José “Brujo” Martínez y su primer gran hechizo de la selección Vinotinto

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Los acérrimos seguidores de la Liga Futve se recordarán de él por su paso en JBL. Los hinchas itinerantes lo tendrán como uno de los referentes del Zulia que llegó a cuartos de final de la Copa Conmebol Sudamericana 2019. Los que aprecian la MLS lo tienen en buena estima. Si bien su nombre no era nuevo en las convocatorias e incluso debutó en La Paz contra Bolivia, la mayoría del país conoció José Martínez (7/8/1994) fue en el partido contra Brasil.
El “Brujo” hizo su primer gran hechizo de Vinotinto y se ganó el cariño de la afición. Entre chistes lo apodaron como él (N’golo) Kanté criollo, en las diversas redes sociales, por su despliegue y entrega. Su marca en los primeros 45 minutos a Neymar fue muy seria, incluso en el primer intento de encararle, el zuliano le roba el esférico al astro brasileño.
“Me partí la cabeza ese día y el técnico me quería sacar. Yo le decía a Aurelien Collin (un franco-venezolano que juega en su equipo) que hacía las veces de mi traductor que le dijera al técnico que solo me iba a sacar muerto de la cancha. Coño, yo vengo de jugar en el barrio donde uno se daba más duro que eso. Agoté las cuatro camisas que tenía porque se llenaban de sangre. Los utileros las lavaban en el banquillo con agua para sacarle la sangre y volver a ponérmelas”, le confesó a Carlos Domingues para El Estímulo. En la misma entrevista añadió: “Mi sueño es ganarme mi puesto en la selección y jugar en la Premier League. Sé que si logro lo primero puedo alcanzar lo segundo”.

Su primer sueño lo cumplió y con creces. Curtido en la adversidad, solo “muerto” lo pueden sacar de la cancha. Después de tantas vivencias, ¿Le iba a tener miedo a Brasil o a Neymar? Para nada. Y eso que le tocó jugar más pegado a la banda, en una posición poco habitual para el zuliano, que acostumbra a ser el “5” de Philadelphia Union, aunque a Balonazos aclaró que prefiere jugar de “8”. “El entrenador (Jim Curtin) solo me dice que mantenga mi juego, que esté bien parado y que, de lo mejor de mí, como lo hago en los entrenamientos. Para mí es mejor jugar de “8”, porque puedo tener más ida y vuelta, y no tengo que quedarme tanto frente a los centrales cuidando mi posición. Pero en este rol de ahora me toca de quedarme, mantener la posición táctica. Me ha ido muy bien y espero dar lo mejor”, dijo para este portal el año pasado.
A pesar de jugar una posición poco habitual, para el portal de estadísticas Sofascore tuvo como puntaje : 6,1. Realizó 51 toques, 20 de 29 (69%) fueron acertados, uno de dos balones largos y dos de cuatro regates intentados, aunado a 20 posesiones perdidas. De los cuatro centros que intentó no acertó ninguno, donde se demuestra que no es un jugador de banda y fue circunstancial. Por el suelo ganó siete de los 13 duelos que tuvo, mientras por arriba triunfó en uno de dos. Fue regateado una vez, realizó tres entradas, cometió una falta y recibió dos. Se fue sin una amonestación, una de las correcciones que le hacen en la MLS donde suele sufrir fiebre amarilla.
“Darle gracias a Dios y al profesor por la oportunidad. Somos una familia y damos la cara por todos esos que no pudieron estar hoy, por esa Venezuela que nos está viendo. A ellos les digo que sigan creyendo, que esto apenas comienza y lo importante es cómo termina (…) Tenemos muchos jugadores de mucho fútbol, hay que seguir creyendo en todos”, comentó el zuliano en la entrevista a pie de campo, posterior al partido. Ese corazón, esa entrega, acompañada de técnica defensiva, fueron el hechizo del “Brujo” que enamoró a la afición criolla. En medio de la euforia se pidió titularidad indiscutible, capaz el júbilo puede nublar el análisis. Lo cierto es que respondió y se ganó ser una opción de ahora en adelante, ya sea como revulsivo o titular.







