Carlos de Castro: Una leyenda que pinta el cielo de rojiblanco

 

Luis “El Teacher” Cárdenas.- Estudiantes de Mérida tiene una gran historia, es un equipo glorioso merideño que se ha codeado con los grandes clubes del país y le ha cosido dos estrellas a su camiseta. En sus 49 años ha tenido grandes leyendas del balompié nacional e internacional que han dejado su huella y una de ellas es indiscutiblemente Carlos De Castro, quien hoy hace 41 años llegó al mundo y hace cinco años nos dejó y con su trágica partida pintó de rojiblanco el cielo, mientras el corazón de todos los venezolanos quedó golpeado.

 

Carlos Enrique de Castro Storace, nació en Montevideo, Uruguay, el 19 de abril de 1979. Se inició como profesional en el Club Sportivo Miramar Misiones, con el que estuvo entre el 2000 y 2006, siendo curiosamente el único equipo en el que jugó en su país en su carrera deportiva.

 

De ahí saltó a Chile para jugar una temporada con Deportes Melipilla, pasó a Bolivia para defender al San José en el 2008. Pasó a Grecia para jugar con el Thrasyvoulos FC una campaña. Fue entonces cuando fue contratado por Estudiantes de Mérida, para vestir la camiseta del Rojiblanco en la temporada 2009-2010.

 

Tras un año en suelo merideño, el futbolista tuvo un paso por Guatemala (Xelajú, 2010) y Perú (Universidad César Vallejo, 2011), para regresar a Mérida a terminar su carrera, aunque no de la manera que todos habrían querido, con la nostalgia por la ida de un jugador admirado que ya no tiene más nada que dar, sino por su temprana partida, cuando aún tenía que ofrecer, pero que recibió el llamado divino.

 

Fue en el 2012 cuando volvía al académico. Desde entonces se convirtió en un referente y capitán de Estudiantes de Mérida, ganándose la afición no solo por sus destacadas actuaciones en la zaga central, sino también por su carisma, su caballerosidad y carácter.

 

Fueron más de 100 partidos con el académico, más de nueve mil minutos, 10 goles, 17 amonestaciones y ninguna expulsión, siendo su último partido el 25 de enero del 2015, cuando el rojiblanco se impuso 2-1 ante Deportivo La Guaira, con doblete del colombiano Cesar Alzate.

 

Una semana después el equipo merideño sufriría un accidente de tránsito, cuando se trasladaba hacia San Felipe, en la autopista José Antonio Páez el 31 de enero. Después que le realizaran una cirugía para corregir un traumatismo raquimedular en las vértebras C5 y C6 que le quitó la movilidad y sensibilidad en sus extremidades, de Castro fallece el domingo 16 de febrero, a la edad de 35 años.

 

Profundo dolor y consternación dejó no solo en la afición de Estudiantes de Mérida, sino en todo el país, que vivió con mucha tristeza este doloroso momento. Ya pasaron cinco años desde que se apagara la luz de un gran futbolista y mejor persona y seguramente muchos siguen recordando con cariño al gran capitán.