Los “salistas” de la Liga FutVe y su transición del cemento a la grama

 

Luis Vilchez / @lvilchez8.- Pocas semanas antes de iniciar la cuarentena y que el COVID-19 obtuviera el grado de pandemia, la selección nacional de futsal le había regalado una gran alegría al país: la clasificación al Mundial FIFA de Lituania, inédito en esta disciplina. Cabe destacar que en su momento Venezuela fue potencia y campeona del mundo (Guadalajara, 1997) en fútbol de salón, pero eso no tiene que ver nada con el fútbol sala, más allá de sus parecidos. Un deporte que no tiene tantos reflectores como el fútbol campo.

 

Si bien hay grandes diferencias entre el fútbol campo y el futsal, no son agua y aceite. Así lo demuestra la migración de atletas entre ambas disciplinas. En Balonazos hablamos con dos salistas, que hicieron la transición de la Liga Superior a la Liga FutVe. Ellos son Kendrys Silva (Deportivo La Guaira) y Yonifer Alviárez (Gran Valencia Maracay).

 

“Por medio de Luis Ángel Sánchez, quien fue mi entrenador en el Caracas Futsal Club, que llevaba mucho tiempo diciéndome para probar en el Deportivo la Guaira. Tomar la decisión no fue fácil, ya que desde niño siempre me gustó el futsal. Una de las cosas que más me motivó fue que la Liga profesional de futsal en aquel tiempo fue decayendo, los jugadores élite en su mayoría estaban jugando fuera del país y la liga como tal había bajado un poco su nivel”, explicó Silva de su transición del cemento a la grama.

 

 

El central del cuadro naranja completó: “Fue allí cuando tomé la decisión de incorporarme a la pretemporada del Deportivo La Guaira, con la ilusión de todo futbolista de querer debutar en primera división. Para mí lo más difícil fue conseguir la posición ideal dentro del campo”.

 

En el caso de Alviárez fue más sencillo, porque siempre alternó entre las dos disciplinas, aunque tiene 8 años sin jugar futsal de forma profesional. “Son pocos los que han vivido esa experiencia de jugar las dos disciplinas. Varios compañeros me preguntan si es igual esa dinámica. No te voy a mentir, sí es complicado. En lo físico cambia demasiado”, expuso el jugador de GV Maracay, que comenzó en el fútbol campo, pero supo compartir entrenamientos con el filial, que hacía vida en la segunda división, y el conjunto de Liga Superior del Deportivo Táchira.

 

“Por muy bueno que este el juego de futsal, las mismas condiciones físicas te llevan a ti mismo a pedir el cambio. En el campo hay momentos donde recuperas y oxigenas. Tienes más espacios y donde todo no es correr. El futsal es mucha táctica y correr”, añadió Alviárez. El atacante resaltó las virtudes que le dejó la disciplina ahora mundialista: “Se me hace más fácil en el campo jugar en corto, tener mucha táctica y esa técnica que la pelota no se te despega del pie y crear muchas faltas. Tengo esa facilidad de marcar en espacios, el futsal es de marcar y tener más ideas tácticas. Al dejar una marca suelta, las estás cobrando”.

 

Alviárez redondeó: “Son virtudes que aprendes en el futsal. Pero son  pocos los técnicos que le gustan el jugador que estuvo en el futbol sala y ahora práctica en campo, porque en el futsal amarras mucho el balón y el campo es de uno y dos toques. Gracias a Dios hoy tengo un técnico (Bladimir “Pomponio” Morales”) que sí le gusta ese juego”.

 

 

El zaguero de los litoralense también compartió las virtudes que le dejó el futsal. “Como tu bien dices, el salonista se caracteriza por pisar bien la pelota. Otra característica sería el buen manejo de la pelota en espacios reducidos. También en el futsal existen muchos duelos 1 vs 1, es allí cuando tienes que saber: ¿A dónde llevar al jugador? ¿Cómo posicionarte? ¿Cuándo salir a por él? Por eso en los duelos me ha ido bastante bien”, resaltó Silva.

 

El ex jugador del Caracas en futsal (que no tiene relación con el Caracas FC de fútbol campo como instituciones) añadió: “Con respecto a las salidas, en el fútbol sala jugaba de líbero, así que era el responsable de salir bien con la pelota. En el fútbol (campo) el espacio es mucho más amplio y tienes más opciones para salir jugando”. Eso en los aspectos dentro de la cancha, pero ¿fuera de ella?

 

En el Deportivo Táchira siempre lo trataron “muy bien” a Alviárez en su etapa de salista y con su al fútbol campo también se mantuvo esa disposición. Pero eso fue hace más de un lustro, un caso reciente como el de Silva sí percibió ciertas diferencias. “En lo personal, a mí me cambió mucho. Cuando llegué al equipo de primera división me di cuenta de muchas cosas. El trato como jugador fue muy diferente a lo que había vivido en el futsal. Te hacen sentir como un  verdadero profesional”, aseveró el central del cuadro naranja.

 

¿Las claves para la transición? “Técnicamente creo que no tendría problemas un salonista en poder jugar fútbol campo. Dependerá de la dedicación y el esfuerzo de cada uno, el saber qué es lo quieres y a dónde quieres llegar realmente”, reflexionó Silva. Alviárez aportó: “Amarlas y llevarlas en la sangre ambas disciplinas. He tenido compañeros que han jugado futsal en su vacaciones con amigos y no les ha parecido nada agradable. Como algunos de mis ex compañero de futsal, que cuando han jugado fútbol campo no se han sentido cómodos”.

 

 

Común en el mundo, atípico en Venezuela

 

“No solamente es normal, sino que lo veo como algo natural. Aunque en Venezuela todavía no lo es tan frecuente como debería ser. Más aún si lo comparamos como el resto del mundo. Es un proceso natural, en varios países el futsal se ha incorporado al trabajo de formación. Pasa en Brasil y en España, lugares donde el futsal es más desarrollado”, explico el periodista deportivo Antonio Da Silva sobre la integración entre futsal y fútbol campo, en especial en divisiones inferiores.

 

El comentarista, que llevó por TLT el partido histórico ante Chile que dio la clasificación al Mundial de Lituania, anexó: “El futsal es importante dentro de la etapa formativa. Muchos grandes jugadores pasaron por el fustal: Ronaldinho, (Andrés) Iniesta, (Lionel) Messi y Cristiano Ronaldo, entre otros (…) En Venezuela, a diferencia de los que pasa a nivel mundial, el fútbol campo no trabaja de la mano con el futbol sala. Muchos entrenadores, en categoría menores sobretodo, lo consideran perjudicial, lo cual considero que no solo es un error, sino una estupidez.  Cuando es una tendencia global caminar hacia allá. Eso es parte del atraso que tenemos”.

 

El periodista analizó: “En Venezuela, los casos de jugadores de fútbol sala que han pasado al fútbol campo son casos aislados, no responden a una política de trabajo formativa. Un jugador de futsal tiene muchos elementos que le permiten dar el salto, porque hay detalles técnicos en la formación del fútbol sala que son indispensable en el fútbol campo de hoy en día, como la toma rápida de decisiones en espacio reducidos”.

 

¿Diferencias en la calidad de vida tras la transición?Es como ganarse el Kino. Hay más ingresos. El juvenil más barato de la Liga Futve gana más que el mejor jugador de futbol sala, son grandes las diferencias salariales”, aseveró Da Silva. Pero resaltó que cuando se integran ambas disciplinas, como en varios países, los jugadores que no llegan a profesional para el fútbol campo tienen la oportunidad de pasar a ser salitas.

 

“Falcao (Alessandro Rosa Vieira), uno de los mejores jugadores de la historia del futsal, llegó a jugar San Paulo en fútbol campo y no pasaba nada con él. En el caso de Ricardinho, el portugués, fue cortado en categoría menores de fútbol campo por ser muy bajito”, ejemplificó Da Silva con dos cracks de futsal.

 

El periodista dice que la hazaña de ir a Lituania es como si la Vinotinto de fútbol campo clasificara a Catar 2022 y solo espera que esto traiga un crecimiento sostenido. Puso el ejemplo del fútbol playa y el Mundial de Ravena, Italia (2011), como un caso a no emular, porque luego de la cita en el país de la bota el fútbol playa no se impulsó, sino todo lo contrario. Todo esto sucede en las horas más oscuras donde la clasificación coincidió con la ausencia de una liga profesional, pero que en contra parte generó que la mayoría de los talentos se desempeñen en el exterior. Realidades de la disciplina más practicada en el país, que se encuentra en un punto clave de su historia. ¿Llegó para quedarse y hacer crecer el fútbol campo? o ¿Será otro amor de verano?