¿Esto no lo detiene nadie?

“Hoy es un día de fiesta para el fútbol venezolano, porque una empresa de un país pequeño apuesta por nuestro balompié. Esto no lo detiene nadie”, fueron las palabras de Laureano González, hace más de cinco años, cuando la Asociación de Clubes de Fútbol Venezolanos (ACFUTVE) y la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) firmaron un contrato por dos años con GolTV. En aquel mes de agosto, el ex presidente de la Asociación de Bolívar fungía como presidente interino, luego de la salida de Rafael Esquivel por el FIFA Gate. Un lustro después es presidente de una Junta Normalizadora y no hay tanto júbilo alrededor de la Liga Futve
La luna de miel con GolTV pasó a ser un divorció irreconciliable, luego de varios meses de deuda con la televisora. Previo a la pandemia, todo parecía indicar que el balompié criollo se repartiría entre la alianza de TLT con Meridiano, pero antes de la jornada 7 –que no se disputó por la cuarentena– el número de partidos que vieron por tv empezaron a bajar. “El tema de la televisión es nuestro principal objetivo”, comentó Akram Almatni, presidente de la Liga Futve y directivo del Zamora, en una entrevista a Balonazos.
Pero a pocos días de iniciar el Torneo Normalización hubo un cambio, ya los partidos no serían por TLT con Meridiano, el balompié volvió a la señal abierta con TVES. Al final el objetivo de que no fuese un torneo anónimo se cumplió en ese punto, porque la gran mayoría de los encuentros han contado con transmisión televisiva. Si bien el staff de La Tele Tuya venía con “ritmo de juego” de la cotidianidad de narrar y comentar desde hace varios años y de forma consecutiva, el ala más joven –y no tan joven- de TVES le ha puesto el pecho a las balas. Personas que se les ha visto la cara en el Olímpico de la UCV y que ha trabajado en departamentos de prensa. La llave más veterana del staff apunta más al entretenimiento que al juego. En ese aspecto de preparación de los partidos se notan las diferencias.
Aunque la única forma de visualizarlo no es solo por la TV o por el streaming, la Liga Futve abrió la puerta a Youtube, con el staff de JHS, que transmite los juegos del Deportivo Táchira. Una manera de escapar de las cadenas de radio y televisión, que en honor a la verdad no han sido tantas para lo que nos tienen acostumbrados. No tener que oír la voz ronca de Wiston Vallenilla, que desde 2013 resulta incómoda. O no ser víctimas de los jingles para promover la votación el 6D. Sí, ya me la sé: “Que voten todos, es la tarea. Que voten todos, el pueblo va pa’ la Asamblea”. Algo así va la enésima canción pegajosa del oficialismo. Pero lo relevante es que el futve lo puede ver el que está en el país, como el que está afuera.
Para el trabajo de la prensa se crearon grupos de Whatsapp. El primero fue Atlético Venezuela. Luego todos los clubes del grupo B crearon un grupo y más atrás los del grupo A lo replicaron. Previas, convocatorias, alineaciones y declaraciones post partidos. Información básica, pero imprescindible, la cual se agradece. Hay matices en la calidad y la continuidad del flujo informativo, pero para la realidad del país y las herramientas que reciben los departamentos de prensa, pedir más sin conocer la realidad interna de cada institución, puede ser desacertado.
El último lunar en solucionarse fue el de los fotógrafos, que los pusieron desde las gradas. Un suicidio mediático que avalaba el protocolo de salud. Un sinsentido, porque en varios países del continente, no vamos a tomar como referencia Europa o la MLS, el balompié regresó meses antes. En Balonazos se hizo un trabajo del caso paraguayo, un protocolo que pude leer y que no solo permitía un fotógrafo, sino varios. Lo ideal es que desde un principio estuvieran los reporteros gráficos de cada club, más si son parte de la burbuja, a diferencia del caso de los paraguayos. Pero es un lunar que se solucionó.
A pesar de todas estas noticias, que ciertamente tienen tintes positivos, el balompié nacional no parece despertar muchas pasiones aún. Este es el momento para enganchar una afición que acudió en masas luego de la Copa América de 2007 y se sostuvo por las buenas actuaciones de la Vinotinto, con su punto más alto en 2011. Cuando este servidor manda una opinión o un dato a los colegas del staff de TVES no es para figurar. Si fuese por mí que ni me nombren o no mencionen al portal, porque esa no es la idea. El objetivo es remar para que el balompié nacional sea cada vez un producto más apetecible. Hoy, nos guste o no, la ventana para hacerlo es un canal que muchos–me incluyo– no veíamos desde que era RCTV. Pero en un esquema de cuarentena 7×7, ante la posible salida de Simple TV (el nuevo Directv) que muchos no van a poder costear, escasez de gasolina y pocas opciones de entretenimiento, este es un buen momento para hacerlo.
Si bien los medios tradicionales están de capa caída, el grosor de la tarea cae en muchos jóvenes recién graduados o que aún cursan la carrera de Comunicación Social, que aprovechan las bondades de las redes sociales, pero tiene que lidiar con una cadena de conocimiento que se rompió. En mi caso tuve la dicha de hacer pasantías y trabajar en el diario Líder, aunado a un lustro en Balonazos. Donde he tenido muchos maestros que me han sacado de análisis impregnado de pasión. Pero no todos tienen esa dicha. Muchos de los más veteranos o intermedios se han alejado, por razones económicas. No es muy rentable cubrir futve. En un país con una crisis que te golpea en la cara como el fallecimiento de los hermanos Sandoval, en Puente Hierro (Caracas), lo normal es emigrar o buscar otras formas de ingresos.
Por eso la puerta del Futve siempre debe estar abierta a los periodistas de diferentes fuentes y no tirarlos a los leones por solo ir “cuando juega la Vinotinto” o “en el Caracas-Boca”. Tenemos que aprender como sociedad a remar para el mismo lado. Imagínese que vive en un apartamento de lujo, pero si sus vecinos tienen un desastre, al final su propiedad pierde valor. 2020 es una lección constante que la solución no es ensimismarse en nuestras burbujas, sino trabajar en equipo. Y mire que aquí hay muchos periodistas en el área de prensa institucional de mucha calidad. Que trabajan con las uñas y hacen un mejor trabajo que clubes del vecindario Conmebol y, a veces, hasta que Europa. Y no es por solidaridad con el gremio, sino que es un hecho contrastable al meterse en Instagram y Twitter.
Volvemos a la misma piedra de siempre: la prensa y el mercadeo se ven como un gasto. Otro mal como sociedad es el presidencialismo. Si usted es dueño de un club y contrató a un equipo de prensa, déjelo trabajar, pero también dele herramientas. ¡Qué bonito sería si la Liga FutVe tuviera varios dos o tres diseñadores gráficos! O un departamento de video. Que dieran más recursos a las personas de estrategias digitales o mercadeo. Que se enfocarán en ser TT todas las jornadas del torneo y entender que el camino es el digital. No hay nada que buscar en periódicos sin papel o radios con poca publicidad. Pero para eso hay que darle los instrumentos a ese material humano que tiene todo para lucirse. Eso aplica con la Liga Futve y casi todos los clubes del balompié nacional.
Puedo entender que a muchos les incomode volar muy cerca del sol, porque pueden ser protagonistas de un reportaje en ArmandoInfo o RunRunes. Pero es el momento de vender de lleno el FutVe. No se puede esperar que el gobierno por fin se decida a cambiar de una economía planificada a una de mercado, al igual que China y que parece ser el camino escogido. O un cambio del rojo a otra tonalidad en los despachos. Ese día va a llegar en pocos años, lo que variará son las libertades personales, pero los bolsillos saldrán de la UCI. Las empresas volverán a invertir en publicidad y para ese momento la marca de cada club debe estar consolidada y no esperar ese cambio para empezar a gestarla.
El mensaje: sinceridad. La Liga FutVe, no marcó ningún antes y después, en fútbol con bastante historia. Pero sí es la institución que le ha tocado lidiar con las horas más bajas del balompié criollo. Este no es el mejor torneo del mundo y somos pocos competitivos en competiciones internacionales. Aquí el espectador encontrará talentos bisoños con gran potencial y viejos rockeros que alargan su carrera, porque la “clase media” sale para cualquier destino: desde Europa hasta República Dominicana.
¿Qué se hace con esa dura realidad? Se vende eso con sinceridad, usen un símil con la Vinotinto, el nombre más manoseado, pero más rentable de las últimas dos décadas. Hoy en día la Liga FutVe es el viñedo donde se cultivan las uvas que serán parte de la Vinotinto, ese equipo que paraliza al país y pone al emigrante a buscar un link para ver los partidos. Ayer salieron los Yeferson Soteldo y Yangel Herrera. Hoy crecen con cuidado los Anderson Contreras y Darwin Matheus. Mientras que otros, como el buen vino, con el paso de los años juegan de gran forma: Richard Blanco, Edder Farías, Jesús “Pulga” Gómez o César “Maestrico” González.
¿Quién no quiere descubrir de primera mano el próximo ídolo de la Vinotinto, antes de que emigre a otras latitudes y seguirlo por Twitter con la etiqueta de ídolo de la Vinotinto, antes de que emigre a otras latitudes y seguirlo por Twitter con la etiqueta de #VenEx? Creo que pocos. Pero eso es labor de Mercadeo, que seguramente tendrá miles ideas mejores que la mía. Y también estoy confiando que la gente de prensa tendrá en su cabeza formas de plasmarlo de gran manera. Si los dejan trabajar, se vende el futve desde hoy para que se un mejor producto mañana. Un porvenir donde la nevera vacía no sea la principal preocupación y haya tiempo para aglutinar más adeptos a nuestro querido y maltrecho fútbol nacional. Es hora de hacer, que, de verdad, esto no lo detenga nadie.







