Álvaro Delgado: “En el Valladolid trabajo con gente que ha sido muy importante”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Para los fanáticos del fútbol el Valladolid les puede sonar por la compra de Ronaldo Nazario, el mejor delantero actualmente. Si son seguidores del fútbol internacional les puede llamar la atención por el fichaje en invierno del francés Hatem Ben Arfa. Si se apela a la nostalgia sudamericana, esa época en los 90 con los colombianos: Rene Higuita, Leonel Álvarez, Carlos “El Pibe Valderrama” y el DT Francisco “Pacho Maturana”. Pero en la actualidad hay un venezolano que trabaja dentro de la estructura de los violetas.
El último recuerdo de un criollo en el Real Valladolid es el de Jeffren Suárez, por la temporada 2014-15. Pero en la actualidad el que lleva el gentilicio a buen puerto en la región pucelana es Álvaro Delgado. El comunicador social gana los partidos en los despachos, en el departamento de activación de patrocinio. Delgado habló con Balonazos de su experiencia en el club violeta y cómo ha colaborado en la profesionalización de un club, que es presidido por “O Fenómeno”.
Sabemos que estás en el departamento de comunicaciones y marketing del Real Valladolid ¿Cuáles son tus funciones o competencias dentro del club? Estoy más que en comunicación y marketing, que va un poco junto, estoy con el área de activación de patrocinio. Estoy llevando toda el área de activación de patrocinio, que se está creando. La función en esta área comenzó por crear unas personas que tenga atención con el patrocinador, tener contacto en el día a día, poderles pasar informes, decirles cómo está siendo su patrocinio, darles consejos de cómo pudieran mejorar, que no se está haciendo bien, en que área pueden explotar e invertir para mejorar.
También el branding y posicionamiento de la marca dentro del estadio, gestionar toda esa parte. Creación de campañas publicitarias o de contenido en redes para los patrocinadores junto con el departamento de marketing. Creación de eventos de networking y empresas. Eso sería el centro de trabajo de activación de patrocinio.
En resumen puede ser: cuando uno se cruce un contrato de patrocinio no sea firmarlo, poner las cuatro vallas que se dijeron, chao y hasta luego, sino que ese contrato tiene que tener un trabajo, una comunicación constante, pasar unos reportes y activar de una mejor manera. Todo esto, porque hoy en día a los patrocinadores le interesa, mucho más que la visibilidad, es tener la experiencia y contacto directo con nuestra base de aficionados.
¿Cómo es tu día a día sin cuarentena? ¿Atiendes a los patrocinadores de la oficina o vas a las empresas? Te lo divido por semana, porque es mi manera de trabajar. No vendo directamente, porque de eso se encarga mi jefe, que es el director comercial, o una persona encargada de venta de publicidad exclusivamente. Mi día a día es que mi jefe me pasa los nuevos patrocinios o contratos y todas las metas que hay con ese patrocinio. Tengo que estar pendiente semana a semana que toda la publicidad esté de manera correcta o moverla para que se ponga de la mejor manera posible. Estar constantemente generando nuevas ideas de cómo pudiese explotar de mejor manera sus marcas para pasárselas a los patrocinadores. Al momento que una de esas ideas le gusta al patrocinador, es voltearme al departamento de marketing y trabajar de la mano con ellos para llevar a cabo esa acción, ya sea digital o un evento físico en el estadio pre-partido.
Trabajaste en Venezuela con la Fundación del Deportivo Petare. ¿Cuánto te han ayudado las experiencias en Venezuela allá en Valladolid? Trabajé con Pasión Petare, que va de la mano con el Deportivo Petare. Era una parte evidentemente más social, aquí estoy enfocado más a la parte de negocio. Alejado, dentro de todo, de la parte fútbol y enfocado en hacer dinero. Lo que me ha ayudado es a entender la capacidad que tiene un deporte tan masivo como el fútbol de crear impactos muy muy grandes en la sociedad y en las personas, para trasladarle eso a los patrocinadores.
Muchas veces cuando uno está renegociando un contrato es muy frio el tema de números: “Me dio plata o no me dio plata, gané o no dinero con esto”. Pero hay muchas cosas que no son medibles, como ese impacto social. La manera como una persona se casa con una marca cuando la relaciona con algo positivo, a veces no es fácil de medir. Esa experiencia me permite trasladarla a los patrocinadores cuando le propongo activaciones nuevas, nuevos eventos, nuevas maneras de llegarle a los aficionados y como pueden calar hondo en la mente de las personas.
Valladolid es un club que no es histórico de la primera división, pero suele estar ahí. Entendiendo que La Liga Santander es una marca global ¿Cómo es ese proceso de conseguir patrocinios en la región pucelana o mediante la exposición mediática de la liga te permite algo más internacional? Hemos tenido mucha repercusión en el club, sobre todo con la compra de Ronaldo, porque es una figura conocida a nivel mundial. Pero seguimos siendo un club pequeño y la base de nuestros patrocinadores son de acá. La meta del club, en principio, es la región de Castilla y León, casarnos con la ciudad y hacer todo lo posible por mejorar con la ciudad. La meta está en abrirnos cada vez a patrocinadores cada vez más globales, pero es un proceso.

La llegada de Ronaldo hace que el club llegue a otras esferas. ¿Cómo ha repercutido la figura de Ronaldo en tu trabajo, porque has vivido la etapa previa a él y ahora con su presencia? Entre un mes antes que llegara Ronaldo, así que fue todo muy contemporáneo. La repercusión es que te tocan mucho más la puerta, porque el club empieza a aparecer en muchas más portadas. Pasas a tener la figura de Ronaldo al lado y empiezas a ser noticia casi que por cualquier cosa. Tener la figura de Ronaldo te sirve como un altavoz internacional para dar a conocer la marca del club. La meta interna del club es que haya un crecimiento natural y no que sea artificial. Que el crecimiento venga de ser un proyecto sustentable.
Estudiaste Comunicación Social en Venezuela y trabajaste aquí. ¿Cómo fue ese camino del país hasta llegar a Valladolid? Me vine a estudiar a España un MBA de Gestión Deportiva y terminándolo tuve la oportunidad de trabajar con un equipo de baloncesto de formación de Madrid. Son bastantes buenos, pero no tienen profesional. Ahí estaba con el área de patrocinios y estuve unos pocos meses, me encontraba culminando el máster y se abrió la oportunidad de un puesto en el Real Valladolid. Me postulé, me escogieron, en un principio estuve de becario y con la compra de Ronaldo me terminé quedando en el club. Ya llevo dos años.
¿Eres el único venezolano? Y ¿Cómo ha sido la aceptación del venezolano (s) en las oficinas? Soy el único venezolano, pero con la compra de Ronaldo, más el crecimiento del equipo y la llegada de talento, se puede decir que se ha convertido en un equipo bastante internacional la plantilla en el área de negocios. El CEO del club es francés, el director de desarrollo y negocios es brasileño, hay españoles y personas de República Dominicana. La plantilla es bastante internacional, no ha habido mayor problema y el recibimiento ha sido bueno. Considero que en toda España he tenido buen trato de todos.
Son varios venezolanos que trabajan en cargos importantes del fútbol español. ¿Tienes algún tipo de contacto con ellos o se comunican con cierta frecuencia, a pesar de estar en clubes diferentes? Sinceramente con el que más trato tengo es con Daniel Prat, que lo conocí aquí en España. Sé que hay gente en Atlético de Madrid con las escuelas y personas en el Deportivo La Coruña, pero realmente no los conozco. Creo que han llegado bastante venezolanos a trabajar, sobre todo porque en España la mayoría de los clubes, en su mayoría los que no son tan grandes, están viviendo un proceso de profesionalización del trabajo. De pasar de ser un club de fútbol a ser una marca de fútbol, una empresa. La cantidad de venezolanos que han llegado a España es enorme y hay muchos que lo hacen con mucha preparación y ahí ven una oportunidad donde conseguir trabajo.
Al no haber clasificado a un Mundial genera cierto prejuicio con respecto al gentilicio y al trabajo con el fútbol ¿En qué ha destacado el venezolano? Lo que te decía antes: las ganas de trabajar y que aquí hay personas muy preparadas para el momento de querer profesionalizar los clubes, de querer manejarse como una empresa. Es cierto que hay un área como la deportiva que es muy técnica y muy de deporte. Pero están creciendo las áreas de negocio, donde a lo mejor no te hace falta un conocimiento de fútbol, sino saber manejar empresas.
¿Cuál es la proyección de este Valladolid como club, más allá de la figura de Ronaldo, en uno 5-10 años? La de ser un club cada vez más grandes, tener un proyecto cada vez más competitivo, tener más relevancia internacional, subir posiciones en La Liga, darle muchísimo más a la ciudad. Básicamente eso, crecer y convertirnos un club más grande en todas las áreas.

¿Y cuál es tu proyección Álvaro? ¿Te ves dentro de unos años en Valladolid? En corto plazo me veo dentro del club, sobre todo, porque siento que todavía tengo muchísimo que aprender acá. Me han tratado muy muy bien acá, en Valladolid. Me han enseñado muchísimo, me han dado bastantes responsabilidades, me han dejado desarrollarme en mi carrera y siento que tengo mucho que aprender. Estoy trabajando con gente que ha sido muy importante en otras partes del mundo, que me han acogido muy bien y me enseñan muchísimo. Me veo con ellos por un tiempo.
¿Cuál ha sido el reto más complicado y que te haya dado más satisfacción? Creo que lo que te estaba contando antes, la activación de patrocinios. Que ha sido ese reto que me dieron a mí, de intentar aplicar eso que el club no lo tenía. Muchos clubes sí ya lo tenían y es una parte muy importante para intentar darle retorno al patrocinador y que quiera quedarse más tiempo con nosotros.
¿En esa oficina tan multicultural se comen tequeños, arepas y cachapas? Alguna vez les he llevado algunas cosas, pero sinceramente los tengo que llevar más [risas]. La mayoría de los extranjeros son brasileños y gana su cultura. Aquí la mayoría de los españoles saben perfectamente que es arepa y tequeño.
¿Qué gran figura del fútbol has podido conocer en el Valladolid, que en tu etapa en Venezuela fuese un ídolo? Obviamente Ronaldo, que es el jefe. Sin que haya mayor relación, pero es el jefe y de vez en cuando lo veo en la oficina. Creo que con eso vale la pena.
¿Cómo es la relación con los jugadores del primer plantel? Con el plantel de primer equipo hay cierta relación, más que todo cuando los llamamos para una activación de patrocinio. En el día a día no hay mayor relación. Dentro de todo trabajamos todos juntos. Cuando toca hacer una activación ellos siempre están dispuestos. Como le digo a mucha gente acá, los jugadores cuando los ves por televisión los ves en una burbuja, pero cuando te pones a hablar con ellos son personas, la mayoría son simpáticos. Son personas normales.
Trabajaste en el fútbol venezolano y te especializas en el tema de patrocinios. No sé si sigues de cerca la selección o la Liga Futve, pero en tu opinión: ¿Cómo se pudiese aplicar el tema del patrocinio para el crecimiento de nuestro balompié? ¿Qué consejos para un país donde la Vinotinto ha calado en el corazón de la mayoría, pero los clubes no han logrado hacer ese clic? Ahí un poco lo que te comentaba. A los clubes en Venezuela les falta esa área de activar el patrocinio, de entender que no es solo firmar un contrato, tú me pagas tanto y apareces en la camiseta. Para que un patrocinio sea realmente rentable tienes que poder unir, que el club le llegue a la base de clientes del patrocinador y viceversa. Esa es la única manera que de verdad conecten y creen un crecimiento entre los dos. De esa manera la marca puede ganar más cliente y el club más fanáticos, para arraigarse en el pensamiento de la gente.







