque me hace dar lo mejor de mí con total confianza.
Siempre se habla de si se nace con el gol o el goleador e hace en el camino. ¿Se nace con el pase gol o se aprende? Con los años que uno va teniendo en el fútbol, uno va adquiriendo todo eso: la picardía, la maña, ese jugar rápido. A veces veo equipos acá (en Venezuela), que como decimos nosotros: duermen, te dan la espalda y tú puedes jugar rápido una pelota detenida. Eso lo aprendí mucho en el fútbol argentino. Uno va aprendiendo cosas y tiene que llevar la calma dentro del terreno de juego para ayudar al equipo.
Lo que sí hay que practicar para lograrlo es la pegada en los tiros libres. Les tocó a Lionel Messi y a Diego Armando Maradona. ¿Eres de practicar la pelota quieta en los entrenamientos? Los últimos años en Brasil practicaba mucho la pelota detenida, pero cuando estuve en Deportivo La Guaira me costó un poco, ya que no veía realidad de juego. ¿En qué sentido? Que eran canchas artificiales donde se entrenaba y uno iba a jugar en cancha natural. Había esa diferencia. Ahí no practicaba tanto y por eso perdí mucho mi pegada, porque desde la práctica viene la perfección. Hoy en Monagas estoy practicando bastante, porque hay realidad de juego y es en grama natural donde entrenamos.

Te debe dar una gran tranquilidad tener a tu espalda jugadores como Carlos «Mono» Suárez o Víctor Mejía, que en el caso de perder el balón ellos están para recuperarla y devolvértela redonda… Estoy muy contento con los volantes que tenemos atrás. En el sentido del (Carlos) «Mono» Suárez, (Víctor) Mejía, (Luis) Chiquillo y Vicente Rodríguez. Jugadores que marcan diferencias y me han demostrado que son tipos sacrificados para el equipo. Que dan el máximo dentro de la cancha y me tiene muy contento.
Para uno, que es volante ofensivo, que un volante de marca que te digan: «Juega para adelante, tranquilo, que yo aguanto aquí». Eso genera seguridad y eso es lo que tengo hoy en día tengo en Monagas. Obviamente no todo va a ser bonito o color de rosa, vamos a tener obstáculo en el camino, porque es un torneo muy parejo y muy largo. Esto va a ser paso a paso y cada partido una final para nosotros. Estamos convencidos que será un año exitoso para Monagas.
Vienes de un Deportivo La Guaira que tiene un proyecto similar al de Monagas: promover muchos juveniles. ¿Cómo asumes ese rol de mentor por tu experiencia? Estoy muy contento en ese sentido, porque hoy en día hay mucho talento, mucho potencial acá en Monagas y en toda Venezuela. Me alegra mucho que lo clubes hagan eso con los jugadores más jóvenes, porque son el presente y futuro de nuestro país, los clubes y nuestra selección. A medida de que pasen los años, eso va a ayudar a que esos jugadores jóvenes maduren más rápido y puedan llegar a clubes más importantes en Europa. Eso es lo que se quiere, que nuestro fútbol mejore y sea una potencia a nivel mundial.
Siempre hay que pensar así. Nosotros los futbolistas estamos bastante por encima en muchos aspectos de lo dirigencial, a veces, y en ciertos momentos no han estado preparados para el volumen de jugadores que está sacando nuestro país. Cada torneo salen y salen jugadores, y hay que estar preparados desde la parte dirigencial, porque va a ser fuerte que pase cada torneo se vayan muchos jugadores. El venezolano es un jugador talentoso con grandes cualidades, cada vez serán más en el exterior
Hablar de tu legado. Me comentabas antes de la entrevista que ibas a ver un partido de tu hijo. Comentar un poco de él ¿Juega en el Monagas? ¿Qué posición desempeña? ¿Seguirá los pasos de su padre? Mi hijo Matías González está muy feliz aquí también. Está jugando en una escuela cerca de la casa. Va aprendiendo. Le tengo su profesor personalizado, donde él tiene que aprender muchas cosas. Para mí sería un honor y un sueño que mi hijo sea futbolista, que me supere por mucho. De mi tendrá un padre que lo va a apoyar al máximo, que siempre va a estar para él y le va exigir también. Le gusta mucho el fútbol, le apasiona y le he hablado mucho de esta carrera. Todavía es pequeño (8 años) y le falta mucho por aprender (…) Es derecho, entrena con intensidad, es fuerte y es ofensivo.







