Carlos Maldonado y el tesoro oculto de la Academia Puerto Cabello

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Con poca historia (menos de una década desde su creación), en una zona más reconocida por el turismo -o por su refinería- y que apenas cumpliría su tercer año en primera división, la Academia Puerto Cabello no llama mucho la atención en lo meramente deportivo. El equipo porteño suele brillar por su infraestructura: Complejo Deportivo Vistamar, como sede entrenamiento, y la Bombonerita, como estadio. En la actualidad las miradas las puede acaparar la figura de su entrenador: Carlos Fabián Maldonado, una leyenda viva del balompié criollo. Pero los azulnaranja guardan un secreto, en un país que no posa mucho sus miradas en las inferiores, con una camada que es un tesoro. En pocos años tienen todo para colarse en las charlas futboleras venezolanas.
“El técnico que esté dentro de tres años va a tener a seis o siete jugadores de esta camada en su 11 inicial, no me cabe alguna duda”, aseguró Maldonado, que reconoce que capaz no disfrute a plenitud de este grupo, pero que hoy en día los encamina. El estratega compara este grupo con lo que vivió en el Deportivo Táchira con Samuel Sosa y Jan Carlos Hurtado o en su paso con Zulia donde tuvo a Brayan Palmezano y Junior Paredes. Pero lo que más destaca es el tema de la edad. “Muchos no llegan a los 18 años, calcula todo el tiempo de regla (de juvenil) que tienen por delante para seguir creciendo”, soltó.
En 2019 se estrenó la alianza entre la Escuela SecaSports y Puerto Cabello, el saldo fue dos títulos en Serie Élite (sub-15 y sub-19). Este año debutaron en la Copa Libertadores sub-20 y firmaron la mejor actuación de un elenco criollo al sumar seis unidades, con triunfo incluido sobre Flamengo (Brasil). Entre los nombres más cercanos al primer equipo resaltan: Matías Lacava, Oscar Conde, Luifer Hernández, Javier Arape, Lisandro Pérez, Samir Ramíez, Joaquín Suárez, Ricardo Márquez, Stefano Mazzariol, Gerardo Padrón y Daniel Stirpe. Pero también hay chamos muy jóvenes con el plantel profesional como Rui Alleyne, portero de la categoría sub-15.

“Todos los que fueron a la Libertadores trabajan con nosotros, hemos usado alrededor de cinco de ellos. Hay una creencia por parte de los directivos para darles esa posibilidad a los jugadores jóvenes en el equipo. Es una plaza que se da para eso. Tienen una camada espectacular, muchos son sub-17 y sub-18, lo que garantiza el futuro de jugadores propios. No es fácil competir con tipos de tanta experiencia, pero estos muchachos son competitivos. Eso está demostrado”, aseveró el ex delantero de la Vinotinto. Maldonado añadió: “Vamos a intentar que cuando se inicie el torneo y les llegue el momento de demostrar, van a tener su oportunidad. Pero al mismo tiempo en este club tenemos que ser competitivos”.
El estratega ahondó: “En todas las líneas hay buenos jugadores. Arrancamos con (Oscar) Conde y con Matías (Lacava) y terminamos con tres al incluir a (Javier) Arape. Son jugadores de la zona que se han formado muy bien, pero tienen que competir con nóminas con mucha jerarquía como son las de nuestra primera división. Ellos saben que tenemos que competir y pensar en algo más, que es ir a competiciones internacionales”.
La mayoría de estos muchachos son carabobeños o se formaron en el estado industrial. “Eso te genera un sentido de pertenencia enorme. Este equipo hasta hace tres años estaba en segunda y con el buen trabajo de los dos técnicos anteriores (Jeremy Nowak y Pedro Depablos) se consolidó la institución en primera. Tenemos unas obligaciones y no quiero que esos jóvenes las asuman todas y eso les genere algo que no tiene que ser. Quiero que sigan creciendo con ese sentido de pertenencia, que se criaron casi todos en la zona y se conocen desde hace muchos años. Son competitivos de jovencitos. La idea del equipo es que crezca y se le abran las puertas al exterior”, reflexionó uno de los ídolos del Deportivo Táchira.

Lo de “competitivos” no es un adjetivo más, muchos de esta camada ganaron la Serie Oro sub-16 con SecaSports en 2017 y fueron subcampeones en 2018 contra Mineros de Guayana. “Es importante tener jugadores con ambición. Pero competir arriba es una experiencia nueva y en nuestra liga no es fácil, nuestra liga es complicada”, resaltó Maldonado. La plataforma para que maduren de la mejor manera son las instalaciones del club. “Van creciendo y quieren seguir creciendo. Tenemos una infraestructura bonita y donde trabajas tranquilo. No se ponen techo como institución y aspiran a crecer”, reveló el timonel de los porteños.
Todo esto sin hacer mucho ruido de los medios. “Eso es bueno y ayuda. Al no ser tan mediáticos ayuda al atrevimiento del jugador y es algo que tenemos que aprovecharlo como cuerpo técnico”, aseveró el DT. También colabora el ambiente en esa plaza. “Llevamos un año y pico y estamos muy a gusto. La gente va al fútbol a disfrutarlo, son personas sanas y respetuosas. El equipo ha tenido partidos importantes en casa”, señaló sobre la atmósfera que se vive en la Bombonerita, que suele estar repleta y de fiesta.
Su misión la tiene muy clara: “Lo importante no es hacerlos debutar, sino darles esa confianza y ese crecimiento para que tengan un espacio en el fútbol y en la liga. Son muchachos respetuosos y educados, que nos facilitan el trabajo. Les inculcamos que el talento no alcanza, el sacrificio es fundamental”.
Y, ¿cómo manejar la brecha generacional con unos chamos que se la pasan metidos en sus teléfonos inteligentes y tabletas? “A veces provoca meterles un batazo en la cabeza [risas]. Pero ya me adapté a eso hace un par de años. Me costó, me costó un poco. Pero hoy ya aceptamos esa realidad y esa forma tan diferente de vivir que la que tuvimos en mi época, ya que nosotros hablamos de fútbol las 24 horas”, cerró Maldonado.
La pandemia pasará, la vacuna llegará a Venezuela y el balón rodará de nuevo en los campos de Venezuela. Para eso falta un tiempo. Capaz el balompié criollo tenga que pasar por campeonatos rápidos y en burbujas. Formatos ingeniosos que pueden ser el pan de cada día durante los próximos dos o tres años. Pero el momento que le quitemos el prefijo “nueva” a la palabra “normalidad”, que nadie se sorprenda de lo que pueda hacer la Academia Puerto Cabello y de la cantidad de jugadores que puede poner en las listas de legionarios. Un referente como Carlos Fabián Maldonado ya reveló el tesoro que entrena cada día, solo queda disfrutar y hacerles seguimiento.







