Emilio Rentería: “Es lamentable que en este siglo sigamos con el tema del racismo”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Uno de los hechos que marcarán la historia de 2020, aparte de la tragedia que ha sido la COVID-19, son las protestas en contra del racismo, que llevan como lema el: “Black Lives Matter”. Todo agarró velocidad crucero tras el asesinato de George Floyd, bajo custodia policial, en los Estados Unidos. Pero en el mundo del fútbol ya se había vivido un hecho lamentable en Portugal, cuando por insultos racistas Moussa Marega abandonó el campo, en el choque entre Porto y Vitória de Guimarães.

 

Si bien Europa suele ser el epicentro de estos lamentables hechos, Sudamérica no se salva de este bochorno. Un criollo lo sufrió en primera persona hace seis años en Chile. El afectado fue Emilio Rentería, que defendía la casaca del San Marcos de Arica ante Deportes Iquique, un clásico. Los fanáticos rivales enfocaron sus insultos al “Venado”, que de la impotencia derramó unas lágrimas. Ha corrido mucha agua bajo el puente desde ese lamentable hecho, pero en Balonazos consultamos al jugador de la Academia Puerto Cabello para tratar este tema e indagar el rol que puede tener el fútbol para erradicar un pensamiento sin fundamentos y nocivo.

 

¿Sientes que algo ha cambiado en el fútbol o se mantiene todo igual desde las manifestaciones que viviste insultos racistas en Chile, en 2014? Es una situación que me pasó y es bastante fuerte. En su momento como no me había pasado no lo sentí que era tan fuerte, pero me pasó… es fuerte. Lo lamentable de esto es que estamos en este siglo y todavía seguimos con este tema del racismo. Todas las personas somos iguales, solo que hemos vivido cosas diferentes. Es complicado que una persona siga todavía con este tema. En mi caso siempre he tenido novias rubias y tengo muchas amigas blancas. En nuestro país no he vivido ese tipo de racismo en ninguna cancha. Pero lo que vive en otros lados es lamentable que suceda todavía.

 

Se puede decir que su caso por paso en la Liga FutVe no ha sentido racismo de los hinchas, directivos u otros jugadores… La verdad que no, en lo personal, Emilio Rentería no. Nunca me ha pasado. A lo mejor a otro compañero, pero en lo personal nunca. En Chile fue la primera vez que me pasó.

 

Vivió en los Estados Unidos, que recientemente se han desatado todas estas protestas por el asesinato George Floyd. ¿En esa etapa que estuviste por allá, fuera de la cancha, habrá sentido alguna actitud o un trato diferente hacia tu persona? Me trataron por igual. Pero en Estados Unidos es un tema más complicado. Tenía compañeros blancos que no me llamaban negro, sino que me decían por mi nombre. Son muy cuidadosos con eso. A mí no me molesta si me lo dicen con cariño, pero son muy cuidadosos con eso allá. Aunque tú no conozcas a un negro, me llamas negro a mí y es capaz que todos los negros se metan. Como los motorizados en Caracas, si tocas uno vienen todos. Tenía miedo sobre ese tema cuando iba para allá, pero en la ciudad que viví no tuve esos detalles.

 

 

En inicio de tu carrera en el Levante en España, un país donde han tenido varios episodios de racismo con Samuel Eto’o o Dani Alves, entre otros casos. ¿Recibió un buen trato o hubo algo que reprochar? La verdad que no, nunca sentí en España el tema del racismo. Eso que llegué a los 16-17 años. Allá tenía otros compañeros de color, éramos tres y no sentimos ese detalle de racismo. En la sociedad que yo estuve en ese momento no me pasó, a lo mejor me hubiese pasado en otra etapa. La primera vez que me pasó fue en Chile.

 

¿Cuándo le pasó ese incidente en Chile sintió solidaridad de la gente del fútbol? La verdad es no me dejaron solo. Enseguida me llamaron unos compañeros, el club también estuvo conmigo. Hubo mensajes de otras ciudades y otros clubes. Me mandaron muchas cartas. En la ciudad que estaba, la gente estaba muy dolida por lo que había pasado. Lo periodistas chilenos me preguntaron si yo pensaba que todos los chilenos eran iguales, y yo dije que: “nunca, jamás”. Tengo amigos chilenos que aún viven allá. Soy un agradecido que personas que no me conocía de nada, yo llegando a Chile, me agarraron ese cariño. Hay de todo un poquito, como los venezolanos que hacen cosas malas y otras que hacen bien.

 

¿Puedes explicarnos que sentiste en ese momento que recibiste insultos racistas? ¿Cómo te bloquea? ¿Cuánta impotencia genera? Es lamentable. En ese momento tenía las pulsaciones a 180 y que te traten de esa manera, genera una impotencia grandísima. Con la impotencia que tenía pensaba irme el otro día de Chile, renunciar al contrato que tenía, porque no quería seguir ahí. Esa era mi pensamiento esa semana, pero mis compañeros estuvieron a mi lado. Cuando se enteró mi familia, me causó mucha más presión, porque mi madre lloraba y resto estaban preocupados.

 

Es fuerte cuando tu familia está involucrada, no quería que llegara a eso. Es lamentable que pase eso en una cancha. Al pasar los días fue concientizándome más, leí las cartas que me enviaron, hablé con mi madre y mi familia. Tuve en todo momento el apoyo del club. Todo eso cambió la perspectiva de mi continuidad. Es algo que no se lo deseo a nadie en ningún momento.

 

¿Cómo crees que el fútbol puede excluir a este grupo minúsculo, pero ruidoso, de personas que empañan el espectáculo? Es difícil. Esas personas que van al estadio y denigran a un futbolista por su color, no solo van a la cancha, sino que también están en la calle. No hay que dejar que vayan más al estadio y cerrarles totalmente las puertas a esas personas. Que no salgan de sus casas si no quieren ver a una persona que sea de color negro, morena, blanca, azul, lo que sea.

 

Creo que cada persona es la educación que tiene y su forma de pensar, hay que respetar eso. Pero ofender a otra persona por su color de piel no está bien. La federación debería tener un control sobre eso, suspenderlos y echarlos. Ponerles una multa o algo.

 

¿Qué puede hacer el fútbol como un factor social y al ser un espectáculo que le llega a muchas personas para combatir con el racismo? Es complicado, pero la mejor manera es la educación. Los niños que van al estadio escuchan y actúan como lo hacemos los grandes, les estás creando esa mentalidad cuando van a ver fútbol. El tema está en que seamos mejores personas, si somos mejores personas no creamos esa manera de pensar. Creo que en la sociedad todos somos iguales. Viene una generación que tenemos que hacerles entender que todos somos iguales, que ese niño que está jugando o va a empezar a jugar, ve a otra persona de un color diferente lo trate con mucho cariño como un compañero, como un amigo. Que no lo veo como un diferente.

 

 En pleno siglo XXI pienso, que a veces, en vez de ir hacia adelante, vamos hacia atrás. Las cosas están cambiando de forma radical, pero a lo malo. El siglo que los negros éramos esclavos ya pasó, ese tema pasó. Esperemos que la gente mayor sea consciente y que sean mejores personas. Si tú eres buena persona, no vas a pensar si es blanco o es negro. La gente piensa que estamos en el mundo por lo que tenemos y no es así, estamos aquí por lo que damos. Si tu das racismo eres mala persona. Esperemos que todo cambie y el fútbol sea un espectáculo bonito.