Alejandro Longa: “Los españoles del Atlético de Madrid se han acoplado bien a los venezolanos”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En los campos hay varios venezolanos que defienden la casaca del Atlético de Madrid como Josua Mejías o Deyna Castellanos, entre otros. En la dirección deportiva de las academias hay dos entrenadores que quedaron enamorados de la tierra de Bolívar como lo son: Javier Vidales y Javier Fernández. Pero en las oficinas hay varios criollos también. Entre ellos Alejandro Longa, que trabaja en el departamento internacional del cuadro colchonero. El ingeniero habló con Balonazos de su experiencia con los rojiblancos y la buena imagen que han dejado los venex, que no patean balones, pero son parte importante de esta industria del deporte.
Empezar hablando un poco tu labor, entendemos que estás relacionado a la coordinación de las academias del Atlético de Madrid…No, no coordino las academias. Trabajo dentro del área internacional del club, que está bajo la dirección de la Academia del club. Nosotros nos encargamos de todos los programas internacionales y la expansión de la marca a través de los recursos que tenemos de parte de la Academia. No soy el coordinador de las academias, sino que vendemos, propagamos y nos encargamos de la comercialización de programas, tanto internacionales como nacionales del club.
¿Cómo es tu día a día en club, previo a la cuarentena? El día a día del club es ser como un agente comercial. Tenemos relación con varios partners (socios) a nivel internacional que nos demandan o solicitan realización programas tipo campus a nivel internacional, seminarios con entrenadores a nivel internacional, visitas de equipos o experiencia de equipos internacionales, dígase de academias privadas o academias internacionales que quiera venir a Madrid a vivir un entrenamiento con los entrenadores de la Academia de Atlético de Madrid o tener partidos amistosos, con los equipos de nuestra Academia.
Nuestro día a día son llamadas, reuniones, contratos y propuestas económicas para programas internacionales en la Academia. Tenemos una línea paralela, en donde tenemos nuestra formación o creación de academias internacionales. Actualmente contamos con dos academias y cuatro proyectos de consultoría que parten de la Academia como tal.
¿Se puede decir que tu labor en la estructura es vender la marca “Atlético de Madrid”? Exactamente, nosotros decimos que expandimos la marca a través de todos los recursos que nos brinda la Academia del Atlético de Madrid. Ten en cuenta que la Academia tiene más de 80 equipos, entre masculinos y femeninos, y todos están amparados bajo la Federación Madrileña de Fútbol. Es decir, somos la academia federada más grande del mundo, amparados en un equipo profesional. Porque tú ves en Estados Unidos o Canadá academias con más de 3000 niños, pero no están adscritas o bajo el paraguas de un equipo profesional. Tenemos más de 1500 jugadores, todos federados y compiten en la Federación de Madrid.
Aparte de lo que es la fundación que tenemos un aproximado de 250 niños. Eso nos permite tener un abanico de 200-250 entrenadores, todos con nivelación 2 o 3 de UEFA, que te permite tener un buen servicio a la hora de realizar estos programas a nivel nacional como internacional.
¿Cuántas personas son en este departamento? En las academias tiene más de 200 entrenadores y a nivel administrativo (coordinadores de las cuatro sedes, abogados, scouting, cobros e internacional) estaríamos entre las 20 personas, cada quien dividida entre sus departamentos. Dentro del departamento internacional, donde yo trabajo, somos siete personas, de los cuales cuatro somos venezolanos.
En una conversación con el profesor Javier Vidales, que es el coordinador deportivo de la Academia del Atlético de Madrid y que estuvo en Venezuela con la Academia Puerto Cabello y Dynamo Margarita, comentaba que, por su paso por el país, ahora en la reuniones en España utilizaba la palabra “vaina”. ¿Cuánta influencia venezolana hay en las oficinas de Atlético de Madrid? Sí, lo conozco y nos reunimos semanalmente. Utiliza la palabra para referirse a todo. La influencia de nosotros dentro del grupo de trabajo ha sido muy buena, ya los compañeros comen: hallacas, empanadas, arepas, pabellón, tequeños y cachapas. Siempre que tenemos la oportunidad de salir a comer con los agentes proponemos un lugar venezolano y les encanta la comida venezolana.
En términos futbolísticos, el profesor Vidales, que está como director deportivo de toda la Academia, con su palabra “vaina” sí ha marcado a todos los entrenadores. Todos los utilizan para referirse a cualquier cosa. “Mira pásame esa vaina” o “Esta vaina está pendiente”, de verdad es súper jocosa. Tanto él como Javier Fernández, que ha sido su acompañante y es el segundo entrenador del filial, que estuvo también en su pasantía por Venezuela.
¿Cómo asumen los españoles esa venezolanización tanto en lo futbolístico, porque hay jugadores como Josua Mejías o Deyna Castellanos, como en las oficinas? A nivel deportivo no sé cómo lo están llevando, pero yo me imagino que bien, porque el profesor Vidales tiene un largo recorrido y en el cual su metodología viene de sus tiempos de entrenador en Gijón, la llevó a Venezuela y la trajo para acá. En lo administrativo se lleva muy bien. Los españoles se han acoplado muy bien a nosotros y no de forma contraria. Porque si nos ponemos a ver en la parte administrativa, si somos cuatro en la parte internacional, en otro sector hay dos más. Somos seis dentro esas 20 personas que hacen vida en las oficinas. Tú sabes cómo es el venezolano de bullero y de jocoso, por lo que hace buen rollo dentro de la oficina.

¿Qué crees tú, como parte de esos venezolanos, que ha sido la clave de esa aceptación? Más en un gentilicio que no es visto como futbolero, con respecto a Argentina, Uruguay o Brasil… Yo creo el buen trabajo, la responsabilidad y los buenos profesionales que somos nosotros hemos calado muy bien. Nuestra manera de trabajar es muy bien vista dentro del club como tal, tanto así que estoy a cargo de varios proyectos dentro del departamento internacional. Hay un chico que está por encima nuestro que está coordinando todos los proyectos de consultoría con equipos profesionales a nivel internacional y hemos quedado muy bien. La ética, la buena predisposición y responsabilidad para realizar los proyectos y trabajos ha calado muy bien.
Hablar un poco de ti, porque eres ingeniero de la Universidad Simón Bolívar… Sí, yo nada que ver con el deporte. Siempre apasionado del deporte como muchos, pero que en Venezuela me dediqué a la ingeniería. Saqué mi Ingeniería Mecánica en la Simón Bolívar y con todo este tema de la crisis, las protestas y todo lo que viven los venezolanos de momento, mi novia, que es mi actual esposa, me ofreció irnos del país. Le dije que sí, pero le comenté que iba a guardar mi título debajo del colchón, porque no iba ejercer como ingeniero. Si bien me gustaba, quería experimentar otras cosas.
Me vine para Madrid y realicé con Daniel Prat el Master de Gestión Deportiva de la Escuela del Real Madrid, con la Universidad Europea. Cambie todo lo relacionado con la ingeniería mecánica a todo con lo que es el deporte. Inicié como director de carreras de la Spartan Race, que es una carrera de obstáculos, con mucho barro y esfuerzo físico. Era el encargado de hacer el diseño del recorrido y coordinar todo el montaje de los obstáculos por la carrera. Después de un año se me presentó la posibilidad de presentar mi currículo al Atlético de Madrid. Gracias a un venezolano, que ayudó a meter a los otros venezolanos. Creo que los venezolanos nos hemos ayudado bastante cuando toca emigrar.
Metí el currículo y pasé el proceso de entrevista, para así quedar en el departamento internacional. Primero era el coordinador de todos los torneos de la academia, en donde participan los equipos de las academias. Coordinaba alrededor de 300-350 torneos al año, donde todos los equipos de la academia viajaban a participar, tanto a nivel nacional como internacional. Luego de un año y medio el coordinador logístico de todos los torneos pasé a trabajar de lleno en el área internacional.
En Venezuela trabajé como ingeniero de procesos en varias compañías e intenté montar mi propio negocio. No funcionó y decidí salir de Venezuela. Aunque tengo un restaurante en Venezuela, pero está cerrado por la cuarentena.
Estudiar ingeniería deja un pensamiento abstracto y una forma diferente a afrontar los problemas. ¿Cómo has aprovechado tu formación para tu labor? Me ha funcionado. Dicen que los ingenieros tienen una forma distinta de pensar y de afrontar los retos muy distintos a otras carreras como diseñadores o médicos. A la hora de analizar las situaciones me ha ayudado bastante al momento de crear proyectos a mediano y largo plazo dentro del club. Mostrar un orden, una consecuencia de proyecto: primera y segunda etapa… Esa visión de procesos como tal dentro de la ingeniería me ha ayudado bastante dentro del club, al momento de desarrollar proyectos desde cero. Como la academia que tenemos en Panamá o Pakistán, que son proyectos que tenemos desde cero y han permitido unas bases y lineamientos que han dado frutos actuales.
Un ejemplo de decisiones que te haya tomado tomar, como definir entre dos países, ¿cuál es el indicado para establecer una academia? No estoy en posición todavía para tomar esas decisiones tan importantes, porque hablamos de inversiones muy grandes con partners potentes a nivel económicos. Lo que si hacemos son esos primeros filtros de: “mira llegó este partner de tal país, con esta propuesta y vamos a indagar un poco más”. A la hora de presentar en la dirección de academias, que es donde se toma la decisión final de dónde abrimos la academia, sí hacemos un pequeño estudio. Pero decisiones importantes todavía no las estoy tomando.

¿Te toca viajar mucho o todo desde Madrid? El departamento internacional hay la premisa que se viaja de vez en cuando y hay que visitar los partners, en Israel o Panamá. Actualmente tenemos seis proyectos a nivel internacional y toca viajar. Pero por mi situación personal y profesional de mi esposa aquí, se nos complica que yo salga de Madrid. Dentro del grupo del departamento de internacional somos cuatro venezolanos y nos echamos una mano. Los que son solteros y no tiene responsabilidades familiares son los que viajan. Pero sí habría posibilidades de viajar, pero en casa hemos decidido postergarlos.
¿Cuál es el mayor reto que te has encontrado y te ha generado satisfacción en Atlético de Madrid? Proponer proyectos y llevarlos a salir adelante. He llevado congresos del Atlético de Madrid, torneos donde el Atlético de Madrid es el organizador del torneo, donde invitamos a la Juventus, Benfica, Porto o Ajax; canteras potentes. También de la MLS han viajado. Congresos de análisis con el analista de Pep Guardiola, Carles Planchart, o en el analista de Unai Emery en su momento en el Arsenal, Víctor Mañas. Han sido proyectos personales que los es liderado y llevado todos.
En los proyectos grupales se encuentra la Academia de Panamá que está creciendo. Comenzó duro en Panamá, porque fue desde cero y costó conseguir instalaciones deportivas. Pero ya tenemos una academia donde tenemos más de 12 equipos en Panamá y creo que a nivel internacional, como equipo, ha sido muy gratificante.
Me hablas de Panamá y lo que se me viene a la cabeza es que el Campamento P.A.N. este año será allá con la Academia del Atlético de Madrid… Sabemos cómo está la situación en Venezuela, el poder adquisitivo de la gente y tenemos que darle contenido y movimiento a la gente de Panamá. Es uno de los proyectos que ha salido gracias al buen trabajo que tenemos en Panamá, porque tenemos varios venezolanos trabajando allá, que tienen buenos contactos a nivel de mercadeo deportivo en Venezuela. Salió la idea y dijimos: “¿Por qué no? Vamos a lanzarlo al aire”. Tuvo buena acogida, no he visto los números como tal, porque no estoy llevando el proyecto. Todo lo está llevando desde Panamá, con asesoría nuestra en algunos detalles, pero todo el proyecto es de allá. Porque si bien nosotros controlamos todas las actividades internacionales en las academias, le damos autonomía. Porque no estamos en el día a día de sus proyectos en el sitio.
Para terminar de abrir la mente. En tu labor, además de las conferencias, de ese filtro a las academias y de dar capacitación a los técnicos ¿Qué otra labor hace? ¿En qué ha innovado el Atlético de Madrid con respecto a Europa con este sistema de academias? Que utilizamos nuestro personal de casa. Por ejemplo, la academia de Panamá y Pakistán, junto a los otros proyectos internacionales donde hacemos consultoría, mandamos a nuestra gente. En Israel tenemos a cinco entrenadores de nuestra estructura, que han estado trabajando cuatro o cinco años en Atlético de Madrid. Los mandamos a vivir allá, como hemos mandado a otros entrenadores a China.
Lo que nos diferencia es que utilizamos a nuestra gente. No llegamos con el escudo, uniformamos a cinco entrenadores locales y ya eres del Atlético de Madrid. Nosotros mandamos y desembarcamos con nuestra gente. Si hay que viajar, se viaja. En Panamá tenemos dos entrenadores del Atlético de Madrid ¡Ojo! Debemos tener entrenadores locales, porque para los 12 equipos tendríamos que tener 24 entrenadores nuestros para allá y no hay bolsillo que aguante ese número.
El proyecto es tan importante que nuestro presidente, Enrique Cerezo, viajó a Panamá y estuvo cinco días allá con la academia. Se reunió con el presidente de la república panameña y con el ministro del deporte. Cuando desembarcamos en los países, vamos con todos los hierros y mandamos a nuestra gente. Eso es lo que marca la diferencia con los grandes clubes y es posible porque nuestra estructura de academia lo permite, porque tenemos aproximados 280 entrenadores (directores técnicos, preparadores físicos, preparadores de porteros, etc).
¿Dónde son los países que tienen las academias y sus consultorías? Academias, academias del Atlético de Madrid tenemos dos: Panamá y Pakistán. Esperemos este año cerrar tres nuevos países, hasta que no se anuncie oficialmente por el club. Proyectos de consultoría, que es donde mandamos personal para profesionalizar la estructura de la academia que tienen esos equipos profesionales. En la India estamos con Jamshedpur, de la Premier League india. Ahí tenemos a tres profesionales trabajando con la academia de ellos y una persona como director deportivo del primer equipo, que lo asesoramos para los fichajes profesionales.
En Israel tenemos acuerdo con el Hapoel Be’er Sheva, top tres del país israelí. Tenemos cinco entrenadores en la academia y un entrenador en el juvenil A, que sería el sub-19, o el equipo que participaría en la UEFA Youth League. En China estamos trabajando directamente con el equipo de Wanda, que nos patrocina a nosotros, el Dalian Yifang. Ahí tenemos cinco entrenadores para el desarrollo de la academia, porque están construyendo una ciudad deportiva.
Lo asesoramos a nivel de Academia. Los dos proyectos de equipos internacionales, que, si bien no son de la academia, aportamos una que otra asesoría. Que son el Atlético San Luis, en México, y la reciente franquicia comprada en Canadá, con el Atlético Ottawa.

¿En esta experiencia con cuáles personajes del deporte, que hace unos años lo veías como ídolo, has tenido la oportunidad de conversar? Personas muy amenas, como Fernando Torres que es muy dado a la Academia, porque él nació ahí. Todo lo que pidamos, él trata de ayudarnos. Juanfran (Juan Francisco Torres) es una persona que se llega muy rápido. Tú le comentas y le hablas, y es como si fuera tu amigo. Con esas dos personas he tenido la oportunidad de entablar conversaciones y no conozco a más en lo personal.
Con la llegada del “Cholo” Simeone hace unos años la marca ha tenido un vuelco. ¿Qué es lo que busca el Atlético de Madrid con este proyecto? Posicionamiento de marca, según lo que leí en una entrevista a Miguel Ángel Gil, que es el CEO del club y máximo accionista. Creo que quiere emular lo hecho por el City. Ponerse en varios países para captar el talento. Si bien te genera ingresos económicos tener la academia, porque funcionan como franquicia, te permite captar ese talento local que no los puedes traer a Europa antes de los 18 años.
Comentas que has venido creciendo en el Atlético ¿Cómo te ves en unos años? No sabría decirte, el mundo del deporte cambia muy rápido y quién quita que capaz no vivo en España en un futuro próximo [risas]. De verdad que ni idea. Disfruto mi etapa actual, disfruto proyectos internacionales que me da la posibilidad de conocer gente diferente países. Tú no sabes la cantidad de gente que he conocido a través del Atlético de Madrid, te abre mucho las puertas. Me veo trabajando en Atleti, dentro del departamento internacional o en otro departamento a corto plazo.
¿Cómo el “Cholo Simeone con el partido a partido? No partido a partido, porque tienes familia y tienes que planificarte. Pero tampoco me vine a lo loco con una mano adelante y otra atrás desde Venezuela. Aquí ya tengo familia, una hija y hay que pensárselo. No es partido a partido. Es proyección próximo año o dos años seguiremos trabajando dentro del club, si hay posibilidad de crecimiento, bienvenido sea, y si no, a seguir echándole pichó.
Entiendo que es complicado por el momento actual. Pero ¿qué ítems debe cumplir Venezuela o cualquier otro país para tener una Academia del Atlético de Madrid?
Primero hay que salir del problema económico que hay en Venezuela, porque requiere inversión. No te voy a mentir. Hay que conseguir partners potentemente económicos y que pueda aguantar los primeros años. Esto no es soplar y hacer botellas que en los primeros años vas a tener a Messi. Es un trabajo de hormiguita e ir creciendo en la estructura. Puede que sí y puede que no que saques un jugador para vender. Nadie tiene la bolita mágica para saber. Montamos una Academia en Guárico, todo el centro del país para captar todos los jugadores, pero y ¿si no sale un jugador para vender? ¡Ojo! Siempre se hacen proyectos rentables, que no se tengan perdidas, pero la intención es que el partner local que nos asociamos saque jugadores para poderlos vender.
Debe mejorar la situación económica. Con la situación del país, siendo nosotros venezolanos, no hemos realizado ni un campus en Venezuela, porque está complicada la actualidad. Sabemos el monstro económico que es Empresas Polar apostó por esto con Harina PAN y la experiencia es vivirla en Panamá. Hay que cambiar muchos factores en Venezuela antes de montar una academia, ya sea del Atlético de Madrid, del Barcelona, Manchester o Bayern.
Fíjate que en países sudamericanos no hay academias oficiales como tal de ningún equipo español y de equipos internacionales, capaz en Colombia hay. Pero no son academias como tal que compiten con equipos locales. Son proyectos aislados. Es que Sudamérica es muy volátil y es proyecto que es difícil, mínimo son cinco o 10 años para verle la rentabilidad al proyecto como tal.







