Bendiciones para sus madres (La de los árbitros)

 

¡Qué Dios y la Virgen colmen de bendiciones a todas las madres de los árbitros venezolanos! Si en condiciones normales el oficio de impartir justicia en el fútbol coloca a los colegiados como villanos y sus progenitoras son el blanco de todos los insultos, pestes y maldiciones; lo visto en el Torneo Normalización de la Liga Futve no tiene parangón. ¿Los jueces han fallado? Sí y de forma reiterativa, en ocasiones con errores grotescos. Pero ¿toda la culpa es de ellos? Eso comprendiendo que errar es de humano. Los insultos a sus mamás están a la orden del día en el campo y en las redes sociales. Una de las labores imprescindibles, pero ingratas de este juego, que sus protagonistas sean más importantes que lo que patean el balón.

Aunque en Barinas es poco el volumen de fútbol que se puede ver. Hay equipos que lo intentan a pesar de las pésimas condiciones de la grama en La Carolina, una queja que ha sido reiterativa en los jugadores y cuerpos técnicos. Con el pasar de los partidos, la que fue la mejor cancha de Venezuela parece pedir clemencia –la directiva de Zamora tendrá que trabajarla con cierta urgencia, porque la Furia Llanera tiene todas las fichas para representar al país en una copa internacional en 2021. Tenemos un torneo que ha regalado varios golazos (búsquense el compacto del último Aragua vs Monagas) y trajo unos cuantos juveniles que han llamado la atención, más con un Sudamericano sub-20 a la vuelta de la esquina. Pero se habla más de la única persona que no toca el balón dentro del campo y sus ayudantes. Insisto, no es tan descabellado porque hay errores de escándalo y que han influido en el marcador.

Desde ciertas regiones se han manejado teorías conspirativas con los árbitros para favorecer a otros equipos. Muy en la línea de un mundo que en pleno siglo XXI hay personas terraplanista o antivacunas. También que en la principal potencia del mundo se cante fraude electoral sin ninguna prueba válida para los tribunales (el país del Watergate), pero repleto de teorías de conspiración. El sociólogo Sebastián Cova lo comentaba en el último episodio de su podcast llamado Peripatos sobre la actualidad y el positivismo.

“El mundo no tiene sentido ni dirección, las cosas solo ocurren por una serie de causas y efectos concatenados. Pero no porque alguien lo quiera, sino porque simplemente pasa y ya. Así es, ha sido y será la naturaleza desde siempre y por siempre”, parafraseaba Cova al filósofo francés Auguste Comte, reconocido como padre del positivismo y de la sociología. Para el politólogo en la actualidad vivimos en el triunfo del “antipositivismo” como fenómeno global. Hemos sustituido al todopoderoso Dios por el todopoderoso conspirador. Personas capaces de todo y que gobiernan el mundo desde las sobras”, reflexionaba con pesadumbre.

 Así que tampoco era descabellado que en Venezuela y en nuestro fútbol florecieran esas teorías conspirativas. Con las redes sociales como amplificador de esos postulados. “Internet son cámaras de eco y todos consumimos contenido que estamos de acuerdo”, citaba Cova, en el mencionado podcast, al filósofo venezolano Daniel Esparza. El politólogo y profesor de la UCAB añadía que las personas aceptan la realidad que les gusta, por encima que la que le conviene, como si viviésemos en un juego de rol. Pero aunque hay unas causas del porqué de estas teorías conspirativas, no deja de ser una gran irresponsabilidad que estos mensajes vienen de personas que hacen vida en los medios de comunicación. Se victimizan, satanizan a quién no tiene nada que ver y desvían el debate.

En un torneo donde la quejas por deudas de los jugadores cada vez es más común y en donde los árbitros no se han profesionalizado, como hizo Inglaterra donde solo se dedican pitar y ponen en pausa sus profesiones. ¿Le estarán pagando al día a los colegiados? ¿Les alcanzará para mantener a sus familias y el ritmo de vida que implica ser árbitro (mínimo una buena alimentación)? ¿Cobraron en la cuarentena? ¿Pudieron tener cursos de actualización en el parón? ¿Tuvieron espacios donde mantenerse en forma? ¿Dónde se hospedan los árbitros en la burbuja? ¿Quién vela porque solo se dediquen a su labor y no tenga que resolver otros asuntos en Barinas y Carabobo? ¿Los ayudan con tecnología (no el VAR, sino intercomunicadores)?

No todos tienen el parche FIFA, que son los que tiene acceso a unos ingresos superiores, que dicho sea de paso cada vez son más y mejor valorados en Conmebol. Si bien el pasado reciente significa un lunar para el carabobeño Alexis Herrera en el duelo Racing vs Flamengo, por los octavos de la Copa Libertadores. Es el mismo que pitó el Argentina y Brasil en la última fecha del Preolímpico, que estuvo hace nada en el Premundial en el Paraguay vs Bolivia, también la misma persona que pitó en el Mundial sub-20 de Polonia 2019. Lo comentaba a este portal el ex árbitro Lenin Rodríguez que José Argote estuvo cerca de ir a Rusia 2018 y tomar el testigo de Vicente Llobregat (Alemania Federal 1974). Pero estos internacionales son pocos los que se ven en el Misael Delgado, La Carolina o La Bombonerita ¿Por qué? Es una gran pregunta. Y hay que verle la cara que ellos muchas veces han sido solidarios con sus colegas para evitar que se pare el torneo, lo que significaría que Conmebol los deje de llamar.

En materia de mujeres hay mucha emoción mundial por el debut de Stéphanie Frapart en la Champions en pleno 2020, pero en Venezuela la pionera fue Marisela Contreras en 1997 con un Chacao (Deportivo Petare) vs Mineros de Guayana. Fue el Sudamericano de Mar de Plata en 1998 y estuvo en el Mundial femenino de Estados Unidos 1999.  Así que el arbitraje ha crecido en el fútbol venezolano con respecto a una historia que no era muy halagüeña. Por eso hay que remontarse a las preguntas formuladas hace dos párrafos para ver el nivel de concentración que tiene el árbitro, porque el reglamento no se les debe haber olvidado. “Están en la primera división y  son profesionales no hay excusas”, podrá decir alguno. Pero lo invito usted que también debe estar angustiado con la subida del dólar por encima del millón de bolívares si en su oficio o trabajo logra mantenerse en estado zen.

“Entonces, ¿por qué lo hacen?”, comentará otro. Los que se quedaron el país, porque muchos emigraron, lo que generó un vacío en los torneos estadales y en la producción árbitros profesionales, lo harán por pasión a su oficio. Recuerde que vive en un país que arribó a tres años de hiperinflación (la tercera más larga de la historia), un fenómeno que pulveriza el valor del trabajo. En un sitio donde sube más rápido el precio de los bienes y servicios, que lo que unas páginas en redes sociales tasan el valor del dólar. Eso crea la falacia de que se “devalúa el dólar”. Solo hay que leer a los expertos: Henkel García (@HenkelGarcia), Asdrúbal Oliveros (@aroliveros) u Omar Zambrano (@Econ_Vzla). Como se escucha a los abogados cuando hay problemas legales o a los médicos cuando hay problemas de salud, también se debe escuchar a los economistas o los que trabajan en finanzas para entender estos fenómenos. Cuando se comprende ese contexto tan inusual, luego le sumas la pandemia y tenemos una bomba nuclear.

¿Los árbitros se han equivocado muchas veces y de forma constante en el Torneo Normalización? Sí ¿Ha beneficiado a algún equipo de forma sistemática y como parte de una conspiración? No y es una irresponsabilidad replicarlo sin ninguna prueba. Pero insistimos en las preguntas de antes: ¿Están todas las condiciones para tener un arbitraje de calidad que pretendemos? Todos podemos querer muchas cosas para nuestro fútbol, pero no van a llegar por obra y gracia del Espíritu Santo. Si el debate no va por pedir condiciones, sino en ver fantasmas donde no los hay, esto no se arregla nunca más.

Los jueces son los primeros en querer hacer bien su trabajo y en saber cuándo han cometido errores garrafales. Por eso antes de fustigarlos con toda la artillería pesada también hay que pensar que hay detrás de esos fallos: ¿incompetencia o falta de recursos? El VAR ayudaría, pero de nada me sirve ver la jugada en video si una serie de factores externos me tienen la mente en otro lado. Por eso esta columna vuelve a mandarle bendiciones a las madres de esos jueces, que desde hace dos meses han sido insultadas todos los días, a partir de las cinco de la tarde. 

 

Comentarios a Luis Vílchez / @lvilchez8.-