Carlos Rojas: “En Venezuela hay un grupo de analistas de vídeo muy capaces”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En el fútbol cada día se cuidan más los detalles. Los estudios cada vez son más exhaustivos para reducir el margen de error, en un juego donde los fallos siempre están presentes. En este aspecto los analistas de videos han tomado un rol preponderante en la preparación de los partidos. Para ahondar más en esta área, que todos los cuerpos técnicos de equipos élites tienen, en Balonazos charlamos con Carlos Rojas, creador y parte del departamento de análisis de Sol de América, Paraguay.
Este entrenador trabajó 12 años al lado de Noel Sanvicente, de quien fue compañero en el Curso Nacional de Entrenadores del año 2002. A “Chita” se lo cruzó bastante en su etapa como asistente de Nelson Carrero en la sub-20 del Caracas, con quien también estuvo en la selección nacional sub-20 de 2005. Luego de ese periplo con Carrero trabajó con el Centro Ítalo y a la par le envía informes a Sanvicente, los cuales discutían en los hoteles de concentración. En 2006 fue a España a hacer un curso de Ciencias Aplicadas al Deporte, durante tres meses.
En su regreso inició su camino al lado de Sanvicente, con quien anduvo por: el cuadro avileño, Real Esppor, Zamora y la Vinotinto adulta. En 2018 emigró a Paraguay para ofrecerles sus conocimientos a Sol de América. Por su experiencia dentro y fuera del país, además de unas cuantas estrellas (títulos absolutos de Venezuela), Rojas tiene un panorama más holístico del rol de analista de video, un oficio del que se habla poco y que mucho influye en el juego.
¿Cuáles son las competencias de un analista de video? ¿Dónde empieza su trabajo y cuándo termina? Un analista se encarga de recopilar toda la información posible que le pueda ser útil al cuerpo técnico, para que de ahí salgan las posibles tomas de decisiones en el planteamiento del partido. Comenzamos desde el lunes, que visualizamos el partido que habremos jugado el domingo y ahí empieza todo lo que es la parte postpartido: sacar las fallas, los buenos movimientos, todo lo que sucedió el día del partido, etc. El martes ese contenido es parte de algún tipo de charla, en caso de que el técnico lo requiera o quisiera mostrarles algo a los jugadores. Previo a eso debe estar analizado el rival de esta semana, se revisa el último partido que jugó ese contrincante el fin de semana, pero más que todo para ver alguna circunstancia, como una expulsión o alguien que acumuló tarjeta, porque para el análisis como tal no te sirve tanto.
Te pongo un ejemplo, estamos revisando River Plate de Paraguay que lo enfrentamos el próximo domingo (9 de agosto). Estamos terminando de ver el partido de fin de semana, pero en sus dos partidos anteriores ya sacamos la idea de juego de River. Acá estamos viendo si algo sucedió en el partido que pueda servir o una imagen que pueda ser mejor que las que ya tenemos capturadas. Ahí continuamos con informes escritos. Luego de que el marte hemos visto el postpartido del domingo, nos metemos en la cabeza el próximo rival.
Se hace un informe escrito con las características de la fase del juego rival: ataque, defensa, jugador o jugadores a resaltar, etc. A la par, al igual que con “Chita” (Noel Sanvicente), se graban los entrenamientos. Si hay algún movimiento que haya gustado o salido muy bien se puede cortar y usar en alguna charla. El jueves o viernes, dependiendo de la fecha del partido, se está mostrando ese análisis del rival para complementar el mensaje que viene dando el cuerpo técnico durante la semana, con la estrategia que se tenga planificada.
El sábado se muestra la pelota parada que se va a trabajar, que es otro video aparte del análisis. Se separa para no saturar tanto al jugador con videos largo. Lo fraccionamos, una parte los movimientos y la parte táctica; otra parte del tema estratégico con la pelota parada.

Pocas horas de sueño y muchas de video ¿no? Hoy en día no tanto. Con todo este tema de los softwares que existen es un poco más rápido tener las cosas. El domingo, el día del partido, con unos softwares que manejamos vamos de una vez codificando el encuentro. Cuando el lunes venimos a revisar lo que se hace es meterle un ojo a lo que se vio y organizar todo lo que se estuvo capturando. Hoy en día se ahorra mucho tiempo con este tipo de cosas. Cuando comencé sí eran muchos madrugonazos, hoy no tantos. Con la experiencia y este tipo de software se gana mucho tiempo.
Comentas que van codificando el partido mientras se está jugando para tenerlo organizado de cara al lunes, pero ¿el analista de video baja en el entretiempo a dar su opinión o correcciones al entrenador? Depende mucho. Pasa mucho por los diferentes tipos de analistas. Acá he tenido la oportunidad de trabajar hasta con seis técnicos diferentes y en toda mi vida había trabajado con uno solo. Ahora tenga esta nueva experiencia. Todo depende, tú te vas ganando la confianza. Cuando llega, le muestras tu método de trabajo y lo que tú observas, si coincide con lo que el también opina te vas ganando la confianza y te puede dar espacio. O puede ser una persona cerrada y solo te ordena: “Marca esto y esto, que es lo que yo necesito y más nada”.
Con Noel (Sanvicente) sí (daba mi parecer), porque al yo ser entrenador mi opinión le servía muchísimo, había mucho feedback, mucha confianza y había espacio para tomar en cuenta mi opinión. Acá han venido técnicos que no me la han pedido y otros que sí, y les ha servido muchísimo. Ahora vino uno (Sergio Orteman) con su analista, pero le está sirviendo mucho el trabajo que hago y lo compagina (con el de su analista). Dependerá de la confianza que agarre el técnico con tu manera de trabajar. Si ve que eres acertado y le sirve, obviamente te puede pedir opinión. Las dos cosas valen: un analista que solo se dedique a lo que le manden a cortar y otro que dice su opinión según lo que observe.
Los softwares te han ayudado a evitar los madrugonazos, en esta carrera que empezaste hace más de una década. La tecnología ha cambiado radicalmente en estos últimos años. ¿Cómo has vivido esta evolución de las herramientas de trabajo? Soy un gran consumidor de tecnología, en ese sentido por ahí me acuñaron la frase de que era: “El brazo tecnológico del cuerpo técnico”. En realidad, sí era así. Comenzamos con cintas de videos VHS o cámaras que tenía que hacer los cortes con una quemadora de DVD, luego hacer el pietaje, era un trabajó enorme. Por eso tantas horas. Luego pasé a tener editores de videos que tu podías cortas y organizar un poco mejor. Poner rótulos y marcar a los videos. Aunque era trabajo igual, era mucho menos que al principio.
Casi siempre estuve trabajando con editores de videos profesionales que me servían muchísimo para analizar, pero me tomaba tiempo. Tenía que ser súper organizado para poder tener el trabajo, porque eran muchos cortes y muchas carpetas con jugadas separadas. Ahora es mucho más fácil, porque con tan solo marcar un botoncito ya te está organizando directamente lo que tú le estas mandando al computador. El tiempo de trabajo se ha optimizado. Pero en realidad lo más importante es que lo que tú veas y lo que tú cortes sirva en realidad al entrenador.
Si la imagen sirve para explicar el mensaje no importa con qué lo hagas o con qué la cortes. Puedes tener muchos softwares, pero si no tienes la capacidad de observación no te va a servir de mucho, por más marcas que le puedas poner a un video. Eso lo vas ganando con el tiempo, la experiencia y mucho feedback con el entrenador: sobre qué es lo que le gusta, qué quiere conocer del rival y qué ver de su equipo.
¿Cómo ha sido la adaptación de trabajar solo con Noel Sanvicente, para luego trabajar con seis cuerpos técnicos distintos? Eso se lo compagino con otra ¿El analista de video viene con el cuerpo técnico o es un activo del club? Se aplica de las dos maneras. Justamente lo que viene a hacer en Sol (de América) fue a crear un departamento de análisis, lo complementamos con el scouting de jugadores de categorías formativa y posibles fichajes del club. Sí, sucede mucho de que los clubes, sobre todo en Europa, tienen sus departamentos y secretarias técnicas de análisis. Sí es posible. Puedes pertenecer al club como es mi caso en Sol de América o puedes que trabajes directamente con un cuerpo técnico, como hice con Noel (Sanvicente) o los cuerpos técnicos que han traído a su analista.
Las dos son válidas. Para un club siempre va a ser importante tener una persona que mire su equipo y en cualquier momento pueda dar una opinión. Como opinar de los jugadores al final de temporada para tomar la decisión si descartarlos o mantenerlos. Siempre va a importar mucho. Pienso que es muy importante es que esa persona tenga suficiente conocimiento del deporte como tal. Creo que tiene que ser entrenador la persona que se dedique a esto, porque sí debe conocer en profundidad el juego, no solo estar familiarizado con softwares y conocer todo el tema tecnológico. Del juego tiene que entender muchísimo.

Tienes una larga trayectoria en Venezuela con títulos y experiencia en la selección mayor, pero ¿cómo se da ese proceso de llegar a Sol de América? Nosotros vinimos a enfrentar a Nacional con Zamora en 2014. A Paraguay lo conocía un poco y me familiarizaba con este fútbol al tener a Nacional como rival. Luego en 2017 que vinimos a enfrentar a Cerro Porteño con Caracas. En Sol (de América) trabaja un preparador de porteros venezolano, Alejandro Rivas, que hoy en día está en las formativas del club. Él me fue a visitar con una persona encargada del club para que le dijera todo sobre el tema análisis y cómo se organizaba. Quedó ese contacto.
En 2018, cuando se enteraron de que yo salí (del Caracas), me pidieron un proyecto, que estaban interesados en el tema. Se los pasé, les gustó y se organizó mi venida. Desde 2018 ha habido dos renovaciones de contrato y le está sirviendo mucho al club, porque no solo es el tema de análisis sino del scouting que hacemos con las divisiones formativas. El departamento se creó para no depender tanto de un cuerpo técnico y también para que el club aprovechara todo este tema de tener imagen de todos sus jugadores. Vamos organizando todo. Todavía nos falta mucho por hacer y la pandemia nos frenó.
¿Cómo se constituye ese equipo de trabajo de ese departamento de análisis? ¿Cuántas personas te acompañan? ¿Cómo es el día a día? Aunque a los clubes le puede interesar muchísimo tener este tipo de departamentos, no es una prioridad en su presupuesto. Normalmente hay pocas personas en Sudamérica en este tipo de departamentos, de los pocos clubes que lo tienen, porque tampoco son muchos. Trabajo con un compañero, que lo fui formando y me ayuda con las grabaciones. Le he ido enseñando en la parte de análisis como tal. Este chico se encarga de grabar entrenamientos, divisiones formativas y la sub-23, que antes era la reserva. En esas grabaciones vamos viendo el talento de los jugadores, armamos una ficha y haciendo un clic de videos para la base de datos.
Cuando estamos muy saturados contratamos a una persona freelance que nos puede ayudar con unas ediciones. Así que cuando el trabajo está muy fuerte somos tres. (…) Si alguno de los chicos de la sub-23 está destacando muchísimo se le puede mostrar al cuerpo técnico de primera división, que normalmente van a ver esos partidos y les sirve como apoyo. Con el tema de los fichajes, si bien nosotros no injerimos mucho en ese tema como tal; sin embargo, los directivos, porque no hay gerente deportivo, pueden pasarme videos de jugadores para yo de una opinión. Al estar tan cerca del cuerpo técnico, puedo decir si me parece que el jugador es lo que busca ese técnico en ese momento. En resumen, es trabajar para los directivos, el cuerpo técnico de primera y de segunda.
Consumes mucho fútbol paraguayo y viste mucho el venezolano ¿Qué tan diferentes son ambos? ¿Cuánto te costó adaptarte? Sí, ellos tienen un estilo de mucho más de choque, fuerza, de garra. El jugador paraguayo tiene eso. Aunque han venido incorporando muchos movimientos asociativos, han cambiado con respecto a lo que eran antes. Si bien es un fútbol mucho más directo, mucho centros y juego aéreo. También están teniendo mucho talento y jugadores que saben con la pelota en el pie, que destacan muchísimo. La diferencia en un principio es que es un fútbol más directo, de pelotazo y de saltar líneas, con respecto al venezolano, en el que consigues equipos que te manejan bien el balón, que llega asociándose (…) Se trata de jugar un poco más.
¿Qué tanto te cambia el trabajo en un equipo con respecto al de una selección? El trabajo es diferente, porque en selección tienes mucho tiempo cuando son partidos de eliminatorias. Tienes tiempo para preparar lo qué es rival. Si bien va a depender un poco de las convocatorias, las selecciones siempre van a tener una base de jugadores. Te da tiempo, sobre todo, de preparar material individual. También va un poco de la idea del técnico del momento. La cosa se aprieta un poco entre un partido y otro (el de la segunda jornada), si bien vas a tener tiempo de preparar ambos, pero te va a servir mucho el partido que jugaron a la par de ti, ahí te toca revisar bien. Toca madrugar para la segunda fecha.
Cuando juegas torneos tipo Copa América es fortísimo, porque cada tres días vas a tener un partido, armas el análisis de los rivales, pero te va a costar mucho. Es diferente en un torneo de clubes que trabajas domingo a domingo, que tienes tu semana planificada. Esa sería la mayor diferencia. En selección tienes mucho tiempo para preparar a los jugadores rivales. En clubes tienes menos tiempo y te preocupas por los jugadores más referentes del rival y en qué aspecto destaca más.
¿Qué hace un analista de video en cuarentena? Afilar el hacha, como dicen por ahí. Prepararse más. Aprovechar todo ese tiempo que te quita estar en el torneo, ese día a día, que te impide prepararte para terminar de formarte. En esta cuarentena se abrió mucha gente a compartir conocimiento. Estuve preparándome y actualizándome. También innové y creé cosas en el club como un sitio para todo los que es el departamento de análisis, una base de datos con gráficos y todo espectacular para nuestra formativa. Aproveché el tiempo con eso, afilar el hacha para cuando volviera estar ahí, estuviese listo para la batalla. Dentro de lo malo de esta situación, ayuda muchísimo que estuve participando en muchos foros que me enriquecieron.

¿Cómo se educa ese ojo del analista para detectar situaciones rápido? Al ser entrenador y al entender el juego vas teniendo una ventaja, porque vas leyendo los momentos del partido. En los primeros 10-15 minutos de un encuentro ya puedes tener una idea de cómo va a ser el asunto. Mirando el fútbol como un todo, estudiándolo, tomando como referencia a los equipos europeos y las innovaciones que buscan. Tendemos a imitar y pasa mucho acá, que se replica lo que hace en Europa. Cuando uno ve una circunstancia de un encuentro, uno dice: “Este está queriendo jugar de esta manera, están buscando imitar a tal equipo”. En resumen, viendo fútbol, pero estudiándolo y entendiendo las tendencias modernas.
¿Qué equipos ves para disfrutar del fútbol y cuáles partidos ves para estudiar? ¿Se puede analizar y divertirse, o no se pueden compaginar? Creo que ya no lo disfrutas. No disfruto mucho los partidos de fútbol por la manera como se juega ahora. A mi gusta el fútbol vistoso, hoy se hace todo muy rápido y se pierde la calidad. Cambiaron la calidad por la velocidad. Cuando te dedicas a esto, no lo vas a disfrutar como fanático, a menos que juegue tu selección. Disfruto viendo la selección, pero de resto estás viendo un partido y te estás fijando de aspectos tácticos y de movimientos, que te sirven para tu trabajo. Siempre lo ves desde otro ángulo.
Disfrutarlo como tal, muy poco. Que no lo disfrute no significa que no me guste. No lo disfruto porque no veo el fútbol que a mí me gusta. Salvo contadas excepciones, todos lo juegan de una manera vertical y vertiginosa. Yo siempre dije que en Venezuela era hincha de Estudiantes de Mérida que practica ese fútbol (más de elaboración). Pero teniendo en el corazón al Caracas por todo el tiempo y los títulos. Aunque siempre me ha gustado mucho ese fútbol de Estudiantes, que se identifica con el fútbol que a mí me gusta.
Hay personas que hoy en día no le dan importancia al análisis de video y otras que incluso dicen que ganan partidos ¿Hay un punto medio? ¿Cómo definimos una importancia? No hay punto medio. No concibo ningún equipo hoy en día que pretenda ser competitivo y que prescinda de la figura de un analista táctico. Ya sea una persona que sea analista o un asistente de cuerpo técnico que cumpla esa función. Te ayuda muchísimo la imagen, la parte estadística y los informes. Son cosas que hoy en día, quizás no te hacen ganar, pero te acerca bastante el triunfo.
Se habla mucho de que el jugador se aburre después de los siete minutos. ¿Cómo te has adaptado a esa realidad para no perder la atención del jugador? Creo que ahí también han acertado muchísimo con esa tendencia de que los videos tienen que ser cortos. En realidad, nosotros no hicimos videos tan largos, pero recuerdo que una vez realizamos un video de 20 minutos, que en un momento determinado te sirve, pero no tiene que ser lo común. Cuando llegas a un equipo, con un técnico nuevo, necesita mostrar información de las cosas como te gustan y puede ser algo largo. Pero cuando ya conoces al equipo y hay una dinámica de trabajo, con mostrar las cosas más importantes del rival, además de mostrar que están saliendo muy bien o no están saliendo de tu equipo, basta. Lo importante es mostrar la imagen correcta y que el entrenador sobre esa imagen pueda afianzar la idea al jugador de lo que él quiere.

Tienes mucho tiempo en esto, ¿cómo ha cambiado la percepción del jugador al analista de video? ¿Se acercan más o hay apatía? Directamente con los analistas creo que siempre ha habido una buena relación, un buen feeling. Lo que el jugador capaz no termina de entender es que es importante que vea sus imágenes después de los partidos, eso ha costado un poco más y es a nivel mundial. Es difícil que el jugador tome tiempo para ver sus propias jugadas, en Sudamérica cuesta. Sin embargo, eso no te priva de hacerlo y enviárselas, de estar pendiente de eso. Uno que otro se te acerca y te pregunta, uno le da una opinión en base a lo que uno ve y refuerza con las imágenes.
En líneas generales siempre han tenido un buen feeling con el analista. No recuerdo haber tenido un impase por mostrarle alguna jugada a un futbolista. Por ahí te pueden bromear: “Me sacaste todo lo malo”. Pero siempre lo que se les muestra es en función de su propio beneficio, no es un ataque, sino es para que mejoren.
Vivimos en un futbol venezolano lleno de conflictos en todos los sectores, pero hay un gremio que se ha mostrado muy unido y es el de analistas de vídeo. Incluso tienen un grupo de Whatsapp que se pasan los videos de los partidos…Sí, eso fue una idea que se me ocurrió estando en la selección. Pero a lo largo de todo el tiempo fui conociendo gente y nos intercambiábamos números para enviarnos los partidos. A raíz de todo esto del Whatsapp se organizó de una mejor manera. Creamos un grupo donde se compartían los partidos, siempre y cuando hubiese aprobación de los cuerpos técnicos, en mi caso nunca tuve problemas con “Chita” (Noel Sanvicente). Empezamos a darle forma, hicimos el grupo de Whatsapp y un canal de Youtube, todo esto lo creamos nosotros entre 2015-2016. Se fue fortaleciendo y en mi venida a Paraguay ellos siguieron juntos y unidos. Les ha servido muchísimo.
¿Por qué la necesidad de crearlo así? Por el tema de las transmisiones, no era capricho, sino una necesidad. Era imprescindible que no pasáramos los partidos y estuviéramos unidos. En Paraguay no tengo problema, ya que son 12 equipos, seis partidos a la semana, y todos tienen transmisión. Cualquier partido lo voy a tener, en cambio en Venezuela no. Tenías solo dos o tres. Cuando empezaban los torneos y era maravilloso tenías cuatro, no sé si aumentó desde que yo me vine, porque luego iban pasando las jornadas y no ibas teniendo los encuentros. Había una necesidad de que los analistas pudiesen intercambiar el material para poder hacer su trabajo. ¿Sin un video qué análisis haces? Se formó ese grupo y nos ayudamos muchísimos.
Ha habido crecimiento dentro del fútbol venezolano en todas las áreas ¿Qué nivel tienen los analistas de video criollos? Hay muy buenos analistas. Uno en la pandemia se dio cuenta al momento de compartir con ellos de sus conocimientos y el cómo ellos están creciendo. Creo que en Venezuela hay un grupo de analistas muy capaces, que no tendrían problema de ir a trabajar a otro país y estar a la par. Igual que acá (Paraguay), que hay buenos y otros que no son tan buenos. Hay editores por decirlo de alguna manera, porque en los cuerpos técnicos eso ha calado, que figuran como editores y no como analistas. Pareciera que no, pero sí. Acá al igual que allá hay de todo. En Venezuela y en Paraguay hay gente muy capaz, con mucho conocimiento y que manejan herramientas de una buena manera.
¿Qué le recomendarías a las personas que quieran ingresar a esta labor, aparte de realizar el curso de entrenador? ¿Lo alientas o le adviertes de los madrugonazos? En principio tener conocimiento del deporte. Sí, tienen que hacer el curso de entrenador. Eso sí o sí. Tienen que conocer a fondo el fútbol. Después, a diferencia de otros tiempos, hay muchos cursos especializados de analistas tácticos o de rendimiento, como quieras llamarlo. Adquieren conocimientos y adquieren metodología de trabajo, es algo un poco más organizado que en otras épocas. Esas dos cosas son los consejos fundamentales que le diría a una persona que quiera dedicarse a esto. También deben saber que tienen que disponer de muchísimo tiempo de trabajo. Te hablo desde mi oficina, son las siete de la noche y ya todo el mundo se fue, mientras yo sigo aquí trabajando.







