El arquero Wuilker Faríñez y su regreso a los altares de la vinotinto

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Wuilker Faríñez (15/02/1998) tuvo una de esas actuaciones que lo canonizaron en el arco de la selección nacional. Un portero con la capacidad de hacer esas atajadas que otro no pueden, esas para los highlitghts de Youtube.  Tiene ese ángel, esa estrella, ese toque celestial. El abrazo de David Ospina y sus palabras al final del partido,  son la bendición de un portero que ha ido a dos Mundiales y ha jugado en la élite de Europa.

 

Hace pocos meses se vio una escena similar con Keylar Navas en la Ligue 1, luego del partido ante PSG. El de Catia genera admiración de propios y extraños. Su regreso a la titularidad recibió una puntuación de 9.4 para el portal estadístico Sofascore.

 

El ex portero del Caracas realizó ocho paradas, un récord en la competición desde 2007, que comparte con el paraguayo Roberto Fernández (ante Brasil en 2019), según @OptaJavier. Aunado a eso tuvo una salida completada, un despeje por alto y seis paradas dentro del área. Sí, seis atajadas dentro del área. Con las manos y,  a veces de forma poco ortodoxa, con los pies. Debajo de los tres palos, cuando está en sus días, el milagro es que evite los goles, el hecho divino es que algún delantero lo logre batir. Un rendimiento contrastado en las categorías menores de la selección (sub-15, sub-17 y sub-20) o con clubes: Caracas FC y Millonarios. Recordar que desde pequeño fue al Real Madrid con el Campamento PAN, aunado a ser una pieza fundamental en el subcampeonato del mundo sub-20 de 2017.

 

¿Perfecto? No, porque como un portero joven tiene sus detalles. Al minuto 33 dio un rebote largo, de esos que suele dar, pero que esa falencia al momento de blocar no se nota por sus reflejos felinos. En esta ocasión no llegó a embolsar en dos tiempos, pero sí a incomodar el remate de Luis Fernando Muriel. Mientras que en el minuto 88 salió muy lejos de su arco a la banda, coqueteó con el penal, pero no llegó a mayores. Uno de los aspectos que insiste Peseiro es el juego con los pies, donde tuvo 51 toques, pero solo acertó 15 de 32 pases (47%) y apenas tres de 20 balones en largo tuvieron un buen destinatario, según  Sofascore. Tiene que mejorar esa salida con balón, aunque participó de forma correcta en la mejor acción de Venezuela en esa faceta, al minuto 49. Lunares que no opacan un punto que solo se entiende desde la presencia de Faríñez en el arco.

 

 

El caraqueño tuvo su mejor presentación con la Vinotinto en un buen tiempo, capaz desde el partido ante Perú en la Copa América 2019. Sin lugar a duda fue su mejor rendimiento en el ciclo de José Peseiro, donde solo se le puede achacar el tercer gol de Colombia en la primera fecha del Premundial, pero de resto había estado correcto, mas no milagroso. Las críticas por su falta de regularidad y el buen presente de Joel Graterol, lo relegaron al banco en las últimas dobles fechas y en el arranque del certamen continental. Una apuesta de Peseiro de  sentar al 1 de la selección, como el lusitano y su cuerpo técnico han dado a entender durante todo su proceso que es el rol de Faríñez.

 

El guardameta del América de Cali se vio muy dubitativo ante Bolivia, pero mejoró sus prestaciones ante Uruguay, donde sacó un mano a mano clave y mantuvo el cero. Contra Brasil el nerviosismo fue un hándicap, en especial, a  la hora de salir fuera del área chica. De esa forma llegó el tercer gol, mientras que la jugada que antecedió al córner, de donde deriva el primer tanto, es otra salida en falso ante una internada de Richarlison, pero que logró in extremis mandar al saque de esquina. Antes de los juegos con los  charrúas y los amazónicos se manejaba el posible regreso a la titularidad de Faríñez. Se concretó ante Colombia y luego de su actuación será difícil volver a sentarlo.

 

¿Le hacía falta un toque de atención? El año pasado, en medio de críticas, sentaron a Faríñez en un partido de liga colombiana, ante Boyacá Chicó (16/02/2020). En su siguiente encuentro fue titular ante Always Ready por Copa Sudamericana (20/02/2020), donde atajó un penal y realizó más de 10 intervenciones, para mantener el cuadro Embajador en carrera en la altura de La Paz. Solo Peseiro y a lo interno del grupo sabrán las razones de esos cambios en la titularidad del arco, lo único cierto es que Venezuela tiene dos porterazos para el día de hoy y para el futuro, ambos partes de esa camada subcampeona del mundo. Sin olvidar el buen presente de Rafa Romo en Bélgica, que es baja por covid-19.  

 

Ante Colombia Wuilker Faríñez volvió a su altar y vio minutos en su segunda Copa América con acción (en 2015 y 2016 estuvo en el banco). La experiencia que arrastra desde el ciclo eliminatorio pasado le da la jerarquía de transmitir confianza y ratificarse como el 1 de la Vinotinto. ¿Si algún día no está el canterano del Caracas FC? Joel Graterol, José Romo, José Contreras, Alain Barajo, Luis Romero, entre otros. Venezuela puede tener muchos problemas como país y como selección de fútbol, pero el arco no debe ser uno de ellos. Tierra de porteros.