El ouroboros Vinotinto: Rafael Dudamel renunció a la selección nacional

 

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El ouroboros Vinotinto, un ciclo que no termina y que complica las aspiraciones deportivas. La selección nacional tendrá un nuevo entrenador, tras la renuncia de Rafael Dudamel, que hizo pública en un comunicado. Desde la salida por la falta de resultado de José Omar Pastoriza, se pasó a la de Richard Paéz en el medio de un Premundial, para que luego el elenco patrio quedara acéfalo con apenas cuatro partidos y pasara a manos de Cesar Farías que tras finalizar su ultima eliminatoria le dio paso al ciclo de Noel Sanvicente que culminó en plena eliminatoria por una fractura en la canchas, para dar paso al proceso del Yaracuyano que termina por diferencias en las oficias de la FVF a tan solo tres meses de iniciar la ruta a Catar.

 

Muchos antes de comer las 12 uvas o de amarrar hallacas en casa de la abuela, el país manejaba la posible salida del ex portero. Las gaitas en la radio las acompañaban los tuits que indicaban que Dudamel se marcharía a Belo Horizonte, donde dirigiría a Atlético Mineiro. El “Galo”, como se le conoce al equipo que supo ganar una Copa Libertadores con Ronaldinho en sus filas y en su plantilla cuenta con Rómulo Otero.

 

Desde octubre inició el desfile de nombres para sustituirle que se abrió paso entre la camarita de Instagram y voló al lado del pajarito azul de Twitter. En Facebook tampoco se quedó afuera, los videos de Youtube sacaban su lista y en whatapps los mensajes no paraban de llegar. Y es que cuando el rio suena piedras trae, dice el refrán. Los últimos tres triunfos y el “ganamos dentro y fuera de la cancha” que declaró en Caracas no fue suficiente.

 

“Desde el primer día que asumí el cargo como seleccionador nacional, el 1 abril de 2016, trabajé para devolverle a nuestro equipo nacional la jerarquía que la merecía y que había alcanzado en años anteriores”, comenzó la carta de despedida de Dudamel. El yaracuyano llegó a una selección donde el fantasma de la etiqueta de “Cenicienta” se posaba de nuevo en la Vinotinto. Lo quitó, pero no dio un paso más adelante.

 

Su proceso no evolucionó, a pesar de dejar dos clasificaciones a cuarto de final en Copa América y el primer empate en Argentina por Eliminatorias Conmebol. En su paso por la sub-20 se debe destacar el subcampeonato del Mundo en Corea del Sur (2017). El periodista Esteban Rojas recogió los siguientes números del ciclo Dudamel: dirigió 42 partidos, ganó 12, empató 17 y perdió 13; en los cuales marcó 52 goles y encajó 49. En total tuvo una efectividad del 42,06 por ciento.

 

¿La razón de su salida? “Considero que es lo mejor para la selección nacional. Mi relación con la dirigencia se fue deteriorando aceleradamente en los últimos tiempos y en las condiciones actuales era muy complicado continuar”, confesó. Dudamel agregó: “Por esta razón y ya con un equipo blindado, dejo el cargo de seleccionador nacional para que a un nuevo entrenador se le pueda brindar las condiciones de trabajo que a mí ya no se me ofrecían, indispensables para alcanzar el tan anhelado sueño”.

 

En el resto de la misiva agradece a la afición, la lealtad de su cuerpo técnico y el trabajo de los jugadores. En el penúltimo párrafo también les da las gracias a Laureano González, mandamás de la Federación Venezolana de Fútbol y le deja este mensaje: “Presidente, en sus manos está el futuro del fútbol venezolano, el país sabrá señalarlo o agradecerle”.

 

El yaracuyano cierra: “Gracias Venezuela por apoyarme en esta fascinante tarea, mi carrera continúa, como en toda mi vida, intentando dejar en lo más alto el nombre de nuestro amado país”. Una salida que se amasaba desde hace rato y que obliga a nuevo DT a iniciar de cero con muy poco tiempo. Una información, que lamentablemente, no sorprende en este ouroboros vinotinto. Pero esta noticia no puede solapar otra que sí sería novedosa: un venezolano en un banquillo de un equipo importante de Brasil. Todo muy agridulce. Alguien tendrá que manejar el bus sin mucho tiempo y en el otro recaerá la oportunidad de abrir o cerrar puertas en suelo amazónico.