¿Defensa en línea de tres o de cuatro? Un dilema para Leo González

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Los pocos días de entrenamientos y la obligación de sacar resultados reducen el margen de acción de Leo González, seleccionar nacional interino de la Vinotinto, para los próximos duelos de eliminatorias mundialistas: Argentina (02/09), en Caracas; Perú (05/09), en Lima, y Paraguay (09/09). Su esquema predilecto es el 4-2-3-1, pero lo más esperable es que ensaye un 4-3-3; sin embargo, no es descabellado que prueba con una línea de tres defensores en el fondo, puesto que esa es la última fotografía del elenco nacional en la Copa América y en el duelo contra Uruguay.

 

Rafael Dudamel avisó de la posibilidad de una línea de tres al periodista Alfredo Coronis en 2019, pero nunca la puso en escena. El estratega yaracuyano argumentó la cantidad de buenos centrales para justificar esa posibilidad. El que sí se la jugó con esa formación fue José Peseiro ante Uruguay, luego de una actuación esperpéntica ante Bolivia, en un duelo muy condicionado por la mala preparación para afrontar la altura de La Paz, en el Premundial. El contagio masivo que desnaturalizó la actuación de Venezuela en el certamen continental no modificó  los planes, la diferencia fue que los carrileros no tuvieron tanta altura y permanecieron más en campo propio, para armar una línea de cinco atrás en Brasil.

 

Si se usa el argumento de Dudamel, aún tiene coherencia ese esquema con los: Nahuel Ferraresi, Mikel Villanueva, Yordan Osorio, José Manuel Velásquez y Adrián Martínez. Todos vienen de jugar en ese esquema en los últimos duelos de la selección nacional, excepto Osorio que no estuvo por lesión. El jugador del Parma es el mejor central de la selección nacional y en sus clubes ha demostrado un rendimiento más óptimo con dos acompañantes en el fondo que con uno. Un ejemplo fueron sus duelos en la fase de grupos de Champions League con el Zenit.

 

En el caso de los laterales también tiene sentido. Por derecha están las opciones de Roberto Rosales, Ronald Hernández y Alexander González; a los dos primeros también se les ha usado por la izquierda. La preocupación es la irregularidad de Rosales y González, mientras que el subcampeón del mundo sub-20 llega con mayor ritmo juego en la MLS con el Atlanta United. Un esquema de línea de tres les daría mayor libertad de pisar el área rival y aprovechar la buena capacidad de lanzar centros de este trío de jugadores.

 

El gran dolor de cabeza en los últimos años de la selección nacional ha sido el lateral por izquierda, donde muchas veces se reconvirtió a un derecho a ese perfil. Ante la ausencia de Luis Mago, las piezas por las  que apostó el trujillano fueron Oscar González y Daniel Carrillo, dos jugadores de su confianza. El primero ha jugado hasta siete partidos como carrilero con Monagas SC este curso, donde ha dado dos asistencias y ha marcado dos tantos. Mientras que Daniel Carrillo, en una conversación con el periodista Alejandro Liporacci, en Detrás de Cancha, indicó que en el Kups (Finlandia) ha jugado de carrilero.

 

Aunque no se un esquema que suela usar de entrada Leo González, no se puede descartar la posibilidad. Tiene a los centrales y jugadores por ambas bandas para ejecutarlo desde el arranque del cotejo. Si se le suman las bajas de Yangel Herrera y Cristian Cásseres Jr, que eran idóneas para usar un trivote, da pie a valorar con mejores ojos un doble pivot, que esté por delante de los tres centrales y los dos carrileros. Un dilema interesante y con argumentos de ambos lados. ¿Apostar por el recuerdo más reciente o recurrir a lo habitual? La respuesta la tendrá el seleccionador. Lo bueno, para una selección con tantas vicisitudes como la de Venezuela, es que ambos dibujos tácticos tienen las piezas para funcionar.