El Fútbol en paro por crisis sanitaria

 

Columnista Invitado Prof. Levi Leal Rivas.- Ante un escenario de duración y alcance incierto, el futbol mundial ha cesado sus actividades por crisis sanitaria global, para minimizar el impacto negativo tanto para los jugadores, aficionados, patrocinantes, sponsor, árbitros, dirigentes, y sobre todo sus competiciones de clubes y de selección.

Mortal y perturbador como ya es, y con el terrible prospecto de expandirse, el brote de covi-19 también puede tener efectos políticos dentro del futbol, que duraran más allá del contagio del virus. La crisis global del futbol identifica varios aspectos importantes.

PANORAMA GENERAL: la pandemia Covi-19 presenta, sin duda un desafío que definirá una nueva era para la salud del futbol global, sus consecuencias deportivas, tanto a corto como a largo plazo, han sido menos exploradas.

El brote tiene el potencial de desequilibrar hasta los países más fuertes en materia de sus ligas internas y ponen a prueba su sistema de gestión de crisis de manera severa. Sus implicaciones son más graves en aquellos que están atrapados en el medio de la crisis sanitaria.

Las medidas son necesarias y costosas, por ahora ninguna asociación miembro ha instalado un comité para la evaluación de la crisis integrado por grupo de expertos, la Conmebol su presidente dijo con la casa en orden y finanzas solidas podemos afrontar esta pandemia. La FIFA pide se detengan las ligas y las eliminatorias en conjunto con la Copa América y la Copa de Naciones de la UEFA, todas pautadas para junio y julio 2020.

El futbol en Sudamérica recibe apoyo de la Conmebol donde permite que los clubes participantes en la Copa Libertadores soliciten un 60 % de anticipos que también arropa a los clubes de Conmebol Sudamericana, se logra de manera transitoria y efectiva apalear sus necesidades financieras.

¿El futbol está obligado a reflexionar? En medio de una crisis histórica muchas voces afirman que el primer deporte-negocio del mundo, debe darse un baño de humildad y fijar límites en ciertos aspectos, los clubes privados de sus altos ingresos por este paréntesis viven algo que no estaban habituados, sin contar con los periodos de guerras, nunca el futbol en el mundo estuvo parado, una brutal interrupción para lo que nadie estaba preparado.

A corto plazo la cura de humildad parece inminente, los derechos de TV van a bajar, los jugadores y entrenadores ganaran menos, abra que vivir en otra economía futbolera. Diferir los salarios por la crisis, los clubes obligados a retocar contratos, despidos masivos en algunas federaciones, entre otras, como el fútbol femenino del que pocos hablan. El futbol, tan lejos a veces de la realidad y cada vez más pensado como un bien privado, va perdiendo paulatinamente interés entre los aficionados, las grandes tragedias mundiales han obligado a la humanidad a dar saltos agigantados hacia a delante y esta no será la excepción.