Rafa Romo: “Me toca trabajar, mantener la calma y aprovechar la oportunidad”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La temporada 2017-18 en Beerschot, segunda división belga, fue una campaña muy especial para Rafa Romo. El guardameta jugó 40 partidos entre fase regular y ronda de ascenso, además de acumular récords de imbatibilidad. Bélgica lo flechó y luego de disputar 23 encuentros (2070 minutos) en la primera división de Dinamarca con Silkeborg, regresó a ese país que le dejó buenos recuerdos.

 

El oriundo de Turén jugará la categoría de oro belga con el OH Leuven y con el mismo DT que tuvo en Beerschot. Pero no todos es color de rosa, porque llegó con el hándicap de no hacer la pretemporada y con el torneo ya iniciado. Si le sumamos la poca rotación que hay en una posición como es la del portero, todo se hace más cuesta arriba. Pero el guardameta vinotinto sabe muy bien lo que debe hacer en para ganarse un puesto, rendir en el club y trasladarlo a la selección. De eso charló con Balonazos.

 

¿Qué rescatas de la experiencia en Dinamarca con Silkeborg? Uno presume que el fútbol danés es de mucho juego directo y aéreo ¿Tuviste mucho trabajo cortando centros?

A pesar de que el resultado final para el equipo no fue lo que esperábamos, porque se intentó conseguir la permanencia que no se logró, pero en lo personal tuve los minutos de juego que fui a buscar. También por el nivel que pude mostrar, a pesar de que el equipo no conseguía los resultados. Se me exigía mucho cada partido y pude demostrar que estaba a la altura. Eso me sirvió para que este año surgieran las oportunidades que surgieron y se pudiera conseguir el objetivo de ir a una liga más competitiva. Eso es lo más rescatable de toda la experiencia en Dinamarca.

 

Vuelves a Bélgica, una liga que te trae buenos recuerdos. ¿Cómo es el estilo de jugo en Bélgica y qué se le exige al arquero?

Volver a Bélgica era algo que tenía en mente desde la primera vez que estuve en este país. Me gustó lo que era la liga, como se vive en Bélgica y estoy bastante contento de esta oportunidad que se me brinda. En Bélgica se practica un fútbol bastante directo, los equipos suelen ir al ataque y buscar los goles. Al portero se le pide que sea un integrante activo del equipo, que ayude en la construcción del juego, que esté atento a las espaldas de sus centrales y juegue como líbero. Eso es una exigencia que, si bien es bastante difícil poder cumplir, me motiva y es un reto que me gusta.

 

 

Llega al equipo por petición del entrenador Marc Brys. ¿Cuánto ayuda a la confianza del jugador saber que entra en los planes del entrenador? Esto también es un arma de doble filo, ya que el puesto de un entrenador es muy volátil. ¿Qué te sedujo del club, además del llamado del DT, para fichar Oud-Heverlee Leuven?

Sin duda la confianza que tiene el entrenador en mí, ya que tenemos una experiencia pasada positiva en mi paso por Beerschot. Creo que me ayudó a la decisión de poder venir, saber que el entrenador confiaba en mí, que conocía su estilo de juego, que es propositivo. Es un entrenador que mejora a sus jugadores y eso es algo que me motivó. Luego, como dices, el fútbol es muy cambiante y los entrenadores son los primeros en pagar las consecuencias. Entonces dejando de lado la parte del entrenador, el hecho de venir era que el Leuven tiene un objetivo claro, un equipo con un proyecto serio. Es un equipo joven, pero está estructurado bastante bien. Ellos han fortalecido sus categorías menores, sus campos de entrenamiento y su estadio lo han renovado, a partir de ahí están apostando a lo deportivo. Con el ascenso a la primera división, busca mantenerse y por qué no ser ambicioso, para que en pocos años competir en la parte de arriba de la tabla. Ese proyecto que ellos tienen, a uno como jugador lo motiva y lo entusiasma a tomar está clase de retos.

 

¿Cuál es tu plan de trabajo para ganarte un puesto, luego de no poder hacer pretemporada y con el torneo empezado? ¿Cómo se lucha por la titularidad en una posición que hay tan poca rotación?

La parte física es algo que voy a tener que intentar recuperar lo más rápido posible, no es lo más adecuado llegar a un equipo que ya ha hecho la pretemporada, que ya se está adaptando, que ya tiene un plan de juego hecho. Cuando tú llegas nuevo y no tienes ese margen de poder adaptarte, va a costar. Lo que tengo que intentar es dar lo mejor de mí, tratar de adaptarme lo más rápido posible, para estar disponible y poder ayudar cuando el entrenador crea que la decisión está ahí. Un punto de ventaja que parte de eso es que conozco el estilo del entrenador, sé lo que pide a la posición del portero y me ayuda adaptarme más rápido.

 

Tiene 30 años, un Mundial sub-20 y varios partidos de selección nacional. ¿Cuánto lo ayuda esa experiencia para manejarse en el arco y ordenar la defensa? ¿Es difícil comunicarse con los defensas en Bélgica?

La experiencia que he acumulado en los últimos años siempre me sirve para poder ayudar al equipo, para poder ayudar a mis defensas y para mantenerlos alertas. Para comunicarme es un poco difícil, pero no tanto, porque con la mayoría del equipo te puedes comunicar en inglés y es un idioma que domino. Eso hace que sea relativamente más fácil la adaptación. En la posición en la que juego, al llegar así, me toca trabajar, mantener la calma y aprovechar cuando llegue la oportunidad. No es igual que un delantero que puede entrar y en 10 o 15 minutos puede cambiar la suerte que está teniendo en la temporada. Por lo tanto, en estos momentos me toca tener paciencia y trabajar fuerte, para adaptarme lo más rápido y cuando el entrenador crea que es mi turno hacer lo mejor para el equipo.

 

 

Llega a un club recién ascendido y la misión principal de los equipos en esta situación es mantener la categoría. Siempre es clave para los equipos que suben tener seguridad defensiva. ¿Cómo te ves en ese rol donde tendrás que aportar temple en el camerino con tu experiencia y seguridad en el arco cuando se te dé la oportunidad?

Creo que nosotros somos un equipo, que a pesar de ser recién ascendidos, tenemos la aspiración de tener una temporada bastante tranquila en la primera división y poder mantenernos. Luego está el hecho de que empezando la temporada el equipo ha tenido mala suerte y no lo digo en cuanto a los resultados de los dos primeros partidos, sino que hemos perdido a casi 10 jugadores por lesión. Eso hace que para un equipo recién ascendido trastoque un poco el aspecto competitivo. Pero la dirigencia está haciendo un esfuerzo por reforzar al equipo de la mejor manera para esta temporada y creo que contamos con jugadores de calidad, y que van a llegar jugadores de ese nivel para terminar siendo competitivos

 

¿Qué ha podido hablar con José Peseiro? ¿Cuánto te puede ayudar este cambio de equipo para exigir más Wuilker Faríñez y sembrar esa sana duda en Peseiro sobre el portero titular de la Vinotinto?

Con el profesor (José) Peseiro hemos tenido una comunicación bastante activa, porque creo que es lo necesario en este momento, en esta situación que se vive. Tras el cambio de técnico que se vivió, hace varios de meses, no se ha podido trabajar en el campo, ver cuál es su idea y ver lo qué quiere. Así que las comunicaciones son bastante importantes. Por lo menos ahora, en este cambio de equipo, se me presenta una situación nueva y ha estado pendiente de mi realidad, de cómo ha sido el cambio y de cómo me siento. Para mí será importante ver minutos, estar lo más activo posible para poder pelear el puesto en la selección. Tenemos porteros de mucha calidad. Es cierto que está Wuilker (Faríñez), pero por ahí también están (Joel) Graterol y (Alain) Baroja que son porteros que están en el extranjero, que lo están haciendo bien y pueden poner las cosas difíciles. Así que cada uno tiene que enfocarse en su equipo, en dar lo mejor y estar lo mejor posible para poder ayudar también a la selección.