Felipe Soto, otra pieza venezolana en la estructura del Miami FC

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En la estructura formativa del Miami FC, equipo de la USL Championship (una especie de segunda división de los Estados Unidos), se encuentra un criollo que moldea los talentos del futuro. El caraqueño Felipe Soto lleva el sello vinotinto en una nación que tiene como meta ser una potencia, como lo es en otras disciplinas deportivas.

 

El entrenador tiene cuatro años en Florida, Estados Unidos, donde se ha hecho un nombre en el mundo del “soccer” y tuvo la oportunidad de trabajar con una Fundación del Real Madrid en ese estado. Allí ha aplicado todo lo que aprendió en Venezuela, desde sus pasos como portero en Italchacao y Galicia, hasta que una lesión le truncó el sueño de una dilatada carrera. Luego por su paso como formador en el Colegio Fray Luis, hasta llegar a las estructuras profesionales: Estrella Roja, Atlético Venezuela, Caroní, Atlético Miranda y Monagas.

 

¿Cuánto lo ha ayudado lo que vivió en Venezuela, tanto fútbol formativo como profesional, en este periplo por Estados Unidos? Venezuela es mi país, es donde di mis primeros pasos en el fútbol menor hasta saltar al profesional. En el balompié formativo tuve la dicha de dirigir a Alejandro Marqués (jugador del filial de la Juventus de Turín) cuando se estaba iniciando en este deporte, lo recibí con siete añitos, y mira los logros que ha obtenido con su gran trabajo y con su don. El fútbol en Venezuela fue mi casa y me dio mi aprendizaje, allí pude obtener aprendizaje que complementé en Argentina y Europa. Para seguir escalando me tengo que seguir preparando. No me pongo topes y me planteo metas años tras años. En algún momento me gustaría volver a dirigir en Venezuela, pero ahorita me está yendo muy bien en Estados Unidos y he podido llegar a grandes objetivos.

 

A veces siento que se mira por encima del hombro al fútbol venezolano, pero cada día hay más entrenadores, como usted, teniendo éxito fuera del país. ¿Siente que Venezuela es un buen trampolín, no solo para los jugadores, sino también para los entrenadores? En Venezuela el fútbol menor y profesional ha crecido muchísimo. Hoy en día, no solamente salen nuestros jugadores a otros países, creo que también exporta grandes estrategas. Hay muchísimos entrenadores en Estados Unidos y en otros países. Estamos dejando el nombre de Venezuela en alto y dando el 100 por ciento. Hoy en día el entrenador venezolano puede sentirse bien preparado, con grandes dones que marcan diferencia en otros países (…) Anteriormente prepararse cuesta mucho dinero, pero hoy día la tecnología te ayuda con el Internet y los diplomados on-line, para tu desarrollo y capacitación.

 

 

¿Cuánto lo ayuda como entrenador su pasado como portero, una posición en la que tenía el campo de frente? Esa posición, que yo amo y aprendí a jugar, creo que te da un plus. Si te pones a ver al jugador que tiene una visión 100 por ciento del campo es el portero. Ese conocimiento que me dio esa posición me da la confianza y la sabiduría de poderle hablar a mi portero de cómo se tiene que parar, cómo hablarles a los jugadores, cómo tiene que parar su equipo en cada una de las jugadas. Se me hace un poco más fácil. Tuve grades entrenadores y compañeros, de cada uno de ellos le saqué cosas positivas que aplicó hoy en día, para transmitírsela a los porteros.

 

Habla de la comunicación, un aspecto importante en los técnicos. Si bien en Florida se habla mucho español, ¿cómo ha lidiado con la barrera del idioma? Nada es imposible en esta vida. El que quiere crecer y prosperar tiene que tener la capacidad de aprender. No es fácil y no hablo el 100 por ciento, pero me sé defender. Puedo transmitirle un buen mensaje a los jugadores, padres y directivos. Todos los días uno tiene que seguir aprendiendo y estudiando este idioma, que es el de este país y uno se tiene que adaptar.

 

Si bien Florida debe tener jugadores de ascendencia latina, ¿qué diferencia al jugador estadounidense y crisol de razas que tiene del venezolano?  El jugador venezolano se reconoce rápido por la picardía, con esa alegría que entrena. El jugador americano es un poco más reservado, un poco más frio. Se trabaja con los conceptos que ellos manejan. El centroamericano se parece mucho al venezolano, que es el que te marca la diferencia: en el juego, en lo atrevido, en su personalidad. Creo que uno se tiene que adaptar a todo este tipo de jugadores que están en este país. Pero es sabroso y un aprendizaje para uno, entender cada una de esas culturas de cada uno de esos países para integrarlas.

 

Al nunca haber ido a un Mundial, se le ve con un poco de recelo a Venezuela. Se le respeta más en béisbol y baloncesto. ¿Cómo lo han recibido como entrenador venezolano en esas estructuras? En Estados Unidos cuando miran que eres venezolano lo primero que te dicen es: Omar Vizquel, Johan Santana, sabes, te lo enfocan hacia el béisbol. Pero, como te dije, el grupo de venezolanos que trabajamos en Estados Unidos nos estamos dando a conocer. También tenemos un jugador que ha sido emblema en la MLS como lo es Josef Martínez. Las personas conoce más del fútbol de Venezuela y lo grandes talentos que han salido. El país ya existe en este tipo de conversaciones, no solo de béisbol o baloncesto. El fútbol venezolano ha traspasado fronteras, podemos decir presente. Tenemos calidad y talento tanto en jugadores y entrenadores.

 

 

En los últimos tiempos se ha visto el crecimiento de la MLS y toda la estructura de los Estados Unidos, que se prepara para recibir el Mundial en seis años. En los cuatro años que tiene allá, ¿cómo ha visto los avances del fútbol estadounidense? ¿Qué aporta el Inter de Miami en Florida? El fútbol ha crecido bastante aquí, a pesar de que no es el deporte número uno del país. Pero la incorporación del Inter de Miami aquí ha creado ese morbo y ese crecimiento en las academias y en las estructuras. Creo que este país en unos cuantos añitos va a dar de qué hablar. Mira el aporte que le dan al fútbol femenino, donde son campeonas mundiales. Es un país que está trabajando a la calladita, pero a la larga dará de qué hablar en el fútbol mundial. La organización de la MLS es increíble, todo eso lo transmiten a los chamos y los padres que van a las academias. Creo que hoy en día ha crecido muchísimo el desarrollo del soccer, porque aquí uno no puede decir fútbol, usan la palabra soccer. Lo más importante es que hay mucho talento venezolano dentro de estas organizaciones.

 

Pregunta por los jóvenes, pero también son una pieza clave los  representantes. ¿Cuáles son las diferencias entre los padres estadounidenses y los venezolanos? No exactamente los americanos, porque son personas que respetan muchísimo tu trabajo. Ellos te están evaluando a la calladita. Creo que el padre más difícil es el latino, que son los más apasionados e intensos en los partidos, hasta en los entrenamientos me ha tocado ver a algunos padres queriendo decirte algunas cosas. Pero uno de forma muy profesional trata de convencerlos y transmitirles calma a ellos (…) Son culturas diferentes a las que tienes que ir adaptando. Uno se gana el respeto con el trabajo y los resultados. A medida que el chamo va creciendo y el padre ve que s hijo ha mejorado en lo futbolístico, te vas ganando respeto con los padres, la organización y los otros entrenadores.

 

La pandemia de la COVID-19 paralizó al mundo y Estados Unidos es uno de los países más afectados. ¿Cómo ha afectado el fútbol formativo esta situación? ¿Hay un programa para regresar a la actividad? Lo del Covid-19 en la Florida está creciendo como espuma. Es una locura. Anteayer (jueves 25 de junio) hubo 9.000 infectados en menos de 24 horas. Aquí la gente tiene miedo. Pero toca salir a la calle y hacer tu día a día, porque este un país que no para. Las academias están paradas, pero la semana que viene muchas de ellas comienzan los tryout. Muchos padres tienen el miedo de mandar o no a sus hijos. Más cuando están aumentando los infectados en esta ciudad, hasta uno tiene miedo. Pero toca, porque este es un país que no se va a parar. Y lamentándolo mucho todavía no han sacado una programación cómo se pueda trabajar esto en el futuro, estamos viviendo el día a día, que te compensa todo, porque no sabes cuándo comienzan los entrenamientos o la liga.