Adrián Fernández: “Estoy en el auge de mi carrera, me siento a plenitud, más allá de los goles”

Luis Vílchez @lvilchez8.- En la cima de la tabla de goleadores de la Liga FUTVE, luego de 15 jornadas, se encuentran Yanoswky Reyes (Zulia), Richard Celis (Caracas) y Adrián Fernández (Portuguesa) con ocho dianas cada uno. Fernández viene de marcar en el triunfo 1-4 de los rojinegros sobre Zamora y se reafirma como uno de los mejores importados del campeonato. El paraguayo habló con Balonazos sobre su actualidad, la adaptación al país, sus referentes en el fútbol y su pasado en Independiente de Avellaneda.
“Me comentaron que el club estaba en una renovación y había gente muy seria en la parte dirigencial. El objetivo deportivo era muy claro: clasificar al equipo a una copa internacional. Me pareció un buen desafío y acepté. No dude en venir y no me equivoqué, porque desde que llegué me han tratado muy bien”, explicó el “Halcón” sobre su decisión de escoger al Penta como destino. Si bien no conocía mucho de Portuguesa al momento de su arribo le empezaron hablar del pasado del club y se empapó del tema. “Me contaron de las épocas de gloria, con Pedro Pascual Peralta, compatriota e ídolo de la institución. Me di cuenta de que estaba en un histórico y agarré más responsabilidad al reto”, confesó.
En referencia a la adaptación al país aseguró que fue rápida. “Acarigua es parecido a lo que se vive en Asunción en cuanto a clima, el calor y la humedad. Tenemos el mismo horario. Eso hace que en el ámbito deportivo te puedas adaptar más rápido. Pero el idioma del fútbol es el mismo en todos lados”, afirmó. El atacante definió como “fundamental” la presencia de su compatriota Samuel Cáceres en ese proceso de aclimatación. Ambos viven juntos y vuelven a compartir equipo luego de coincidir en Independiente de Avellaneda, hace casi una década.

“No es fácil estar lejos de la familia para venir a hacer lo que uno le gusta, pero tener un compatriota y amigo te ayuda”, comentó. Beber tereré es parte de la cultura guaraní y ambos vinieron preparados a Venezuela para satisfacer esa necesidad. “Sabemos que cuesta conseguir la yerba (de mate), por eso nos trajimos una maleta solo con eso. Cuando llegamos al aeropuerto nos miraron como: ‘¿Qué es todo esto?’, porque eran puros paquetes verdes los que teníamos [risas]. Les explicamos que era difícil conseguirlo acá y nos dejaron pasar”, reveló como anécdota jocosa del viaje.
Dentro del campo tiene sus funciones bien definidas por el profesor Alí Cañas. En fase defensiva tiene que ser el primer en presionar y tapar la salida del volante central. Si bien su fortaleza no es recuperar balones, ensucia la jugada para facilitarle la labor a sus volantes centrales y defensores. “En fase ofensiva me pide que sea la descarga del equipo, que cuando tengamos el balón lo aguante para darle aire al equipo. Tengo libertad para moverme en todo el frente de ataque, sabemos que me complemento muy bien con (Luis) Annese. Cuando voy a los costados, a pivotear, él ocupa bien el área. Viceversa también, porque sostengo bien a los centrales, para que él tenga libertad de movimiento”, analizó el “Halcón”.
A la hora de la pelota quieta, en área propia se encarga de su marca personal, es más un mano a mano. En terreno rival buscan ocupar con varias personas el área y tienen libertad de movimiento. Esas acciones tienen ya señales por parte del pateador que indican donde va a caer el balón y solo les queda saltar con convicción a ese sitio. En un equipo bien estructurado por Cañas, el paraguayo de 28 años (el 4 de agosto cumple 29) ha llegado a su mejor cuota goleadora de su carrera en una temporada. “Estoy en el auge de mi carrera, me siento a plenitud. Más allá de los goles, siento que llegué a una madurez completa en cuanto a lo futbolístico. Entiendo el juego y me siento muy bien físicamente, eso me lleva a disfrutar de cada partido al 100 por ciento”, aseveró.
Sus mejores cifras goleadoras previas se remontan a la temporada 2012-13 con Independiente al anotar cuatro dianas, en la categoría de oro de Argentina. En el Rey de Copas disputó la primera división y el ascenso. “Aprendí muchísimo, en ese momento era muy chico y solo tenía 18 años. Pude compartir con compañeros de muchísimo renombre y con experiencia en selecciones nacionales. Es una enseñanza convivir con el nivel de presión que significa jugar en un Independiente de Avellaneda. Hay momentos duros que se viven en esas instituciones, porque no todo es color de rosa. Uno absorbe lo bueno y te acompaña durante toda la carrera”, reflexionó el atacante.

Como máximo referente tiene al uruguayo Luis Suárez. “Me encanta verlo jugar. Me tomo el atrevimiento de decir que tengo un juego parecido con él, en cuanto a movimientos y otras cuestiones, salvando las distancias. Me encanta aprender de él. Es un insoportable dentro de la cancha, como digo siempre, se mueve por todos lados. Uno trata de imitar lo bueno”, confesó. En su ámbito nacional no se olvida de José Saturnino Cardozo, pero fue más contemporáneo con Santa Cruz. “Roque Santa Cruz siempre fue mi espejo, toda la vida me gusto su estilo de juego”, soltó
¿Tiene alguna meta de goles para este año? “Sí, pero no quiero decir el número. En la pared del apartamento tengo un mini calendario pegado en la pared, cada vez que hago un gol, tacho un numerito. Al final del torneo diré si quedaron todos marcados”, dijo. Por los momentos solo piensa en que el equipo “siga aceitando la máquina y mantener el nivel”, de cara a los que resta de campeonato. “Seguramente el sector defensivo hará lo suyo y nosotros los delanteros afinaremos la definición, para darle más tranquilidad al equipo con los goles”, señaló.
Este rendimiento inédito (por lo positivo) en el pasado reciente de Portuguesa tiene muchas explicaciones desde el banquillo. “La combinación perfecta entre experiencia y juventud. El profesor (Alí Cañas) es un estratega muy inteligente y conoce mucho de este deporte. Es positivo tener un entrenador con tanto recorrido. Con (Franklin) Lucena he podido compartir charlas y está muy contento en la posición que se encuentra, aprende mucho con el profesor. Tengo una relación muy buena con ambos y son gente abierta, se puede entablar conversaciones tranquilas con los dos”, concluyó Fernández.







