El FutVe y el Juego: El análisis con el director técnico José María Morr del Metropolitanos FC

Luis Vílchez @lvilchez8.- El seriado “El FutVe y el juego” prosigue en su intención de conversar sobre el fútbol criollo y darles voz a los estrategas del torneo local. En esta ocasión habló con José María Morr, quien supo ser parte del cuerpo técnico de la selección nacional absoluta y de la sub-20 que fue subcampeona del mundo. A nivel clubes supo salvar del descenso a Estudiantes de Caracas y llevar a Metropolitanos a su primera copa internacional, además de llevar un proceso de formación de juveniles que se han proyectado a la Vinotinto.
De forma pedagógica y con calma se explayó a diseccionar la actualidad de la Liga FutVe. De forma cruda dio un baño de realidad y destacó la necesidad de tener paciencia, para cosechar los avances que poco a poco se siembran. De las categorías menores, el juego de transiciones, la burbuja del año pasado, las selecciones nacionales, el rol de entrenador venezolano, entre otros temas. Una charla rica en conceptos y sin fecha de caducidad, que vale la pena dedicarle varios minutos.
En las entregas anteriores de “El FutVe y el Juego”, más allá de que cada región tiene sus particularidades, los entrenadores han comentado que tenemos un campeonato donde predomina el juego de transiciones. Esto se ha visto reflejado en la cantidad de extremos que se producen y que se exportan. ¿Coincide que el juego en la Liga FutVe es más de transiciones? ¿Cuáles serían las causas o los estímulos para que los clubes lo apliquen? Sí, tengo la misma idea. Tenemos un ADN de dos líneas de cuatro, con muchas transiciones, esperando en bloque bajo o medio. Pocos equipos hacen pressing y te juegan por dentro. Es un ADN de los tiempos anteriores, que para mí se ha copiado, motivado a las canchas de antes que su estado natural era malo, por lógica se tenía que jugar al pelotazo, al juego directo. Hoy en día, luego de 2007, se ha tenido altibajos de canchas buenas y regulares, que te hace tener un mejor funcionamiento. Como se juega en el Olímpico, que por momentos puedes hacer un buen fútbol.
Nuestro ADN es totalmente de juego por bandas, de transiciones, de dos líneas de cuatro totalmente pegadas y esperar para buscar el error del rival. Si analizas los equipos como Caracas, que con “Chita” (Noel Sanvicente) llevan años siendo campeón, no es un juego de posesión sino de transiciones. También el de (Eduardo) Saragó, todos los últimos campeones han sido más de transiciones y de proponer al error del rival. Hoy en día muchos entrenadores jóvenes, donde me incluyo, por momentos queremos inculcar esas nuevas tendencias de juego de reinicio, sacar el balón desde tu arco, llevarlo sin mucho juego directo, sino mixto. La formación técnica de nuestros jugadores viene creciendo y eso hace que te ilusiones con un juego de posesión. Vengo de las categorías menores, puedo decir que venimos bien, pero que nos falta mucho trabajo en la formación de la parte técnico-táctica de nuestros jugadores.
Lo vivió como jugador y como entrenador, tanto de clubes como en selecciones nacionales. ¿Cómo medir la evolución del jugador juvenil? Tenemos niños que ya los 11 años se acostumbran a tener el uniforme de un club, viajar y disputar una Serie Élite. Tienen ese hábito. Que capaz un jugador que debutara en 2002-03 no tenía esa estructura que desde los ocho años le ofreciera estas costumbres competitivas. Difiero del tema de los 11 años. Pienso que a un niño lo estamos adelantando y a veces no tiene esa capacidad de jugar en una cancha grande y con dimensiones tan amplias. Nuestras ligas en el interior son fútbol 7, 9 y 11, pero la mayor parte de Barquisimeto y Acarigua es fútbol 9. De un día para otro lo pones en fútbol 11 con una cancha con dimensiones 80 o 100 (m) se les hace complejo. Creo en mucho en que las categorías menores tienen que ser por año, no de dos, porque siempre el año débil de la categoría siempre pierde ese año, porque pocos tienen el biotipo.
Un ejemplo: si van a competir categorías 2004 y 2005, es difícil que juegue el de 2005, porque a esas edades seis meses es mucho, ahora imagínate un año. A mi punto de vista nos trae una debilidad que el niño no juega por una temporada, por ser el año débil. Mi forma de ver es que se jugara desde sub-15 hasta sub-19 por año. Para los Sudamericanos de 2023, el sub-15 sería 2008, y partir de ahí las categorías deberían ser 2007, 2006 y 2005; para luego hacer un sub21 y un sub23. ¿Por qué? Porque la regla 2003-04 tiene que ser una categoría sub-21, ya que están jugando profesional. Un chamo de esos que esté en sub-19 no se desarrolla de la misma manera que un chamo que vea minutos en primera o segunda.
Así el torneo sub-19 sea bueno, la exigencia es diferente y ahí nos limita. Mi forma de ver es que lo más idóneo sería: 2008, 2007, 2006 y 2005; luego esas categorías sub-20 o sub-21, como la quieras llamar, y después como Metropolitanos tienes tu reserva y tu cantera, que ahora jugamos en tercera. Par mi es la manera que el niño se desarrolle, luego de eso tienes que hacer categorías formativas. Hablo de 2009, 2010, 2011 y 2012. Tengo una academia en Barquisimeto y al jugar esas categorías en cancha grande y dos años, terminas jugando con el año fuerte. El del año débil se frustra porque quiere jugar y competir, pero las condiciones del biotipo no le dan, porque hay muchas condiciones.
Con mi cuerpo técnico estoy analizando para entregarle un proyecto a la Federación (Venezolana de Fútbol) y es que en Argentina son seis categorías. Aquí el tema de las distancias es complejo y caro para los dueños, entonces lo más idóneo es que sean cuatro categorías y las demás que sean de formación, para que jueguen el torneo local y luego den el salto a Serie Elite en nuestra estructura de Federación.

Hablaba del filial y la reserva. ¿Qué considera que es mejor para la formación: retomar el Torneo de Reservas de 2019 o habilitar los filiales en la segunda o tercera división? ¿Ambas? Lo lógico y que lo vivimos, ante de la pandemia, es el tema de los filiales que fue espectacular. Como se hizo por zona, que entiendo que fue una iniciativa de los dueños importantísima. Hoy con pandemia y la situación país es difícil que todos los equipos salgan. En aquella ocasión participaron 15 o 18 equipos de todos. En aquella ocasión pudimos agarrar a Marco Bustillo, que no tenía muchos minutos en primera y ahí se terminó de desarrollar. Hoy en día es un jugador estable en el primer equipo. Esas condiciones te ayudan para mejorar los nuevos talentos y aquellos que están a mitad de camino sin mucho rodaje.
¿Qué pasa hoy en día? Hay clubes en primera con muchas dificultades económicas y no va a invertir en un filial, porque no tienen la capacidad financiera de mantener esa estructura. Lo que se puede hacer en la actualidad es lo que hicimos nosotros, salir en tercera, porque veo complejo salir en segunda ya que los viajes son costosos. Cuando se inicie el torneo de menores, no te va a dar el roce de la tercera de jugar contra futbolistas de experiencia, ayer (sábado 18 de septiembre) enfrentamos a (David) McIntosh (Paraíso FC) con chamos 2004-05, que no es lo mismo que jugar tu categoría o formar por encima uno o dos años.
Hoy por hoy, hay que esperar cómo vaya evolucionando económicamente el país para que los equipos hagan estructuras estables y solventes, que es lo que pedimos todos porque va a redundar en mejor desarrollo para el colectivo. Luego de ahí, se pueden ir reestructurando los torneos del filial. Si me preguntas, pienso que lo pueden tener Caracas, (Deportivo) La Guaira, Metropolitanos y capaz Atlético Venezuela, porque sería acá en Caracas. No sé Aragua o Puerto Cabello, entiendo que los equipos de Puerto Ordaz no están muy estables. Hacemos un torneo filial entre los de Caracas o nos inscribimos en torneos de tercera división. Ahora trabajamos con los 2003,2004 y 2005, pero el próximo año deberíamos trabajar con los 2005 y 2006, que serían la regla en la 2023-24. Eso nos ayuda mucho a desarrollar los nuevos talentos y a mejorar lo que fue José María Morr como jugador, en su momento.
Ante esta pregunta capaz no existe una fórmula mágica o una verdad absoluta, pero: ¿Cómo saber cuándo un jugador está listo para jugar profesional? Como lograr ese equilibrio en no poner un futbolista antes de tiempo y quemarlo, o estancarlo por no darle minutos. También, ¿Cómo se determina a qué velocidad se le va a llevar? Como dices, no tenemos la fórmula. Internamente se va desarrollando eso, por toda la experiencia en las categorías menores que me permite descifrar algunas cosas que puedan estar o no estar. Uno, la parte física y técnica, la parte táctica siempre hay que ir desarrollándola con el día a día. El biotipo te ayuda mucho. Te doy un caso (Abraham) Bahachille, Andrés (Ferro), Daniel Pérez son biotipos de jugadores altas y siempre van a tener esa estabilidad. Pero un jugador de 1,60 o 1,50 tienes que formarlo bastante muscularmente, porque el desgaste del choque en primera lo va a ir consumiendo.
Nosotros en Metropolitanos llevamos una metodología buena con los 2001-02, lastimosamente con la pandemia se nos pararon los procesos 2003-04, porque entrenábamos por Zoom y luego reflexiones, se iba a jugar un torneo de dos meses y no había mucho tiempo de dedicarle al 2003. Lo más importante es saberlos llevar. Prefiero llevarlos lentos que rápido, porque el jugador joven hoy en día tiene muchas distracciones, como el teléfono. La adolescencia la llevan muy rápido, eso te desgasta, te duermes tardes y la alimentación es fundamental en ese desarrollo. Si te pones a estudiar hay muchas roturas de (ligamento) cruzado. Eso no es bueno.
Aquí desarrollamos y adelantamos el jugador muy rápido, en comparación con Europa. Es nuestra metodología en Sudamérica, por la necesidad de vender y mantener los equipos. Pienso que la fórmula es trabajarlos con mucho tiempo de anticipación, como hacemos con la 2005. Sé que otros clubes están en lo mismo. Mucho habito y disciplina. Mucha carga progresiva, aunque cada uno tendrá su equipo y su forma de trabajar. Luego tenerle mucha paciencia. A veces la rama de los periodistas o los fanáticos de tribuna quieren que Bahachille juegue como un volante ya consagrado, pero por más que tenga destellos de ese gran futuro que le puede venir, hay que tener paciencia por su edad, formación y experiencia en cancha. Sabemos lo que nos pueden dar los jugadores y lo que podemos hacer con ellos. Siempre van a tener errores puntuales, pero les hablamos a los jugadores de experiencia que no le exijan más de lo que pueden dar y que se proyecten a la etapa cuando ellos tenían esa edad.
Sí tenemos una debilidad en que nuestro jugador madura muy tarde, cuando llega ya cometió muchos errores de hábitos y de formas de trabajarse el día a día. Eso viene cambiando de una forma considerable y es bastante positivo, pero hoy todavía hay secuelas de eso. Yo, que tengo años en esto, pienso que vamos súper bien. Por su puesto si la selección no gana se arma un caos, pero a nosotros nos agarraron muchos caos. Federación, cosas inestables y partes económicas. Nuestro fútbol viene creciendo y con todas las debilidades o deficiencias de los dueños, hay que reconocerles que no es fácil mantener un equipo. Muchas veces te viene más deuda que ingreso, eso no es sencillo aguantarlo. Más en la situación actual como país.
Lo que esperamos es que esta nueva Federación, que le tengo mucha confianza, por los que están ahí adentro que tuvimos la oportunidad de trabajar en algunas situaciones de selección y otros en sus procesos que llevaron en Lara, hay un buen aire. Pero hay que tener paciencia. Es como con el juvenil, tener paciencia para que puedan prender la máquina y estructurar todo lo que se viene a la nueva generación del fútbol.
En la entrega con Jhonny Ferreira, entrenador del Monagas SC, comentaba que el jugador de ahora ve poco fútbol. Tiene muchas distracciones en los teléfonos y las redes sociales. La vida va muy rápido. En la coyuntura actual de la Liga FutVe tenemos equipos que cierran partidos con cuatro cinco juveniles. ¿Qué tan importante es el rol paternal del entrenador? Se puede guiar a un jugador de 34 años, eso no lo limita la edad, pero ¿Cómo se orienta a estos chamos que le cambia la vida de la noche a la mañana y pasan a ser el sostén de sus familias, luego de venir de situaciones precarias? Ese entender que 10 partidos no lo hace un jugador de primera división y aún les queda un trecho largo por andar…Debido a mi experiencia, hoy en día tienes dos situaciones: tienes al jugador de experiencia, 30 hacia arriba, o media experiencia, con 27 o 28 años, y los tratos tienen que ser diferente; más esa camada de chamos 1999-2000-2001-2002 que no son estables todavía. En nuestra estructura es normal copiar, como tú imitas cosas de tu papá, y ellos empiezan a emular conductas como la vestimenta, teléfono, el carro, el tatuaje, el piercing y todo lo que conlleva hoy la nueva juventud, el día a día y el mundo.
Pero nadie copia los hábitos, la disciplina, el saber en qué momento debo hacerme el tatuaje, en qué momento debo invertir de mi sueldo para proteínas en la rutina del entrenamiento. Hoy los jugadores se entrenan una hora y media diaria, nosotros hacemos dos. Después tiene que haber dos o tres días doble turno, de trabajo con su cuerpo, de musculatura, yoga, dedicarle tiempo a su cuerpo. El fútbol actual y mundial es totalmente físico. Antes jugaba el técnico y el talentoso, hoy en juega el muscular y el físico. Esos gorditos que jugaban bien, a lo (Juan Román) Riquelme con bajo ritmo se están perdiendo por la dinámica y la intensidad del partido. Si lees sobre España, se corre menos, pero hace más rápido. Ese tiempo efectivo te lleva a tener buenos cuerpos y buena parte física.
Pienso que al juvenil, en la parte paternal, nuestro deber ser como cuerpo técnico es hacerles hábitos: ¿por qué hiciste esto? ¿Por qué no llegaste temprano? El jugador te llega 10 minutos antes del entreno. En Metropolitanos hemos avanzado a que lleguen como mínimo y rozando lo tarde, que llegue media hora antes de iniciar la práctica. Pero todavía tienes jugadores grandes que no llegan, porque esa fue su formación. Cuando yo jugaba era llegar 10 o cinco minutos antes, porque era otro fútbol. Hoy en día tienes que hacer gimnasio antes, trabajo preventivo, de movilidad muscular, etc. Todo lo que hoy se hace al jugador veterano le cuesta y eso te deforma los juveniles. No te transmite llegar temprano y seguir.
También hemos tenido jugadores grandes que tienen hábitos, pero el porcentaje mayor es que no. Cuando jugaba no había estructura de llegar temprano. Es como tú en el trabajo. Si llegas cinco minutos antes y es normal, todos lo van a hacer, porque se copia. Cuando analizas el fútbol internacional llegan dos horas antes del entrenamiento, desayunan, hacen gimnasio, se baña y hasta almuerzan en la sede. Eso es muy importante y en Venezuela vamos creciendo en ese sentido. Dentro de mi estructura, en Metropolitanos, el desgaste es más en insertar hábitos tanto tácticos, técnicos y del día a día.

La Liga FutVe está integrada por muchos entrenadores jóvenes, algunos ex jugadores y otros que surgieron de las categorías menores. A diferencia de otros países que repiten los nombres en los banquillos de los mismos entrenadores veteranos de siempre, como si fuese una rueda, aquí hay más diversidad. ¿Qué bondades tiene el torneo local, que cuenta con muchos equipos (aunque perjudica la competitividad deportiva), y da oportunidades un posible material de exportación como son los entrenadores? Aquí hubo una masificación en general de jugadores y entrenadores, por la cantidad de equipos. Sabemos que tienen que ir disminuyendo los 21 equipos, por lo que comentaba de las dificultades en la solvencia económica. Pero eso a futuro va desarrollando técnicos, asistentes, preparadores físicos, que no lo veo mal, pero es lógico que a través de los años debemos disminuir los equipos. En mi punto de vista. Pero ¿Por qué vienen camadas nuevas de entrenadores? Porque el fútbol viene avanzando. Entrenadores que le dieron mucho a nuestro fútbol, de alta gama y de los tiempos en los que jugaba, por decir un Carlos Horacio (Moreno), que en paz descanse, (Manuel) Plasencia, Rafa Santana, (Eduardo) Borrero, por ahí queda Alí Cañas. Eran otras tendencias y el fútbol de hoy exige otras cosas.
Ahora están Jhonny (Ferreira), “Chita” (Noel Sanvicente), (Eduardo) Saragó, Leo González, luego venimos los nuevos como “Kike” (Enrique García) o mi persona. Hemos avanzado en todos los sentidos. A veces leo comentarios y no estoy de acuerdo. Capaz son personas con dos, tres, cuatro o cinco años en el fútbol y no saben toda la evolución y el sacrificio que hemos tenido. Antes los equipos tenían un solo uniforme para jugar, ahora tienen dos o tres. El jugador se cambia la franela para iniciar el segundo tiempo. No todos tienen una sede pero sí más que el pasado. Lo que puedo decir es que hubiese sido bonito que los campos que hicieron en la Copa América (2007) fuesen acompañados con una sede. Eso hubiese evolucionado mejor nuestro futbol. Pero no nos podemos quedar con lo malo, tenemos que hacerlo con lo positivo que tenemos hoy en día.
A nivel internacional nos cuesta, porque los jugadores de buen talento se van a jugar a otras ligas por sueldos que aquí no se pueden pagar. Pienso que tenemos una liga de evolución, no tenemos el torneo de antes que el Caracas tenía 15 jugadores de la selección, luego el Mineros de Carlos Maldonado o el Lara de Saragó. Tenemos que entender que el país está afectado económicamente y el campeonato es de evolución. Luego a nivel internacional, como nos pasó a nosotros que ganamos cuatro puntos, pudimos agarrar cinco con el empate acá de Melgar que nos voltearon el partido, te frustra, pero sabes que vas por buen camino. Los primeros seis partidos internacionales y se sacaron cuatro unidades. No es por ser conformistas, pero con la nómina que se tiene y con jugadores que en este proceso llegaron a selección, es muy importante.
No es lo mismo analizar a Metropolitanos que a Caracas o Táchira, que tienen una estructura de jugadores con más rodaje y de selección. Toda crítica constructiva es válida, pero depende del equipo que se esté hablando. Nosotros, como Metropolitanos, en tres años hemos desarrollado jugadores jóvenes y hemos mejorado jugadores que ya no eran regla, luego repotenciar a jugadores que no eran muy constantes como Adrián Martínez, que después salió a Mineros y hoy es selección. Darwin Gómez lo mismo. No eran estables y hoy lo son en sus clubes: La Guaira y Lara. Todos los equipos deberían tener su tarea acorde a su inversión y a su infraestructura.
En su carrera supo lidiar con momentos de tensión como fue la salvación del descenso de Estudiantes de Caracas. Pero ¿Cómo sobrevivir a la burbuja del Torneo Normalización y ese desgate de convivir todos los días, aparte de competir con pocos días de descanso? Para nosotros fue muy importante, porque tenemos un equipo de jóvenes. Repito que no tienen hábitos. En la burbuja, donde por momentos existía estrés al estar encerrado, pero en nuestra forma de estructurar el equipo nos ayudó a controlar el cuidado diario: comida, vitaminas, los masajes… por todos lados. Este tipo de equipos de más chamos que de experiencia, te ayuda. Si analizas nuestra temporada nos ha costado y vamos de cuartos, en ese proceso que el jugador no tiene los hábitos suficientes para afrontar un partido de una semana larga, no lleva a perder fluidez y dinámica que es nuestra característica por la edad. Los equipos como Caracas y Táchira sí son complejo, porque son jugadores que saben cuidarse y llevar su vida personal.
Por lógica debe ser sin burbuja, porque no puedes jugar dos meses en lugar encerrados, sin tu familia. Pero nosotros aprovechamos al máximo la burbuja, porque aprendieron a cuidarse en el día a día. Pero lo sensato es que juguemos como estamos (cada equipo en su estadio) y con ¡Fanáticos! con el favor de Dios se vuelva activar. Fue una experiencia diferente y ojalá no la volvamos a vivir. Esta pandemia es muy estresante. Hemos perdido mucha evolución en todos los sentidos: como país, educativo, en deporte, etc. También trajo problemas económicos y reducción de sueldos, pero a nosotros nos trajo una copa internacional (Sudamericana) y por lógica la vemos un poco diferente al que no agarró nada. Pero no la quisiera vivir otra vez.
Hemos visto a Metropolitanos usar una línea de tres en el fondo. Se vio con la selección nacional contra Uruguay, por eliminatorias, y en la Copa América, que fueron plantillas distintas por el contagio masivo. Se ha visto en Ecuador y en la Celeste. En equipos de la élite del Viejo Continente y en la Eurocopa. No es nuevo, solo que el fútbol es cíclico. En caso venezolano, ¿Qué tan difícil es implantar una línea de tres? ¿Qué se busca con una línea de tres? Porque en rueda de prensa le cuestionaban a Louis Van Gaal que tres centrales y dos carrileros es un esquema defensiva, pero el seleccionador de Países Bajos lo refutaba y puso como ejemplo el Chelsea como un cuadro ofensivo con ese esquema… La línea de tres la venimos haciendo por la inestabilidad que tenemos nosotros defensiva. Si te pones analizar todos los goles que tenemos en contra es lo que nos tiene en el puesto donde estamos. Eso en el caso de Metropolitanos, que 3-4-3, que se termina convirtiendo en cinco atrás cuando estamos en bloque bajo y por las distracciones de nuestro fútbol. Cuando te pones a ver los tantos en nuestro torneo son de desenfoque, de ver el balón y no el rival, y así. Estamos en ese proceso de estabilizarnos, porque es la única forma de estar siempre cerca de una copa internacional es mantener el arco en cero y como mucho un gol por partido. Por eso lo hicimos.
Si analizas mi proceso nunca habíamos jugado con línea de tres, pero tocaba para tener otro sistema. Lo hicimos en Brasil, en la cancha de Paranaense y nos fue bien. Tuvimos un buen despliegue ante un equipo que ha sido campeón de la copa y sabe jugar bien en una cancha muy rápida. Nos quedamos con esa buena sensación. Con Atlético Venezuela cambiamos al 4-4-2 porque era un rival directo, y dependiendo del adversario a la línea de tres, de cinco o de cuatro.
En la selección me parece que no está mal, porque tenemos una cantidad de buenos centrales y a Chile le ganamos con línea de tres. A veces creo que exigimos más de lo que podemos dar. Tú ves a Uruguay que no juegan a poco y nada, pero ellos ganan. Nosotros queremos que la selección juegue con el Barcelona o como el Real Madrid, las transiciones como las del Chelsea. Tenemos una mezcla de muchas ideas, que lo importante es sumar y estar en un Mundial. Con la era Richard (Páez) estábamos empezando y no había ese respeto. Hizo un excelente trabajo y nos dio ese plus. Luego con (César) Farías hubo más juego directo y se estuvo cerca. Después, según mi punto de vista, queremos exigir más de lo que puede dar nuestra selección.
Queremos jugar contra Brasil y que nuestros jugadores le den un baile. Jugamos contra Argentina y queremos que (Lionel) Messi no la agarre y no drible a nadie. Es complejo. He competido como jugador y ahora como técnico a nivel internacional. También como asistente en la selección tanto en sub-20 como absoluta. No es fácil. Debemos atrevernos con las capacidades de nuestro fútbol. Luchar con nuestras armas. Pero primero debemos entender cuáles son nuestras armas, acordes al jugador y su compromiso en cada doble fecha. En las categorías menores hacer la estructura. Argentina la había perdido los últimos cuatro años y ya volvió. Eso dará tranquilidad.
Hoy en día estamos muy lejos de todo, con lo que conlleva la salida de (José) Peseiro. Si no se puede, toca pensar en el próximo Mundial y trabajar con los subcampeones del mundo sub-20. Saber mezclarlos ¡Ojo! No soy el técnico, pero es un pensamiento como entrenador. Al que pongan o el que esté, apoyarlo como venezolanos. Cuando vayamos al primer Mundial, todo va a crecer.

Tuvo la oportunidad de ir a la Copa Sudamericana. ¿Qué medidas plantearía usted para que los equipos de la Liga FutVe puedan competir mejor en el mediano y largo plazo? Dejando claro que no se le puede exigir igual a Caracas que a Metropolitanos, y que en el pasado tampoco era habitual que los equipos pasaran de ronda en Libertadores… Recuerdo que los equipos que han pasado son Estudiantes de Mérida con Richard (Páez), Táchira con (César) Farías y Noel (Sanvicente) con Caracas. Ves las nóminas y tenían más de cinco o seis jugadores de la selección absoluta. Eso se tiene que incluir en análisis. Si los colombianos que invierten más y tienen mejor nivel que nosotros no pudieron pasar a octavos en los últimos tres años, con Junior, Santa Fe o Millonarios. ¿Qué puede quedar para nosotros? Tú ves a los peruanos y ecuatorianos, pero ellos juegan en altura al igual que los bolivianos, eso te condiciona y te sacan ventaja en una realidad con la que no convives el día a día.
Nosotros no tenemos ventaja, nuestro país es plano y el horario te lo pone la televisión. Repito, es una liga de evolución o desarrollo. Hoy tenemos plantillas con un promedio de edad de 23 o 24años los equipos viejos. Capaz Táchira u otro equipo de los de arriba que no tenga ese promedio tan joven. A partir de ahí vamos a deber tener paciencia para estar en esas competencias internacionales de otra manera. Porque los sueldos grandes de 5, 8 o 10 mil dólares se acabaron. Igual para el personal técnico. Tenemos que saber a dónde vamos. Igual pasa con los periodistas, estamos en el mismo país. No van a ganar lo mismo que antes y por lógica, los grandes periodistas que tienen ese target tuvieron que migrar a ESPN y México. Nos vamos adaptando a las condiciones económicas.
Ha sabido estar en selecciones nacionales y ahora está en clubes. ¿Qué diferencias hay entre dirigir un club y a una selección? El día a día del club te ayuda a verla evolución diaria del jugador y la planificación es más fácil, porque es más progresiva. Cuando haces módulos, que nuestro proceso de selección (sub-20) era cada 15 días, todo se hace más lento. Lo soltabas un jueves te volvía en menos 10 días, era lunes y tenías que regenerarlo. Consigues mejor calidad de jugadores, porque están los mejores de tu país y el trabajo se hace más dinámico y más fácil, entre comillas. Mientras que en el equipo tienes que armar ese rompecabezas día a día con jugadores de diferentes cualidades. Si me dices, el más fácil es el equipo que lo tienes día a día. Un seleccionador no es fácil, así de lasub-15. Mi punto de vista, indiferentemente del país, una selección va a ser más difícil.







