Cómo se evalúan los Árbitros

El fútbol, es quizás el deporte que genera más pasiones y todos los actores que participan dentro del campo de juego, están expuestos a ser alabados o hacer vituperados y así como los equipos mejoran sus técnicas por intermedio del entrenamiento, de igual manera los Árbitros están en una constante preparación y aprendizaje.
Para lograr una justa aplicación del reglamento, en el campo de juego, los Árbitros son evaluados de acuerdo a parámetros que ha determinado para tal fin, la Comisión de Árbitros de la FIFA.
Estas líneas de trabajo, son entregadas mediante un adiestramiento continuo, porque así lo exige el fútbol actual, y va dirigido a un grupo de personas conocidos como Asesores Arbitrales, en su mayoría árbitros en la honrosa situación de retiro, quienes dejaron la actividad con la intención de seguir aportando desde otra tribuna.
Esta Evaluación, parte del principio de mejoramiento continuo, es decir, se busca que los Árbitros, vayan adquiriendo cada vez más destrezas y habilidades, entregándole herramientas que le permitan mantener una aplicación correcta del reglamento y un alto nivel competitivo.
El método de evaluación, busca trascender más allá de entregar un número evaluativo, sobre el alcance de lo hecho por el Árbitro en el campo de juego, también busca acercarlos a un método de trabajo, el cual le permita hacerlo mejorar en cada actuación, conociendo sus fortalezas e identificando sus debilidades, con el fin de mejorar sus actuaciones en el futuro.
La evaluación es una base de seguimiento a las actuaciones de cada Árbitro y permite identificar los árbitros talentosos y aquellos que necesitan más atención, además de asegurar una interpretación y aplicación de las reglas del juego de manera uniforme y consistente.
Ahora bien, la escala de la evaluación está comprendida entre el 6.0 y el 10.0, dividida de la siguiente manera: el máximo puntaje, 9.0-10 se concede por una actuación excelente en un partido difícil o muy difícil. 8.5-8.9, se concede por una muy buena actuación en un partido difícil o muy difícil. 8.3-8.4 se concede por una buena actuación en un partido de dificultad normal. 8.2 se concede cuando una actuación se considera satisfactoria pero hay aspectos poco relevantes que mejorar.
De igual manera, continua la evaluación de la siguiente forma: 8.0-8.1, se concede por una actuación en la que hay que mejorar aspectos importantes. 7.9-7.8 se concede cuando el árbitro ha tenido una actuación buena, pero con un fallo arbitral claro en una decisión importante (p. ej. tarjeta roja, tiro penal, etc.). 7.5-7.7 el árbitro no ha cometido un fallo claro pero, en general, no ha sabido controlar el partido y debe mejorar aspectos importantes.
Y finaliza esta matriz evaluativa con los siguientes criterios: 7.0-7.4, ha habido un fallo claro (p. ej. tarjeta roja, tiro penal, etc.), y hay aspectos importantes que mejorar, o bien ha habido más de un fallo claro (tarjeta roja, tiro penal, etc.), y posiblemente hay aspectos importantes que mejorar. 6.0-6.9, una actuación inaceptable con fallos claros, inconsistencias importantes y falta de control del partido.
Es importante destacar, que aparte de estos parámetros tomados para la escala de evaluación, existen elementos vinculados a situaciones propias de los juegos, que los árbitros deben manejar con propiedad tales como son: las Decisiones cruciales tales como: situaciones en el área de penal, situaciones de expulsión, fuera de juego que resultan en gol/no gol, decisiones difíciles que tienen impacto en gol/no gol.
En este mismo orden de ideas, se deben tener en cuenta otras situaciones, tales como: Interpretación en general de las faltas e incorrecciones, amonestaciones, simulaciones o sujeciones, celebraciones de gol, retardar la reanudación del partido, actitudes hacia los árbitros, el comportamiento del área técnica.
En este sentido, debemos indicar que el grado de dificultad se incluye en la puntuación de cada oficial de partido y otro elemento se deberá tomar en consideración el comportamiento de los jugadores, entrenadores, oficiales y espectadores así como otros incidentes especiales, estado del terreno de juego, etc.
Para finalizar podemos destacar, que existen tres tipos de dificultades de los partidos, Dificultad normal: partido de dificultad normal con pocas situaciones difíciles, Dificultad difícil: partido difícil con algunas decisiones difíciles, Dificultad muy difícil: partido muy difícil con muchas decisiones difíciles
Estimado Lector, ya tiene en sus manos otro elemento para hacerse de un criterio propio a la hora de evaluar a los Árbitros, porque tanto en el fútbol como en la vida, existen matices entre el Blanco y el Negro, así existen interpretaciones entre el excelente arbitraje y un arbitraje deficiente.
Definitivamente no es fácil ser Árbitro….
lenindavidrodriguez@gmail.com,
Twitter:@leninarbitro
Instagram:@lenindavidrodriguez








