Lenín Rodríguez: “El VAR es una bendición”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- “Definitivamente no es fácil ser arbitro”, es la forma como Lenín Rodríguez cierra sus columnas en nuestro portal Balonazos.com. En esta ocasión charlamos con el exárbitro internacional y analista de Venevisión sobre la realidad de este oficio en Venezuela, su situación en medio de la pandemia y su proyección dentro del balompié venezolano. Normalmente son acusados de ser responsable de todos los males, pero si ellos no habría fútbol. Para entender un poco más sobre esta profesión que se encarga de impartir justicia en el fútbol criollo, pocos mejores que Rodríguez.

 

Ante la posibilidad del regreso del fútbol venezolano. Todos hablamos de la condición física de los jugadores, pero ¿cómo debe ser ese acondicionamiento físico del árbitro? Los árbitros tienen una ventaja, porque a pesar de que el plan de la FIFA lo dirige a los internacionales eso se repercute a nivel nacional. Ellos tienen un plan de entrenamiento que lo cumplen a cabalidad. Están siempre siguiendo ese plan, que está para que la Comisión de Árbitros de la Conmebol pueda monitorear que los árbitros se mantienen en actividad. Creo que eso es parte de un trabajo. Me imagino que como hacían los jugadores, que capaz no estaban en un entrenamiento, porque no lo podía hacer, pero hacían ejercicios cardiovasculares o de resistencia.

Los árbitros tienen ese plan y lo tenían que cumplir. Capaz algunos con las limitaciones propias de no poder salir a determinada hora, de acuerdo con el municipio donde se encontrará y todo esto. En líneas generales te aseguro que todos los árbitros han ido cumpliendo con ese plan, porque es la manera de mantenerse. No solo cuando hay campeonato, sino que hay ejercicios para cuando los torneos están parados, como cuando se acaba una temporada. Porque se ve el árbitro como un atleta de alta competencia, por el nivel que se juega y la velocidad a la que se juega.

 

Aparte del aspecto físico y el teórico está la parte del entendimiento del juego. El atacante Alejandro “Papu” Gómez lo dijo en una entrevista al diario El País, que se ponía al lado del árbitro, porque era el que mejor ubicado estaba. ¿Qué tan importante es que el árbitro haya jugado fútbol para ejercer su trabajo? Es una condición natural de todos los árbitros. Hay mucha gente que lo toma en son de burla. Siempre pongo mi caso que empecé siendo delantero y terminé siendo aguatero, luego me metí a árbitro. Pero tienes que haber estado dentro de ese campo para poder saber, sentir, percibir, visualizar e internalizar las emociones. A lo mejor no en partidos oficiales, sino en las llamadas caimaneras. Cuando tú decides que no sirves para ser jugador profesional, si alguna vez lo pensante, y te dices: “me voy a dedicar a ser árbitro”. Traes una experiencia que te da un bagaje de cuando tú vas a hacer la lectura del partido, que es una exigencia natural ahora. 

Tú tienes que llegar a un partido no solo sabiendo que juegan, ponle tú, Trujillanos contra Caracas. No, no, tienes que saber quiénes juegan en Trujillanos, quiénes juegan en el Caracas, cuáles son los jugadores más habilidosos, cuáles son los jugadores más fuertes, cuáles son los jugadores que más protestan. Aparte de todo eso tienes que saber bajo que esquema juegan todos esos entrenadores, porque toda esa información la tienes que llevar previamente. Y no solamente tú, sino con tu equipo de trabajo. Esas charlas previas con tus compañeros tienen que estar enfocadas en eso.

El tener la ventaja de jugar, sobre todo, te da esa habilidad mental, esa picardía, esa velocidad de estar delante de la jugada. De saber medir la intención de un jugador, porque cuando tu estas en el campo la sangre se sube a la cabeza y se empieza a perder la perspectiva. Como tú pasaste por eso y jugaste bajo esa condición, entonces ya tú sabes en qué momento el jugador tiene la intención, verdaderamente, de jugar la pelota o de hacerle daño, al contrario. No conozco ningún árbitro que no haya jugado fútbol a nivel nacional o los que conocí en mi etapa de internacional, así sea en caimaneras.

 

Me llama la atención eso que comenta de analizar a los dos equipos y su forma de jugar. ¿Los árbitros, al igual que lo jugadores, hacen su propio video-análisis de los futbolistas y sus clubes, además de seguir la dinámica del campeonato? Eso es oficial dentro de FIFA. Es exclusivamente para los campeonatos organizados por FIFA, como los Mundiales, donde se aplica esto. En los entrenamientos previos, los árbitros siempre llegábamos una semana antes del campeonato, había pruebas físicas y sobre todo mucha actualización (del reglamento). Pero en estos últimos, que ya no estaba en activo, para ser más exactos en este último Mundial (Rusia 2018) aplicaron que llevaron directores técnicos para que les dijeran a los árbitros: “Va a jugar Suecia-Francia. Suecia se para de esta manera, estos son los jugadores, este es el esquema de juego, este es el que más corre, este es el que menos corre”. 

Sobre todo, ahorita, con esta cantidad de información que se maneja estadísticamente, tú tienes sobre el tapete un libro de 200 páginas antes de salir al campo de juego, que te lo tienes que leer, para que más o menos tú entiendas y estés en posición de tomar la mayor cantidad de decisiones acertadas. Porque eso es precisamente lo que te da la información. Mientras tu mejor tengas preparado un árbitro para que pueda tomar mejor una decisión (…) Por eso cierra mis columnas con el “no es fácil ser árbitro”, porque tienes que tomar todas las decisiones en tres segundos, que más o menos es lo que tarda la mano en llegar a la boca, para sonar el pito. Toda información va a salir al momento de tomar la decisión y se busca los menos fallos posibles, porque el error humano siempre va a estar.

 

 

La culpa siempre es del árbitro para los dos equipos y las aficiones. Pero ¿cómo definimos un buen arbitraje? Hay una máxima que siempre se maneja: “El árbitro que no tiene incidencia en el resultado, ese el bueno”. Malo es el árbitro que pita un penalti, una falta o favorece un equipo, ese son el tipo de cosas cuando dices que mientras no influya en el resultado, mejor. Yo que estoy en el punto de vista televisivo siempre el comentario es que: “Mientras menos el árbitro se vea en la pantalla, muchísimo mejor para el partido”. Pero no necesariamente eso tiene que ser así, porque cada juego es diferente. De repente hay un juego que echa chispas, sobre todo, los partidos de las ligas y es el árbitro que tiene que empezar por aplicar el reglamento y amarrar el partido desde el principio. Si tú no lo logras amarrar desde el principio, puede terminar en una catástrofe.

Medirlo en el árbitro que sea clasificado con más de… No necesariamente tiene que haber un número o calificación. Son cosas muy subjetivas, ¿Por qué? Porque siempre entra en juego la pasión. La final del Mundial entre Francia y Croacia, para mí, fue un partido de una sola calle. El lunes nos invitaron a hacer un programa resumen en Venevisión y estaba leyendo unos titulares de Croacia y le estaban echando la culpa al árbitro. Por favor, sin desmeritar a los croatas, pero el equipo francés fue muy superior. Entonces pienso que si hay que poner un concepto es que el árbitro que no influye en el resultado siempre será un buen árbitro.

Hay un elemento de pasión. Ahorita hay una polémica en España terrible porque dicen que los árbitros están favoreciendo al Real Madrid. Un amigo me comentaba que Florentino (Pérez) llamaba a los árbitros… la gente empieza a especular y todo esto. ¿Por qué? Porque no se dan cuenta, como dice el (Diego) “Cholo” Simeone, que el Real Madrid es el equipo que más penaltis le pitan porque es el que más ataques hace. Si vas a las estadísticas, al equipo que le pueden cometer más errores es al que más ataca. Leía en estos días que Barcelona tuvo el 60 por ciento del balón, pero solo hizo un disparo a puerta. Entonces ¿Cuál es la cuestión? ¿Tocar solo la pelota o atacar y meterla? Son elementos que hay que saberlos llevar con mucha certeza para determinar qué es lo que se quiere.

 

Aprovecho el tema de España. Escuchaba al exárbitro español Iturralde González, en el podcast Play Futbol de la Cadena Ser, y comentaba que los árbitros prácticamente sufrían los partidos del Barcelona de Guardiola, porque era un equipo que aglutinaba mucho balón y en un parpadeo filtraba un pase dentro del área, lo que dejaba a los jueces lejos de la acción en una zona álgida como es el área. Que prefería los partidos de ese Real Madrid, que al ser más vertical y atacar en tres o cuatro toques, siempre tenía la jugada de cara y cerca, sin quedar descolocado por un pase filtrado. En el fútbol nacional no tenemos casos de equipos de tanta posesión y si más verticales. ¿Qué opina? Con el debido respeto a Iturralde, primero que me está diciendo es que es buen árbitro para este tipo de equipos. No, tú tienes que ser árbitro para lo que sea porque el árbitro es un juez. Yo soy abogado y eso es como estudiar Derecho, que estudias cinco años para luego salir a ejercer la carrera. Tu como árbitro no puedes decir: “Si soy juez voy a tratar a los que son buenos, porque con los otros no tengo los elementos”. No, no. Tú mismo te estas autoexcluyendo.

Aparte creo que a Iturralde no le gustaba ese juego del Barcelona, porque precisamente tenía que picar y ese no era un tipo precisamente veloz. Por eso hay que tener esa lectura previa de los partidos. Si tú sabes que el Barcelona de Guardiola juega de esa manera, tienes que estar mejor preparado. El día que te avisan, que en España son los martes y miércoles, aunque lo hacen oficial los jueves, debes tener preparado tu partido. No puedes estar argumentada esa cuestión.

Aquí (en Venezuela) es verdad, no hay un juego de esa manera y es más vertical. Pero yo veo a los árbitros de acá de Venezuela con una preparación física excelente. Tú ves corriendo (José) Argote, a (Jesús) Valenzuela, Alexis Herrera, (Ángel) Arteaga, (Orlando) Bracamonte, (Juan) Soto y creo que nunca estén fuera del plano de cámara, porque precisamente tienen una excelente condición física.

Que me disculpe el señor Iturralde, pero eso no es excusa. A lo mejor lo hizo como un comentario más, pero el árbitro no puede elegir. Es como que fuera árbitro y yo diga que solo voy a pitar los partidos de Mineros, porque me amoldo mejor a su estilo de juego. No.

 

Al FutVe se suele pegar muchos palos, y hay razones de sobra para hacerlo, pero también hay aspectos positivos. Cada vez se ven más árbitros, hombres y mujeres, internacionales representando a Venezuela. ¿Qué tan lejos o cerca estamos de ver a otro Vicente Llogregat, que pitó en el Mundial de Alemania 1974 como venezolano? ¿Catar, 2022; Australia y Nueva Zelanda 2023; Estados Unidos, México, Canadá, ¿2026? Creo que estuvimos muy cerca en el Mundial de Rusia 2018. Ahí (José) Argote era el hombre ya escogido para participar. Pero esto no es solamente de tener las condiciones físicas y de prepararte, sino también de ver el fútbol que se juga en tu país. A pesar de que me puedes decir que has visto en Mundiales a representantes de Isla Mauricio. Es verdad, pero esos son como cortesías en países donde no se juega fútbol. Pero aquí en Sudamérica, donde todos los países, y ya Venezuela no queda fuera, tienen un buen nivel de fútbol y un buen nivel de arbitraje. Argote estuvo a punto de ir al Mundial, pero al final, tú sabes que hay que hacer lobby y debes tener una representación, quizás a lo mejor no hubo esa fuerza final que lo empujara a llegar a allá.

Pero para este Mundial te nombre a cuatro que están así: “Aquí estamos, dame el pito y yo lo hago”. Que son: Juan Soto, José Argote, Jesús Valenzuela y Alexis Herrera. Hay dos muchachos que recién los ascendieron el año pasado que son (Orlando) Bracamonte y (Ángel) Arteaga, que también vienen bien, pero les hace falta recorrer un camino. Esto también hay que dejarlo claro. No es porque tú seas internacional, sino porque hay que recorrer un camino y tienes que hacer campeonatos sub-17, sub-20, Preolímpico, estar en tu campeonato, Libertadores y Sudamericana. No solo para proyectarte, sino que vayan viendo quién es el árbitro. Porque todos son siempre evaluados y están sobre la mira.

La ventaja que yo veo, que yo fui árbitro del 94 al 98, es que en aquel entonces era muy difícil, nuestro fútbol no tenía la presencia que tiene actualmente. Hemos ido creciendo y el arbitraje ha crecido en paralelo, tanto el masculino como el femenino. Tú ves en el femenino a una señorita llamada Yercinia Correa y Emikar Caldera la ves pitando en primera división. Entendiendo que la zancada del hombre es más larga, fuerte y veloz que la mujer, está comprobado numéricamente y se puede probar en los 100 metros, que hay un segundo diferencia entre ambos, pero tú ves que las árbitros en nuestra primera división están muy cerca de la jugada y tienen esa proyección.

Me enteré de que Caldera fue el año pasado, en el verano, a un país europeo a un campeonato que invitan a árbitros y adquirió una experiencia que es impresionante. Estas visualizando el arbitraje con metas más claras. Hay una de estas niñas que todavía no es internacional y es estudiante de Medicina, se llama Stefany Escobar que dentro unos años vas a decir: “Lenín tenías razón”. A ella la vi en un partido y dije: “Estos fenómenos de dónde salen”. Eso es lo bueno que este arbitraje de acá, en este volumen vienen muy compactos.

Detrás de los árbitros internacionales viene otro grupo, es decir esto tomó otro matiz. Entre otras razones, porque la preparación es distinta. Ya no cualquiera puede ser árbitro. Yo recuerdo que cuando era árbitro que este seguimiento de la FIFA, por intermedio de la Conmebol, no era tan exigente, como es ahora. En la preparación física y técnica. Los árbitros se toman muy en serio esto. Ya tú ves sin duda, aunque aquí estamos lejos de eso, va a llegar un momento, no tan temprano, que se materialice la profesionalización del árbitro como en los países europeo. Si tú le exiges a un árbitro que cumpla al nivel que se está manejando, el árbitro tiene que ser un atleta de altísima competencia. Como todos esos atletas de primer nivel. Para eso debe tener su plan de entrenamiento, su dieta y no a estar tan preocupado.

Cuando yo terminaba a las 6:00 pm un partido en Puerto Ordaz, me bañaba y salía corriendo en un taxi para el aeropuerto, porque el vuelo salía a las 7:00 pm y tenía que estar al día siguiente en el trabajo. Claro, salía con el boarding pass. Pero ¿y se pelaba el avión? Este tipo de cosas todavía falta mejorarlas aquí, como todo, pero lo importante no es ver lo que nos falta sino lo que tenemos. Y lo que tenemos sobre la mesa tenemos esta cantidad de nombres, que antes los contaba solo con los dedos de la mano.

 

A veces el jugador o el entrenador reclaman sin conocer el reglamento a fondo. En el caso del FutVe abundan muchos jugadores jóvenes. Entre ese desconocimiento y juventud, ¿el árbitro debe tener un rol docente o pedagógico con el futbolista? Yo creo que el árbitro es docente, pero lo es fuera del campo de juego. El creer que tú vas a estar enseñando en el campo de juego eso es imposible. Eso es muy difícil. Capaz en las categorías menores lo puedes hacer. En los cursos de entrenadores de la Federación había una sección de las reglas de juego, yo era uno de los profesores. Me tocó varias veces formar a los entrenadores de categorías menores hasta de mayores.

Lo que sí creo y parece ser verdad, pareciera, pareciera, porque no necesariamente porque actúen de esa manera es que desconozcan las normas, pero da la impresión de que muchos jugadores o entrenadores no manejaran a fondo el reglamento. Eso producto de la pasión, cuando era arbitro había entrenadores que te ponían a jugadores al lado hablándote todo el tiempo, para desconcentrarte. Eso lo arreglaba yo rapidito, cuando se acercaba un jugador lo oía la primera vez. La segunda vez lo veía y le decía: “si me vuelves a hablar sin ningún fundamento te voy a sacar la amarilla”. Me respondía: “No, pero que tú”, pum, la tarjeta amarilla. Se acabó la cosa. Porque tu vienes a jugar fútbol, no a hablar conmigo.

A finales de los 90 propuse, y no estaba inventando el agua tibia, cosas que vi en Argentina que es que donde se forman los jugadores, por ejemplo, la escuela del Caracas Fútbol Club ahí les enseñé (las reglas). Allá en las escuelas de Lanus, River Plate, Independiente, que son clubes grandes, donde entrenaban tenían un día a la semana una revisión de las reglas, cómo aplicarlas o se analizaba jugadas que habían sido polémicas. Muy bueno porque ibas adquiriendo conocimientos. Aquí no sé, no voy a decir que no lo hay, porque puede que lo haya en alguna Asociación. Pero son cosas que hay que mantenerlas y puedes aprovechar a los árbitros internacionales para eso, por su roce. Lo puede hacer en una manera tipo charla, para que el jugador maneje esos conceptos con propiedad.

Aquí creo que también es una cuestión de cultura. Aquí el jugador cree que mientras más grite, mejor. Hay árbitros que no son ecuánimes, son un poco más débiles y otros que son exagerados. Es una línea que tienes que caminar con entereza.

 

 

No solo en primera división, sino que en los estadales se ve mucha violencia hacia el árbitro por parte de entrenadores y padres. Hacer reclamos es justo, pero ¿Qué debe suceder para que no repliquen esas conductas violentas? Esto es un problema que trasciende mucho más allá de una cancha, que trasciende de una situación personal. Es una situación de país. Es una situación de educación. Todo eso se resume en educación y formación de hogar. Cuando tú ves que mucho de estos jugadores no tienen formación de hogar o bajo nivel educativo esa es la reacción natural. Entra ese instinto natural de defenderse, valga la comparación con el mayor respeto, pero es ese cerebro reptil de que si pierdes tu oportunidad eres hombre muerto. Actúas de forma muy vehemente y te dejas llevar por la emoción. No es tan fácil. Es cuestión de formación de hogar y ver ejemplos de comportamiento para actuar.

Cuando era árbitro de categorías menores, a principios de los 90, pitaba en dos cosas que eran completamente diferentes. Una liga de los colegios privados en Caracas, que estaba el Loyola, La Salle, Santo Tomas de Villanueva, entre otros. Y también me tocaba ir al 23 de enero y sectores parecidos. No te voy a decir que una mejor que la otra. Pero lo que si me daba cuenta era que la gente que tenía poca formación y poca educación, teniendo mucho dinero o no teniéndolo, era la que reclamaba y protestaba. Como dices, el reclamo es justo y hasta en algunas veces hasta necesario. Pero no es de pasar del reclamo a automáticamente la agresión.

Es un paso que lo brincan inmediatamente, a veces, ni hay reclamo sino directamente la agresión. No solo la agresión física, sino la verbal y de tu espacio natural. Esto se remite a una cuestión de formación. A ti te pueden decir que juegues con mucha pasión, pero eso no quiere decir que tus códigos morales y de formación lo vas a romper y te vas a convertir en un animal. Ahí tú ves jugadores que son unos caballeros como Tomás Rincón. Él te va a responder lo mismo al minuto 85 de un partido que como si te lo encuentras en un aeropuerto. Es caballeroso y tiene formación.

Tú ves que salen jugadores con escasa formación y cuando regresan son otras personas, porque aquí tú ves que no se ha profesionalizado el fútbol como en otros países. No hemos tenido esa experiencia. Han pasado 20 años desde los 90 y todavía estamos en este proceso. Antes era peor, pero ha habido pasos lentos, pero los ha habido.

 

Usted tiene un rol en los medios de educar al público sobre el rol del árbitro. Pero a veces siento que los árbitros en activo son muy herméticos. ¿Por qué se toma esa medida? ¿Una manera de protegerse? El árbitro es la persona más solitaria que existe. Cuando nos juntamos todos los árbitros somos todos los solitarios que existimos. Eso lleva a que se creen códigos donde buscas la manera de protegerte. Una de las maneras, tácitamente, porque no es un código que este en los libros, donde los árbitros no deben dar declaraciones. La FIFA lo dice, cuando tú vas a un torneo internacional lo primero que comenta es: “Señores ustedes no pueden estar dando declaraciones”. Le pregunto a los árbitros internacionales y es lo mismo. Eso es algo que se asume de parte y parte.

Somos seres humanos y hay gente muy maliciosa a la hora de hacer preguntas. Es bueno siempre aclarar y decir por qué pasó esto, quién mejor el árbitro para que lo diga. Pero hay gente maliciosa que busca con sus preguntas generar una matriz de opinión negativa. Entonces los árbitros difícilmente te van a declarar (…) Los árbitros tampoco están para evaluar, para eso están los veedores de árbitros. Esa pregunta: “Qué le parece usted la decisión en tal jugada del árbitro”, no, no, para eso hay un veedor del partido que hace la evaluación de ese árbitro. Cada árbitro se tiene que encargar de sí mismo.

 

Tuvimos el VAR en Venezuela en Caracas y Zulia. En las Eliminatorias de Conmebol habrá VAR. Capaz con la tecnología que vimos en la Copa América de Brasil, que es diferente a la del Mundial de Rusia. ¿Cómo ve a los árbitros venezolanos y su relación con el VAR? ¿Cuánto complicará la tecnología que depende de los tiros de cámara? ¿Ve el VAR en un futuro en el FutVe? Lo explicaste claramente. Vimos un demo en el Mundial que tuvo 99,7 de aceptación. Más de 21 cámaras en todos los ángulos posibles, que era imposible que un árbitro se equivocara. Si te equivocabas ibas al VAR y decías “me equivoqué”, si la jugada era contraria o ratificabas tu decisión. Luego bajamos a la Copa América donde solo hubo 9 u 8 cámaras. Ahora es verdad, esto fue un salto cuántico. Esto es como se dice en el Derecho: tener una segunda instancia. Es la posibilidad de revisar, uno es humano, lo que ven 21 cámaras no lo puedo ver solo con estos dos ojos y los ojos de los asistentes.

Estar en un paso adelante o un paso, hay muchos factores en eso. Para mí el VAR es una bendición. Que la FIFA tardó mucho, eso ya es otra cosa. Pero también el VAR lo están tomando a conveniencia. Al ser organizado por FIFA, que tiene muchísimo dinero, hizo esa tremenda inversión en el Mundial. Pero aquí no es solo la inversión, sino tener campos que tecnológicamente te lo permitan hacer eso. Por ejemplo, el Olímpico, es un campo con pista olímpico y la gran mayoría son campos que pide FIFA para sus torneos son exclusivamente de fútbol, cuando son campeonatos auspiciados por ellos.

Lo veía en el caso de Catar, en los estadios que tienen tres modelos para uno de 40.000 personas, pero no es por los que vayan a asistir, sino por donde van a estar las cámaras los diferentes modelos, para que no se pierda ningún espacio. Nosotros estamos adelantados, porque muchos estadios fueron remodelados en 2007; sin embargo, son estadios que quedaron con otra estructura o venían de otra estructura. ¿La aplicación del VAR aquí? Ojalá, para mí más allá de (ciertos factores), siempre va a ser una ayuda. Pero para que sea una ayuda tiene que estar bajo los parámetros tecnológicos que te permitan verdaderamente eliminar la duda.

Te pongo un ejemplo con el partido Real Madrid contra Athletic Bilbao. Hay una sola toma donde supuestamente Sergio Ramos pisó a (Raúl) García. En la única toma que pusieron, no vi más, me parece que el movimiento de Sergio Ramos fue exagerado y va con la intención de pisar. Esto es lo que ve la cámara, pero no vimos al árbitro. A lo mejor le dijeron desde el VAR al árbitro que hubo un pisotón y este de donde estuvo pudo decir que no vio intención. El árbitro es el que va a pedir el VAR.

Volviendo a Venezuela habrá que hacer muchos acondicionamientos. Que no es nada imposible, pero es una gran inversión. La gran pregunta es: ¿En la estructura de costo de nuestro fútbol eso es posible? No sé los números de los equipos. Hablaba con (Horacio) Elizondo, que me parece el mejor árbitro que ha tenido el fútbol mundial, él está encargado del proyecto VAR en Paraguay. Me dice: “Mira, Lenin, aquí los partidos Olimpia vs Cerro Porteño hay que poner todas las cámaras posibles”. Pero si hay un partido Guaraní vs Guaireña le pones tres o cuatro cámaras y el árbitro verá lo mismo que ve el fanático desde casa.

Esa es la diferencia del VAR, que no es ver la repetición que ya te lo ponen los canales, el VAR como lo concibió la FIFA, en ese demo en 2018, es con la mayor cantidad de cámaras posible y eso es costoso. Ahí entra la pregunta: ¿tendrán para ponerlo en todos los partidos? A lo mejor no, unos sí y otros no (…) El árbitro siempre va con la buena fe, pero se puede equivocar, que mejor que tener la ayuda tecnológica para definir todo esto.