Que no se pierda la alegría allá en el cielo, Guarín, aunque duela tu partida

 

Luis “El Teacher” Cárdenas.- Víctima de una penosa enfermedad con la que luchó hasta el final sin poderle ganar la partida ni siquiera con ayuda del Var, este lunes falleció en Barinas el árbitro profesional y docente Rafael Antonio Guarín (QEPD), dejando un vacío no solo en el arbitraje, sino también en el fútbol profesional venezolano, donde gozaba de buena estima por su carisma, alegría, siendo una persona muy educada y con mucho profesionalismo.

 

Rafael Antonio Guarín Ramírez, nació en San Cristóbal el 17 de agosto de 1980 (39 años), iniciándose en la asociación tachirense como árbitro principal en el 2010, para luego pasar en el 2013 a la Comisión de Barinas, donde estuvo como silbante en encuentros de la primera, segunda y tercera división, así como interregionales, siempre con la alegría, un ser correcto en sus decisiones arbitrales, que apuntaba a llegar más lejos, pero que tuvo que sufrir mucho para consolidar uno de sus grandes sueños, el arbitraje.

 

Fueron decenas de partidos los que el joven Guarín tuvo como responsabilidad a sus espaldas de impartir justicia, siendo su última labor en la primera división el 26 de octubre del 2019, cuando Caracas FC derrotó en condición de visitante 0-1 al Lala FC. Nueve amonestaciones y dos expulsiones sobre el final del partido fue su actuación, sin pensar que sería la última vez que estaría en un césped y en la categoría dorada de nuestro fútbol.

 

Después tuvo que lidiar con un cáncer que al final terminó ganándole la partida, pero que seguramente hasta su último suspiro y con la agonía de la enfermedad pudo haber dejado expresa su frase “que no se pierda la alegría”, esa misma que se lleva al cielo y que acompañará a todos los que los conocieron y compartieron con él. Descansa en paz querido amigo.