La arepa fue colombiana en el estreno de la Vinotinto en las eliminatorias de Conmebol

Luis Vílchez Lvilchez8.- La Ilusión Vinotinto se chocó con la realidad de las eliminatorias de la CONMEBOL y cayo derrotada ante Colombia un gol por cero. La amargura de la derrota hace que salgan los dedos acusadores. Unos apuntan a los sospechosos de siempre: Wilker Ángel y Luis Mago. Otros piden sacrificios, sacar caras de las que están cansados de ver: Salomón Rondón, Tomás Rincón y Roberto Rosales. Ni siquiera uno intermitente como Rafa Romo se salva de la quema. En medio de la quema, se cumplió la tónica de debutar con las manos vacías, con el ardor que deja perder un clásico.
¿El primer tiempo fue correcto? En efecto, pero el fútbol dura 90 minutos. Si lo comparamos con el pasado reciente de eliminatorias esperpénticas rumbo a Rusia 2018 y Catar 2022, obviamente, dejó una mejor imagen. Pero aún no se termina de volver a la ruta de la competitividad y es lo natural. Eso va a tardar un tiempo. El plan A de Fernando Batista fue el esperado. Aguantar con orden, esperar el error del pase rival y en pocos toques llegar al área rival. La más clara de la primera parte fue de Yangel Herrera. El tema es de concentración en los momentos cruciales. La venezolana no solo es al final, también puede ser al principio.
En tiempos de frustración acumulada quieres una revolución en el once inicial contra Paraguay. Patear el tablero. Pero este largo camino a la Copa del Mundo de 2026 requiere un alto nivel de paciencia. Ensayo y error. No tenemos la profundidad del resto en su plantilla. Los legionarios no viven su mejor momento. Fernando “Bocha” Batista hace su estreno en eliminatorias. Los hándicaps son innumerables. En Barranquilla solo se hizo gráfico que Wuilker Faríñez y Nahuel Ferraresi le dan otro empaque al equipo. Que los laterales son un mal que se arrastra desde hace varios años. Que hay un vacío entre el mediocampo y el ataque, no se genera fútbol más allá de las transiciones. Ser “9” de la Vinotinto es un trabajo ingrato, pocas veces quedas mano a mano.

Hay temas que se deben corregir. El 63 por ciento de efectividad de pases (22 de 35) de José Andrés Martínez tiene que mejorar. Es excelente que lidere la presión y le de vigor al equipo, pero no se traduce en el peligro si la entrega no es efectiva. Tampoco es muy útil que “Brujo” sea el encargado de dar la amplitud. Yeferson Soteldo tampoco debe ser un Mesías, que haga un eslalon a lo llanero solitario para llevar el balón al área. En deuda también está Yangel Herrera, que luego de su partido contra Chile, en el Olímpico, no se ha visto otra vez en su verdadero nivel con la selección, ese que invita a tenerlo como referente.
Apuntar a Tomás Rincón y Salomón Rondón es sencillo. No tuvieron su mejor partido. Pero lo ideal es que apoyen al grupo, en el grupo y desde el campo. Tampoco se les puede pedir un desempeñó como si fuera el camino a Brasil 2014. Los años pasan. Si ellos están ahí es porque la generación de relevo no tumbó la puerta. El recambió generacional no pide permiso ni toca la puerta, irrumpe como Kramer en Seinfeld. El optimismo del estreno se fisuró un poco y la vela que se prende es la del aumento de cupos. Duele en el orgullo, pero es la realidad.
Para mantener la Ilusión Vinotinto intacta, ganar a Paraguay era una obligación independientemente de lo que pasara en Barranquilla. El plan reactivo de Venezuela se conoce de toda la vida. Orden y esperar el error del rival. Viene la parte complicada: proponer en casa. ¿Qué herramientas utilizará Batista para potenciar las virtudes de la Vinotinto sin quedar expuestos? La pregunta del millón de lochas. De las diferentes respuestas, que dependerán del rival (no es lo mismo recibir a Bolivia que a Uruguay), estará supeditada la presencia en la Copa del Mundo.
Esto es CONMEBOL. Argentina ganó con genialidad de Lionel Messi en su casa ante Ecuador. Los vigentes campeones del mundo. Inocentes o confundidos los que crean que el Mundial no va por el camino de la sexta casilla o el repechaje en el séptimo puesto. No es un viaje de promoción a Margarita. Esto es cruzar el Darién. Venezuela es una selección sin relieve en el fútbol. Ese crecimiento se obtiene con cicatrices y aprendizaje. En Maturín se verá si se sigue la senda de un carrito chocón o se internalizó la lección. Por los momentos, la arepa fue colombiana y la frustración venezolana.







