Frank Tamanaco Piedrahita: “Para nosotros es sumamente importante la parte académica”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La trayectoria de Frank Tamanaco Piedrahita en los banquillos venezolanos es dilatada, y suma más de tres décadas. Ya sea en una escuelita, en una selección de estado, en la primera división o en la Vinotinto.

 

Recientemente viene de estar al frente del combinado nacional en los últimos dos Sudamericanos Sub-15 (2017 y 2019), y en actualidad está al frente de la categoría sub-17. En su juventud también jugó profesional y la vida le brindó la oportunidad de tener un hijo que siguiera sus pasos: Frank Piedrahita (hijo).

 

Con todo este bagaje lo consultamos en Balonazos para indagar sobre la relación entre en los entrenadores y los padres de los jugadores, tanto en las academias como en las selecciones nacionales.

 

En el caso de escuelita fútbol como en selección nacional, ¿cómo debe ser esa relación entre el entrenador y el padre del jugador? Por ejemplo, en una escuela de fútbol el entrenador que se encuentra preparado y dando clases a diferentes niños, tiene la facultad de poder tener buena relación con los padres ¿Por qué? Porque recuérdate que los niños en sus academias están pasando por un proceso de formación. Siempre es importante y siempre lo hablo en todos los estados que voy cuando hago recorridos, acerca de esa forma de trasmitir que deben tener los entrenadores que trabajan en categorías menores básicas.

 

Les digo: “Si ustedes ven a un padre triste o bravo, revísense ustedes, porque no están dando la satisfacción al padre de lo que ellos están pagando por un entrenador, que no está llenando lo que se espera de ustedes hacia sus hijos”. ¿Qué quiero decir con esto? Nosotros los entrenadores tenemos que estar en la capacidad, para eso nos preparamos, de poder conversar con el padre y hacerle entender el plan que tiene el entrenador con su hijo para desarrollarlo en el fútbol y en sus procesos formativos. Entonces es muy importante esta relación.

 

En la selección es mucho más importante, porque cuando uno inicia un proceso sub-15 estos jugadores están con edades de 12, 13 y 14 años. Hay un desconocimiento real de lo que significa ser jugador de una preselección nacional. La mayoría de estos jugadores están establecidos en algunas academias, incluso en 70-80 por ciento están en clubes de categoría élite, como los son los clubes de primera y segunda división. Entonces hay una carencia de información sobre lo que es un proceso de un jugador de preselección. Hay clubes que están muy bien preparados, que dan una real información a los padres y están cerca de ellos. Hay equipos que tienen psicólogos deportivos para los jugadores de estas edades y que también tienen nutricionistas. No muchos clubes, pero sí algunos. Hay otros que carecen de esa información.

 

Nosotros a través del cuerpo técnico de la selección empezamos realmente a realizar el trabajo de formación por parte de nosotros, que no es solamente lo técnico-táctico, sino empezamos a trabajar los aspectos que debe ser la educación en un jugador. Para nosotros es sumamente importante la parte académica, la parte educativa. Los aprendizajes a través de que nuestros jugadores jóvenes estén estudiando a esa edad y que nuestros jugadores en procesos de selección estén yendo al liceo. ¿Qué pasa en todo esto? Hay padres en el fútbol que sus hijos no estudian, quieren que sus hijos se dediquen el fútbol y eso puede ser un problema en la trayectoria del futbolista, como profesional o como para su futuro cuando deje de ser jugador.

 

Entonces es importante estar conversando constantemente con los padres para que ellos entiendan la importancia de lo que es el estudio. Cuando se inicia, todos quieren saber cómo debe jugar un lateral o cómo debe jugar un central, cuando ellos están participando en el proceso de selección. Para nosotros es mucho más importante, una vez que ellos hayan sido observados en ese recorrido que hacemos por el país y que observaos las diferentes ligas de la asociación y la Serie Élite, el aspecto formativo, de valores. En donde lo importante es que ellos no se alejen de lo que es el aspecto educativo y de la familia, porque ese núcleo a esa edad es elemental.

 

Tengo una vivencia. Cuando mi hijo tenía esa edad no era tan dedicado a los estudios como a la parte familiar. Era 100 por ciento futbol. Eso no beneficia ciertos aspectos, ¿cómo él le da el grado de importancia en ese momento al hecho que dejar los estudios era menos importante que participar en el futbol profesional? Mi hijo a los 14 años ya jugaba profesional. Vino un club importante de Venezuela, con una oferta económica muy buena, y se lo llevo. De estar jugando titular en primera división pasó a un club grande donde pasó a sus categorías menores.

 

Dejó de estudiar, ese club no le garantizó los estudios, se dedicó al fútbol profesional. Gracias a Dios en el fútbol no le fue mal. Paso por procesos de selección: sub-15, sub-17, sub-20 y bolivarianos. Una vez que culminó de ser futbolista, él ahora es entrenador, pero está buscando la manera de cómo graduarse y cómo prepararse. El camino se basa en cómo darles herramientas y criterios a las familias para que ellos estén claros que el proceso del fútbol no debe ser abordado como jugador en un 100 por ciento.

 

Por ejemplo esta selección sub-15 que acabamos de terminar y viene a ser la sub-17, en este proceso que estamos iniciando, nos permitió encontrar un gran grupo, un 80 o 90 porciento, donde sus padres están muy cerca de estos jugadores. Estamos muy contentos con la respuesta de la responsabilidad de los padres. Se encuentran en muy buenos clubes, donde sus equipos son asesorados. La mayoría les ofrecen estudios, algunos viven en sus casas club y tiene buenos programas de asesoramiento y de estudio. Se busca la solución de que al terminar una carrera futbolística pueden tener futuro más allá de su carrera, que ellos quieren.

 

Con las experiencias nos hemos encontrado que muy pocos terminan triunfando en el fútbol. Esta edad de 15,16 y 17 años es una edad donde después del Sudamericano y yendo al Mundial, los jugadores empiezan a tener un escenario en donde algunos van a continuar en el fútbol y otros no lo van a hacer. Aquí más o menos empieza a definirse quién empieza a ser jugador profesional. Una vez que ellos empiezan a tomar sus decisiones, muchos se retiran. Ojala todos puedan continuar con carrera en el futbol, pero aquellos que se retiran, durante ese espacio de 13,14,15 años no perdieron la parte académica. Es muy importante. Para aquellos que continúan es muy importante como los ayuda la parte académica en la toma de decisiones y en la capacidad integral de ellos como persona para desarrollarse.

 

Por los menos, en Europa y Sudamérica el primer paso es lograr que ellos se conviertan en bachilleres. Es impresionante como aquel atleta que estudia y lograr ir constantemente, que le da importancia a la parte académica, su respuesta y su buen entendimiento de los trabajos técnicos-tácticos. Está claro que empieza a tener una pequeña visión que después del futbol puede tener un futuro más adelante. En algunas bibliografías leía que de cada cinco personas que se retiran del fútbol a los 32-34 años, hay una sola o dos que tienen una vida digna. Otros se dedican al alcoholismo, tienen otros problemas familiares, le cuesta seguir desarrollando la estructura de cómo debe seguir siendo su ciclo de vida, tras dejar ser futbolista. Esto aunado a los conceptos y criterios cuando tu no vives las etapas de la vida como es ir: al preescolar, luego una escuela básica, luego a un liceo diversificado. La estructura pedagógica-académica. Es muy importante para su futuro.

 

 

Si bien comenta que encontró un grupo de padres que apoyan la parte académica en el pasado ciclo sub-15. ¿Cómo abordar el fútbol como una herramienta de salida económica para una familia en una situación complicada? ¿Cómo convencer al padre que ese tipo de presiones y prisas pueden perjudicarlo como futbolista y en la vida? Anteriormente nos hemos encontrados con esa característica. Desespero en los padres que toman decisiones. Yo, por lo menos, a esa edad tomé una decisión equivocada. En ese momento todos quieren el dinero, la fama ir a un club grande, sin saber cuáles son los escenarios que se van a encontrar. Entonces para esto están los parámetros de ser seleccionador nacional y de poder compartir con tantos entrenadores en Venezuela, en ese recorrido que hice por todo el país aproximadamente hace año y medio. También con los padres y representantes que me pude reunir. Conversar y aliviar muchas preguntas de ellos.

 

Lo importante es crear y poder darle la información ellos. En mi época nadie me lo aconsejó, nadie me lo informó. Claro, hay momentos muy desesperantes donde el nivel sociocultural del atleta y la familia también indica. Me he encontrado con un nivel económico muy bajo. Ese tipo de familia es el que más desesperadamente quiere que su hijo triunfe en el fútbol. Hace aproximadamente dos años estuve en el club Millonarios (Bogotá, Colombia), y su director de categorías menores cuando fue a hablar con el grupo de jugadores que estaban conmigo, que son la base de esta sub-17, lo primero que dijo fue: “Ojo, solamente les digo buenos días y que estudien, porque es muy difícil llegar y más difícil es consolidarse como jugador. De 10 personas que están en  alto rendimiento, terminan triunfando uno o dos”.

 

Tras haber pasado por todos esos procesos, que gracias, Dios he tenido la oportunidad de vivir sub-15, sub-17, sub-20, bolivarianos y mayores, me doy cuentan que terminan triunfando pocos en la selección absoluta de Venezuela. Aparte de triunfar pocos, empezamos a buscar donde se encuentran los jugadores que han ido a Mundiales o Sudamericanos, y empiezan a desaparecer del mapa futbolístico. Eso hay que transmitírselos a las familias. Por lo menos en mi grupo de trabajo, en mi cuerpo técnico, siempre tenemos el espacio una vez que llegamos a los aeropuertos, para ir a concentrarnos en Margarita. Llegamos y tenemos la oportunidad de recibir a todos los padres que traen a los jugadores.

 

Ahí nos dedicamos toda la mañana, compartimos dos o tres horas con el grupo. Le podemos sumar todos esos criterios y siempre estamos informando. Por ejemplo, a nivel de la comunicación hacemos charlas con el psicólogo deportivo que tenemos y antes de conversar con ellos charlamos con los padres. Para ver cómo está la situación y aclararle sus dudas.  Claro, el 100 por ciento de estos jugadores tienen su representante a nivel de empresario, que también es un rol importante. Una vez que podemos tener comunicación con estos padres, sabemos que están siendo asesorados por ese lado.

 

 Cuando encontramos algo que no es normal, empezamos a indagar y a ver lo que está pasando, para tratar de siempre conversar con los padres y los jugadores constantemente. Porque los jugadores se encuentran en una burbuja, que tiene una característica, que es que te encuentras a 100 personas y los 100 te orientan. Eso los termina confundiendo. Siempre es bueno estar cerca de ellos. Uno termina siendo como un padre y la clave se fundamente en tratar de ser muy homogéneos con esos criterios, para que, con los padres, los empresarios y los clubes podamos coincidir en ciertos parámetros, de manera de convencer y formar el atleta.

 

Una de la particularidad del fútbol es que todos nos sentimos entrenadores, pero los expertos son los entrenadores.  Muchos que dicen que su hijo no es lateral, sino central. Que tienen derecho a opinar, pero ¿Cómo se manejan esa relación con el padre que también quiere ser coach, tanto en la escuelita como en la selección? Lo miro desde dos puntos de vista. Empezando por el fútbol base y aquellas academias donde se inician los chicos. Siempre en las entrevistas hablamos de los clubes grandes, donde el jugador ha pasado por un proceso de scouting, pero realmente el jugador nace en la escuelita del barrio o de la cuadra. A eso le doy mucha importancia. Para responder en el aspecto de las academias, para mí es muy importante que los entrenadores tengan la capacidad, por eso hay que prepararse y hay que estudiar, de entender lo que significa trabajar en un proceso de formación con fútbol base, donde lo más importante es formar.

 

Es importante tener criterios para poder conversar. La opinión es válida, como tú los dices. ¿Quién no quiere que su hijo sea Messi? ¿Quién no quiere que juegue como un central al que ellos admiran? Todos y es válido. Pero nosotros los entrenadores  en categorías básicas  tenemos que tener criterios para convencer con criterios técnicos  cual es  nuestra visión en el proceso de formación para un niño de futbol base. ¿Qué tienen que entender los padres? Que el padre tiene razón en opinar, porque todos los padres sueñan con eso. Nosotros no podemos apagar la llama a un padre que piense de esa manera.

 

Pero en el futbol formativo lo más importante es que los niños puedan estudiar y recrearse. Que en el aspecto futbolístico la tecnificación es importante. También desarrollar conductas donde se pueda transmitir mucho cariño, compresión, compañerismo y muchos valores. Es importante que el niño desarrolle sus destrezas dependiendo de las edades. No es lo mis entrenar un niño de cuatro o cinco años a uno de ocho o nueve, para eso hay que prepararnos. Saber cuáles son las conductas de un niño a cada edad y qué forma de responder tiene.

 

De manera tal que el padre vea que en la etapa que está su hijo, en la escuela de fútbol, y pueda entender las etapas del proceso donde se está desarrollando en este deporte. Por eso nosotros los entrenadores tenemos que estudiar más y prepararnos más. Siempre digo que los entrenadores debemos ser un poco más como lo médicos. No vemos un médico especialista trabajando todos los campos, por eso debemos especializarnos, desarrollarnos y tener el control de lo que se llama el fútbol en categorías básicas.

 

Cuando llevo a esa misma pregunta a nivel de selección, este tipo de padres es normal encontrárselos así. Hay algunos que son más reservados, otros que se sienten muy contentos que sus hijos participen en la preselección y  otros sueñan que su hijo sea titular y figura. Hay de todo. (…) Es difícil en la selección llevar a un jugador que no esté acostumbrado a jugar constantemente en sus clubes una posición. A veces me ha tocado la posibilidad, cuando tenemos la carencia en una posición donde podamos ser competitivos en el Sudamericano, sabiendo cómo nos va a atacar y cómo se van a defender Brasil, Argentina o Colombia; que no encontremos un jugador de esa característica y adaptemos un jugador ya sea al perfil defensivo o perfil ofensivo.

 

Siempre tenemos una gran cantidad de jugadores por posiciones. Nosotros tenemos 40 clubes, si los multiplicamos por titulares y suplentes, hablamos de 80 jugadores por posición. Si pasaron por un scouting y un proceso de formación en su posición, creemos que son jugadores que deben tener por sus clubes un dominio técnico-táctico de sus posiciones. Cuando de esos 80 le podemos sumar los procesos de continuidad en los módulos o microciclos de trabajos, empezamos a tener una mayor cantidad de jugadores por posición y empezamos a desarrollar, potenciar y observar la evolución. Jugamos con eso.

 

Cuando el padre opina, siempre me gusta oírlos, porque con criterios me gusta conversar y mostrarle que su hijo está en manos de personas con capacidad de ayudarlos a crecer. Es una respuesta que le da tranquilidad al padre, que su hijo está siendo potenciado por el club y a nivel internacional por la selección nacional. Hay casos de un jugador que pueda jugar dos o tres puestos, ojalá pudiéramos tener más con esta habilidad. Es difícil conseguirlos, pero siempre aparecen dos o tres jugadores en cada generación. ¿Qué te permite eso? Además de versatilidad, poder potenciarlo en la posición que a nosotros nos parece importante.

 

Siempre con nuestro norte que es formar jugadores que sigan los procesos en la selección nacional. Tratamos no solo de desarrollarlos en nuestro criterio, sino aprovechar el desarrollo que traen de su club. A veces encontramos en ciertas posiciones que hay mucha rigidez y que los jugadores que no tienen la misma característica, pero sí son jugadores de esa posición. Tratamos de adaptarnos a las necesidades de los perfiles de un jugador de selección.

 

 

¿Cuáles son los deberes de un padre en la escuelita y los deberes de un padre de uno de selección? Primero el padre debe entender lo que significa que su hijo esté en una clase de fútbol en una academia. Imagino que es el mismo padre lo lleva a inscribirse, porque a veces se inscriben los niños sin el apoyo de los padres. Cada academia debe tener a los padres cerca, porque la preparación y el conocimiento realmente de una academia, porque el futbol forma parte de una materia adicional como sería la Educación Física. La educación es la primera herramienta de una academia de fútbol. Por eso las personas que dirigen esta academia deben estar muy bien preparadas.

 

El padre debe estar atento diariamente de todas las personas que laboran en esa academia, tanto del entrenador como el director principal y deportivo de la academia. Los padres deben estar cerca, como están atento a todo lo que ocurre en el colegio, así debe ser en la academia. Darles apoyo a sus hijos en el sentido que sea dirigido en los lineamientos de su entrenador y director deportivo. Donde los aspectos formativos sean la esencia del niño en la academia. Porque la academia es lo que va inducir en sus primeros años de vida a los que es una estructura organizativa y es refuerzo de su parte academia en el colegio. Estar siempre apoyándolo sentimentalmente. El padre debe prepararse un poco en qué manera lo puede ayudar, con lineamientos en la academia.  Otro deber de los padres es tener a cabalidad a todos los lineamientos de cuando el jugador está dentro de la academia y fuera de ella.

 

Con un jugador de selección debe estar atento con su club 100 por ciento. Dentro del club cuando tienes un jugador élite de selección tienen psicólogos deportivos, coaching y asesoramiento. Es importante que los padres estén asesorados por los clubes donde su hijo se encuentra. Muchos de estos atletas están enmarcados por las tomas de decisión de los padres y muchos pueden estar mal asesorados, por lo que terminan perjudicando a los jugadores ya que no están en la línea del club. Es muy importante que haya una relación de información total sobre el club y con el entrenador de turno, que tenga en su categoría.

 

Siento que el entrenador no solo forma al jugador, sino un poco al padre. He visto partidos de torneos estadales o de Serie Élite donde hay mucha violencia. Mucho irrespeto con el árbitro, con el rival, con los compañeros de equipo o su mismo hijo. ¿También tienen los entrenadores esa la labor de orientar a los representantes, que son el ejemplo para sus hijos? Debo estar cerca de los 32 años como entrenador y después de pasar por haber dirigido: primera división, selecciones de estado como 20 y pico de años, juveniles, selecciones; puedo decir que eso ha venido cambiando. Como ha venido cambiando el futbol a nivel de información. Te lo cuento porque he estado mucho en campeonatos nacionales, hace dos años no se realizan, pero estuve en las últimas eliminatorias de campeonatos nacionales y percibo que la imagen de aquel padre que iba a gritar no se ve, pero claro que no ha desaparecido.

 

Hay más información para leer, hay muchas personas cuando yo era joven no podían tener esta macro información que hay del fútbol en todos los aspectos. Y cada vez los padres se informan más de lo que está pasando, lo entrenadores nos preparamos mejor. Cada vez se nos pueden acercar y tratar un tema de fútbol. Ustedes la periodista igual. No hay nada oculto ahorita. Antes había menos información y no había cómo llegar. Nos enterábamos por aquellos extranjeros que llegaban como jugadores y se quedaban como entrenadores, nos transmitían valores y un mensaje. En este momento me acerco mucho a este tipo de eventos y los padres son reclamados por los mismos padres. Antes no se sabía que era una academia y ahora ya se sabe.

 

Se dice que el responsable es el entrenador, pero el realmente responsable es el que dirige la academia, porque es el que presenta los objetivos que se cumplen diariamente en la academia, como los objetivos generales. Hace 15 años no se encontraban casi academias. Hoy encontramos que hay un aumento de las academias en las distintas regiones de fútbol base, en donde presentan objetivos más definidos. Donde el fútbol base lleva un mejor fundamento en los criterios. Pero siempre aparece un padre que con su opinión no deja de ser importante.

 

He visto gente que critica a un padre cuando este da un criterio valido y el entrenador no le da importancia, porque no lo maneja. Entonces los entrenadores empiezan a pelear con el padre y crean una idea que ese padre es un tipo que está equivocado. Pero resulta los equivocados somos nosotros, porque no nos acercamos a escucharlo y oírlo como un mensaje. Si en verdad está equivocado, tenemos que explicarle con nuestro criterio para que el observe que realmente que nosotros estamos buscando lo mejor para su hijo. Por eso cuando encuentro un padre de esa manera me gusta acercarme al padre. ¿Por qué? Porque al padre que grita e insulta hay que ayudarlo, preguntarle por qué piensa esa manera.

 

Pero el problema radica en que nadie se le acercó a ese padre o los entrenadores por donde ha pasado su hijo nadie le ha dado el porqué de la toma de decisiones. Si nosotros los entrenadores queremos ser unos ganadores, en donde lo primero es el título, vas a tener 11 papás contentos, pero los padres que no tengan a su hijo con momentos en cancha o que haya partidos que sea titular, van a estar molestos. Pero el concepto de lo que es manejar bien categorías básicas no es esto de tener 11 titulares, no es lo mismo el fútbol que vemos por televisión que al futbol base. Por eso hay que estudiar y prepararnos.

 

 

En ciertas ocasiones jugadores jóvenes, sin ni siquiera ser mayor de edad, llega al profesionalismo y gana grandes sumas de dinero. En esos momentos se transforma en el sostén de su familia, en especial de las más humildes. ¿Cómo guiarlo para que no se difumine esa relación padre-hijo que se puede ver distorsionada al ser el futbolista el que mantiene ahora la casa? Eso ocurre mucho en Venezuela porque somos uno de los pocos países que tenemos la regla del juvenil en el profesional. En la mayoría de los equipos se firma a un jugador figura que termina siendo el que lleva el dinero a la casa. Te hablo de mí, mis padres eran educadores y cuando tenía 16 años yo jugaba profesional. Mi sueldo superaba los dos sueldos de ellos. Y no era jugador de selección. Es muy común en Venezuela. Porque el fútbol venezolano tiene que jugar un futbolista que empiece el proceso de la regla y tiene entre 17-18 años. Y cuando ese jugador llegue a proceso de Mundial sub-20, está entre 19 y 20 años.

 

Ahí es cuando me toca conversar con algunos presidentes o directores de categorías menores de clubes o cuando ellos toquen ese tema o me pidan una opinión. Siempre les estoy recomendando que en los clubes deben tener una persona que sea imagen del club y que sepa asesorar a los padres y los jóvenes desde corta edad. Nosotros en nuestros clubes de categorías menores, a nivel de categoría elite, el jugador empieza a los 11 o 12 años. Empezar a integrar esta figura desde esa edad, te va a ayudar y asesorar en muchos temas El tema económico para un jugador que a los 18 años juega profesional, que tiene un contrato en donde gana 1000 o 2000 dólares mensuales y como tú dices es el sustento de su casa.

 

Hay empresario de jugadores en la selección sub-17 que tratan de ayudar en esos temas. Jugadores juveniles que ganan bajos sueldos, pero le dan alimentos, proteínas, calzado y todo lo que es su ropa. Llevan alimentos a la casa de esos jugadores cada 15 días. Hay jugadores que fueron sacados de sus regiones, pero garantizan que sus familias estén tranquilas. Son jugadores que los cuidan los pasos que dan y están con ellos diariamente, que logran que su mente no se altere cuando empiecen a ganar grandes sueldos. También he visto como jugadores con altos sueldos que ni terminaron yendo a la selección, porque eso los distorsionó un poco de su vida. Compraron dos o tres vehículos, compraron cosas que otros no tenían y no se entrenaban de la misma manera.

 

Es muy importante ver como mucha gente no habla, en ciertos momentos, bien de algunos empresarios de jugadores, pero uno puede ver el buen manejo que están haciendo con estos jóvenes. Ojalá sean todos así, pero, más o menos, los casos que he conocido han favorecido. Tengo el caso de un jugador que había dejado los estudios y ahora los retomó, tiene una ayuda de su club, su empresario en conjunto de sus padres. El resultado de estos trabajos ojalá termine muy bien el futuro.