“Eu sou de corral” y los resabios de Cristiano

 

 

Hay una hermosa melodía que engalana la anfitrionía de los lusitanos, “Uma casa portuguesa com certeza”, que en la voz de la simpar Amalia Rodrigues, es un himno a la alegría, a la sencillez y a la bonhomía.

 

Después de lo que hizo Cristiano Ronaldo ante España, debió sonar a gloria, a vinho verde, en cada reducto de los paisanos de los célebres navegantes Vasco Da Gama y Fernando Magallanes, de los ilustres poetas Fernando Pessoa y José Saramago, de los referentes indiscutibles Eusebio y Figo, cuando se trata de los asuntos del balón.

 

Al crack de los pies alados, hay que explicarlo y justificarlo en sus actitudes, consideradas prepotentes por muchos. Son parte del carácter firme, fuerte, y de ciertos resabios, para asumir los retos personales, viniendo de donde viene, haciendo lo que hizo, desde niño,  para alcanzar la cúspide del estrellato.

Cristiano es una figura, que se erige sobre los prejuicios y la segregación. Primero, como hijo de una familia humilde, perturbada por el alcoholismo del padre. Después, sobre la pesada carga discriminatoria, que arrastraron durante muchos años los isleños madeirenses, campechanos, rurales, ante los portugueses continentales.

 

Y luego, incluso, en el contexto geopolítico, de una Europa, que en un momento puso en aprietos la comunidad con un país como Portugal, empobrecido por la inflación, el déficit público, bajo crecimiento y constantes paros.

 

Sobre todo estos escombros, ha consolidado Cristiano su figura. Más en su tránsito por España, donde muchos no lo digieren pero deben aceptarlo como, posiblemente,  el más grande jugador que haya pasado por el Real Madrid. Con la casaca del equipo merengue, algunos lo degradan como una figura más. En la Selección de Portugal, él es un  Dios, que los llevó a ganar la última Eurocopa.

 

Cristiano debe tener guardada en su memoria, una tonada que escuchó de niño en Funchal,  “Eu sou de corral”, que es como decir,  de “donde se regresa el viento”, o procazmente, “del culo del mundo”… Pero ripostará: “Soy Cristiano, el mejor…”