El gol de René

 

¡Golaaaazo! Se parece al legendario gol de René Torres contra Argentina, me dijeron mis compañeros, y se referían al zambombazo que hice para anotar el 3 a 0 y avanzar a la final a expensas de Electro Auto Pepe. A ese equipo le habíamos ganado ajustadamente dos juegos en la fase de grupos y esta vez el resultado fue más cómodo. Pero lo destacable además de la goleada era que, siendo defensa, yo anotaba románticamente mi primer gol de larga distancia.

 

Los defensores rivales tenían la pelota, pero como desde el minuto uno nuestra meta era marcar en todos los espacios, nuestras líneas nos permitían generalmente estar adelantadas. Repentinamente mis compañeros se descuidaron y me tocaba hacer presión para no dejar avanza a los rivales y para mi fortuna, el balón me quedó en el rebote y sin dejarla caer le pego en dirección al arco haciendo que la pelota entrara por toda la esquina con posibilidades nulas de reacción.

 

Unos amigos, un primo y un hermano me preguntaron cómo había convertido ese gol, los dos últimos personajes en forma reiteradamente burlona como una manera de hacerme entender que había obrado el milagro, no la calidad futbolera y que por tanto sería irrepetible para un jugador tan “maleta” que me condenaban a la defensa como castigo.

 

No era fácil jugar en ese equipo, la verdad, aunque sentía que mi posición era más ofensiva, con el pasar de los juegos me fueron retrocediendo porque algunos compañeros se desempeñaban mejor en mi posición más destacada. Las jugadas no me salían, los disparos se iban por encima o suavemente a las manos del arquero y entre familia las recriminaciones y bromas a veces se confunden.

 

Tiempo después, años después, décadas después en un gran café de la ciudad, un amigo me presenta a René. Ya había indagado que mis amigos se referían al similar golazo que René Torres le convirtió a Argentina en 1985, equipo que un año más tarde se coronaría campeona mundial ante Alemania derrotándola 3 a 2 en la gran final, el mismo marcador con el cual derrotó a Venezuela y curiosamente esos dos juegos fueron los únicos en los que Argentina recibió 2 o más goles durante un periodo de 15 años fuera de su país, donde los locales en teoría son más fuertes.

 

De inmediato viene a mi mente, aquel golazo contra Electro Auto Pepe y revivieron las inquietudes de mi cansón primo y mis amiguitos por saber cómo le había pegado. Entonces le pregunto a René, ¡epa chamo!, así para entrar en confianza y sacar su mejor respuesta “¿Cómo metiste ese gol?” Se ríe y dice, “Eso hace mucho tiempo, fue el zapato” como para darle una divertida salida a tan intrascendente pregunta para él.

 

Desde ese día, encontré la respuesta precisa a las burlonas y reiteradas inquietudes de mi primo y hermano, pero lo que nunca supieron fue que ese zapato, lo había sacado cuidadosamente del bolso de mi hermano.

 

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