Enrique “Kike” García: “Aragua ha evolucionado en muchísimos aspectos”

Luis Vilchez / @lvilchez8.- La regularidad es una cualidad tan preciada como el oro, petróleo o coltán, en el fútbol venezolano. Pocos son capaces de ostentarla y uno de ellos es el Aragua de Enrique “Kike” García. El estratega habló con Balonazos de su proceso en el cuadro aurirrojos, en la coversación abordó diversos tópicos: actualidad, etapa por el Líbano, formación en España, plan para las categorías menores y su futuro. No se guardó nada. Al igual que sus pupilos salió jugando en esta entrevista.
Empezar con un balance de esta campaña, donde Aragua ha sido muy regular a pesar de un inicio turbulento por el tema de deudas ¿cómo lo evalúa? El balance, obviamente, es muy positivo. Creo que esta plantilla de jugadores la conformamos con la idea que fuese competitiva de forma interna y después en el partido a partido. En el camino se han presentado vicisitudes extra fútbol, que gracias a la unión grupal y los resultados hemos permanecido ahí, con esa regularidad y ese crecimiento constante individual de los jugadores. Nos permite seguir reinventándonos, a pesar de la baja de jugadores que venían siendo determinantes para nosotros. Esta regularidad nos permite seguir con las ilusiones intactas y luchar por los objetivos hasta el final.
A pesar de la bajas y no tener un nombre rimbombante en la platilla, Aragua está haciendo las cosas bien. Es difícil destacar un nombre propio, por delante del trabajo colectivo… Sí, eso es primordial. Es uno de los objetivos que teníamos desde que llegamos. Hacernos entender que el colectivo nos iba a llevar a lugares, donde capaz lo individual no iba a alcanzar. Los jugadores lo entendieron de la mejor manera e hicieron esta idea de juego parte de ellos, la conocen a la perfección. Tengo que estar infinitamente agradecidos con ellos porque tienen la capacidad de trasladar ideas que tiene el cuerpo técnico al partido, una virtud 100 por ciento de ellos.
¿Qué tanto lo ha ayudado su conexión con Aragua? Ganó una Copa Venezuela con el club en su etapa como jugador… En mi etapa de jugador el Aragua me brindó una estabilidad deportiva que estaba buscando en ese momento. Fueron tres años y medio en el equipo, que terminó en la obtención de la Copa Venezuela. Siempre quise volver. Siempre considere esta ciudad y este equipo como parte de mi vida. Como jugador no pude regresar, pero era una meta venir como entrenador. Se había presentado la oportunidad seis meses antes, pero por cuestiones personales no había podido regresar al país en ese momento. La directiva que estuvo en su momento insistió para que volviera y pude volver. Es una manera de retribuirle a la institución y a la afición todo lo que me dieron como jugador.

En ese objetivo de retribuirle al club y lo que está logrando, ¿cuánto influyó su experiencia en Líbano, tanto en lo personal como en lo personal? ¿Algún aspecto del juego puntual que haya traído de allá? Creo que todo forma parte de un proceso evolutivo. El “Kike” de hoy es totalmente diferente al que se fue, después de dirigir Petare. El paso por el Líbano me hizo crecer muchísimo, no solo en lo profesional sino en lo personal. Conocer y entender una nueva cultura. Ser capaz de darme cuenta que puedo adaptarme a diferentes maneras de pensar y de ver el fútbol.
Los cursos y el coaching deportivo que pude hacer en España (Madrid) me permitieron manejar de una manera diferente mi personalidad. Me dio herramientas para analizar las cosas y poder dar soluciones al jugador. No ser tan impulsivo como era antes, dejar de tomar decisiones rápidas y decir lo que uno piensa en el momento, sin hacer un análisis más profundo. Ver la sociedad del Líbano me permitió cambiar y mejorar aspectos de mi personalidad.
Me llama la atención lo del coaching deportivo en España. Un país que ha sido el espejo del fútbol mundial por sus éxitos en la última década. ¿Qué otros cursos o experiencias tuvo en España? Tuve la posibilidad, gracias a unos conocidos, de hacer pasantías con el Leganés, con Alcorcón, Atlético Madrid. Ver trabajar las categorías menores del Atlético de Madrid. Poder compartir con Asier Garitano, en ese momento entrenador del Leganés. Poder visualizar que la manera de entrenar no es tan diferente, sino que cambia un poco la formación del jugador en categorías base.
Nosotros aquí en Aragua estamos intentando cambiar la metodología de trabajo en las categorías menores, para que el jugador llegue sin tantas deficiencias y no solo por su talento. Que llegue como un jugador integral, que sea capaz de tomar decisiones, entender el fútbol como espacio y tiempo, que este más profesionalizado con su carrera dentro y fuera de la cancha. Fue un crecimiento durante siete meses en España haciendo esas diversas actividades.
Muy poca gente lo sabe porque no soy persona de decirlo, pero salió ahorita el tema y lo conversamos. Me ayudó en el crecimiento y en esa evolución en la profesión para estar al tanto de la última tecnología y las nuevas tendencias. Para darle herramientas a los jugadores, sin descuidar los aspectos personales que pueda tener cada uno y haciéndoles ver que lo importante es cumplir objetivo colectivos, que les va a permitir realizar sus objetivos individuales.
¿Tiene la injerencia o responsabilidad en las categorías inferiores del club? ¿Le permiten manejar una misma línea con el primer equipo? Así fue en el Líbano y en la primera conversación que tuve con Ricardo Villarroel fue sobre el tema. Le planteé y le mostré la metodología de trabajo que teníamos por categoría, en todos los aspectos: físico, técnico, táctico; que trabajamos todo de una manera inclusiva. Nos gusta trabajar de esa manera en el cuerpo técnico. Le dijimos que nos gustaría tener seguimiento a las categorías menores bajo esa metodología de trabajo, siempre y cuando, fuera a la que le gustara a la directiva y la gerencia del equipo. Para que se convirtiera en la metodología de trabajo del Aragua Futbol Club y no la de “Kike” García, porque si es la de “Kike” García y el día de mañana no está, y viene Juan Pérez, hay que cambiar todo.
Lo ideal es que una institución mantenga la misma metodología de trabajo del primer equipo hasta las categorías menores, más allá que hay que adaptarlo de acuerdo a las edades y otros aspectos. Pero que Aragua sea reconocido por su metodología de trabajo y que el técnico que venga cuando Kike Garcia ya no esté, se adapte a esa manera de trabajar. Y no el club sea el que se adapte cada año, porque genera inestabilidad en atleta y no terminas de formar un jugador sino un talento a flote, que es el que llega por la norma. La idea no es hacer jugar juveniles por jugar, sino tener juveniles con las herramientas y las capacidades para establecerse en primera división. Siempre tenemos esa injerencia directa de asistir a los entrenamientos, cada vez que el calendario lo permite. Hacemos reuniones constantes con los cuerpos técnicos de categorías menores y recibimos informes de cómo van los muchachos (…) A pesar de que todo cambio genera resistencia, pero esperamos consolidarlo el próximo año.
Me hablaba de la posibilidad que se pusieran reacios a la nueva metodología, pero que lo fueron aceptando los muchachos… Sobre todo los entrenadores, porque qué pasa normalmente en Venezuela, ya que trabajé en categorías menores (Atlético Venezuela): normalmente los entrenadores arman sus equipos y cada uno trabaja como ve y entiende el futbol, que es totalmente respetable. Pero trabajamos en una institución que tiene primera división y nuestro gran objetivo debe ser desarrollar atletas para el primer equipo o para vender (al exterior o al mercador nacional).
Más allá del resultado deportivo, que obviamente todos queremos ganar, partir de ser competitivos en los entrenamientos, eso nos va a permitir ser competitivos los fines de semana, pero basado en la formación más directo del jugador en categorías menores. Al cambiar la metodología y ver que no se es tan competitivo, porque quieres salir jugando, le quitas unos automatismos y pierde la pelota al no tener la pelota y te hacen un gol. Empiezas a decir: conchale, yo pierdo de esta manera cuando puedo jugarla larga con el delantero allá y quizás no me hacen gol. Cambiar ese chip, esa mentalidad que en la sociedad nos ha puesto de que si no eres campeón eres perdedor, no pasa por ahí, sobretodo en formativo. La idea es ser campeón, pero lo importante es que cinco o seis jugadores lleguen al profesional.
Me hablaba de tecnología, vemos que Ariel Holan utilizaba drones en Argentina y en España usan mucho la Big Data. Sin ser tan ostentoso. ¿Qué tecnología le gusta usar? Y ¿qué herramientas le brinda el club? Obviamente por razones económicas no puedo contar con la tecnología que me gustaría para los entrenamientos y los partidos. Tenemos un analista de video, que graba los partidos y los entrenamientos. Lo utilizo mucho para los entrenamientos y ver si cumplimos con los objetivos específicos y generales de cada práctica, para luego analizarlo junto al partido que jugamos, para ver si cumplimos con ciertas facetas del juego y recorridos que queremos. Tampoco tengo la posibilidad del GPS, que otros clubes sí lo tienen. Que nos permitirían saber los recorridos de los jugadores, no para saber cuánto corrieron, sino conocer dónde y cómo. Si recibieron donde queríamos que recibieran y en base a eso si fuimos productivo o no. No lo vemos como una excusa y nos adaptamos a lo que tenemos.

Lo escucho y lo siento bastante integrado con Aragua. ¿Cómo y hasta cuándo es su vínculo con Aragua? Tengo contrato hasta diciembre y estamos enfocados en terminar el torneo de la mejor manera. Tratar de cumplir con algunos objetivos y después se hablará. Hay intenciones del club de iniciar conversaciones de renovar, pero hay que esperar como termina el torneo. De corazón y de sentimiento siempre voy a esta unido a esta institución toda mi vida, porque en un momento complicado me dieron la estabilidad y hay que ser agradecido. Cuando culmine el torneo veremos las opciones, más allá de lo económico evaluaremos el proyecto deportivo.
Tengo cuatro años lejos de mi esposa y mi hijo, que están viviendo en Costa Rica, los tres en Líbano y este. Será un momento para terminar un año desgastante en el aspecto mental y de manejar situaciones extra fútbol. Hay muchas opciones: quedarnos acá, tomar un descanso reinventarnos y hacer unos cursos para crecer o buscar otras oferta de trabajo. Está todo muy en el aire, pero estoy abierto a las diferentes opciones.
Inevitable preguntar en este momento por la Licencia Clubes, ya que definirá ascensos y descensos ¿Cómo está Aragua en este aspecto? Desde que llegó esta nueva junta directiva, con la presidenta Mary Romero y con los que trabajan con ellas, más lo que se quedaron, sé que están haciendo un esfuerzo importante para poner el Ghersi de la mejor manera. Cumpliendo todas las normas Conmebol. Sé que vinieron a chequear, pero no han dado respuesta.
Espero que cumplan después de la campaña que está haciendo el Aragua, los jugadores y el cuerpo técnico, no por mí, sino mi cuerpo técnico, que una parte ya estaba en Aragua cuando llegué. En caso de clasificar a un torneo internacional o de terminar bien el torneo, tengan la posibilidad de seguir en primera misión y seguir compitiendo. Deportivamente se ha hecho un buen año y esperamos que gerencialmente no se venga abajo. Como pasó en el Apertura cuando nos quitaron tres puntos, que al día de hoy en la acumulada, uno capaz no quiere contarlos, tuviésemos 59 puntos y los obtuvimos en la cancha. Estuviéramos a un punto de Táchira, jugando con ellos acá para subir al tercer lugar de la acumulada, que te genera un cupo directo a copa internacional. Esperemos no pasar por eso y tener estabilidad.
Qué tanto ha cambiado Aragua desde su llegada hasta el sol de hoy? Ha evolucionado en muchísimas aspectos, como en temas de logística, lugares para entrenamientos y materiales para las prácticas. Se ha estancado en categorías menores, en el desarrollo de atletas de inferiores. Este es un estado que se caracteriza por tener mucho potencial, pero no hemos estancado un poquito. Hemos crecido mucho en la atención al jugador y no solo en el primer equipo.

En la furiosa actualidad. Llevan cuatro partidos sin sumar de a tres ¿preocupa que se haya perdido la senda del triunfo? Antes de esos cuatro partidos, tuvimos tres triunfos consecutivos. En un fútbol venezolano tan competitivo, que cualquiera le puede ganar a cualquiera, no es fácil ganar tres seguidos, que te da un colchón de puntos si después viene una inestabilidad en resultados. Salvo el partido en Guanare (ante Llaneros), que no tuvimos nuestra mejor tarde y nos tocó perder, luego hemos empatado con rivales como Lara, La Guaira y Zamora. En esos encuentros hicimos partidos muy completos, donde generamos ocasiones y rescatamos los puntos sumados.
Hay que comenzar a manejar situaciones y detalles, que si entramos en la liguilla, hay que valorar para que no pase lo del torneo pasado, que nos quedamos cortos ante Estudiantes de Mérida por detalles de local. Fíjate que somos un equipo que tanto de local como visitante plantea los partidos de la misma manera. El presente es bueno y positivo, en caso de meternos en una liguilla qeremos llegar con un ritmo de competencia alto. Si el día de hoy termina la liga, solo estaríamos repitiendo en octogonal nosotros y Caracas. Eso habla de una regularidad de resultados que se ha tenido todo el año.
¿Qué esperar del partido contra Táchira, líder del Clausura? Va a ser un partido durísimo, ante una nómina importante. Era buena en el Apertura y se reforzó con cuatro o cinco jugadores de nivel, cuentan con un cuerpo técnico que trabaja muy bien. Un equipo sólido en todas las líneas. Intentaremos hacerlos ir a una zona donde no se sientan cómodos con la pelota, tratar de quitarles el balón y ser nosotros lo que tengamos la posesión. Tendremos que hacer un partido perfecto para quedarnos con un resultado positivo en casa y conseguir la clasificación.







