Juan Domingo Tolisano para Balonazos.com: “Se ha tocado el cielo con las manos”

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- El colofón de un año trepidante fue la novena estrella del Deportivo Táchira. La figura de Juan Domingo Tolisano pasará de resistido por las finales perdidas a que su rostro quede inmortalizado en un trapo de la barra junto a: Esteban Beracochea, Carlos Horacio Moreno, Walter Roque,  Carlos Maldonado, Jorge Luis Pinto y Daniel Farías. A sus 37 años se convirtió en el primer tachirense en ganar un título absoluto con el aurinegro. ¿El marco? El estadio Olímpico, que cumplió 70 años, y como rival un Caracas FC dirigido por Noel Sanvicente. El estratega repasó lo que fue la campaña 2021 para Balonazos.

 

En un año con bastantes competencias (Liga Futve, Libertadores y Sudamericana) y de tensión, pero que terminó con una sonrisa. ¿Cuál es su balance? Totalmente positivo desde principio a fin. Desde la preparación que hicimos con el equipo en la pretemporada y al desarrollar los objetivos que nos trazamos como equipo para poder pelear el campeonato. Luchar en la Copa Libertadores en un grupo difícil y poder hacer una participación digna. Fue acorde a lo que esperábamos, capaz queriendo un poco más y jugar una fase más en Libertadores. Llegó el premio de la Copa Sudamericana, que no era menos. No pudimos trascender, pero creo que hicimos una actuación bastante aceptable.

 

En la fase regular del torneo local terminar primero del grupo para nosotros fue importante, porque fue premiar nuestra regularidad como equipo. Luego en hexagonal culminar con una cantidad de unidades que nos permitió llegar a la final y ser el equipo que más puntos logró en el año. La frutilla del postre fue ganar la final de la manera que lo hicimos en Caracas.

 

¿Cómo ha vivido el viaje de iniciar en Lotería Táchira y en las categorías menores del Deportivo Táchira, luego salir (Zulia, Carabobo y Mineros) para luego volver y ganar la estrella? Viviendo cada etapa al máximo y aprovechando cada instancia de preparación. Entendiendo que no porque las cosas te estén yendo bien vas a ser más importante que los futbolistas. Comprender que no hay que limitarse con la posibilidad de seguir aprendiendo, de cada futbolista y persona que me ha tocado tener dentro de mis equipos. Lograr cada día superarme como persona y prepararme cada día para los retos que me llegan. Con mucho entendimiento de lo que debe ser un entrenador y luchando día a día. Siempre tratando de defender unos ideales, que tengo bien marcados.

 

 

¿Valora o siente que es algo anecdótico el dato de que se convirtió en el primer entrenador tachirense en ganar una estrella con el aurinegro? Porque entiende que también sería el único nacido en Táchira en alzar el título absoluto desde el banquillo… Me tocó y no lo dimensiono como un logro icónico. No lo digo de una manera ni jocosa ni nada, pero ojalá haya muchos tachirenses que puedan lograrlo, porque quiere decir que nosotros, que venimos de un estado que respira fútbol, tenemos la capacidad. Hemos hecho eso para que lo disfruten y crean la gente del estado. A veces miramos mucho lo de afuera y nos encanta, pero nos detenemos poco a ver lo que tenemos adentro en nuestro lugar de origen. Capaz nos llama mucho más la atención un acento diferente al que tenemos como propio. Pero eso es parte de todo esto.

 

Capaz los entrenadores tachirenses hoy lo ven como que se puede, ojalá esa sea la consigna y la forma. Nosotros lo vemos como algo sumamente importante, no por ser los primeros, sino por el logro. Después si sirve para que el entrenador tachirense tome confianza, bienvenido sea. Lo que sí me gustaría es que a través de esto tomemos confianza nosotros, como estado futbolero, y que nos demos cuenta de que hay cosas que valorar acá. Que lo que se ha hecho bien pueda repetirse y lo que no, ojalá se pueda corregir en ediciones futuras.

 

¿Qué herramientas le ha dado el Deportivo Táchira como institución para su trabajo? ¿Qué ayuda le proporcionan las figuras de Jorge Silva, presidente del club, y Gerzon Chacón, gerente del equipo, en su labor? Nos han dado: confianza, la posibilidad de armar el equipo acorde a las características de juego que nosotros pretendemos, entendimiento del día a día, respaldo, apoyo y la posibilidad de poder desarrollar un trabajo creyendo en nosotros. Eso es fundamental. Cuando el dirigente cree en el entrenador y en el grupo de jugadores, todo este tipo de cosas se desarrollan, se encaminan y terminan bien como fue en este campeonato.

 

Luego de varias horas después de la final y al entender cómo se vive el fútbol en ese estado por parte de la afición y los medios (radios fundamentalmente), ¿cómo se saborea la estrella, luego de tanta presión? Soy de acá, nací entendiendo cómo es la dinámica del día a día en el club. He pasado por muchas facetas o roles de lo que es el entorno del Deportivo Táchira. Yendo más hacia atrás en mi historia fui parte de las primeras barras organizadas que tuvo el equipo, con esa idea de imitar las barras del sur, cuando esto empezaba a formarse como una barra que se denominó la 12. Era muy chiquito y no tenía la idea de que hoy me iba a tocar desde este puesto. Luego trabajé en los medios, soy licenciado en Comunicación Social, y estuve cubriendo y comentando los partidos de Táchira. Luego dirigí Lotería del Táchira y al terminar mi posibilidad ahí, fui coordinador de categorías menores del Deportivo Táchira, ahí terminaron los medios de comunicación para mí.

 

Luego de eso trabajé con la reserva del equipo, después fui asistente de Daniel Farías. No estuve en el semestre del campeonato, porque me había ido a Zulia, pero hasta el semestre anterior había acompañado a Daniel como uno de sus colaboradores. Luego me tocó venir como técnico principal y hoy puedo decir que tengo la posibilidad de haber ganado. Créeme que conozco bien el entorno y sé quiénes somos todos en esta ciudad dentro del fútbol. Sé cómo vivirlo, cómo llevarlo y cómo convivir con ello en el día a día. Para mí no fue algo complicado, al contrario. Lo conocía, sabía cómo encaminarlo y en cierta forma puedo decir que lo he disfrutado al máximo hasta el día de hoy.

 

 

Retrotrayendo a esa etapa de periodista, ¿Cuál sería el titular que le podría a este de 2021 del fútbol venezolano, más allá del Deportivo Táchira, sino en global? Sigue creciendo. Para mí sigue creciendo nuestro fútbol, con todo lo que significan los inconvenientes del día a día, todos los problemas que se nos pueden presentar en nuestros clubes, todas las diferencias y situaciones que vienen sucediendo, sigue creciendo de una manera importante. Ojalá ese crecimiento no se detenga. Me quedo con lo que sucedió televisivamente en la final que se movió un Caracas-Magallanes para que se jugara un partido de fútbol. Eso no había pasado nunca en la historia de nuestra televisión, que lo tenga identificado. Ese cuento con el que nos han hecho crecer,  de que el béisbol es el deporte número uno de nuestro país hoy queda de lado.

 

El deporte número uno es el fútbol, que es el más practicado, el más seguido y, por supuesto, es el que hoy mueve más gente y apasiona más personas en nuestro territorio. Me quedo con eso, que seguimos creciendo, que vamos a seguir creciendo, que de la mano del torneo como el que se jugó, con ese hexagonal con tanta emoción, dificultad para los equipos y con la pasión con la que lo vivieron los fanáticos, nos dejan con ese crecimiento que todos queremos de esta disciplina.

 

Hay un momento clave en la final que es la expulsión de Osei Bonsu al minuto 79. En esos 40 minutos antes de los penales no se siente la diferencia numérica hasta el final. Uno como periodista o el aficionado, ambos desde la comodidad del sofá, se pudo preguntar: ¿Por qué Táchira no va más al ataque? Le consultó: ¿Cuál fue su planteamiento inicial? ¿Cuánto le cambió el plan la expulsión en Caracas? A mí no me cambió nada. Netamente lo que me daba era la sensación de que ellos perdían fuerza, que no tenían cómo hacernos daño y que querían los penales. Se les terminó dando a ellos, nosotros generamos en esos 40 minutos alguna ocasión que pudo haber sido gol. Al pasar los minutos, con la ansiedad de ganarlo con uno más y saber que podíamos ganarlo. Fuera de la que golpea (Richard) Celis al palo no tengo memoria de alguna jugada más que hayan podido hacernos daño. La realidad es que nosotros los controlamos bien. Sabíamos que al inicio teníamos que llevar el partido largo.

 

Era un equipo que en los primeros minutos había marcado muchos goles en la temporada, por eso el partido largo nos iba a dar muchos beneficios. Refrescamos los cuatro hombres de arriba. Si me dices a mí, me hubiese gustado tener un poco más de fuerza para cerrarlo, pero teníamos la conciencia de que en el arco teníamos un portero (Cristopher Varela) que nos iba responder en el momento de los penales y era una posibilidad más para nosotros. No quisimos desbocarnos en la idea de ir a meterlos en un arco y desprotegernos nosotros, porque entiendo lo peligrosos que eran ellos en los contragolpes.

 

Más allá del dominio que nosotros teníamos, no podíamos quedar expuestos para que en alguna jugada  darles la posibilidad de una pelota quieta, que nos dañara, o de un contragolpe, que nos ganaran con 10 hombres. Ahí se generaba un matiz diferente al resultado, no solo por perderlo, sino por la forma. No fue por temor, sino por respeto a un rival que se paró bien. Doble línea de cuatro en todo momento para tratar de contenernos y un centro delantero largo, para tratar de contragolpear. Terminaron bastante ordenados, más allá de la fatiga. Además del tiempo que hacían cuando se detenían las acciones, como un córner o saque de puerta. Pero a nosotros nos salió bien, porque terminamos coronando campeones.

 

 

¿Cuál fue la importancia de lograr esa mixtura entre jugadores veteranos como Edgar Pérez Greco y Marlon Fernando con los Yerson Chacón y Carlos Vivas? Nosotros siempre hemos armado los equipos con una especie de híbrido. Hoy ese híbrido nos dice que, si los jóvenes actuaban como adultos, y los adultos corren como jóvenes, tenemos una buena mezcla en el desarrollo del plantel y lo que va a suceder a lo largo del tiempo. Teníamos un jugador de 39 años (Edgar Pérez Greco) que logró en algunos partidos superar los 90 sprints y llegar a recorrer más de 11 kilómetros por partido. Teníamos jóvenes que actuaban con la frialdad como la Yerson de culminar una jugada de bajo de las piernas del portero.

 

Es ahí cuando logras entender la actuación de un joven que fue madurando y logrando esa posibilidad. Lo mismo de (Jesús) Quintero en la final contra (Samson) Akinyoola, que no lo dejó generar su fútbol siendo uno de los delanteros más peligrosos de la liga. Cuando ves que los jóvenes actúan así. Cuando ves jugadores como Edgar (Pérez Greco), (Juan) Colina, (José Luis) Granados, que tienen 35 años y que terminan corriendo cómo lo hacen, la velocidad que imprimen cuando el equipo tiene que atacar. Te das cuenta que lograste el híbrido que quería y eso termina desembocando en lo que quieres.

 

¿Qué viene para Juan Domingo Tolisano? La pregunta no es precisamente si va a renovar con Deportivo Táchira, sino porque es muy joven y acaba de conseguir lo máximo en el fútbol venezolano que es una estrella. ¿Cómo proyecta su carrera, que le queda muchísimo, luego de este logro? Primero que Dios te oiga que sea muchísimo lo que nos queda. En lo inmediato quiero descansar unos días, dedicarle tiempo a mi familia. Quiero despejarme un poco de lo que significa este día a día tan fuerte, que tuvimos en un año tan largo como comentabas al principio. Luego enfocarnos en volver a repetir logros y volver a competir. En mi cabeza siempre está ser un entrenador que compite en todos los torneos que le toca estar. Si cabe el término, se ha tocado el cielo con las manos. Solo me queda pensar en volver a hacerlo y valorar un poco más cuando no lo hemos hecho.

 

A nosotros se nos cuestionaba mucho el hecho de no haber podido ganar algunas finales anteriores que habíamos tenido. Al no vencer en ellas, no le dabas el valor suficiente de haber llegado hasta ahí. Realmente ese partido lo disfrutas y lo quieres ganar, pero cuando no lo haces se te viene la valoración de tu trabajo a través de un solo partido. Pero el día mañana cuando vuelva a estar en una final voy a valorar mucho el desarrollo del torneo y llegar hasta ahí. Por supuesto cuando llegue, voy a querer ganar, porque esta sensación que hemos tenido es indescriptible. Lo que vivió está ciudad, San Cristóbal, fue espectacular. El cariño que nos demostró habla del sentimiento que tienen los habitantes de esta ciudad por esta camiseta.

 

La verdad, lo que viene para mí es seguir compitiendo y seguir preparándome. Mi juventud me da para creer que todavía me faltan cosas por vivir, por mejorar, aprender y seguir equivocando. En el cúmulo de errores, vas acumulando las experiencias y sacas lo mejor de ellas para poder desembocar en triunfos en un año tan difícil como este.