Anthony Blondell: “Tengo que hacer valer esa confianza que Arouca puso en mí”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El fútbol europeo le abrió sus puertas a otro talento criollo: Anthony Blondell. El cumanés tiene una historia dentro del balompié que pudiese optar para un guion de película. De estar en la segunda división con el filial del Zamora salió al Monagas, donde tocó el cielo con las manos y le bajó una estrella para bordarla en el escudo azulgrana. Ese rendimiento le dio la oportunidad de dar el salto al exterior con el Vancouver Whitecaps (Canadá, MLS) y Huachipato (Chile), donde ha tenido altos y bajos. Su próximo desafío será el Arouca, que acaba de ascender a la segunda división de Portugal.
Con el cuadro de Maturín fue una figura incontestable del torneo 2017 con 24 goles en 39 partidos de liga (ronda regular y liguillas). En ese año incluso llegó a ser convocado por Rafael Dudamel para la Vinotinto y jugó un puñado de minutos contra Irán, en un amistoso. En la MLS solo pudo disputar 18 partidos (643 minutos) y marcó un tanto. Mientras que en Huachipato fueron 16 cotejos (896 minutos) y cuatro goles. A sus 26 años aterriza en suelo europeo y sobre este nuevo reto habló Bondell para Balonazos.
“Es una linda oportunidad para mí. El sueño de todo futbolista es llegar la Viejo Continente. Para mí es una motivación más. El jugador venezolano está para eso y muchas cosas más”, dijo el delantero. En el Arouca supieron estar los criollos: José Manuel Velásquez, Jeffre Vargas, Manuel Arteaga y Breitner da Silva. En el año 2017 descendieron de primera división a segunda, luego de jugar esa campaña Europa League, y en 2019 a la categoría de bronce.
Luego de mucho remar contra la corriente, el ariete cumple el sueño de la mayoría de los futbolistas. “Es una muy linda sensación recordar todo el esfuerzo que vengo haciendo desde hace años. Se te eriza la piel al pensar cómo inició todo y cómo evolucionó”, reveló. Blondell añadió: “Siempre he dicho que Dios nos pone obstáculos en el camino para ver qué tan valiente somos nosotros. Se me abrió esta ruta, que lo veía un poco difícil cuando estaba en segunda (división) con Zamora y prácticamente no me tomaban en cuenta en el primer equipo. Eso me dio la fuerza para seguir peleando”.
También recordó su paso por el cuadro azulgrana: “Siempre estaré agradecido con Monagas, porque fue el club que me abrió las puertas y me dio esa oportunidad para rehacer mi fútbol, de demostrar de lo que estaba hecho. Con el apoyo de todos mis compañeros logramos esa estrella que soñaba la ciudad de Maturín. Es un orgullo pertenecer en ese grupo que lo consiguió”.

El atacante es uno de los talentos que ha salido del estado Sucre, que, a pesar de no tener equipo en primera división, ha producido jugadores de la talla de: Gelmin Rivas, Robert Hernández, Luis Mago, José Caraballo, Luis “Cariaco” González y Arquímedes Figuera. “Han salido muchos jugadores de Cumaná y eso es lo importante, dejar la ciudad y Venezuela en alto. Es un reto, porque a veces la gente cumanesa y de oriente es un poco marginados por ser echadores de broma, pero con el pasar del tiempo se han dado cuenta de que hay talento en Cumaná. Es un orgullo ser cumanés, ahí fue donde crecí e inicié mi fútbol. Uno de mis sueños es que salga un equipo de primera división en Cumaná”, reflexionó Blondell.
En cuanto a su paso por Vancouver reconoció que le costó adaptarse por el clima, “era demasiado frío” y también por la barrera del idioma. “En lo futbolístico no me fue muy bien y eso puede pasar. Uno tiene que estar claro cuándo le va bien y cuando le va mal, y toca aceptarlo. En el fútbol si te apagas, te apagas. Lo importante es que cuando te caigas, te levantes, que fue lo que hice. Una de mis virtudes es seguir adelante y superar lo que pasó, para enfocarme en lo que viene”, analizó el cumanés.
De Chile destacó que Huachipato es una buena vitrina para los jugadores venezolanos y que le dan confianza al talento criollo. No hay que olvidar que por el club acerero pasaron Yeferson Soteldo y Rómulo Otero. En el caso del clima, el frío también dijo presente, pero de menor manera que en Canadá. “Si uno quiere lo mejor hay que luchar contra viento y marea, los venezolanos siempre vamos hacia adelante”, soltó.
Pero en lo que respecta al balón fueron dos experiencias distintas. “Son dos fútbol totalmente diferentes. La MLS es más de fuerza y en Chile es más de roce y de jugar. Me quedo con esa sensación que tuve una gran experiencia en las dos ligas y aprendí mucho de las dos. Ahora toca ir a Europa y plasmar las cosas buenas que aprendí en ambos clubes. Viene una linda oportunidad de seguir hacia adelante”, expuso el ariete.
¿Qué le llamó la atención del Arouca? “Las expectativas que me propusieron fueron muy altas y me gustó su propuesta. Para mí es una linda oportunidad y si pusieron el ojo en mí es porque algo bueno vieron. Tengo que hacer valer esa confianza que pusieron en mí”, confesó el atacante. Blondell comentó que habló con Jhon Murillo, que lo conoce de su paso por Zamora y en la selección, y el extremo lo aconsejó sobre el campeonato.

“Me dijo que, como toda segunda división, va a ser un torneo fuerte, de mucho choque y de meter, de bastante pelea y lucha. Él sabe la calidad de futbolista que soy y me dijo que mi iba a ir súper bien por mi estilo de juego. Me pareció excelente las recomendaciones que me dio, porque es un jugador que ha estado varios años allá”, reveló el atacante. El delantero espera ganarse la confianza del cuerpo técnico y demostrar “de lo que Anthony Blondell está hecho”.
En el campo le gustaría desempeñarse como punta de lanza, pero no se reniega a jugar en otra posición para dar su mejor esfuerzo, pero preferiblemente siempre en la parte de arriba. “Me gusta jugar de ‘9’, como lo hacía en el Monagas donde me movía en todo el frente de ataque”, indicó. Sobre los aspectos a pulir aclaró que desea “mejorar todas sus habilidades al máximo” y piensa que con el trabajo del día a día, los frutos saldrán a flote.
Su llegada a Europa le permite acercarse, en el corto o mediano plaza, todo dependiendo de su rendimiento, a la órbita de la selección nacional, donde ya supo estar. “Quiero recalcar que el poco tiempo que estuve en la selección lo disfruté al máximo. Me duele no volver a estar en la selección, pero uno como venezolano nunca pierde esa ilusión de volver. Para eso se tiene que trabajar muy fuerte y hacer las cosas correctamente. La selección siempre ha sido mi sueño”, afirmó el ex Zamora y Yaracuyanos.
El atacante concluyó: “Hay que saber aprovechar esta oportunidad que me da Dios en Europa. Los futbolistas sacrificamos muchas cosas como compartir tiempo en familia y con los amigos, pero a la larga ellos te dan esa motivación de seguir luchando para que se sientan orgullosos de ti y lograr grandes cosas como jugar con la selección”. El cumanés llega a las tierras del estratega José Peseiro y en sus pies está lograr que el DT pose su mirada en él, para que lo sume al abanico de opciones en punta de la Vinotinto. Si logra trasladar el rendimiento que tuvo en Monagas al Viejo Continente, será muy complicado dejarlo fuera.







