Ángel Sánchez: “El fútbol venezolano le viene como anillo al dedo al futbolista panameño”

Luis Vílchez @lvilchez8.- En fútbol venezolano suena poco el nombre de Ángel Sánchez. Para muchos círculos seguidores de balompié criollo es un desconocido; sin embargo, es un entrenador venezolano con chances de ir a Catar 2022. El caraqueño es parte del cuerpo técnico de Thomas Christiansen en la selección absoluta de Panamá. También ha trabajado con las divisiones menores de los canaleros y aunque llegó como encargado de la sub-17, tomará las riendas de la sub-20, que en el pasado ha ido a seis Mundiales de la categoría: Emiratos Árabes Unidos (2003), Países Bajos (2005), Canadá (2007), Colombia (2011), Nueva Zelanda (2015) y Polonia (2019). Los istmeños están en la cuarta casilla del octogonal final que da un boleto al repechaje.
El DT se define como un soñador, ambicioso y comprometido, en el que su talento es formarse y trabajar duro. En el país jugó como central en el fútbol amateur en el Colegio San Ignacio, el Centro Italo y la UCAB. Alternó entre su profesión de Administración con ser entrenador. Hizo el curso de estratega en la Federación Venezolana de Fútbol y también estudió en España. Tuvo la oportunidad de trabajar con el Celta de Vigo, en el primer equipo y en inferiores en 2015.
En su llegada a Panamá abrió una escuela de fútbol y luego dio el salto al profesional con Costa del Este, que lo ascendió tras ganar Apertura y Clausura, inédito en suelo istmeño. En su debut en la categoría de oro fue subcampeón ante el Tauro de Saúl Maldonado. Todo con “un fútbol de buen trato de balón, diferente a lo acostumbrado en el torneo”. Eso le valió entrar en el cuerpo técnico del hispano-danés Christiansen, quien en su etapa de jugador estuvo en la estructura del Barcelona y como entrenador dirigió al Leeds United (Inglaterra). De locales en el octogonal final registran: un empate a 0 ante Costa Rica, una igualdad 1-1 ante México y un triunfo histórico (el primero) 1-0 ante Estados Unidos. De visita los resultados son: victoria 0-3 ante Jamaica, derrota 1-0 frente a El Salvador y una caída 4-1 versus Canadá. Sánchez atendió a Balonazos y habló de este nuevo proceso en suelo canalero.

Los equipos de Concacaf tienen mucha influencia inglesa del kick and rush. De un juego muy vertical y físico. Pero con el profesor Thomas Christiansen, danés con formación española, se intenta tener más la pelota. ¿Cómo ha sido ese cambio de estilo? La selección panameña tenía esa huella de ser un fútbol mucho más directo. De un buen planteamiento defensivo y de aprovechar la pocas oportunidades que tenía en ataque. Eso es lo que había en ciclos anteriores. Pero la huella de lo que está haciendo Thomas, que es un fútbol con el que me identifico, es asociativo. Lo que se pretende es muchísima intensidad. Por momentos buscamos ser verticales, pero no con ese balón largo, sino con pases de media distancia. Con la posesión imponernos al rival, eso es un sello que existe en nuevo ciclo.
En más de un año de trabajo con la mayor se han visto los frutos. Por momentos a Panamá le gusta tener la pelota y hacer daño al rival. Hablando con Jaime Penedo (asesor de desarrollo técnico de la FEPAFUT y ex portero de la selección), que nos comentaba un poco de estadísticas, nos dijo que somos un equipo que está creando ocasiones y tenemos más acierto de cara al arco rival. Eso pasa por valorar el futbolista que tenemos, que es talentoso, y que nuestra propuesta es valiente. Un equipo que va al ataque, que defiende hacia adelante, intenta jugar en campo rival. Se ha notado ese cambio de cara y hay partidos donde ha sido muy claro ese nuevo estilo de juego. Toca consolidarlo y queda poco, porque la eliminatoria acaba en marzo y quedan partidos importantes (de visitante: Honduras, Costa Rica, México y Estados Unidos. Mientras que de local: El Salvador, Jamaica, Honduras y Canadá).
¿Cómo describiría al jugador panameño? ¿Qué los diferencia de los jugadores de la Conmebol? El futbolista panameño es talentoso y tiene un biotipo privilegiado. Es fuerte y rápido. El tema puede pasar por las carencias en categorías menores, a nivel de formación, de trabajos físicos y de mecánica. A nivel táctico llega con algunas carencias a jugar primera división, como malos perfiles o problemas de concentración importantes, pero es muy talentoso. Aprenden muy rápido, son inteligentes y tiene un nivel de autoestima alto. Es un jugador valiente, no le importa la camiseta que tenga adelante, cree siempre en la victoria. Es más sencillo trabajar con un futbolista que cree en sus posibilidades.
En Venezuela mucho se ha hablado de lo que puede significar clasificar a un Mundial y las modificaciones positivas que puede traer. ¿Qué cambios trajo la Copa del Mundo de Rusia 2018 en Panamá y su fútbol? El Mundial trae o no trae lo que se siembre, lo que se trabaje o lo que se haga. Una Copa del Mundo no genera absolutamente nada si no se siembra, trabaja e invierte. El Mundial no hace magia, lo que da es una notoriedad. También un peso específico y que el pasaporte del jugador se respete un poco más, eso sí te lo da. Pero de por sí el Mundial como tal no mejora tu fútbol local, no mejora la infraestructura, no mejora el nivel de tus entrenadores. Eso pasa por inversión, buena gerencia, buena planificación.
Aquí la expectativa era esa, que después del Mundial venían cosas buenas y más crecimiento. No ha sido tan así. La federación tiene una nueva gestión y ellos han apostado por los cambios, incluso desde los pequeños aspectos. Por la construcción de un centro de alto rendimiento, que aquí no tenemos. El Mundial no viene con un paquete de regalo que vaya a hacer magia de la noche a la mañana. Esos cambios vienen es con inversión, trabajo y material humano preparado. Ese cambio se ha visto ahora, pero no necesariamente por la clasificación al Mundial, que seguramente ayuda, sino por el trabajo que se está haciendo y el nuevo proceso que se lleva. Mi tarea es llevar lo que hace en la absoluta a las categorías juveniles. Es sembrando que se cosecha y se obtiene frutos.
¿Qué significa dirigir a Panamá en sub20, que ha ido a seis Mundiales de la categoría? Una alegría, al igual cuando me nombraron en la sub17. La idea es construir un grupo y llevarlo a la clasificación al Mundial. Ir a esas Copas del Mundo sub17 y sub20 ayuda a que el jugador entre en una estructura de trabajo profesional. Con la sub-20 los jugadores están integrados al fútbol profesional, pero les daría una notoriedad y un aumento de valor de mercado y se crea una generación con experiencia. Se ve en la mayor, que los jugadores que han pasado por mundiales juveniles tienen una huella y un plus de diferencia. Panamá se tiene convertir en un mercado de exportación y clasificando a la sub20 ayuda muchísimo. Mi compromiso está ahí. Llevar ese sello de buen fútbol, juego ofensivo, que se valora el talento del futbolista panameño.

¿Cuánto lo ayuda la estructura del fútbol panameño? En Venezuela hay torneos nacionales juveniles y la norma del juvenil. ¿Hay algo parecido en Panamá? A partir de este año una iniciativa muy valiosa y que nos va a ayudar muchísimo que es la liga de ascenso, que se llamará Liga Pro. Es un torneo que se juega como una categoría reserva, de sub-20 hacia abajo y permite solo cinco refuerzos con edad libre. Los jugadores de edades juveniles están teniendo minutos importantes en esta liga pro de fútbol profesional, en un formato de reserva con 24 equipos nivel nacional, distribuidos en dos divisiones. Eso hace que haya presencia de fútbol en casi todo el país y con jugadores integrados en esas estructuras profesionales, así los chicos entrenan toda la semana. Los jugadores que queremos seleccionar van a llegar con un rodaje importante de minutos oficiales. De los que quiero convocar hay jugadores en primera división. Esa nueva normativa y enfoque que le ha dado la liga y la federación nos va a ayudar muchísimo con las categorías juveniles.
En el último llamado tuvieron Alfredo Stephens (Aragua) y Freddy Góndola (Deportivo Táchira) en el llamado. Jugadores de la Liga Futve y de buen rendimiento. En el pasado también dejó buenos recuerdos Gaby Torres (Zamora). ¿Qué hace que el panameño rinda tan bien en Venezuela? El fútbol venezolano le viene como anillo al dedo al futbolista panameño. Se adapta bien y rápido a la liga. Culturalmente al panameño es fácil adaptarse a Venezuela. La gente es cercana y a nivel cultural hay similitudes. El futbolista panameño se adapta muy bien porque es técnico, tiene calidad, buen físico y sabe aprovechar las oportunidades. Es de las ligas que mejor se adapta el futbolista panameño para seguir creciendo. Venezuela tiene casos en los que ha servido de trampolín, el más claro es el de Gaby Torres. He podido hablar con él en las concentraciones y guarda un cariño bárbaro a Venezuela. Siempre se me acerca con una historia o algún recuerdo de su paso por allá.
Ahora un caso inverso. ¿Por qué el entrenador venezolano rinde tan bien en Panamá? El entrenador venezolano es una persona que se adapta muy bien a las condiciones adversas solo por lo que hemos tenido que vivir. Nuestra capacidad de salir adelante es grandísima. Ser emigrante te hace tener un compromiso con el trabajo. También la preparación. El entrenador venezolano tiene años formándose bien, con cursos dentro y fuera de Venezuela, intentando hacer pasantías y tener experiencias en otros lados. Salir de esa zona de confort te hace rendir. Los técnicos que hemos venido nos ha ido bien, pero no pasa por algo más que ser trabajadores, honestos, comprometidos y ponerle calidad. Fui el primero que dirigió en la primera división de Panamá y ahora creo que hay seis técnicos.
Se cambió formato de hexagonal final a octogonal en Concacaf como última instancia para otorgar los tres cupos y medio. ¿Qué cambios genera esa modificación? Cambia mucho, porque si se hubiese jugado el formato del hexagonal no hubiésemos podido clasificar al torneo. Tuvimos que jugar una fase previa que le da oportunidad a todos los equipos, pero se le dio un lugar de privilegio, por ranking FIFA, a los cinco equipos mejor clasificados, por lo que ya estaban clasificados. La fase previa era por los tres cupos y afortunadamente pudimos obtener uno de esos. Estar donde probablemente debimos haber estado previamente.
Panamá se aventuró a jugar partidos de preparación contra rivales de mucho peso y eso nos fue quitando puntos, mermando nuestro lugar en el ranking FIFA. Esa fase previa nos vino muy bien, porque permitió que Thomas pudiera desarrollar un grupo de jugadores y sembrar esa idea de jugadores que tiene la selección mayor. Lo cierto es que nos toca jugar una eliminatoria en muy pocos meses. Este formato de triple fechas FIFA es durísimo para los jugadores. En la tercera fecha llegan con un cansancio importante. Son 14 partidos, empezamos el mes pasado de septiembre y se termina en marzo del año que viene. Pero la vivimos con intensidad y con el sueño de meternos en Catar.

¿Cómo en tan pocos entrenamientos hacer ese cambio de estilo de juego y lograr resultados históricos como ganarle a Estados Unidos? Para poder construir un proceso hay que ir sumando entrenamientos y partidos. Cuando Thomas llegó a Panamá planteó realizar una burbuja en pleno momento del mayor apogeo del covid19. Se hizo y se estuvo trabajando de forma ininterrumpida durante casi un mes. Se consiguieron partidos de preparación contra Costa Rica, una doble tanda en octubre del año pasado y Panamá ganó los dos. Nunca se había ganado en suelo costarricense. A finales del año pasado un par de partidos amistosos ante Estados Unidos y Japón, que son rivales que te desnudan completamente, te muestran tus carencias pero te hacen crecer mucho. Es fútbol élite y demuestra hacia donde queremos apostar.
No son esos dos entrenamientos antes de partido, sino lo que vas acumulando. Ese contacto con los jugadores toda la semana, de repente una llamada telefónica, y el seguimiento de todos los jugadores. Revisar las ligas, lo que están haciendo, ver mucho fútbol, chequear la base de datos con el software de fútbol internacional. Aprovechar las concentraciones, donde intentamos darle mucha información de lo que queremos hacer, pasarle videos de lo que hacemos bien o lo que debemos corregir. Es un sello que se va construyendo con el paso del tiempo. No hay un milagro ni el triunfo de Estados Unidos fue obra de la casualidad. Hay un año de trabajo con una idea muy muy clara de lo que queremos y el jugador se la está creyendo, que es lo más importante.
Antes el gigante de la Concacaf era México, pero se ha quedado estancado donde estaba. Ahora han evolucionado Estados Unidos y Canadá. ¿Siente que hay una brecha entre los norteamericanos con respecto a los centroamericanos y caribeños? Los recursos que tienen esas federaciones son abismales respecto a los nuestros. Los equipos que son buenos siguen siendo buenos y los que eran malos, cada día son menos malos, porque la información se ha pluralizado. Porque el talento no depende de una nacionalidad que es lo acostumbrábamos antes. El talento existe en cualquier país, lo que hay que hacer es capacitarse e invertir. Canadá ha hecho una inversión importante y tiene jugadores en ligas de prestigio, en un nivel competitivo muy alto, un grupo joven muy ambicioso. La misma federación hace inversión importante en su cuerpo técnico y que se cumpla una planificación.
México sigue siendo un equipazo, el nivel de sus jugadores sigue siendo muy bueno. Estados Unidos ni hablar desde el Mundial de 1994 que decidió ir a por todas por el fútbol, hacer su liga competitiva, buscar jugadores con posible pasaporte americano en ligas de prestigio del mundo, aparte de formar técnicos. Fortalecer el fútbol masculino y femenino. Igual aunque compitas con un país de 200 millones de habitantes, en el campo solo caben 11 contra 11. En eliminatorias hicimos un partidazo contra México, que empatamos 1 a 1, aquí en casa con un primer tiempo impecable, luego en el segundo nos caímos en lo físico. Ellos hacen cinco cambios y cada jugador era mejor que el otro. Pero te demuestra que las distancias no son tan grandes como antes.
Le ganamos en casa a Estados Unidos siendo valientes, con un buen fútbol y haciendo respetar la casa. El partido contra Canadá de visitante se nos cae en una desatención y un error propio en el momento que más estábamos dominando. No tuvimos la fortaleza mental para sobreponernos y nos fuimos un poco del partido, nos castigaron con un par de goles más. El fútbol de Norteamérica está unos escalones por encima, por la estructura que tiene, la inversión, el futbolista tiene calidad de vida; sin embargo, las distancias se han acortado y Panamá es una muestra muy clara de eso.
Más allá de los jugadores que se conocen de la Liga Futve. ¿Qué jugadores tiene Panamá de esos que emocionan y hacen que te levantes del sofá? Tenemos jugadores talentosos y que hacen el fútbol divertido para el espectador. Fútbol ofensivo, digno de sentarse en la televisión para ver o pagar la entrada en el estadio. Yoel Bárcenas, que juega en el Leganés de España, y es un jugador muy inteligente, desequilibrante, con mucho sacrificio. En ataque es un grandísimo jugador y sin pelota hace un despliegue físico importante. También Alberto Quintero que juega en el fútbol peruano (Universitario de Lima), que es un extremo o mediapunta que hace muy agradable el fútbol ofensivo, desequilibrante, incisivo.
Asimismo, César Yanis que acaba de ser firmado por el Zaragoza de España, chico bajito que la defensa rival no lo logra agarrar nunca y es desequilibrante en los duelos. Tenemos a Adalberto Carrasquilla, un volante mixto que juega en Estados Unidos (Houston Dynamo), que hace ver el fútbol fácil y que juega de forma solidaria, con un despliegue físico importante, pero que maneja buen la pelota. Tenemos una plantilla con futbolistas de muchísimo talento. Es un privilegio trabajar con este grupo. Nombro algunos pero pudiese estar toda la tarde hablando de ellos.







