José Catoya: “El fútbol es fútbol, no existe diferencia entre femenino y masculino”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El fútbol femenino venezolano ha sufrido una transformación en la última década. Del anonimato a tener momentos bajo los reflectores. Para abordar de lleno los intríngulis de esta disciplina y despejar ciertos tabúes, en Balonazos charlamos con José Catoya, jefe técnico de las selecciones nacionales e instructor Conmebol. Preparación física, efecto de la menstruación, procesos formativos, proyección de la Vinotinto, entre otros temas se abordaron en la entrevista.
¿Diferencias en el entrenamiento para el hombre y para la mujer? ¿En el aspecto físico cuáles serían? Diferencias entre hombre y mujer las hay, lo que pasa es que en la primera etapa, desde los seis hasta los 13 años, que es la etapa infanto-juvenil, esa diferencia no es tan notoria. De ahí en adelante ya empiezan a haber más diferencias. Por su puesto, por la formación muscular no es igual. Empieza aparecer lo que es la menstruación, que en sí afecta en la parte premenstrual y en la menstrual. De resto el trabajo físico con ellas es normal. Por su puesto que hay que medir distintos niveles de carga, porque el hombre tolera un poco más que la mujer. Aunque una mujer puede tolerar lo mismo que un hombre, pero la capacidad del hombre va a ser superior en este aspecto.
En esa etapa de crecimiento dispar, ¿en qué momento hay que tener cuidado para evitar cierto tipo de lesiones? A nivel muscular se llevan los mismos patrones que los hombres. Hay test de fuerza máxima y otras pruebas que te van a indicar la capacidad máxima que puede tolerar la atleta para trabajar. Por eso es por lo que el fútbol es fútbol, no es fútbol femenino y fútbol masculino. No, el fútbol es fútbol. Hemos estado preparándonos para lo que son los talleres que se van a impartir en el resto del año con Conmebol, porque soy uno de los instructores Conmebol junto a la profesora Milagros (Infante), y nos hemos reunido por videollamadas. El año pasado llegamos a la conclusión de que el fútbol es fútbol, no hay diferencia entre femenino y masculino. Hay particularidades por la condición de cada uno, porque no es lo mismo una mujer que un hombre, pero el fútbol es fútbol, eso no cambia.

Se habla de esa mayor probabilidad de lesiones de ligamentos en la rodilla para las mujeres, por esos mismos cambios de estructura. ¿Es un mito? ¿Hay entrenamientos para evitarlo? Hay un poco más de incidencia o facilidad de que la mujer se lesione, pero son por un cúmulo de factores. A veces por el famoso tabú de que las mujeres no pueden trabajar tanto la parte física. Pero sí lo pueden trabajar de acuerdo a su capacidad. Con los test universales puedes determinar hasta qué punto pueden hacerlo. No trabajarlo acarrea lesiones. Hacer una buena labor en la parte de los vastos internos y externos sirve para proteger las rodillas de las chicas, porque tienden a ser muy frágiles, al igual que sus tobillos.
En la etapa donde se debe tener más este cuidado es a la infanto-juvenil, cuando se está formando la estructura ósea. En esa parte se deben fortalecer también la parte técnica, hacer mucha técnica. Esa es la base de nuestros jugadores de fútbol. En Conmebol sacamos unos manuales donde se ve que se hace énfasis en lo técnico en esas edades. Por su puesto debe haber algo de táctico, pero muy por encima, porque no puedes poner un niño de 6-7 años a trabajar sistemas, porque se va a distraer.
Hablamos de un tema tabú como la menstruación. Los Estados Unidos, en el Mundial de Francia 2019, incluso crearon una aplicación para hacerles un seguimiento a sus jugadoras. En la realidad CONMEBOL, ¿cómo se trabaja el tema de la menstruación? ¿Cambia el esquema de entrenamientos? ¿Se le presta atención? Siéndote sincero se ha hablado mucho del tema, más que nada lo tocamos de forma informativa. Sería bueno plantear estrategias, pero si un club o una selección no tiene en su planificación una estrategia de llevar de la mano el tema de la menstruación de las chicas es complicado. Damos ideas y decimos cuándo puede afectar más. Después de ahí hay trabajos como el que tú mencionaste de los Estados Unidos, que está sacando a la luz. Ahí nos damos cuenta en qué punto estamos nosotros, porque hablamos de una potencia mundial. En Conmebol, Brasil puede hacer ciertos manejos del tema, pero no como las grandes potencias.
El resto de las selecciones hacemos un seguimiento, pero no es tan exacto como el trabajo que hizo la preparadora física Dawn Scott, que está desde 2010 con Estados Unidos, junto a Jill Ellis de hacer un seguimiento a la menstruación de las chicas. Empezaron a aplicar nuevas ideas de entrenamiento diferenciado dependiendo del momento en que se encontrara de la menstruación, si estaba menstruando o premenstruando. También llamaron a la doctora Georgia Bruinvels, la invitaron a trabajar y planificaron muchas cosas. Incluso hasta una alimentación distinta para las atletas, a veces con mayor fortalecimiento de hierro y otro tipo de proteína. Fue un proceso bien trabajado.
Hay anécdotas de las profesoras de Estados Unidos, que comentaba que las chicas del equipo bromeaban diciendo: “Hoy le toca la menstruación a ella”. Hacían chistes sobre eso. Una de las mayores pruebas de que el trabajo fue positivo, es que una de las mejores jugadoras de la final, Rose Lavalle, estaba premenstruado el día de la final y la menstruación le llego el día siguiente. Fue una de las mejores y le sacaron mejor provecho, por una dieta y trabajos especiales que se le hizo a cada jugadora, para sobrellevar la menstruación. Esta misma doctora, Georgia Bruinvels, está trabajando ahora con el Chelsea y generó una aplicación para tener un seguimiento y hacer ese trabajo con el club. Para mí es algo importante para los que estamos en el fútbol femenino y ojalá todos los podamos trabajar.

¿Cómo cambia ese manejo de grupo siendo un hombre el entrenador? ¿Habría más afinidad si la DT es una mujer? ¿No afecta y es un tabú? Para dirigir mujeres hay que tomar en cuenta que hay que escucharlas y entenderlas. Yo trato de mediar mucho, de no ser autoritario ni mano de hierro, aunque a veces haya que hacerlo. Hay entrenadores que se manejan de otra manera y generan choques internos entre las jugadoras y ellos. Me parece que no es tan complicado como se cree. La mujer va a ser más exigente y está más ávida de sabiduría, de preguntar los por qué. No he tenido el gusto de trabajar con hombres de primera división, solo amateur, pero a nivel de jugadoras de primer nivel, como nuestra selección, es espectacular trabajar con ellas.
Puedes ser un entrenador hombre o una mujer, eso es indiferente. ¿Puede haber más feeling con una mujer? Sí, no te lo niego. Fíjate que la mejor entrenadora del mundo es Jill Ellis y la subcampeona mundial es Sarina Wiegman, que es campeona de Europa con Holanda. Insisto, ellos van un paso más adelante que nosotros, están más evolucionados y nosotros tenemos que llegar hasta ese punto.
Cuando llegue ese momento y se pueda diferenciar mejor, de quién debe estar, si un hombre o mujer, va a ser complicado porque las mujeres van a llegar a una capacidad de poder dirigir que sea perfecta para nuestras chicas en Sudamérica. Pero en la fase final de el Sudamericano Sub-20 la única mujer que entró en la siguiente ronda es nuestra entrenadora (Carmelia Rojas). Es un plus a favor de nosotros en Venezuela, pero es un detalle que hay que tomar en cuenta en el continente. Las demás mujeres quedaron eliminadas y hay que ver qué está pasando.
Comentas que están ávidas de información. También se habla mucho de que la mujer capta más rápido el aspecto táctico. ¿Son más atentas o disciplinadas en lo táctico? Sí, son bastante más abiertas y rápidas. Absorben como una esponja. Son a veces más rápidas que los hombres, pero vuelvo y repito, el comparativo es no tan alto para decirte que como los hombres en el profesional, porque no he dirigido en esa categoría. Vamos a hacer la comparación en otro estilo. El comienzo de los chicos es a los seis o siete años, cuando las chicas inician casi que a los 11 o 12 años, ellas asimilan de forma bastante rápida y en corto tiempo ciertos conceptos. Es sorprendente como asimilan movimientos, que a lo mejor un hombre tiene que transcurrir desde los cinco hasta los 13 años para hacerlos.
Otro plus es la técnica, que lo hablabas hace poco. En el Mundial de Francia 2019 se comentó mucho lo técnico que son las mujeres al jugar fútbol. ¿A qué se debe eso a nivel mundial? Hoy por hoy, a las chicas al trabajar un poco más las categorías menores, la mayoría de ellas llegan a niveles internacionales muy bien dotadas técnicamente. Hacen un cumplimiento positivo en esas fases de ese trabajo infanto-juvenil. Tú ves jugadoras de Estados Unidos o Brasil trabajando muy bien la parte técnica. Esa misma forma de absorción rápida, que te vengo diciendo, es espectacular. Ellas trabajan mucho mejor esto y lo pulen de inmediato.
En el caso venezolano que no es común que exista una academia para que una niña se desarrolle desde los seis años. Lo más frecuente en las jugadoras de la selección nacional es que empiezan con los varones, que las ha ayudado a desarrollarse mejor y que ellas lo han reconocido. Pero ¿hasta qué punto es positiva esa práctica? y ¿Hasta qué edad se recomienda? Lo que pudimos ver, cuando estuvimos en el workshop del Mundial de Francia 2019, en el marco de los premios The Best, fue que la subcampeona del mundo, Holanda, trabaja fútbol mixto hasta los 15 años. Claro, eso es por legislatura de su país. Eso les da un plus a las jugadoras a nivel competitivo en fortalecimiento y demás, por tener que trabajar contra hombres. A nivel técnico en algunos casos es positivo.
Tenemos otros casos como Estados Unidos que si están diferenciadas sus categorías y viene más por el semillero. Ves escuelas de fútbol desde los seis años, trabajando juntos niñas con niñas y niñas con niños. El fútbol mixto no es malo, siempre y cuando se respeten la parte infanto-juvenil, de seis a 13, que puedes trabajarlos juntos. Luego de esa etapa debe haber diferenciaciones de cada uno trabajar con su género, porque es el deber ser. Creo que en nuestro país es hasta los 14 años, después de ahí ya hay una diferenciación.

Siempre se ve que las selecciones nacionales o un club preparándose para ir a Libertadores hace amistosos con equipos masculinos Sub-16. ¿Por qué esa categoría en específico? ¿Qué tanto aporta? Normalmente jugar contra hombres nos da un plus de velocidad, son muchos más rápidos. No es tanto por la capacidad que puedan tener en igualdad de edad, sino porque tiene más trabajo continuo. A ese nivel si el hombre tiene tres entrenamientos a la semana, la niña tiene uno o dos. Lo que te da mayor velocidad es la mayor cantidad de entrenamientos que puedas tener trabajando en conjunto. Niños en edades Sub-16 se buscan porque es una edad que las chicas, dependiendo de la categoría, pueden soportar o tolerar un choque o impacto con el jugador. Te da un plus que puedes chocar y no te va a generar algún daño.
Si tu colocas un chico de la misma edad de ellas, aunado a lo que te acabo de decir del trabajo acumulado, porque, por ejemplo: un Sub-20 te trabaja cinco días a la semana y una chica una vez en su club. El trabajo es superior y va a pasar por encima de ella, tanto a nivel muscular como técnicamente. En mi opinión: ¿Se debe jugar contra chicos? Sí, se debe jugar contra chicos, pero también debe haber partidos contra chicas. Preferiblemente las chicas de la misma edad o mayores, en caso de la selección, y en el caso club contra otros clubes. Esto para que las chicas vayan teniendo choques con mujeres.
Es muy distinto ir en un choque con un hombre que con una mujer en un amistoso. El hombre se va a cohibir y no va a chocar de la misma manera que va una chica. Es muy distinto ir al choque y me freno porque pienso que puedo golpearte, a saber, que voy al choque porque quiero ganarte la pelota. No va a haber ninguna restricción cognitiva. Siempre es necesario tener los dos sparrings, los dos estilos de juego, porque uno te va a dar un plus en: rapidez, movimientos del balón rápido, lanzamientos en largo, velocidad, marcaje y desplazamiento. Capaz a unos chicos no le vas a poder tener tanto la pelota, pero si tu objetivo es tener la pelota te va a obligar a manejarte mucho más rápido que con un equipo femenino.
Estuviste en el proceso de Kenneth Zseremeta y recientemente pudiste recorrer el país con el programa Sembrando Fútbol. Eso te permitió hacer un diagnóstico de las jugadoras, las canchas, los entrenadores y los clubes. ¿Cómo has visto ese crecimiento del fútbol femenino desde tus comienzos hasta ahora? Cuando comenzamos en 2008 a veces era complicado. Veías a jugadoras como Oriana Altuve o Karla Torres jugando con la UCV en la categoría libre y eran niñas de 15 y 16 años. Ahora la Federación (Venezolana de Fútbol) ha ido incrementando y abriendo espacios, eso ha ido de la mano, de forma muy inteligente, con el crecimiento que ha generado al fútbol femenino. Gracias a la camada de 2010, cuando se clasifica para el Mundial 2010 (sub-17) de Trinidad y Tobago, que empezaba a sembrar la semillita que ha ido poco a poco creciendo.
Luego el plus que nos dio la generación de Paraguay 2013, que fuimos a Costa Rica 2014 y la Olimpiadas (de la Juventud) de Nankín. Esa generación fue la que terminó de hacer explotar todo esto que ha sido el crecimiento del fútbol femenino a nivel nacional. Aún recuerdo que en 2014 no teníamos tanto crecimiento, el señor Laureano (González) ordenó a los equipos Sub-14 a tener una chica en cancha para poder nosotros afrontar las Juegos Olímpicos de Nankín, que eran para niñas nacidas en 1999, debían tener 15 años. Nosotros teníamos con la categoría Sub-17, pero varias no pudieron estar porque tenían 16 y 17 años.
De ahí la Federación (Venezolana de Fútbol) empezó a colocar un plus de decirles a los equipos: “Debemos tener fútbol femenino”. Con el apoyo que se ha dado con los partidos que hemos tenido, las chicas han ido creciendo. Los mundiales de Costa Rica, Jordania y Papúa Nueva Guinea han ido abriendo espacios.
¿Por qué crees que Venezuela ha tenido este desarrollo en el fútbol femenino en todos sus aspectos, porque también se tienen entrenadoras y árbitras en buen nivel? Vamos creciendo poco a poco, progresivamente. Pienso que vamos bien. No podemos correr, porque si corremos nos puede pasar como otros países que iban muy rápido y pensaron que iban muy bien, pero de repente cayeron. Hemos corrido con esta suerte que tenemos buenas árbitros que están en nuestra primera división, que va de la mano con lo que te dije de la Federación.
Nuestra federación apuesta bastante al fútbol femenino. El ingeniero Jesús Berardinelli también ha apoyado. Se creó un Centro de Alto Rendimiento Femenino en Yaracuy. Son cosas que son apuestas de nuestra federación, que nos da buenos cimientos para que nuestro fútbol femenino no caiga. Hay otros países que tuvieron su momento y cayeron, fíjate el caso de Ecuador como ejemplo. Ellos estuvieron clasificados a un Mundial adulto (2015) y no superaron la primera ronda en ninguna categoría en el siguiente ciclo (2018).

En el masculino CONMEBOL es potencia y cuenta con países campeones del mundo. Pero en femenino existe una brecha grande con respecto a UEFA, Asia y los grandes de CONCACAF. ¿Qué se está trabajando en CONMEBOL para acortar esa distancia? Estamos trabajando, estamos reuniéndonos y mejorando las planificaciones de forma óptima, para que asumir todo esto y acortar esas distancias que dices. En la CONMEBOL y la Federación (Venezolana de Fútbol) estamos trabajando y en contacto entre todos, con reuniones virtuales para mejorar estos aspectos.
¿Qué le caracteriza a la jugadora venezolana y hasta dónde puede llegar? La jugadora venezolana es potente y de muy buen talante físico. En el biotipo sufrimos un poco por la estatura, que no es la ideal a nivel internacional, pero tenemos mucha potencia. Técnicamente son buenas y con mentalidad totalmente ganadora. Lo hecho por las chicas, se ve ahora que las tenemos jugando en: España, Francia, China, Portugal, Brasil, etc. Destacan en Europa y en Sudamérica. Las tenemos jugando en un alto nivel y próximamente, Dios mediante, nos van a dar triunfos y frutos.
Ahora con la inclusión de la profesora Pamela (Conti), que tiene experiencia europea y es un aire fresco a la selección, nos dará un impulso bastante, bastante bueno en lo que es nuestra selección mayor. Trae ideas frescas y un idioma que nuestras chicas comprenden, porque viven en Europa. La profesora lo vivió y jugó en varios países, ¿quién mejor que ellas para explicarle a las chicas cómo se mueve el mundo del fútbol femenino europeo? Es algo que respeto y he visto. Si tú vas a manejar un Ferrari, primero tienes que haber manejado uno. La profesora Pamela vivió en esas ligas y sabe lo que es ese ámbito, jugó con la selección de Italia una Eurocopa. Es algo importante y que necesitamos, ese plus fresco, esa visión distinta nos va a caer muy bien ahorita.







