El rol de Fernando Batista analizado por el periodista argentino Sergio Levinsky

Luis Vílchez @lvilchez8.- La noticia de la salida de Fernando Batista de la selección sub-20 de la Albiceleste y su llegada al cuerpo técnico de José Néstor Pekerman fue una sorpresa para muchos en Argentina. Para analizar la llegada del “Bocha” a la FVF, Balonazos conversó con un referente del periodismo deportivo de Argentina como Sergio Levinsky @sergiole. También es sociólogo y autor de libros como “El deporte de informar” o “Maradona, rebelde con causa”. El escritor hace un balance de la gestión de Batista en la AFA y pone la lupa en ese nexo que es Argentinos Juniors, que une a Pekerman con el campeón de los pasados Panamericanos.
¿Cómo se recibió la noticia de que Fernando Batista iba a integrar el cuerpo técnico de José Néstor Pékerman? ¿Los tomó por sorpresa? ¿Cuál es el recuerdo que queda de Batista en Argentina? Se tomó por sorpresa. No digo que fue un impacto, pero sí una sorpresa. Es una persona que no solo venía trabajando muy bien, sino que tenía un futuro dentro de la estructura. No sé describir el futuro que tendría, porque iba a depender mucho, supuestamente, de cómo le fuera a (Lionel) Scaloni en el Mundial (Catar 2022) y de si habría otros técnicos. Pero venía haciendo el camino correcto. Comenzó desde muy abajo con juveniles, le fue muy bien en el Mundial sub-20 de Polonia 2019. Con la base que veía trabajando, tuvo continuidad y fue campeón panamericano. Luego fue a los Juegos Olímpicos de Tokio y aunque no pudo llevar a todo el plantel que quería, contó con jugadores de él.
Venía haciendo un trabajo muy bueno no solo en resultados o en continuidad, sino también en juego. Trato siempre de que la selección practicara un juego agradable a la vista. Es alguien que conoce lo que es el gusto, el paladar, de los argentinos, porque él y su hermano Sergio, también su padre José, fueron personas siempre ligadas al fútbol, mucho a las cuestiones tácticas y al manejo de juveniles. Llamó la atención que alguien que venía haciendo esa carrera y que tenía futuro, más el respaldo del trabajo, haya salido.
Aquí se habla mucho de que lo más probable es que lo reemplazaría Javier Mascherano en ese cargo. Mascherano viene pisando fuerte en la AFA, desde que se incorporó hace año y viene haciendo un trabajo de relacionarse muy fuerte con el presidente de la federación, Claudio “Chiqui” Tapia. Se cree que también pudo suceder alguna presión por parte Mascherano. Él ya estaba trabajando en una especie de estructura nacional, desde los primeros pasos de los jugadores juveniles para adquirir un cierto estilo, que fue un tema muy polémico, porque Mascherano pretendía un estilo Barcelona en la selección argentina.
Comenta que la forma de juego del “Bocha” Batista era agradable a la vista, uno presume que es a la argentina, siendo propositivo, con tenencia de balón y ser protagonista ante cualquier rival. ¿Ese es el estilo de Batista? Sí, de mucho respeto por la pelota, siempre muy prolijo el juego y pensando en atacar. Equipo poco especulativo, que siempre antepone el juego ante otra cosa. Se vio también con su hermano mayor, Sergio Batista, campeón Mundial en 1986. Estuvo poco tiempo en la selección mayor porque no le fue bien en la Copa América 2011, de local. Eliminado por Uruguay en cuartos de final. Pero ese equipo intentaba jugar muy bien al fútbol, pero los resultados no ayudaron.
Pero tanto Sergio como el “Bocha” Batista son dos ex jugadores de Argentinos Juniors, que es una escuela de fútbol agradable a la vista. Es un club que ha sacado grandes cracks y en muchos casos asociados al Club Parque, un club local muy cerca de Argentinos Juniors que los proveía de talentos hasta que se asoció con Boca Juniors. De ahí han salido jugadores como Esteban Cambiasso, Claudio Borghi, Fernando Rendondo, Juan Pablo Sorín y otros tantos cracks.
Ellos vienen de esa línea. Fernando Bastita siempre intentó en las selecciones argentinas un estilo agradable a la vista, eso sí, manteniendo una estructura táctica, pero siempre pensando en agradar más con el juego. Eso se respetaba siempre, pase lo que pase.

¿Dónde está el secreto del éxito de Argentinos Juniors? El secreto está en los entrenadores con los que siempre se vinculó, con un estilo muy característico y no apartarse nunca de él. Entender que eso le ha dado resultados y con el pasar de los años no cambiarlo (…) Siempre ha mantenido la idea de darle prioridad al buen jugador, al que sabe mucho con el balón. Luego agregarle trabajo táctico. Sí han pasado entrenadores de primera división con diversos estilos, pero siempre respetando el buen juego. Es uno de los pocos clubes que tiene 50 años y mantiene una forma de jugar.
Mencioné a José (Batista) antes, que ya falleció, que era uno de los entrenadores más caracterizados en la detección de talentos hasta que murió. Trabajó siempre con eso. Era padre de Sergio y de Fernando.
¿Qué caracteriza a Fernando Batista como formador? ¿El ojo clínico, la gestión del jugador, la manera de pulirlos tácticamente? ¿Cuál es su mayor virtud? Tiene un liderazgo muy positivo. Es una persona que establece una buena relación con los jugadores, sin tener que llegar a situaciones de tensión. Ha conseguido este posicionamiento que consigue el respeto al entrenador, pero no por eso se le tiene miedo. Es una relación cordial que establece, siempre ha armado muy buenos grupos y normalmente consigue muy buenos resultados. Creo que lo suyo son los jóvenes y trabaja muy bien con eso. Por eso en Argentina hay cierta sorpresa cuando se anuncia su salida, porque es alguien que venía haciendo una carrera lógica en esa estructura.
Algo que también es muy importante es que había una continuidad, que hace tiempo se reclamaba en la selección argentina. Esto de que los jugadores de la selección mayor se conocieran desde selecciones juveniles. La lógica era seguirlo. Por eso es coherente que Batista trabaje en un esquema en donde Pekerman es el que dirige, porque siguen el mismo lineamiento. Hay que decir que Pekerman salió y jugó en Argentinos Junior, por lo que forma parte de esa escuela.
Hay una suerte de reestructuración en las inferiores de Argentina, muy de la línea del “Maestro” Óscar Washington Tabárez en Uruguay, donde se le da un gran peso a los valores y la educación. Se nota ese cambio luego del título del Sudamericano sub-15 2017, donde los jugadores empiezan a cantar “Brasil decime que se siente” y los entrenadores le piden respeto al rival. No se “cancherea” como se dice allá. Todo de la mano de ex jugadores de Pekerman como: Diego Placente, Walter Samuel o Pablo Aimar, junto con Fernando Batista. ¿Lo ve así? Es exactamente esa dinámica. Menciona a Pablo Aimar que estaba a cargo de la sub-17, pero hay que ver qué pasa con Mascherano, porque es el otro candidato a la sub-20. Pero claramente Aimar ha estado por este lado de la educación, de la cortesía, de no entrar en esa canchereada. Todos esos jugadores que trabajaron con Pekerman entraron en esta estructura de selecciones argentina. Pero por eso para mí es un paso atrás que darán con esta salida de Fernando Batista, porque el trabajo había sido muy bueno.
Con lo que se conoce de las categorías menores de Venezuela, desde ese primer Mundial sub-20 en Egipto 2009 hasta el subcampeonato del Mundo en Corea del Sur 2017. ¿Cómo cree que será el trabajo de Batista en las categorías menores con la materia prima que tiene la Vinotinto? Pienso que está en las mejores manos. Son personas que van a dotar del fútbol venezolano de la estructura que le falta. Venezuela lo que tiene y que observamos desde Argentina es el talento, ahora lo que le falta a ese talento es la estructura. Un trabajo a largo plazo, un programa claro, no quedarse con los resultados, tener una ética de trabajo, no solo un sistema. Pienso que Pekerman junto con Batista los puede dotar de todo eso a futuro.
Tal vez, lo que le falta al fútbol venezolano juvenil es una estructura para llegar a la selección mayor y apuntalarla, a partir de ahí con la adulta sacar los frutos de todo ese trabajo a largo plazo. Por los jugadores que uno ve desde aquí da la sensación de que solo falta eso, porque hemos visto jugadores buenísimos, como los del Mundial sub-20, que llegó a la final, o los que vimos en el pasado clasificatorio al Mundial (Rusia 2018), en cancha de River, en 2017 (…) El talento es lo más importante, todo lo demás ayuda, pero lo relevante es la materia prima.







