Apuntes de la Vinotinto Sub-20 y la Medalla de Bronce en los Juegos Bolivarianos de Valledupar

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- Los Juegos Bolivarianos de Valledupar en fútbol femenino no pasó por debajo en el país, pero tampoco gozó de una gran difusión. Por Internet se puede encontrar el empate 0-0 ante Paraguay y la caída 3-0 versus Colombia, pero la victoria 2-0 frente a Panamá, con goles de Kimberlyn Campos y María Contreras, solo se pudo visualizar los goles, sino se le vio en vivo. La Vinotinto repitió el bronce de 2017 en Santa Marta. Más allá de los resultados hay detalles para resaltar del equipo de Andrea Fabri.

 

Primero que todo hay que contextualizar que la categoría sub-20 ha sido complicada históricamente para Venezuela, se refleja en un solo Mundial sub-20 (Papúa Nueva Guinea, 2016), de la mano de José Catoya, hoy en día en la sub-20 de Costa Rica. La pandemia pegó duro en las bases del fútbol juvenil femenino. Este grupo llegó al Sudamericano de la categoría de Chile con solo cuatro módulos y sin amistosos internacionales. Una actuación más honrosa que la sub-17.

 

Previo a este torneo contaron con una concentración en Caracas, pero no contaron con piezas de la talla de Bárbara Olivieri y Gabriela Angula. A pesar de todos estos hándicaps, en esta edición ser de solo cuatro elencos daba la sensación que la medalla de plata (como en Trujillo, Perú, 2013) era posible. La derrota contra Colombia, clasificada al Mundial sub-20 de Costa Rica y con figuras de la talla de Gisela Robledo y Gabriela Rodríguez estaba en el presupuesto. También estaba en las cuentas no fallar ante Panamá. Si bien el material de la medalla se define porque Paraguay marcó más goles, ya que igualaron en puntos y diferencia de goles, el primer partido ante las guaraníes fue la clave. En el segundo tiempo Venezuela generó más y no fue contundente.

 

 

Una conclusión es la falta de pegada, en muchos casos por la toma decisiones erradas, personalizado en Iraia Arrue, que por técnica y físico, lograba quedar en buenas posiciones, pero erraba a la hora de pasar o de rematar. Pecados de juventud. Pero si se ve a futuro se nota que se mantiene una línea con la selección absoluta, en donde esta sub-20 jugó 4-1-4-1 como la adulta en los amistosos de Chile. La encargada de ser la cabeza de área fue Alai Araujo-Elorza, descubierta en el programa Nace Un Sueño Más Allá de la Fronteras y con material para subir a la mayor pronto.

 

La competición hizo entender la falta que hizo María Duerto en el Sudamericano sub-20, una central muy correcta y que su futuro augura buenas noticias. Los Bolivarianos también fueron una plataforma para darle cancha a jugadoras de la Liga Futve Fem como Daniela Martínez, que no estaba mucho en el radar pero como goleadora (9) del certamen local se ganó un puesto en la lista de Fabri.

 

Otro nombre propio fue Nerimar Infante, que fue incisiva y desequilibrante, incluso aportó la asistencia a María Contreras con una buena acción individual y le cambió la cara a la Vinotinto ante Paraguay en la segunda parte. La jugadora del DIM estuvo en el proceso sub-17 rumbo al Sudamericano suspendido de 2020 y tuvo un llamado para absoluta por parte Pamela Conti, para los amistosos en Cali. Un elemento para ponerle el ojo de cara al futuro.

 

 

Las necesidades en el lateral izquierdo también son llamativas, ya que tuvo que jugar retrasada Floriangel Apostol. En la adulta se vio a Raiderlin Carrasco también en esa posición. Extremas que se ven reposicionadas en una demarcación donde Gabriela Angulo apunta a consolidarse, pero detrás de ella habría un vacío. Asimismo es positivo que se mantenga la sana costumbre de Campos de marcar, que también tiene su nombre entre las artilleras de la Liga Futve Fem con cuatro dianas.

 

Comportamientos interesantes como el afán de salir por debajo, con mucho protagonismo de Hilary Azuaje, y la paciencia para construir. Contra Colombia no se pudo presenciar mucho, porque las diferencias fueron marcadas, aunque un balón en el poste de Duerto, en una pelota quieta, pudo ser la medalla de plata. También la presión alta o media como carta de presentación. Pero el escenario donde la adulta y la sub-20 tienen su mejor versión es en las transiciones rápidas. Esa es otra gran conclusión, cuando estás guerrera tienen la oportunidad de atacar directo y con espacios, por la características de sus jugadoras, son un peligro para los rivales.