Joel Graterol: “Me enfoco en dejar mi huella en el América y en Colombia”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El rendimiento de Joel Graterol en el América de Cali puso en tela juicio la titularidad de Wuilker Faríñez, previo al partido contra Paraguay del Premundial. Más que ser una noticia polémica, si se ve el vaso medio lleno habla de una virtud que tiene la Vinotinto: dos porteros de muy alto nivel. Los dos subcampeones del mundo sub-20 refrendan que la producción de arqueros no se ha frenado en Venezuela, una posición históricamente bien resguardada para el país. El carabobeño habló con Balonazos de su actualidad y dio unas pinceladas de las ideas de José Peseiro con los porteros del combinado patrio.

 

El cancerbero llegó esta campaña al balompié cafetero y luego del reinicio del campeonato, tras el parón por la pandemia, le ha ganado la pulseada a Eder Chaux, un portero de selección Colombia. Cuatro partidos en Liga Águila y dos en la Copa Conmebol Libertado –con un penal atajado incluido. El ex Carabobo, donde no tuvo muchas oportunidades, brilló en el país con Zamora, donde jugó más de 60 partidos y dejó en su paso tres títulos: Apertura (2018), estrella (2018) y una Copa Venezuela (2019). Ahora busca hacer historia con La “Mechita” y el torneo del país vecino, como en el pasado supieron hacer Rafael Dudamel y Wuilker Faríñez.

 

Si bien no llegas al año en Colombia, ¿en qué aspecto del juego y fundamentos de la posición de portero has podido desarrollar en América de Cali? Colombia tiene una liga que se presta para jugar en buen nivel, de las mejores en Sudamérica. No he llegado al año, pero sí he podido desarrollar mi juego. Siento y percibo que he crecido en muchos fundamentos tácticos, he desarrollado en mi trabajo en la portería, tener más explosividad y un poco de más juego con el pie. En lo táctico es lo que creo que más he desarrollado.

 

¿Qué ha significado el cambio de Alexandre Guimarães por Juan Cruz Real para ti y tu lucha por la titularidad? ¿Qué te pedía Guimarães y qué te pide Real? Sabemos que esto es fútbol, tanto los técnicos como los jugadores de un momento pueden cambiar de equipos, porque esto da muchas vueltas. Son distintos técnicos (…) Lo que es mi lucha por la titularidad, los objetivos que tengo, y la mentalidad que vine a Colombia, las mantengo y las mantendré siempre con cualquier técnico, con el que tenga la oportunidad de compartir o trabajar. Simplemente Guimarães trabaja un esquema táctico distinto al del profe Juan Cruz. Ambos son distintos, pero uno se adapta para sacar lo mejor de uno y demostrar que uno es la mejor opción, que es lo que se trabaja en la semana.

 

Tienes una competencia sana con Eder Chaux. No vivías una situación así desde tu etapa en Carabobo, cuando era un juvenil. ¿Cuáles son las claves para ganar en esa pugna por la titularidad? ¿Qué tan clave es el aspecto mental en estas situaciones? Una competencia bastante sana que tengo con mi compañero (Eder) Chaux. No solamente en Carabobo tuve una situación similar donde tuve que pelearme un puesto, sino que lo tuve mucho más en Zamora, porque cuando llegué también tuve que ganar la titularidad con trabajo y con mucha oración primero que todo. La parte mental es importantísima, porque ahí es donde se enfoca toda tu concentración y fortaleza. Tener esa constancia para no rendirte, motivarte y auto-liderarte. Si te desenfocas o eres débil de mente, no aguantarías una competencia, situaciones o adversidades. No te podrías sobreponer y gracias a Dios he tenido el tema mental muy fuerte.

 

 

Tiene la oportunidad de compartir entrenamientos con uno de los delanteros colombiano que ha sabido desarrollar una larga carrera en Europa como Adrián Ramos. ¿Qué tanto aprendes del día a día al competir con un atacante como Ramos? Ramos sin duda alguna es un crack, se ve en lo que ha hecho como jugador. Por eso se ha mantenido tanto tiempo en Europa, si no me equivoco un poco más de 10 años. Ha sabido permanecer y ha sido goleador. Pero lo que aprendo más con él, aparte de contar con un talento de ser un delantero goleador que se sacrifica, creo que es su calidad como ser humano, la cual es fundamental. Es una persona de buen corazón y muy humilde. Hasta para expresarse nota lo buena persona que es, ya sea con los grandes a lo más pequeños, a los técnicos o los empleados del club. Eso es lo que uno más aprende, porque te das cuenta que eso fundamental para mantenerte, como él hizo en Europa. Su llegada al América (de Cali) significa mucho crecimiento para mí, porque puedo aprender más de él.

 

¿Qué diferencias notas entre la Liga Futve y la Liga Águila? ¿Qué tanto te exigen los delanteros en la Liga Águila? Si hay diferencias en las ligas. Para nadie es un secreto que el Futve tiene mucho que mejorar y que crecer. Simplemente cuando llegas a un camerino de una institución para entrenar hay mucha diferencia. Cuando llegas a un estadio para competir y jugar hay una enorme diferencia. Cuando tú pisas el gramado es una diferencia extraordinaria por lo que son las canchas, comparadas las de esta liga con las de Venezuela. Si hay un poco más de diversidad de jugadores sudamericanos, aparte de los colombianos hay bastante argentinos y uruguayos, entre otros. Ahora hay muchos venezolanos y eso hace crecer la liga. Hay muy buenos delanteros que tienen recorrido, que no son solo reconocidos en Colombia, sino en algunas partes de Sudamérica.

El fútbol colombiano es más notorio que el venezolano, pero mucho más.  Uno puede tener seguimiento de tus rivales, no solo por noticias y estadísticas, sino también en vídeos y partidos. Eso es una de las diferencias importantísima de la liga de acá con la de allá. En Venezuela hay mucho talento, pero estos detalles, que han costado mucho en el fútbol venezolano, creo son grandes comparados con la liga colombiana.

 

En Colombia los porteros venezolanos han dejado su huella como es el caso de Rafael Dudamel y Wuilker Faríñez. ¿La prensa te los menciona mucho estos nombres? ¿Qué significa esa situación para ti? ¿Una motivación? Reconozco que el profe (Rafael) Dudamel cuando tuvo su paso como jugador acá y ahorita Wuilker (Faríñez) dejaron su buena huella en sus equipos. Me enfoco en dejar mi huella en el América y en el fútbol colombiano. Desmontar mi talento y crecer mucho más como profesional. Busco conseguir títulos con la institución, ganar cosas importantes, dejar mi nombre para que lo recuerden la hinchada y el club con cariño. Eso lo que uno hace partido tras partidos cuando consigue buenos resultados, pero hay que superarse. Lo que me motiva es superarme día a día y ser mejor que el Joel Graterol que el de ayer y mañana ser mejor Joel Graterol que el de hoy. Eso lo que me va a permitir dejar mi huella en fútbol colombiano.

 

¿Cómo viviste el primer contacto en cancha con el profesor Jose Peseiro? ¿Qué les pide a sus porteros? Vengo de tener la oportunidad de representar a mi país en estas fechas FIFA de eliminatorias y ya conocí al profe Peseiro, que tiene un buen cuerpo técnico. Es un profesor que viene con mucho compromiso y con toda la intención de impulsar al fútbol venezolano, a la selección en primer parte, obvio. Pero se le nota el compromiso y las ganas de trabajar. Me dio buenas impresiones que apuntan mucho a lo táctico y eso es importante, como el estudio de los rivales.

A los porteros nos dice que cuando tengamos la pelota seamos una opción para jugar. Tengamos claridad para salir jugando y encontrar a los hombres libres, que siempre están a los costados cuando vienen a presionarnos a nosotros y tenemos en poder de la pelota. Fue una de las cosas que hizo énfasis en varios trabajos. Gracias a Dios lo pude absorber y comprender  para a la hora de jugar, comprender lo qué quiere de sus porteros, aparte de evitar goles y hacer nuestro trabajo.