El FutVe y el Juego: El análisis con el director técnico nacional Manolo Contreras

 

El formato del seriado “El FutVe y el Juego” suele ser un ping pong, pero luego de más de una hora de entrevista con Manolo Contreras era un despropósito encasillar los conceptos en ese esquema de preguntas y respuestas. En esta radiografía al fútbol nacional el entrevistado se pasea por el pasado para entender el presente.

 

Como un tazón de galletas de la fortuna, el exjugador profesional está repleto de frases y conceptos sobre esta disciplina. Con una dilatada trayectoria como entrenador en categorías menores y en equipos de primera división (Deportivo Táchira, Atlético Zamora, Monagas SC y Aragua FC, entre otros) su trayectoria le da contenido a su verbo. Solo basta con preguntar a un lote de jugadores del balompié nacional, ¿Quién los hizo debutar en primera división? O ¿Quién los tuvo en filiales o categorías menores? Muchos responderán: Manolo Contreras

 

“Anteriormente era fácil conseguir futbolistas y eran de un nivel más alto. Pero ahora no es que haya un nivel más bajo, pero hay mucha prisa en lo que se hace. Hay tres elementos en el fútbol para construir equipos: tiempo, paciencia y conocimiento. Hoy los equipos hacen muchas renovaciones, y no hay un equipo como tal”, reflexionó sobre los tiempos modernos y de poca paciencia.

 

El estratega recordó que antes de Argentina o Uruguay los jugadores salían “construidos” con 26 años. “Ahora salen chamos del país que no saben dónde queda X sitio en Caracas. El fútbol es un negocio y el juvenil tiene que salir (…) Hablas con un jugador de 14 años y te pone en contacto con el representante. Anteriormente el fútbol era una recreación, antes había lo lírico. Hoy es más por cumplir un requisito”, opinó Contreras, que tiene 40 años recorriendo canchas.

 

También recordó la anécdota de la salida de Salomón Rondón de Aragua a Las Palmas, en una charla con Juan Mata, agente y padre del jugador campeón del mundo, y Javier Vidales. “En su momento se pidieron 700 mil dólares, pero dijeron que no, que solo 500 mil dólares. Pregunté por qué y me respondieron que le faltaba algo. ‘Si le falta algo se lo podemos dar acá’, contesté. Pero Javi (Vidales) me dijo que necesitaba algo que solo podía conseguir en Europa. En efecto, fue a Las Palmas, lo dejaron madurar y miren lo que ha sido Salomón (Rondón). ¿Eso qué te dice? Que todo tiene un tiempo”, confesó el tachirense.

 

 

El estratega comentó que uno de los primeros años de la regla del juvenil fue la de los nacidos en 1971-72 y que en esa época la mayoría jugaba por la banda, por lo que se decía que la selección iba a tener puros extremos y laterales. También recordó la camada de 1976-77, donde estuvieron Alexander Becerra y Jorge “Zurdo” Rojas, que fueron a las inferiores de Boca Juniors (Argentina). Pero en aquel momento la norma era una imposición y los clubes no estaban preparados. Refrescó que el país viene de un balompié que vivió el 7×4: siete extranjeros y cuatro criollos.

 

La norma regresó con fuerza y se mantuvo con los 1989-90, entre ellos Salomón Rondón. También resaltó el buen trabajo que se ha hecho en las divisiones menores en la capital de la República. “Se realizan muchas giras por torneos en Estados Unidos y Europa. Viajar mucho le permite crecer a un joven, esa es la diferencia del futbolista de Caracas (…) En la capital se trabaja bien en menores, el futbolista es muy intenso. El padre quiere que el chamo crezca y no falta a los entrenamientos. Son competitivos, lo que es un punto a favor y otro en contra. Cuando se compite mucho, se aprende poco. Tiene que competir y entrenar, entrenar y competir. De acuerdo a la competición va a ir creciendo”, analizó el campeón de la Copa Venezuela con Aragua.

 

¿Cómo ve el tema del juego y esa impaciencia en la Liga FutVe? “Hay partidos que todos tienen prisa, no sé a dónde van. Siempre hablamos de identidad y estilo, que son las herramientas para resolver. Si tengo gente de buen pie, juego bien. Si no los tengo, el estilo es otro, de pelotazo y contraataque”, expuso.

 

También reseñó que ha sido un error “transculturizar el fútbol de (Pep) Guardiola”, ya que no se tienen las mismas estructuras y jugadores. Puso el símil de una escuela donde un maestro de tercer grado tiene a puros alumnos de ese año escolar, pero en fútbol puedes tener uno de segundo grado u otro de quinto grado, por  lo cual es heterogéneo.

 

“Hay que ser específicos, porque hay confusiones. Por ejemplo, a un lateral se le enseña primero a defender, luego los perfiles y después qué hacer cuando sube. Copian cosas, pero no la idea sino solo el final, el éxito. Luego se preguntan por qué no le sale una salida tipo Guardiola. Todo tiene un proceso”, aseveró. Aclaró que hubo entrenadores que se vistieron como Guardiola o caminaban como Marcelo Bielsa, por eso la importancia de saber dónde se está. “A Vílchez tienes que entrenarlo como Vílchez, no como (Andrés) Iniesta. Tiempo y paciencia. Se aprende a jugar, jugando”,  acotó.

 

 

¿Cómo evitar un exceso de información en la era digital en los nuevos entrenadores? “A los jóvenes les digo que las experiencias son vividas. Todos tenemos un modelo, que debes depurar. Usted tiene que entender que lo que le sirve a Guardiola en el Manchester, no es lo mismo que le sirva a usted en Agua Potable, en Valencia, o en Naguanagua. No transculturizarse (…) Necesitamos entrenar y que el entrenador tenga conocimiento de su plantilla”, afirmó.

 

Asimismo, habló de la necesidad de dar un salto en lo organizativo y en las categorías menores. “El entrenador de categorías menores debe tener la pasión del maestro. Que pase todo el día en la cancha y con una remuneración adecuada a su conocimiento (…) En México contrataban entrenadores de primera división y le pagaban un sueldo similar al del profesional para que estuvieran dos años en la formación de jugadores”, dijo Contreras. El estratega añadió: “El conocimiento tiene que venir con convencimiento y pasión. Los entrenadores deben tener la constancia del predicador”.

 

La pregunta del millón: ¿Cómo hacer debutar a un juvenil? “Darle confianza desde la parte técnica. Si vas a poner a estrenarse a un lateral, tienes que poner un central, un volante y un extremo; de peso los tres.  Para que se sienta rodeado y de ayuda. Y la mejor manera es fuera de casa”, señaló. También habló de cómo scoutear jugadores con el ejemplo de Mikel Villanueva. “Hay algo que te lo dice. En su caso era un flaquito zurdo que todo lo hacía fácil. Cuando uno ve un jugador, lo sigue con o sin pelota dos minutos a ver qué hace”, indicó.

 

Otro tópico fue la renovación en los banquillos en el torneo local. “Hay un relevo generacional. Tenemos a (Jhonny) Ferreira que ya fue campeón con Monagas o (Enrique) Maggiolo con el Carabobo, que llevó a jugadores jóvenes (…) Entrenadores que traen una idea fresca y los torneos los van puliendo. Como dice (César Luis) Menotti: ‘Lo que hoy es verdad en el fútbol, mañana no’. Este deporte es una evolución constante”, repasó.

 

Por último, habló de las diferencias con el resto de equipos del continente. “Es como entrar en una universidad, se siente como un espíritu diferente. Los clubes afuera tienen más de 100 años. Aquí no hay una continuidad o una tendencia. No es fácil enfrentar a un fútbol que tiene más tiempo que el nuestro. Como le dicen ustedes los periodistas, hay una jerarquía (…) Trabajar bien solo te da una seguridad de dar soluciones. Aquí lo único viejo que tenemos son las iglesias”, cerró Contreras.