El Aval de Peseiro

Quiero entender la justificación de la contratación del portugués José Peseiro para dirigir a la selección de mayores, más aún cuando hubo tantos nombres en la lista con más experiencia y logros a nivel de selecciones, entre los que destacan los argentinos Sampaoli, Pekerman, Pizzi o el colombiano Pinto.
La llegada de Peseiro a la FVF fue bien rápida como él mismo lo dice, cuando un día lo llamó un agente y le preguntó si le interesaba dirigir a Venezuela y él dijo que sí. Tres semanas después de conversar previamente con el señor Berardinelli, vice-presidente de la FVF en ese entonces, fue a Caracas a finiquitar su contrato.
Su presencia en Venezuela fue en el mes de febrero por diez días, y en una entrevista le preguntaron: ¿Cómo vio al país en su estadía? Su respuesta fue: “Estuve en Caracas y Margarita y me pareció todo normal! Me pregunto yo: ¿Qué es para él un país normal? Ya con esas declaraciones me queda claro que a Peseiro mientras firmaba su contrato, le dieron unas directrices de cómo debía responder ante la prensa en este tipo de preguntas, con el fin de no afectar las relaciones FVF- Gobierno.
Vamos entonces a analizar en que se basó el actual presidente de la FVF (Berardinelli) para elegir a Peseiro. Primeramente, pienso que deben tomarse en cuenta para la contratación de un entrenador, dos aspectos importantes: experiencia y conocimiento del juego en la zona geográfica. Peseiro no conoce cuan duro se juegan las eliminatorias suramericanas y cómo es el fútbol de estos países, lo cual es una desventaja para cualquier seleccionador. Pero lo más preocupante es que tampoco su carrera de entrenador cuenta con mucha experiencia a nivel de selecciones. La única que tuvo fue cuando dirigió a Arabia Saudita para las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010 quedando eliminado en el playoff por la débil Bahréin.
Esa única experiencia como seleccionador fue un gran fracaso para él y más aún cuando los árabes venían de clasificarse para los últimos cuatro mundiales en forma consecutiva por la zona de Asia. También bajo su mando, Peseiro preparó a Arabia Saudita para la Copa Asiática quedando eliminada en la primera ronda al perder los tres partidos que jugó, anotando un solo gol y recibiendo ocho. Fue tan gris el rendimiento de esta selección, que fue despedido en el primer encuentro de dicho certamen. Y debo acotar que este país árabe venía de ser subcampeón de esa copa y en su historial, en sus las últimas siete participaciones, había quedado campeón en tres ocasiones y subcampeón en otras tres. Que quede claro que Peseiro no estaba dirigiendo a un equipo del montón, estaba al mando de una selección que siempre ha sido protagonista en su zona en todas sus competiciones. En resumen, el único aval del técnico portugués dirigiendo a este nivel, fue mediocre.
Si observamos su palmarés a nivel de clubes en veintiocho años de carrera como entrenador, su único logro fue obtener la copa de Portugal en el año 2013 con el Sporting Braga y quedar subcampeón de la copa UEFA en el 2005.
Ahora observemos sus números desde el año 2003 hasta la actualidad, es decir, en los últimos diecisiete años de su profesión. En ese tiempo, Peseiro trabajó en trece equipos, de los cuales en once no pasó de un año de trabajo y en algunos duró meses. Solo en dos equipos pudo durar casi los dos años y debemos sumarle que no dirige desde el 2018. Por lo tanto, ¿creen ustedes que un entrenador con este curriculum de trabajo pueda ser efectivo para llevar las riendas de una selección nacional?
Da la impresión de que es un entrenador cómodo, que se cansa pronto de estar en el mismo equipo. También puede existir la posibilidad que la relación directiva-entrenador se desgasta muy rápido con él. Lo cierto es que no sabemos el por qué dura poco, lo que sí es evidente es que hay algo que no funciona en su forma de trabajar, que no lo hace estable ni duradero en sus trabajos.
Sus respuestas en las entrevistas que ha dado no reflejan con claridad conocimiento sobre la Vinotinto. Hace pocos días, Peseiro afirmó en un podcast deportivo llamado “La Alineación Indebida”, que Dudamel logró un trabajo “consistente defensivamente” y que con Farías y Sanvicente fueron más ofensivos. Por lo cual, según él, la Vinotinto no ha tenido una identidad de juego. Agregó también: “ese modo de jugar especulativo no es suficiente para estar en un mundial.
Pero si él cree que los juegos de Farías o Sanvicente eran ofensivos, eso significa que no ha tenido una buena lectura de los procesos anteriores, porque el mejor juego ofensivo de la selección fue en la era Richard Páez y el mejor juego defensivo fue con César Farías.
Otra cosa que llamó la atención del técnico portugués en sus declaraciones es que de forma paulatina e inteligente él va a cambiar la forma de juego actual a un “estilo diferente, ofensivo y con el balón”. Disculpe señor Peseiro, pero ya ese estilo lo tuvo la selección bajo el mando de Páez, no es nada nuevo.
Hablando de lo táctico, la constante de Peseiro ha sido durante su carrera practicar un juego ofensivo, pero para que esto le dé resultado, debe poseer buenos defensores y sobre todo mejores contenciones. No es que no se cuenten con esos jugadores en la selección, pero hay que trabajar ese sistema de juego por mucho tiempo y ahora eso es lo que no tiene él, el tiempo para hacerlo. Si pretende jugar ofensivamente, con las líneas más adelantadas, lo más seguro es que reciban bastantes goles hasta que logre conseguir la identidad de la que habla y cuando lo logre, cuando los jugadores le hayan comprado esa idea, probablemente ya estén bien lejos de los puestos de clasificación.
Para concluir, quisiera que ustedes pensaran en la siguiente interrogante: ¿Los números de Peseiro están por encima de Sampaoli, Pizzi, Pinto, Pekerman, Páez y Farías? Lógicamente que no, y me queda claro que el aval para su contratación obedeció más a intereses económicos de todas las partes involucradas (FVF, Peseiro y el agente) y no propiamente por tener mejor hoja de vida que los otros candidatos.
El historial de José Peseiro como entrenador no augura que vayamos a estar luchando por los cinco primeros puestos de la eliminatoria. Así lo veo yo. Ojalá que me equivoque y sea todo lo contrario.
“Es muy difícil convencer al que piensa distinto. Uno lo puede hacer por un rato, pero en el momento de crisis, inevitablemente se separan. Si trabajas con gente que piensa igual que tú, evitas eso”. – Jorge Sampaoli
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