¿Cuál es el apuro, Conmebol?

Duele escribirlo, pero a la pandemia aún le quedan varios meses. Hasta que no aparezca la vacuna no nos despertaremos de esta pesadilla. Hay varios laboratorios que van muy adelantados: Universidad de Oxford (Reino Unido), Moderna Therapeutics (Estados Unidos), Sinovac Biotech e Instituto de Productos Biólogicos de Wuhan (China). Pero como veía en un vídeo la BBC lo más pronto sería 2021. Si bien en Twitter llegué a leer que Estados Unidos tendría una en noviembre, me pareció algo más político debido a las elecciones presidenciales de esas fechas. Aclarado el punto de que el virus nos hará compañía el resto del año y que América, en especial el sur del continente es el epicentro de la pandemia actualmente, cabe la pregunta: ¿Cuál es el apuro, Conmebol?
Se entiende perfectamente la situación económica y los multimillonarios contratos de televisión que se firmaron. La economía de la mayoría de los países sufre los embates del confinamiento y se tradujo en caídas históricas del Producto Interno Bruto (PIB), en su segundo trimestre, de naciones como: Alemania, España, Francia, México y Estados Unidos. En el caso de China su PIB subió, pero porque el golpe económico lo recibió en los primeros meses del año, donde también rompió récords negativos. A esto le sumamos que las personas en cuarentena necesitan entretenimiento en sus casas y que mejor para aliviar las penas que el fútbol sudamericano. No tendrá el brillo de ese teatro que es el balompié europeo. Pero no te cambio por nada la pasión con la que se viven los torneos Conmebol. El que sabe apreciar los dos es muy feliz en esta vida.
Sin condiciones de salud, pero con la economía acorrala. Hace falta fútbol, pero no a cualquier costo. Hay vidas humanas en riesgo de esas familias que se ven beneficiadas del negocio alrededor del balón, que se puede ver perjudicadas por un regreso apresurado. Es necesario que cobren, pero ni todo el dinero del mundo cura el luto de la pérdida de un ser querido. Suena duro, pero esta realidad no le da cabida a los eufemismos ni medias tintas. Ese comentario jocoso del “golpe avisa” cuando te estás estacionando, aplicado a la Conmebol sería “la tragedia avisa”. No es necesario esperar un hecho que lamentar para entrar en razón.
Con todo lo expuesto, ¿A quién diablos se le ocurre que las condiciones están dadas para jugar la fase de grupos de la Copa Libertadores entre el 15 de septiembre y el 22 de octubre? Cabe destacar que la Copa Sudamericana será el 27 octubre, porque depende en parte de los equipos que queden de terceros en la primera fase de la Libertadores. Pero no es solo reanudarlos, sino hacerlo con la cantidad de viajes que implica esta competición. Cuando la MLS, la NBA y la Champions han optado por las burbujas. El que escogió un camino distinto fue la MLB y en la primera semana de competición su continuidad quedó en vilo tras el contagio masivo de los Miami Marlins.
Esta propuesta inviable va a tener muchos detractores y seguramente la van a tener que reprogramar. «Nosotros tenemos como información directamente de la Conmebol que hay una decisión fija de que las competiciones, tanto la Libertadores como al Sudamericana, puedan empezar en las fechas establecidas, pero hay una realidad epidemiológica diferente en cada país (…). Creo que va a ser necesario postergarlo», explicó Gastón Tealdi, vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), para el canal de televisión Sportia. El directivo charrúa agregó: «Estamos a muy poquito, a menos de un mes y medio del comienzo de la Libertadores, los tiempos se han acortado y la realidad de Sudamérica está haciendo muy difícil llegar a esa fecha». El sentido común parece imperar, aunque, como escuche una vez, es el menos común de los sentidos.
Todos los reflectores se posan en estas competiciones por una razón mercantil y acorde a la lógica capitalista en que vivimos: es el torneo donde está el dinero. En cambio, el femenino queda de lado, por lo que nadie se ha expresado en postergar los Sudamericanos. Aún se mantiene la intención de disputar el cuadrangular final del sub-20 en octubre, en su sede original: Argentina. En el caso de la sub-17 la fecha es noviembre, en Uruguay. En el primer caso están clasificados: Brasil, Venezuela, Colombia y la Celeste.
¿Cuál es el detalle? Solo las uruguayas han podido empezar a entrenar. La Celeste lleva un módulo del 27 al 31 de julio y convocó a otro del 3 al 5 de agosto. No son solo jugadoras sub-20, porque también invitaron a jugadoras de la absoluta. En ese aspecto la competición oficial adulta femenina en Conmebol es en 2022 (ya habría vacuna) y ahí se juegan todos los cupos: Mundial, Panamericanos y Juegos Olímpicos. Mientras que en agosto también se espera que la sub-17 charrúa retome actividades.
Así que los combinados de la Celeste les sacan ventaja a sus competidoras de la sub-20 y la sub-17. Cabe acotar que el primer partido de la Vinotinto sub-20 en el cuadrangular será contra Uruguay. Entonces nos preguntamos: ¿Es viable mantener estas fechas con las diferentes realidades de cada país? Capaz la economía que tanto se olvida del fútbol femenino lo salve de una imprudencia. A menos que el afán por culminar compromisos las arrastre y por su poca difusión no se genere suficiente ruido para invitar a la reflexión de los dirigentes.
¿Conmebol es una institución deshumanizada en la pandemia? Tampoco así. Al César lo que es del César. Hay que aplaudir la iniciativa de “Juntos por Sudamérica”, una campaña de la mano con la Cruz Roja de sus países miembro y con el fin de combatir los efectos del nuevo coronavirus. Este proyecto consiste en la donación de objetos y elementos icónicos, como una franela o un balón firmado por un jugador, que luego serán sorteados en: www.juntosporsudamerica.com. Todo lo recaudado será repartido en los 10 Sociedades Nacionales de la Cruz Rojas, de los afiliados.
“Con esta iniciativa queremos poner el fútbol sudamericano al servicio de los más desfavorecidos. Este deporte es un gran motor de solidaridad y debemos ofrecer lo mejor de nosotros para combatir entre todos esta situación tan excepcional que está golpeando con fuerza en todo el continente”, soltó Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, para la web oficial del ente rector del balompié de Suramérica. Todo muy lindo pero debe haber congruencia. No se puede ayudar a la Cruz Roja por un lado y darle un palo a la gente de fútbol al exponerlas a un regreso sin condiciones con tantos viajes.
Las prisas son malas consejeras, pero la inacción no es una opción. El egoísmo se tiene que quedar fuera de la convocatoria. Todos deberían buscar la solución que se ajuste más a los protocolos de salud y exponga menos a los protagonistas. ¿Será justa? Capaz no. ¿Es fácil? Tampoco. Pero el tiempo corre y el pragmatismo es el camino. Cada día que pasa, la estrategia de una burbuja parece ser la más sensata. ¿Dónde? Paraguay y Uruguay son los que mejor han controlado la pandemia. Las opciones están, solo queda que mediante de un dialogo sincero y sin mezquindades se llegue a un acuerdo.
Todo esto aplica también para las eliminatorias Conmebol en octubre, que se habla de la posibilidad de jugar en Europa. ¿Y Bolivia? Le van a meter una zancadilla tan descara al equipo de César Farías, que tiene pocos efectivos en el Viejo Continente cuando el Mundial es en diciembre de 2022. Aquí más que burbuja, puede aplicar hacer unos grupos, como era antes del camino a Francia 1998. Si el tiempo aprieta, la burbuja aplica. Si el calendario da oxígeno, un cambio de formato (Concacaf modificó el suyo) es viable. La situación exige mucha reflexión y contundencia en las acciones. Dice un viejo refrán italiano: “Chi va piano, va sano e va lontano (Quien va despacio, va sano y va lejos)”. Conmebol, por favor, lleguemos lejos y sanos al final de la pandemia.







