Amleto Bonaccorso: “El pressing es un tema que va a la vanguardia del fútbol élite”

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- En los últimos meses, el estratega Amleto Bonaccorso ha tenido la oportunidad de actualizarse en Europa, en países como: Italia, Escocia y España. Luego de reponerse de un momento difícil en lo personal por culpa de la pandemia de la Covid-19, el ex seleccionador nacional ha compartido conocimientos estrategas de recorrido como Andoni Iraola, en Rayo Vallecano, y Abián Perdomo, en el Real Madrid. El oriundo de Turén habló para Balonazos de esta nueva etapa y analizó la actualidad del fútbol mundial.

 

El ex DT de Estudiantes de Mérida y asistente de Richard Páez en Mineros de Guayana destacó la importancia de las estructuras físicas en el fútbol europeo. “Le facilitan el trabajo a cualquier cuerpo técnico. Te potencian con buenos campos de entrenamientos e instalaciones que facilitan la interacción constante entre cuerpo técnico y jugadores, como sitios para almorzar, salas de análisis de video, gimnasios, salón de rehabilitación, etc.”, expuso Bonaccorso.

 

Pero el ex seleccionador nacional sub-15 (2005), sub-17 (2007) y sub-23 (2020) le sorprendió más lo minuciosos que son los análisis de los rivales mediante la tecnología y el big data.  “Me llamó la atención la vigilancia de los cuerpos técnicos, antes y post entrenamientos, de toda la información que ocurre en la práctica en función al rival que van a enfrentar. Lo hablé con (Andoni) Iraola, que en el Rayo dependiendo del rival colocan el partido en una balanza, donde sopesan el potencial de su propio equipo y un conocimiento a profundidad del adversario”, indicó el estratega, que también fue asistente de la Vinotinto sub-20 (2005), una de las generaciones más talentosas de la historia de Venezuela. Cabe destacar que el cuadro de Vallecas venció al Barcelona dos veces esta Liga 2021-2022.

 

 

“El estudio te permite descubrir cada detalle, no solo en pelota parada, sino datos como el jugador con más contacto de balón, lado débil y lado fuerte, entre otros aspectos. Cuando enfrentas a equipos superiores en nómina y calidad de jugadores, estos análisis te permiten descubrir sus deficiencias, en base a eso y al potencial de tu equipo fórmulas estrategia de los tuyos. No te garantiza el triunfo, pero maximizas tu potencial y minimizas al rival”, afirmó el entrenador. Bonaccorso recordó: “Antes hacíamos planificaciones en mesociclos, el de ellos es semanal, incluso a diario pudiesen modificar la sesión del día según la información del equipo contrario obtenida del big data y herramientas como InStat (…) Cada microciclo es preparado de una manera diferente en lo táctico”.

 

Pero el aspecto que más rescata de este periplo en el Viejo Continente es la herramienta del pressing, la manera cómo lo estudian, lo perfeccionan y lo aplican. “Es un tema que va a la vanguardia del fútbol de élite”, soltó. Antes la presión alta tenía como objetivo recuperar lo más alto posible y cerca del arco contrario, para conseguir un gol de manera inmediata tras provocar el error. Pero en Europa también se busca inhibir la salida desde abajo, ese “juego combinativo”, al tratar de forzar un lanzamiento largo y luego ganar en el duelo aéreo.

 

Mucho tiene que ver el cambio de la norma del saque de meta con los centrales dentro del área, ya que genera una superioridad numérica. Al momento de ir a presionar, tu portero no es parte de esta dinámica, pero el guardameta rival sí ayuda en su salida de balón. Ahí tienes un 11 vs 10, pero se le tiene que sumar que a los delanteros se le suele hacer un dos contra uno con los centrales, para evitar un mano a mano en ese sector, por lo cual son 11 jugadores en salida versus nueve en la presión. “El poseedor del balón busca atraer la marca y si logran sortear bien la presión, en cuatro toques pueden llegar al arco rival. Pero si la presión sale bien, se logra el lanzamiento o evitar el juego por carril central. Puedes optar por no presionar, pero igual van a salir jugando y con más espacios para llegar a tu portería. Es un juego de estrategias, donde quiero recuperar, pero también que no transiten con comodidad”, manifestó.

 

 

Al final el balompié europeo es el espejo del resto del mundo y marca la pauta. “Son más estudiosos y las ligas son más competitivas. La exigencia es mayor y la investigación es más precisa, para conseguir resultados. La tendencia es que el fútbol mundial se desarrolle de la manera que estamos viendo (con la presión)”, dijo el portugueseño. Pero el estratega considera que no va ser “tan fácil” verlo en clubes sudamericanos, pero sí en las selecciones, en especial, en el Mundial de Catar 2022.

 

“El pressing del Barcelona de Guardiola era tras perdida, porque tenía un alto nivel de posesión. Pero este pressing en salida me llama más la atención, porque es un juego de estrategias, que tenemos que comenzarlo a aplicar con todo lo que implica. Requiere un cambio en el pensamiento de entrenadores y jugadores, porque no estamos acostumbrados a este tipo de tácticas en nuestros países, pero debemos alcanzarlo”, desarrolló el ex entrenador de Universidad OyM Fútbol Club en República Dominicana.

 

En referencia a su sentir del fútbol y las capas que ha podido añadir con estas nuevas tendencias, expuso: “Me gusta un fútbol total con jugadores holísticos, que estén bien claros en lo técnico, táctico, psicológico, espiritual… En todos los aspectos. Que estén comprometidos y sean mucho más profesionales porque son los protagonistas que ejecutan todo lo que pasa por nuestra cabeza”. Puso como ejemplo los centrales que rompen líneas en conducción o los laterales que al cruzar el mediocampo hacen diagonales hacia adentro y terminan acciones como centro delantero. El estratega radicado en Mérida agregó: “Quisiera un equipo de jugadores con disciplina táctica y que entiendan la importancia de estas modificaciones que se observan a nivel mundial y estén comprometidos con ese cambio”.

 

 

En su futuro no descarta dirigir en Europa, pero al no aprobarle la Licencia Pro Conmebol, debería hacer un curso de un año para homologar. También cuenta con pasado en Centroamérica, pero lo motiva más regresar a la tierra de Bolívar. “Amo mi país y la selección nacional, me corre fútbol venezolano por las venas. Me encantaría volver a dirigir en Venezuela, pero me gustaría mucho más poder tener el tiempo necesario y no llegar siempre a última hora a intentar apagar incendios con clubes comprometidos o con selecciones, como me ha tocado la mayoría de las veces, con poco tiempo y recursos económicos”, aclaró sobre la condiciones de un  posible regreso. El ex seleccionador nacional remató: “Tener el tiempo para poner el sello del profesor Amleto Bonaccorso en algún club venezolano”.