De la incertidumbre a la calma, el año 2019 de la Vintotinto

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Gran parte de estos 12 meses han sido muy intensos para la selección nacional de Venezuela. Una montaña rusa, dentro y fuera del campo de juego. De por medio hubo una Copa América y varios amistosos. Muchas polémicas e incluso Rafael Dudamel puso su cargo a la orden. Mientras que un jugador expreso en un comunicado su renuncia mientras siga el yaracuyano. Muchos acontecimientos que resumiremos a continuación en Balonazos.
Primero hay que repasar de dónde se venía. Se llegaba de un 2018 que fue año de Mundial y que la selección nacional retornaba a la acción luego de casi un año sin acción desde el partido ante Irán (13/11/2017) hasta el amistoso contra Colombia (07/09/2018). En total jugó cinco cotejos más aparte del de los cafeteros: Panamá, selección del País Vasco, Emiratos Árabes Unidos, Japón e Irán. La inactividad se reflejó en los juegos que sí fueron transmitidos por tv y la Vinotinto alternaba con un tiempo bueno y otro decepcionante.
En ese proceso de recuentro se sacó del baúl un parado táctico que se llevó todos los reflectores en este año, el 4-3-3 (4-1-4-1 para muchos). Dudamel lo había ensayado en el Premundial en su visita ante Argentina y sacó un empate 1-1 en el Monumental. En suelo nipón lo sacó del baúl de los recuerdos y repitió el mismo resultado que tuvo ante la Albiceleste. En una entrevista en el programa “El Juego” de DIRECTV, con Juan Pablo Vasrky, aclaró que ese partido fue clave para convencer a los futbolistas de ese esquema.
El primer partido del año era ante Argentina en el Wanda Metropolitano, de Madrid (España), en marzo. La incertidumbre de la poca consistencia en el juego que dejaba 2018 sembraba dudas de cara a la Copa América, la última prueba de fuego antes de iniciar el camino a Catar 2022. Cabe destacar que en mayo fue cuando se hizo oficial que el Premundial no iniciaba después del torneo continental, sino en marzo de 2020.

En la casa del Atlético de Madrid, el 4-3-3 (4-1-4-1) tuvo el primero de sus tres grandes momentos en el año. Ante una Argentina en proceso embrionario de Lionel Scaloni la Vinotinto se lució y le endosó un 3-1, la alegría se desbordó. También significó el regreso definitivo de Roberto Rosales y el inicio de su nuevo rol como lateral izquierdo. El punto de equilibrio no estuvo muy presente en estos 12 meses y los resultados se magnificaban. La euforia por esta victoria incluso tapó la caída 2-1 ante la selección de Cataluña, un equipo que trato mejor la pelota y complicó.
En Madrid se dio el primer incendio fuera de las canchas. Por temas políticos y una foto que se filtró el seleccionador nacional puso su cargo a la orden. A eso se le suma un incumplimiento con los uniformes de Givova, que desató la furia de los jugadores, previo al juego de Argentina. El director de mercadeo de la agencia Go Pro Sport Management, Cristian González, reveló en el podcast DeMentes que Tomás Rincón había tomado la decisión de no salir al campo. Al final todo terminó en un comunicado por parte de los futbolistas.
Los siguientes pasos de la selección fueron tres amistosos en Estados Unidos como preparación para la Copa América de Brasil. El primero se saldó en un empate 1-1 con Ecuador, con muchos jugadores que al final no entraron en la lista final; una caída 3-1 ante México, el 4-3-3 mostró sus costuras y Yordan Osorio tuvo un partido para el olvido; triunfo categórico 3-0 ante Estados Unidos, el segundo punto más alto del esquema preferido por Dudamel.

Posterior al partido ante los meridionales, el seleccionador nacional declaró que le “encantaba” el esquema 4-3-3 (4-1-4-1). Esto significaba juntar a Yangel Herrera, Tomás Rincón y Junior Moreno. También que Salomón Rondón sería único punta. En el buen juego ante el equipo de las “Barras y las Estrellas” marcó un doblete y se convirtió en el máximo goleador de la Vinotinto. Otra victoria que hizo lanzar pirotecnia, previo a la cita en suelo amazónico.
Una Copa América agridulce
La selección nacional llegó a Brasil con otra polémica: el llamado de Adalberto Peñaranda y la ausencia de Yeferson Soteldo. Uno solo venía de disputar 94 minutos y el otro era el “10” del Santos. Al final lamentablemente Peñaranda se lesionó en los amistosos, donde fue ostensible que la inactividad le pasó mucha factura. El portugueseño pasó de descartado a ser el primer cambio. La justificación de su ausencia en principio era la falta de la visa americana para ser parte de la preparación.
En el primer partido Venezuela rescató un empate a cero ante una Perú que fue de menos a más en el torneo, incluso jugó la final. El partido estuvo marcado por la expulsión de Luis Mago. El segundo duelo fue otro empate a cero, esta vez ante Brasil, a la postre campeón. En el choque con los locales Yordan Osorio dio una clase magistral en defensa y fue el MVP sin premio, ya que Brahma se lo otorgó a Coutinho. La labor del central fue tan imperial, que el reconocido periodista Jorge Barraza lo comparó en su Twitter con Piqué y Van Dijk.
En ambos empates el hilo conductor fue el VAR y cómo sus decisiones anularon varios goles ilegales de los rivales. La tecnología dejó dos reflexiones: ¿Cuántos puntos dejó Venezuela durante años por fallos arbitrales? Y ¿Se puede jugar tan al límite sin pagarlo? El tercer choque fue ante Bolivia. Venezuela marcó sus primeros goles y venció 3-1 a los del altiplano, en un cotejo que los verdes pegaron dos postes. La teoría de la manta corta se hizo presente: si defiendes mucho no te alcanza arriba y si te lanzas al ataque te desproteges mucho en la retaguardia.

Con la clasificación asegurada el siguiente rival era una Argentina, aún en construcción. Dudamel se dejó ver en el canal colombiano Win Tv y en la ya mencionada entrevista a Directv. Todo giraba en torno a “dar un golpe en la mesa”, la frase más usada por los jugadores previo al torneo. La Albiceleste pegó primero y al final se llevó partido 2-0 y quedó la sensación de que si Venezuela la irrespetaba un poco más pudo tener premio.
El malestar se extendió a la próxima fecha FIFA, donde solo se disputó un amistoso. El rival fue Colombia, en Tampa Bay. Si bien el resultado no fue negativo, ya que empataron 0-0 lo que sí encendió las alarmas fue el juego. Venezuela casi ni llegó al arco rival y mereció recibir por lo menos tres goles. Al salir del partido los jugadores no atendieron a la prensa, que se trasladó de Miami, muchos pidiendo días libres y costeándose sus propios gastos. Las críticas llovían a cantaros para selección.
El último cimbronazo que movió las bases de la Vinotinto fue la carta de renuncia a la selección-lo de pedir no ser convocado es un eufemismo- de Josef Martínez mientras siguiera Dudamel al frente. La figura del Atlanta United y la MLS alegó “maltrato psicológico” y la presencia de un “proyecto personalista”. La figura del yaracuyano parecía desvincularse del combinado patrio por los problemas. Las redes sociales hicieron desfilar nombres de entrenadores. Todo parecía roto.

En Caracas se firmó la paz
“Ganamos dentro y fuera de la cancha. Escucha bien lo que te digo: hemos ganado bien dentro de la cancha, pero más fuera de ella”, respondió Dudamel cuando la corresponsal de Ruta Vinotinto le consultó: “Tenemos una plantilla con mucha calidad individual, que no es solo capaz ajustarse a los distintos esquemas, además de poder solventar las lesiones ¿Qué sensaciones tienen con el balance del juego anterior (Bolivia), sino con la reunión del grupo”?
Los amistosos ante Bolivia y Trinidad y Tobago le sirvieron para calmar las aguas. Con los medios se reconcilió con un trato constante hasta un Media Day realizaron. En las declaraciones, en especial de los capitanes, mostraron su desacuerdo con la decisión de Martínez. Fuera del campo todos remaron al mismo lado y no hubo polémicas. En el campo fueron dos goleadas cómodas antes rivales que no son medida de cara al Premundial.
El mayor cambio fue usar un 4-2-3-1, con la incorporación de Rómulo Otero como enganche. La Vinotinto tocó el balón y se sintió cómodo con él: seis dianas a favor y uno solo en contra. Luego de su fichaje a China, muy criticado, Salomón Rondón se encontró con el gol. Capaz solo falló el mercadeo del partido, que se pudo hacer con más anticipación y más fuerza. La crisis pega y la selección con todas sus estrellas vende sola, pero sin buena difusión era complicado que se llenara el Olímpico. Al final tuvo una asistencia interesante y un ambiente espectacular.

En la última fecha se tenían programado dos partidos, pero por incumplimiento de los empresarios se cayó el duelo ante Paraguay. Solo jugaron contra Japón en Osaka. Las declaraciones de Martínez desconociendo a los capitanes no tuvieron mucho eco, ya que la selección no tuvo prensa en suelo nipón. En la distancia y tranquilidad asiática, el 4-3-3 (4-1-4-1) tuvo su tercera gran actuación del año.
Si bien era un Japón alternativo, al tener más pergaminos que los rivales de Caracas se esperaba probar el 4-2-3-1 con un enganche. Dudamel apostó por su 4-3-3 (4-1-4-1) y le dio ingreso a Soteldo por banda izquierda y corrió a la derecha a Darwin Machís. La selección goleó 4-1 de visita a los samuráis con un hat-trick de Rondón, que llegó a 30 dianas con la selección. La gran noticia fue la compatibilidad entre Soteldo y Machís.
Por los momentos hay calma dentro y fuera de la cancha. El camerino parece cohesionado y unido. Las ideas de juego se prestan para aseverar que la idea matriz será el 4-3-3 (4-1-4-1) y la ahora de proponer más se recurra al 4-2-3-1 con un enganche.
Solo queda esperar el inicio de la ruta mundialista cuando debutemos contra Colombia y recibamos a Paraguay en marzo en el Premundial de Catar, y luego disputemos la Copa América 2020 donde enfrentaremos a Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Catar.







