Derechos de formación y su incidencia en el fútbol venezolano

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Lo primero que hay que explicar es que no existe un concepto jurídico llamado “derechos de formación”, pero sí hay dos mecanismos para retribuirles el trabajo a las academias formativas: Indemnización por formación y contribución por solidaridad. Este tema es muy complicado y es más fácil que un jugador haga un hat-trick de goles olímpicos en un partido, que entenderlo después de esta nota. Pero para intentar dar la mayor cantidad de luces de este tema, que ayuda a los clubes venezolanos a hacer caja, se charló con el abogado en Derecho Internacional del Deporte Antonio Quintero.

 

La recomendación de Quintero para comprender mejor este tema es empezar por la historia. Hasta el año 1995 existía lo que se llama un derecho de retención, donde todos los clubes que registraban un jugador, ese futbolista era de ellos para siempre. Lo que significaba que, si iba a ser transferido de un equipo a otro, tenían que pagarle a ese club lo que pidiera.  “Cualquier jugador que fuese registrado con Caracas FC a los 12 años iba a ser de Caracas para toda la eternidad, no importa si tenía o no contrato. Su ficha pertenecía al Caracas”, explicó el abogado con un ejemplo hipotético.

 

Pero todo cambió después de 1995, cuando sale la sentencia de Jean-Marc Bosman contra la UEFA y la FIFA (no existe tal cosa como Ley Bosman, es una sentencia). En este caso el Tribunal de Justicia Europeo concluyó que un club no puede tener la retención de la ficha de un jugador para toda la vida, ya que esto era ilegal en el marco del Tratado Europeo, que tiene cuatro principios básicos: libres movimientos de bienes, libre movimiento de trabajadores, libre movimiento de servicios y libre movimiento de personas.

 

Con esta sentencia todo quedaba muy claro para los clubes profesionales: la institución solo tiene derecho sobre el jugador cuando tiene contrato. Pero ¿qué pasó con los jóvenes? Sin el derecho de retención, que se perdió de un día para otro, los jóvenes quedaban en completa libertad del club formador que había hecho una inversión en ellos. Una fuga de talentos para la academias sin ningún tipo de retribución, que le iba a quitar el sentido a seguir invirtiendo en este tipo de iniciativas.

 

El detalle es que, sin formación no hay fútbol profesional como lo conocemos hoy en día. Por ende, se debe proteger. La indemnización por formación vino a corregir ese vacío y decir que hay una especie de contrato no escrito entre un jugador joven y un club, para que cuando sea transferido, ese club tenga derecho a cobrar una indemnización por su trabajo en la formación de ese jugador. Esta es un forma didáctica de explicarlo, aunque a nivel jurídico tiene muchos más vericuetos.

 

Indemnización por formación

 

La indemnización por formación es un precio de transferencia para los menores de 23 años. Este mecanismo se cobra una sola vez en la vida y tiene que hacerse antes de los 23 años. Si el jugador es transferido después de esa edad no puede ejecutarse. Otro detalle es que solo se toma en cuenta la formación desde los 12 años hasta los 21 años. La primera vez que se cobra es cuando el futbolista se vuelve profesional, que se le paga a los equipos que estuvo antes, y la segunda es cuando es transferido subsecuentemente, que se le abona al club anterior solamente.

 

Vamos con un ejemplo: “Si un jugador que estuvo en Gulima y Calasanz, pasa al Caracas y ahí se vuelve profesional. Entonces el Caracas debe pagarle a Gulima y Calasanz la indemnización por formación”. Ese pago se hace una sola vez en la vida. Siguiente caso: “El jugador pasa del Caracas al Real Madrid, el cuadro merengue solo le paga al Caracas, no tiene que pagarle a Gulima y Calasanz”.

 

¿Cuánto es el monto? Hay una tabla de FIFA con las cantidades dependiendo de la categoría (cuatro en total). En Conmebol la categoría IV son 2000 dólares, la categoría III son 10.000, la categoría II son 30.000 y la categoría I son 50.000. En el caso de UEFA los montos son más altos: la categoría IV son 10.000 dólares, la categoría III son 30.000, la categoría II son 60.000 y la categoría I son 90.000.

 

Si es interno cada país tendrá su tabulador de costos, pero si es para el extranjero se aplican las cifras de la tabla. En caso de Venezuela solo tiene categoría IV (segunda división) y III (primera división). Otro detalle es que los años de formación desde los 12 hasta los 15 años siempre se cobran como categoría IV.

 

¿Cómo se calcula? Se multiplica los años que estuvo de formación según el monto a la tabla que le corresponde al país receptor. Vamos con otro ejemplo para intentar acláralo: “Un jugador de 21 años del Caracas va al Real Madrid, luego de estar desde los 14 años con los avileños. Como va a un club de Europa se calcula al valor de la tabla de UEFA, entonces hay que multiplicar esa cifra por los nueve años de formación. Pero desde los 12 hasta los 15 se multiplica por categoría IV, por más que Real Madrid sea categoría I. Entonces por esos dos años de 14 y 15 años se multiplica por dos los 10.000 dólares. En total dan 20.000 dólares. Mientras los otros seis años (16-21) se multiplica por 90.000, que da 540.000 dólares. Al final Real Madrid le pagaría 560.000 al Caracas”.

 

¿Cuándo no se cobra? Si el club profesional rescinde el contrato sin causa justificada, si el jugador es transferido a un equipo de categoría IV o si el jugador reasume su calidad de aficionado.

 

Contribución por solidaridad

 

La contribución por solidaridad es una retención de un porcentaje del precio de transferencia que se reparte entre los equipos formadores a pro rata por el tiempo que pasó allí y se ejecuta toda la vida, cada vez que haya un traspaso con dinero, no solo hasta los 23 como es la indemnización por formación. Este es un 5 por ciento que se divide entre los clubes formadores. En el caso de que el jugador se vaya libre, no hay contribución de solidaridad. También existe un pago cuando traspasas jugadores, básicamente si tú cambias el jugador A por el jugador B, eso tiene un precio. El 5 por ciento de ese precio es el que se paga.

 

Aquí la formación no se contabiliza hasta los 21, sino hasta los 23 años, a diferencia de la indemnización por formación. El 5 por ciento se reparte prorrateado con los años que estuvo en cada equipo. De los 12 a los 15 años, cada año vale un 0,25 por ciento de ese dinero de la transferencia. Mientras que de los 16 hasta los 23 años equivale un 0,5 por ciento por cada año. En resumen de los 12 a los 15 años equivale un 1 % de ese 5% , mientras que de 15 hasta los 23 equivale un 4% de ese 5% de la transferencia. Otro ejemplo: “Un futbolista del Aragua de 23 años sale al Barcelona, pero se formó de los 12-15 estuvo en la Escuela Juan Arango. El club catalán lo compra por 1.000.000 de dólares. El 5 % sería 50.000, por lo cual a Juan Arango le tocaría 10.000 (1%) y al Aragua le tocaría 40.000 dólares (4%)”.

 

¿Quién debe pagar eso? Siguiendo el ejemplo, debería ser el Barcelona al Aragua y Escuela Juan Arango. ¿Cómo se reclama ese pago? El primer paso es enviarle directo una carta al club que tiene la deuda. La segunda opción, agotado el primer recurso preferiblemente, será a través del sistema TMS de la FIFA, al que suelen tener acceso a los clubes grandes. Pero en caso de ser un equipo pequeño se hace mediante a la Federación de cada país, que sube el reclamo al TMS. Pero si el reclamo es local se debe hacer en la Cámara de Resolución de Disputas de la Federación nacional.

 

Pero esto es hoy en día, porque la FIFA anunció hace un mes que en 2022 crearía la Cámara de Compensación, que sería una cuenta bancaria que la FIFA designe para recibir el dinero retenido y ella será la encargada de dársela a los clubes que tienen el derecho. Sencillo ¿no? Vamos a complicarlo, si el jugador no está todo el año en un equipo se divide ese 0,25 por ciento o 0,5 por ciento de la transferencia que le corresponde por ese año de formación, se divide por 365 días, y se hace con el pasaporte deportivo (se pide en la Federación) para corroborar cuántos días en total estuvo en el equipo durante ese año. Entonces hay veces que un club pequeño solo cobraría un 0,20 % de ese 5% del monto de transferencia. Este cálculo de los 365 días también aplica con el monto de transferencia en la indemnización por formación.

 

Este mecanismo tiene incidencia y para el fútbol venezolano es importante, pero depende de que las Federaciones hagan un buen trabajo y lo realicen a tiempo. “Hay muchos clubes que ha ganado un dinero interesante, como hay otros que ganan solo 10 o 50 dólares por contribución de solidaridad, que se vuelve insignificante por el bajo precio del jugador”, aclaró Quintero, que en una conferencia para la Academia Fortade, vía Zoom, llegó a revelar que en club llegó a recibir 80.000 dólares por un 0,20 por ciento de una transferencia. En resumen, un tema bastante complicado que se comprende por completo con seminarios jurídicos.

Cabe destacar que todavía en el fútbol sala, fútbol playa y fútbol femenino no reciben derechos de formación. El abogado también adelantó que el sistema Comet y el programa equivalente en Europa van a dejar de exististe. Se va a usar el TMS. La idea es tener un programa mundial y no sectorial, como en este caso es el Comet.