Jesús “Chuy” Vera: Sello vinotinto en los procesos formativos del Dallas FC

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En Estados Unidos ha explorado una nueva faceta, en Venezuela dejó su huella como futbolista y en los banquillos, y desde hace tres años José de Jesús Vera se desempeña como el director de Scouting del Dallas FC.

 

“Por mi trayectoria como jugador y entrenador, de ocho años, he tenido una gran participación en toda la estructura de academias y enlazando con los equipos de segunda y primera división. En la parte de formación comparto mis conocimientos. También tengo voz y voto para traer los jugadores al primer equipo. Compartimos reuniones para el desarrollo de academias, segunda y primera división. Es una función muy interesante que me ha desarrollado una nueva experiencia en las canchas y, en especial, en oficinas para el desarrollo estructural. Estoy en una institución nombrada la mejor del país”, explicó “Chuy”.

 

¿Cómo define al jugador estadounidense? “Es un país multicultural. Te consigues latinos muy habilidosos, con esa esencia de buen juego, que improvisan y tienen esa parte cognitiva. El jugador americano es un jugador con mucha habilidad, driblador, veloz, potente, con buen salto, con mucha rapidez en la conducción, pero quizás le cuesta un poco más esa toma de decisiones, esa parte cognitiva”, comentó el merideño. El ex estratega de Zamora aclaró que, a pesar de tener un buen salto, tienen debilidad en el juego aéreo. Estás habilidades son producto de mucho entrenamiento individual, trabajos extras en clases privadas donde el trabajo de la técnica prevalece mucho”, acotó Vera.

 

 

¿Estructuras? “Acá se realizan bastantes ligas, específicamente la liga de los equipos profesionales funciona bastante bien. Estructuralmente está a la altura de las grandes ligas del mundo. Capaz el top league de Europa, sacando a equipos como Real Madrid, Barcelona o Manchester United, no tienen las estructuras que tiene el fútbol en Estados Unidos”, opinó “Chuy”.

 

El oriundo de Mérida profundizó: “En Dallas tenemos 18 canchas, una mejor que otra. Tres de gramado artificial y el resto de un nivel extraordinario, parecido al campo donde se juega. Tenemos las categorías desde los 11 años hasta la sub-19, pasando por la segunda división que se creó el año pasado. Más el profesional. Como estamos nosotros esta Kansas City, Nueva York y los equipos de Canadá. Hay unas estructuras de primer nivel mundial”.

 

La idea del primer equipo de Dallas va alineada con jugadores de “buen manejo de balón, pensantes y de mucha técnica”, además tienen los perfiles definidos por posición. A la hora de buscar jugadores se intentan que sus precios no sean prohibitivos y que luego se le pueda sacar un beneficio tanto deportivo como económico. Pero el resto lo buscan en la academia, donde evalúan y hacen pruebas para captar el talento de la zona.  “El club ha hecho debutar a varios jugadores de las categorías menores. Aparte de la academia, hay varios equipos llamados FC Dallas y esos entrenadores tienen relación directa con la academia. Sus jugadores más destacados anualmente o semestral son invitados. La academia es el filtro para llegar a profesional”, explicó quien fuese parte de la Vinotinto.

 

¿Qué se puede traer del modelo de Estados Unidos para Venezuela? “Primero que nada la organización, siempre están pendiente tratar bien al joven atleta. Primero como personas luego como jugadores. Tienen muy medidas las proyecciones. El jugador disfruta estando dentro de una academia, una estructura que permite que se desarrolle sin problemas. Tienen todo el equipamiento para eso. El jugador de la academia que no llega a primera o segunda puede asistir a la universidad. Lo más importante, no solo para Venezuela sino para los amateurs, porque todos aspiran a ser profesional, muchos no cumplen esa meta y se quedan en el aire. Acá tienen la oportunidad de llegar a la universidad. Eso es de uno de los aspectos que más me han llamado la atención. Luego de la universidad incluso puede optar a ser profesionales con el draft”, cerró el técnico venezolano.