Edward Morillo: Es un sueño jugar primera división en Venezuela

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La carta de presentación del atacante Edward Morillo son sus 56 goles en tres años en Nicaragua, repartidos entre Real Madriz y Managua, con quienes ganó un Torneo Apertura. Su último semestre en Atlético Huila no fue positivo, pero promete aportarles “goles” y “fútbol” a Estudiantes de Mérida este 2020. Sobre esto y más conversó con Balonazos.
“Mis expectativas son demostrar mi fútbol, crecer en lo personal como en lo futbolístico, en un equipo que está haciendo historia. Quiero llegar a sumar a una plantilla que está para grandes cosas”, explicó el oriundo de Guacara, Carabobo, que llega a un cuadro académico que disputará la fase de grupos de la Copa Libertadores.
“Vengo aportar mi fútbol y mis goles, también a darme conocer en el balompié venezolano. Tenía mucho tiempo alejado de mi país y es un sueño jugar primera división en Venezuela”, confesó el atacante. En la tierra de Bolívar disputó la categoría de plata con puros elencos carabobeños: Guaraní, Valencia SC y Gran Valencia.
Su regreso también está motivado por la competición internacional. “No cualquiera juega Copa Libertadores”, soltó Morillo, que enfrentará a rivales de la talla de: Racing de Avellaneda (Argentina), Alianza Lima (Perú) y Nacional de Montevideo (Uruguay), en el grupo F. Aunque el atacante aclaró que está concentrado en el inicio del torneo.
En referencia a su paso por Huila, donde solo partidos de liga para acumular 93 minutos de juego, aclaró: “Todo son experiencias, son altos y bajos. Mientras el jugador sepa asimilar las cosas le va a ir mejor. Al principio me iba bien, pero una decisión de adentro (club) cambio las cosas. De allá me traigo el profesionalismo y el aprendizaje”.
Su gran momento lo vivió en Centroamérica. “El fútbol en Nicaragua está en crecimiento. El juego allá es de mucho contacto y de velocidad. Me fue bien en esos tres años, rescato mi trabajo y mi esfuerzo”, reflexionó Morillo. Si bien su carta de presentación son varios goles, su lugar en el campo no es el área, sino más cerca de la línea de cal que limita el campo.
“Juego más que todo de extremo, por la banda, aunque puedo ser delantero por mi buena definición. Me gusta hacer más el pase de gol, que si me compañero está mejor ubicado solo tenga que empujarla. Una situación que me pasó mucho en Nicaragua por mi forma de jugar”, indicó Morillo. El de Guacara añadió: “Como extremo se me hace más fácil dar ese pase gol, no soy para nada individualista. Juego para el colectivo”.
Aún no ha hablado en profundidad con Martín Eugenio Brignani sobre su posición en la cancha, pero sabe que se adaptará bien al ADN de juego merideño. “A ningún jugador le gusta correr detrás de la pelota. Me veo bien porque me gusta tener el balón y este equipo lo recupera rápido, lo que nos ayuda a los atacantes para generar más ocasiones”.







