El FutVe y el Juego: El análisis con el Director Técnico José Alí Cañas del Portuguesa FC

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- En Balonazos se inicia un seriado que lleva por título “El Futve y el juego”, en el que se entrevistará a estrategas del torneo local para intentar hacerle una radiografía al balompié criollo. En un país donde muchas veces cuando se habla de fútbol, los focos lo suelen acaparar lo que pasa fuera de la cancha, en estos escritos se buscará visibilidad al juego. En la primera entrega se charló con José Alí Cañas, actual director técnico del Portuguesa FC, Campeón de Venezuela con Zamora (2018) y parte del cuerpo técnico de la selección de Ghana en el Mundial de Alemania (2006) entre tantos cargos que ha tenido en el fútbol profesional y la selección Vinotinto de hace casi 30 años.

 

Desde los cambios del balompié nacional en la época en que los equipos jugaban con más importados que criollos, los jugadores de la norma, la irreverencia del regateador, las modas y estilos de juego copiados de Europa, las falencias en los centros hasta la producción de laterales. Con la paciencia que otorga la experiencia y la pedagogía inherente a una profesión que implica conducir grupos numerosos, Cañas dio su punto de vista y dejó conceptos para reflexionar.

 

En los últimos años el fútbol venezolano ha producido muchos extremos. Pero ¿qué clase de jugador está saliendo de la Liga FutVe? ¿Qué posiciones está sacando más el balompié criollo? Si hacemos una reseña histórica de cómo han ido saliendo jugadores con el transcurso del tiempo y cómo se formaron en sus distintas posiciones, notamos que años atrás el futbolista que salía era de líneas defensivas. Esto porque los importados que se traían eran centrales, volante “5”, volante “10” y delanteros; eso conllevaba que el resto de las posiciones fueran ocupadas por jugadores locales. Luego viene la norma (del juvenil) y la poca contratación de extranjeros, eso conlleva a formar jugadores en otras posiciones.

La norma hace que los jugadores juveniles tengan más minutos en el transcurso del año, pero en un principio se usaban los jugadores en posiciones donde tuviesen menos responsabilidades, como lateral o volante por fuera. Eso fue cambiando y se han desarrollado jugadores en todas las posiciones. Hoy vemos que Colombia tiene porteros, centrales, volantes “5” y delanteros venezolanos. Hoy se forman grandes jugadores, no solo por la norma, sino porque reciben más oportunidades y más minutos de juego, ese mayor tiempo de trabajo desde los 16 años hace que lleguen a los 20-21 años mejor formados.

 

En muchas latitudes del mundo se habla que se ha perdido ese regateador, que es una clase de jugador muy común en Conmebol ¿Siente que aún en Venezuela se saca ese tipo de jugador descarado, desvergonzado en el regate, que va hacia adelante y sin miedo al error para volverse atrever? Eso se llama irreverencia y está presente en el jugador latinoamericano en líneas generales. Se debe por su cultura, más que por otra cosa. Esa misma cultura futbolística que nace en las calles, en los barrios, en la pelota de cartón, de jugarse un refresco en un 4vs4; en ese fútbol callejero que se juega a un gol y el que pierde sale. Ahí nace esa irreverencia, esa creatividad y esa picardía que hace el jugador latinoamericano. Es la diferencia entre el fútbol sudamericano y europeo.

Esto se ha perdido en el transcurso del tiempo por razones conocidas como la superpoblación en las ciudades, el urbanismo y la inseguridad, que no permite que el niño esté en la calle. Eso llevó a la creación de los famosos trabajos reducidos cuadrados, que se asemeja al fútbol de calle de 7 vs 7, 5 vs 5, 4 vs 4; que es lo que se hacía en los barrios, pero llevado a la cancha con una metodología de trabajo. Con una base científica para desarrollar las diferentes fases del juego, esa parte técnico-táctica. Pero esa fantasía e irreverencia siempre la ha tenido y la tendrá el jugador latinoamericano, por su cultura y por cómo vive.

 

 

¿Cómo ha visto la evolución del ritmo de juego y de los tiempos efectivos en la Liga Futve? Entendemos que en una Copa Conmebol Sudamericana o Libertadores es otro ritmo, pero al ser un torneo más juvenil, ¿hay más ritmo de juego o por el contrario hay más pausas? Hoy se analiza mucho con los implementos científicos que permiten hacer mediciones exactas de intensidades de juego y de tiempo de juego. La media puede estar en 8-11 kilómetros recorridos y nos acercamos al tiempo activo de fútbol de 55-57 minutos. En Europa puede estar en el orden de los 60-62 minutos. Por eso se han generado diferentes métodos de trabajo y nos estamos acercando. Lo que sí es preocupante es que llevamos dos años afectados por la pandemia y hemos perdido con respecto a otros países que no han parado y han mantenido su ritmo de juego. En Europa, Brasil o Colombia se está jugando, sus torneos se han normalizado.

Una cosa es jugar 30 partidos en una burbuja y otra es hacerlo, normalmente, a lo largo de un año, que permite la buena preparación y los ritmos idóneos que se deben llevar en la preparación de cada partido. Nuestras deficiencias pueden ser otras con respecto al resto del mundo, debemos seguir mejorando, buscando más partidos en el año, estar más activos, más horas de entrenamientos en el año y adquirir un mayor bagaje. Cuando tú vas a un partido de Copa Libertadores se pone de manifiesto todo lo dicho: los partidos, las horas de entrenamiento, el bagaje, la experiencia y la cultura, que nos hace falta a nosotros.

 

El fútbol actual es de muy pocos espacios y donde se presiona mucho y más hacia adelante. ¿En Venezuela, en general, la mayoría de los equipos se atreven a presionar hacia adelante o la mayoría prefiere presión media o repliegues? El fútbol está determinado por el criterio técnico. Lo de presionar mucho arriba depende del rival y de la estrategia que tengas. Hoy está muy de moda presionar arriba. El fútbol a veces es modismos. Cuando salió (Pep) Guardiola todos querían jugar como él. Igual sucedió con (José) Mourinho, (Francisco “Pacho”) Maturana o (Johan) Cruyff en el Barcelona. A veces hay un modismo que queremos acercar, y no aceptamos una realidad que vivimos y que tenemos, porque una cosa es que tú quieras creer que estás sentando en un Fórmula 1 y andas en Volkswagen. No vayas a correr en un Volkswagen como en un Fórmula 1, porque las pistas, los frenos y la velocidad no son las mismas. Hay que vivir una realidad.

Como vemos que el Barcelona apretaba arriba, se dice: “por qué nosotros estamos tan atrasados en el fútbol y no apretamos arriba” o en el momento del portugués que “por qué no hacemos el fútbol vertical de Mourinho”. Devuelvo la pregunta: ¿Hay que jugar como Mourinho o como Guardiola? Los dos han ganado. Entonces se pregunta: ¿Cuál de las dos sirve? ¿Presionar arriba o presionar atrás? Las dos. Eso depende de la situación, del equipo que tengas y las características del rival. No se puede tener por modismo. Hay técnicos que tienen una cultura futbolística, ellos consideran que pueden hacer con un equipo y lo practican.

Si dirijo un equipo que no tengo delanteros que sean sacrificados, no voy a presionar arriba porque no me van a correr a los centrales. Cada técnico tiene su forma de visualizar el fútbol, su forma de sacar el mayor provecho a sus jugadores con respecto a cómo lo has preparado. No voy a jugar con tenencia de la pelota o llegar al último cuarto de cancha con la pelota controlada si no tengo jugadores de buen pie. Pero dicen: “¿Por qué no juega como Guardiola, que sale jugando? Que la toca 30 veces, con taki-taki-taki”. Pero si tengo tipos que no tienen esa característica sino juego aéreo ¿No hago juego aéreo y que me hagan cinco goles perdiendo la pelota?

Si duras un tiempo y mantienes un proceso en un equipo, puedes ir trayendo a los jugadores para expresar el fútbol que a uno le gusta, eso es diferente. Veo que hay equipos que presionan arriba, hay otros más verticales, que juegan a la segunda pelota, otros que le gusta salir jugando porque tienen jugadores de buen pie. Pero eso es en Venezuela y en todas partes del mundo, porque Inglaterra y España hay equipos que presionan arriba y otros que esperan atrás.

 

En la Liga Futve hay 21 equipos y no todos juegan igual. En parte por lo que comentaba de la producción de diferentes tipos de jugadores. El torneo venezolano capaz no tiene un estilo de juego muy marcado como puede ser una liga como la de Paraguay. ¿Acá hay estilos variopintos de juego? Hoy en día tenemos a Antonio Romero en Once Caldas, ¿Cuándo Colombia se llevaba un delantero? ¿Cuándo Colombia se llevaba un volante “10” como “Cariaco” (Luis González)? Nunca. ¿Cuándo Colombia se llevaba un portero? Llevaron a Rafa (Dudamel) y después a más nadie. Hoy tenemos dos arqueros allá. Una de las mejores escuelas de portero la tiene Cali en América y Deportivo, y hay un guardameta venezolano. Tenemos centrales y delanteros en Europa. Quiere decir que están saliendo jugadores bien formados.

Es típico que en muchos países se juega de una forma diferente en la región occidental que la oriental o central. Siempre hay una característica muy puntual.

Los jugadores del occidente -lo que es Trujillo, Mérida, Táchira y Barinas- son de buen pie, buen trato de la pelota, de salir con el balón controlado de la primera zona. Más hacia el Llano -Acarigua, llanos orientales y el oriente del país- son más de juego directo, rápidos, fuertes, potentes, de otro biotipo. El del centro es de buen pie, pero otro biotipo. Son característica diferente en diferentes zonas del país. En Colombia se da mucho.

 

 

El gesto técnico del centro no es una fortaleza en la liga, capaz porque no se llega tanto a línea de fondo. ¿Se tiene buenos centradores en el torneo, tanto en jugada como en la pelota quieta? Es una de las deficiencias que tenemos. No es que llegamos al último cuarto de cancha y no tiremos un buen centro, porque nos equivocamos igual que los brasileños, alemanes, italianos o españoles; el tema es que el porcentaje de equivocación allá es menor que el de acá. Eso se debe al perfeccionamiento de ese gesto técnico y que está más depurado allá. Otro problema que tenemos es el juego aéreo. En la pelota detenida o de costados tenemos un poco de deficiencias.

A lo mejor es donde nos ganan los uruguayos, paraguayos y argentinos, que son más fuertes. Si el fútbol de ellos es tirar centros cuando llegas a banda, tu desarrollas más la saltabilidad y el gesto técnico, tanto defensivo como ofensivo. Se genera un duelo en el que esté mejor y más concentrado es el que gana. Ahí nos hace falta trabajar y desarrollar más para mejorar ese aspecto.

 

En una entrevista con el entrenador José Hernández comentó que el fútbol venezolano se juega mucho al pie y poco al espacio. Que tampoco se buscan mucho las espaldas de las defensas rivales, todo esto da la sensación de un fútbol estático. ¿Coincide en que se juega mucho al pie? En parte tiene razón, porque el fútbol se vuelve estático cuando se juega mucho al pie, pero es una sensación porque la movilidad va a haber porque no hay paralíticos jugando, solo que es una movilidad en menor grado. Pero sí nos falta atacar más los espacios. En la medida que uno es el poseedor de la pelota, los compañeros se mueven más, se va generando un espacio y ahí es donde precisamente hay que jugar, para hacer el fútbol más rápido. El fútbol se hace más vertical, se gana más tiempo y  se crea la sorpresa. Se requiere de mucha movilidad cuando se tiene el balón. Esa es una de las cosas que hace que sea más rápido el juego, pero no es la única.

 

El lateral es una de las posiciones que más ha evolucionado en los últimos años en cuestión de responsabilidades. Capaz en Venezuela no limitamos al trauma que tenemos con la figura del lateral izquierdo. Pero tanto en derecha como izquierda, no solo se les pide que sea marcador o que llegue a línea de fondo, a veces se les indica que jueguen por dentro. ¿Cómo ve la evolución de lateral en general? Y ¿Cómo la ve en el contexto venezolano? Antes nosotros hablábamos de marcadores, lo dice la palabra: solo marcaban. Ahora se habla de laterales, que son marcadores con salida. No solo juegan en vertical, sino en diagonales, dependiendo del sector donde esté jugando. No le mandaría a hacer una diagonal a un lateral izquierdo en la primera zona de salida, yo, José Alí Cañas. No lo he visto todavía, pero hay quien le gusta inventar. Es un movimiento improcedente desde todo punto de vista, no estás ganando ofensiva y si pierdes la pelota deja un hueco. Pero si me dices de mediocampo en adelante y con posición de pelota, estoy de acuerdo.

Que es lo que llamas jugar por dentro. Es aceptable y se da mucho. Se suma para adquirir superioridad numérica en una zona. Arrastrar una marca y generar espacios, con o sin pelota. En otros lados le dicen laterales “lanzados”, que juegan como extremos, dos nueves y los volantes por fuera se cierran. El lateral puede jugar por el medio o por fuera, dependiendo de la acción de juego, que es la que determina que acción se va a tomar. En Venezuela se ha formado laterales con salida, en izquierda y por derecha. Pero en todo el mundo cuesta más conseguir el perfil izquierdo, porque nacen menos zurdos. Si en el mundo nacieran más zurdos, habría escasez de derechos. Pero la naturaleza quiso que fuese así. Lo que nos falta es mejorar el porcentaje en acierto de los centros, para que sea mayor.

 

Finalmente, en esta charla se habló de modas y en la actualidad está muy popular la línea de 5 atrás, tanto en Europa como Argentina. ¿Cree que va a llegar a Venezuela? A veces hago línea de cinco muy discreta metiendo un volante entre centrales. Eso depende mucho del criterio del técnico, lo que esté buscando y el rival que enfrentes. Como modismo creo que no. Se pone de moda un año o dos. Es un sistema que han jugado desde hace muchos años, pero lo que ha cambiado es la utilidad del jugador dentro del mismo y la ubicación. Hoy se le da mayor trabajo, utilidad y responsabilidades al jugador que en otros años. Aquí hay DTs que lo han hecho en años anteriores o para guardar un resultado. Todo es válido.