Blondell: “No todos tienen la dicha de tener un compañero que levante la Champions”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La victoria 2-0 Vancouver Whitecaps FC ante Real Salt Lake (Jefferson Savarino jugó los 90 minutos), en el estadio BC Place, del 28 de abril de 2018 nunca se le olvidará al delantero Anthony Blondell. En ese partido fue titular y salió al minuto 86, mientras que una joven promesa canadiense ingresó al minuto 62. Ambos se combinaron para cerrar el marcador al minuto 79 del cotejo y así el cumanés firmar su primer gol en el extranjero. Ese talento bisoño que asistió a ex Monagas no era otro que Alphonso Davies. Sí, el lateral izquierdo del Bayern Múnich campeón de Europa. Sobre la posibilidad de compartir con el nacido en Ghana, Blondell habló con Balonazos.
“Era una de las promesas de la MLS. Mi primera impresión es que era un jugador demasiado talentoso, con ganas de superarse cada día. Partido a partido lo demostraba, cada día iba a mejor hasta que lo compraron en Alemania, que no lo llevaron antes porque era menor de edad”, comentó el atacante del Arouca (Portugal). Blondell añadió: “Es el jugador más rápido y potente que he tenido como compañero fuera de Venezuela. Tiene demasiadas condiciones físicas. Tienes ese ida y vuelta. Como ataca, así vuelve a defender. Es un futbolista demasiado explosivo”.
Pero ¿cómo era fuera y dentro del campo Davies? “Era un jugador muy chistoso, siempre estaba alegre y con la sonrisa de ese jugador que echa broma con todo el equipo. Dentro del campo hacia su trabajo callado y respetaba a sus mayores. Su manera de hablar era agarrar la pelota y jugar”, señaló el oriundo de Sucre. Con todas esas características que conoció Blondell del canadiense, para él no es una sorpresa lo que ha logrado. “Pintaba para grandes cosas, por la edad que tenía (17 años) y la experiencia con la que jugaba”.
El ariete opinó: “Tenía varios clubes detrás de él y lo ignoraron por ser canadiense. El mismo club (Barcelona) que lo ignoró, le hizo desastre por esa banda (en el triunfo 8-2 por los cuartos de final de la Champions). Eso es lo lindo del fútbol, esas oportunidades que te da. Siempre el fútbol te da revancha”. La acción del canadiense para eludir a Semedo y luego asistir Joshua Kimmich será por mucho tiempo una de las jugadas más icónicas de la Copa de Europa.
La diana que los conectará por siempre aún la tiene fresca en la memoria. “Es un gol inolvidable para mí, porque fue mi primer gol en el extranjero. Lo recuerdo tanto como mi primer tanto como profesional. Fue una jugada que Davies desbordó, se llevó al rival en velocidad, llegó casi hasta línea de fondo y dejó el balón solo para empujarla. Ahí estaba yo esperando, como todo delantero. Pude empujarla y celebrar”, rememoró la estrella del Monagas en su única estrella.
Ese recuerdo lo llevó a la reflexión: “Los piensas y te das cuenta que el que te hizo la asistencia, hace unas semanas atrás levanta la Champions, y para mí es un orgullo. No todos los jugadores tienen la dicha de tener un compañero que levante una Champions League. Eso lo llevaré presente por siempre. Es que uno dice ‘woao’, hace unos años era juvenil en el equipo que estaba y ahora alza una ‘Orejona’. Es un orgullo como compañero”. Tras la final del certamen más importantes de clubes del mundo, Blondell le mandó su respectivo mensaje de felicitación a Davies por lo logrado y le recalcó que se lo merecía logrado.
¿Cómo fue la celebración de este tanto? “Hago el gol y voy a celebrarlo, me acompañaron él y mis otros compañeros. Davies me echaba broma y me decía: “Ese gol es mío”. Era parte de la emoción y confianza, había una alegría grupal. En la semana siguió echando broma y me decía: ‘Ese gol era mío Blondell, me quitaste el gol’. Se vivía un buen ambiente de compañerismo”, confesó Blondell. Cabe destacar que Davies tira un centro-chute rastrero, que en la repetición no parece que hubiese entrado si el cumanés no la tocaba.
Si bien se resalta el trabajo de la MLS y sus canteranos en los últimos años, que se conoce como la tercera etapa del torneo. La primera fue en sus inicios con figuras rozando el retiro y con reglas particulares como los shoot outs, mientras que la segunda etapa es con la llegada de y el “jugador franquicia”. En la actualidad también son productores de su propio talento. Pero la lupa se pone solo en Estados Unidos y se olvida Canadá. “La formación en Vancouver Whitecaps era demasiado buena. Tenían un complejo de entrenamiento grande y bueno para los canteranos. Tenían la preparación para llegar al primer equipo, mostrarse y salir a Europa”, reseñó Blondell.
¿Anécdota que más lo marcó con Davies en un entrenamiento? “El trabajo del día a día, que lo que te hace grande y es súper importante para lo que tú quieres futbolísticamente. Sin eso puedes llegar bien un año o dos, pero luego te va a pasar factura. El trabajo extra es muy importante y luego de los entrenamientos Davies se quedaba entrenando. Me decía: ‘Blondell vamos a tirar unos centros”. Uno lo apoyaba porque mejorábamos los dos. Nos quedamos Kei Kamara, otros jugadores, él y yo. Pero él era uno de los que siempre se mantenía tirando centros después de los entrenamientos”, cerró el cumanés, que debe ser uno de los pocos criollos que ha compartido plantel con jugador que alzara –o en futuro lo fuese hacer– la Champions League.







