“Nerio” Hernández y un legado incalculable para el fútbol venezolano

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Más allá de los triunfos y los trofeos, el tiempo enseña que, en el fútbol, como en la vida, vale más ser recordado como buena persona, que como profesional. En el caso de Baudelio “Nerio” Hernández es imposible encontrar un comentario negativo sobre su figura. Pero eso no quita que fue un entrenador importante para el balompié criollo, con Minerven como estandarte. El profesor Hernández se despidió del plano terrenal hace unos días, pero su legado sigue intacto. En Balonazos le rendimos un homenaje y consultamos a distintas personalidades que compartieron con el estratega en vida.
Stalin Rivas
Uno de los jugadores más habilidosos de la historia del fútbol venezolano es Stalin Rivas, quien supo ser dirigido por el profesor Hernández, para luego convertirse en un gran amigo de él. “Al profesor ‘Nerio’ (Hernández) lo conocí en el año 94, cuando regresé de Bélgica a Minerven. No lo conocía y no había escuchado antes de él. Para mí fue una grata sorpresa, porque vi que era una persona, para la época, bastante adelantada en referencia al trabajo que realizaba en cancha. Con el pasar de los días lo fui conociendo y fue una persona extraordinaria”.
“El Mago” complementó: “Me dejó más como persona, que como entrenador en sí. Hicimos una gran amistad, pasamos esa barrera de ser entrenador y jugador. Era una persona que sabía hacer grupo. Era un ser humano extraordinario, muy humilde y siempre hablándote bien claro y recto, eso el futbolista lo admira de los entrenadores. Nos hicimos muy buenos amigos y antes que se fuera a España seguíamos viéndonos”.
El oriundo de Ciudad Guayana y hoy parte de Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela reflexionó: “Su enseñanza fue que respetemos nuestro trabajo y la vida. Que seamos ciudadanos de bien. Que nosotros solo somos futbolista, máximo, cuatro horas al día y de resto somos ciudadanos. Esa enseñanza estuvo por delante y eso marcó. Con el tiempo me he dado cuenta de que es la realidad”.
¿Alguna anécdota? «Me quedo con su trabajo, alegría y honestidad, que vale más que cualquier anécdota. Conocer una persona que amara tanto el fútbol, como lo hacía él, es difícil. Se va a extrañar una persona que dejará tanto en nuestro fútbol. Se fue un amigo y una gran persona”. Rivas mandó su mensaje a la familia: “Me sorprendió la noticia, pero Dios sabe por qué hace las cosas. Le deseo fortaleza a su familia, a José (Hernández), que por la amistad con su padre hoy podemos decir que somos amigos”.
Alex de Alba
La relación del profesor Nerio no solo era excelente con sus dirigidos, sino también con sus colegas. Uno de los casos que lo demuestra es el entrenador colombiano Alex de Alba. “Como entrenador fue una persona, que a pesar de tenía una edad avanzada, siempre se mantuvo vigente con las estrategias y metodologías de entrenamiento reales a las vivencias actuales. Es tanto así que pienso que el fútbol venezolano debe estar agradecido por lo que hizo este señor por este deporte”, aseveró el estratega cafetero.
El ex entrenador del Zulia aseguró: “Como persona fue un crack. Siempre pensando en el bienestar común, teniendo siempre por delante un consejo, una voz de afecto y una protección. Cuando estuve en Venezuela dirigiendo me apoyé mucho en él y en José (Hernández), ya que tenía una excelente amistad con ellos debido a que fui yo quien les recomendó a Carlos Bacca”.
Entre sus anécdotas rememoró una jocosa, porque dentro de la cancha la seriedad y el trabajo era a tope, pero fuera era una persona muy amena. “Hay una anécdota especial, cuando hicieron una pretemporada en Barranquilla y me tocó acompañarlos. Nos estábamos tomando unas cervezas con todo el cuerpo técnico y molestaba mucho a Jhon Denis y a Kike García, ese día nos reímos mucho”, recordó
El entrenador colombiano concluyó: “Muchísimos jugadores, que hoy son entrenadores, y entrenadores de esa época tienen que quitarse el sombrero por su capacidad y calidad a la hora de expresar un sentir con relación al fútbol. Es tanto así, que ha dejado en Joseito para mi uno de los mejores entrenadores y seres humano de ese país. Mis respetos y paz en la tumba para mi viejito, porque así le decía yo”.
Carlos Bacca
En la etapa que Minerven buscaba volver a ascender a la primera división guio los pasos de un joven Carlos Bacca, como asistente técnico de su hijo José. Un delantero colombiano que luego llegaría a ganar dos Copas UEFA con el Sevilla, vestir la camisa de un club grande como AC Milan y disputar dos Copas del Mundo con su selección.
“Nerio para mí significó mucho, porque cuando estaba iniciando mi carrera y llegué a Minerven fue una persona que me ayudó con sus consejos, con su manera de ver y vivir el fútbol. A pesar de la edad que tenía, sabía muchísimo de fútbol y te brindaba esa confianza para que fueras al terreno de juego a dar lo mejor de ti, tanto él como su hijo José, que era el entrenador. Ellos me brindaron esa confianza. Por eso siempre he estado agradecido”, expuso el actual atacante del Villarreal.
El oriundo de Puerto Colombia tiene una anécdota que ejemplifica la confianza que le tenía tanto Nerio como José Hernández. “Recuerdo que en los primeros tres partidos no salían las cosas. Minerven era un equipo que se había armado bien y había traído grandes y buenos jugadores para subir a primera. En las primeras jornadas las cosas no se estaban dando y en el tercer partido bote goles que estaban hechos. El presidente del equipo bajó al vestuario y recuerdo que le dijo al entrenador (José) y a Nerio que en el primer bus que saliera, apenas amaneciera, me mandaran para Colombia. Que un jugador como yo no podía estar en un equipo que quería ascender”, rememoró Bacca.
El artillero continuó: “La respuesta de José y de Nerio fue que, si se iba Carlos Bacca, se iban ellos también y los colombianos que en ese momento jugaban conmigo: Luis Maturana Coronel, Jorge Amara y el difunto Cristian Rasero. Ellos me respaldaron ante el presidente, que no tuvo otra opción más que aguantarme. Recuerdo que en el siguiente partido Nerio me dio la confianza, me habló junto con José. Jugué el partido, marqué tres goles y ganamos. Ahí comenzó la racha goleadora, con su confianza. Los consejos del difunto Nerio fueron importantes para el ascenso, hacer muchos goles y dejar a Minerven donde merecía. Me hubiese gustado estar más tiempo, pero Dios lo quiso así”.
Sus palabras para la familia fueron: “Es un momento difícil para José (Hernández) y su familia. Esperemos que Dios les de fortaleza y que salgan adelante en esta perdida. Que en paz descanse y esté con el Señor”.
David McIntosh
Un jugador que lo conoció bastante fue David McIntosh, que estuvo con Nerio en dos etapas con Minerven y se lo volvió a encontrar en Atlético Venezuela. “En sus principios fue un entrenador bastante fuerte, creyendo mucho en los criterios que traía. En esos tiempos Nerio traía un sistema que para nuestro fútbol era novedoso, que era jugar con tres defensas centrales y dos carrileros”, dijo el exdefensor.
La “Computadora” explicó: “Fue un hombre duro para el trabajo, le gustaba trabajar. De aquellos tiempos era una de las mejores pretemporadas que he hecho. Se hacían en las playas de Margarita. Si bien hoy se trabaja de forma distinta, para aquel momento funcionaba y nos sirvió para ganar los partidos. Era un tipo serio que con el pasar de los años se fue potenciando”.
¿Y en el cuadro capitalino? “Él siempre estaba observando las prácticas. Muchas veces llamaba a los técnicos aparte y les hacía correcciones, más que todo con las categorías menores. Que después de cierta edad era lo que más le apasionaba a él, estar todo el día en la cancha viendo cómo trabajan las categorías menores. Siempre tenía algo para decirle al técnico o compartirle a los chamos. Siempre con alguna anécdota o vivencias. Hablar con Nerio siempre te dejaba algo”, reflexionó McIntosh, hoy en día parte del cuerpo técnico del primer equipo de Atlético Venezuela.
En el caso del oriundo de Ciudad Bolívar tiene dos anécdotas. La primera le “enseño muchísimo respeto y a obedecer”, porque la vivió en carne propia. “Recuerdo que en un partido por mi lado caía un jugador bastante difícil y él (Nerio) me decía que me dedicara a marcar y que no pasara la mitad de la cancha, porque si lo hacía a los 15 minutos me sacaba de la cancha. En aquellos tiempos para mí era muy difícil quedarme atrás solamente marcando, porque el ímpetu me llevaba a ir al ataque. Pase dos o tres veces al ataque, habían transcurrido 15 minutos de partido y me sacó”, declaró McIntosh.
La otra anécdota se la contaron, porque en ese momento no viajó, y es jocosa. “En un viaje Nerio se quedó dormido y en ese momento ‘Makenko’ Morales, que tenía muy buen trato con él y era prácticamente como un hijo para él, le cambio los zapatos. Le puso una talla 36 y Nerio calzaba 42. Cuando despierta, que se iban a bajar del avión y empezó a ponerse los zapatos no le entraban. Nerio decía: ‘Coño, mano, se me hincharon los pies que no me entran los zapatos’. Todo el mundo muerto de risa. Cuando se dio cuenta también se echó a reír”.
Una de las grandes gestas de Minerven, que por su buen juego llevó el mote del “Ballet Azul”, fue llegar a los cuartos de final de la Copa Libertadores. “Haber logrado lo que se hizo en aquel tiempo tiene bastante mérito. Estructuralmente y en la forma de trabajar, el resto de los equipos de Sudamericana nos llevaban muchísima ventaja. Era un equipo muy talentoso y con el trabajo novedoso de Nerio Hernandez se consiguieron buenos resultados”, explicó.
McIntosh cerró: “Lo que aportó al fútbol venezolano es incalculable (…) Cuando nos acercábamos y le decíamos que estamos cansado, él respondía: ‘El cansancio sale con trabajo, vaya a trabajar’. Capaz a muchos preparadores físico o entrenadores ahora no les suene bien, pero a mí me funcionó. Formó a muchos jugadores e hizo debutar muchos jugadores en primera división”.
Alex Pallarés
En ese paso por Atlético Venezuela tuvo la oportunidad de compartir con un coterráneo como fue el caso de Alex Pallarés, que fue entrenador del primer equipo. “Nerio para mi significó un maestro. La pasión que transmitía por el fútbol es inigualable. El día después de cada partido solía darme su opinión y me dejaba dándole vueltas a situaciones sucedidas en el partido. Cada día aprendías algo con él”, afirmó el ex DT de Deportivo Táchira.
Sobre Nerio como persona indicó: “Era cercano y cariñoso. Me apoyó del primer al último día en mi etapa en Atlético. Te decía las cosas con respeto y con una sonrisa en la cara”. La anécdota de Pallarés también se inclina a lo jocoso y tiene como referencia a ese Minerven, que aún se recuerda como uno de los mejores equipos de la historia del país.
“Un día, hablando de su exitoso Minerven, me contó el sistema de juego que solía utilizar: arquero, 3 centrales, carrileros, 2 volantes 5, 2 extremos abiertos y 2 delanteros. Me puse a contar y le dije que había hecho trampa, porque ahí había 12 jugadores”, evocó Pallarés. El entrenador español finalizó: “Tanto Nerio como José (Hernández) son dos técnicos que han aportado muchísimo al avance del fútbol venezolano. Sin duda, los dos están en el top-10. No se puede entender el fútbol venezolano sin ellos”.
Un adelantado a su época. Líder de un equipo maravilloso, que deslumbró en la década de los 90. Un hombre que más que trofeos, dejó enseñanzas y consejos. Un tipo que ratificó esa frase que lo mejor que te deja el fútbol son los amigos. Trabajador férreo dentro del campo, persona entrañable fuera del césped. Dios lo tenga en su gloria, Don Baudelio “Nerio” Hernández. Desde la redacción de Balonazos le agradecemos todo lo que hizo por el fútbol nacional y ratificamos nuestro más sentido pésame a sus familiares.







