La fraternidad Vinotinto está lista para la Copa América luego de vencer dos veces a Chile

Luis Vílchez @lvilchez8.- El periodista Julián Giacobbe (@GiacoJuli_) suele definir la unidad del grupo de la “Scaloneta” como un grupo que hace un viaje de promoción a Bariloche. En la fraternidad de la Vinotinto femenina es similar, ya que las chicas que se conocen desde hace muchos años en esta ocasión han formado una familia que va de viaje de graduación a Margarita o a un crucero de quinceañeras. Todas son soldados de Pamela Conti y por ella rompen una lanza. Desde el primer día que las entrenó en Yaracuy, se las metió en el bolsillo con su carisma y empuje. Esa fue la piedra angular para construir un equipo que le ganó por partida doble a las mundialistas y olímpicas de Chile, sin Deyna Castellanos, y que está lista para hacer historia en la Copa América.
Si bien el gran hándicap que pudo existir en la llegada de Conti fue la falta de experiencia, desde el primer minuto tuvo algo que poco se enseña en los cursos: manejo de camerino. Su pasado como jugadora referente de la selección de Italia le dio empatía al grupo. Luego cuando se destaparon los casos de Kenneth Zseremeta y William Pino, les dio todo el apoyo. De mujer a mujer. Una figura en donde reflejarse. Su idea la hicieron suya y el plan está muy claro. Puede salir bien o mal, pero con la pólvora que tiene la selección de Venezuela es muy difícil que en cada partido, por lo menos una, no frote la lámpara y saque al genio. En Rancagua fue Oriana Altuve en rol estelar con tres goles.
El equipo criollo tuvo un matiz que se observó en el partido anterior y hay que ver si se repite con Deyna Castellanos en campo: un 4-1-4-1. En el arco se dio el ingreso de Yessica Velásquez. La línea de cuatro en el fondo se mantuvo con: Nairelis Gutiérrez, Verónica Herrera, Yenifer Giménez y Michelle Romero. Como cabeza de área Lourdes Moreno, que se vio mejor con respecto a presentaciones anteriores, pero que aún no da el do de pecho para convencer plenamente. Por la banda izquierda Ysaura Viso, por la derecha Mariana Speckmaier; en el carril central estuvieron Gabriela García y Dayana Rodríguez, está más como una box to box. En la punta de lanza Oriana Altuve.

Como es costumbre, la Vinotinto salió como una tromba los primeros minutos y antes de los 120 segundos ya tenía un remate de “Kika” Moreno, pero también en esos primeros compases los errores en salida eran un peligro para Venezuela, que pudo desembocar en ocasiones para Chile. Incluso al cinco se vio a Gaby García retrocediendo para dar salida clara a una selección que abusó del pase a Velásquez, que si bien Conti pidió paciencia a los 10 minutos para construir desde abajo, a los 27’ se escuchó claro el “no con la portera”, ya que esos pases a la guardavallas de Independiente de Santa Fe culminaron en balones a los costados o divididos que perdieron ante la buena presión de la Roja.
Pero cuando esta selección logra mandar al espacio a sus atacantes es una bomba nuclear. A los nueve minutos Speckmaier buscó al hueco a Ori Altuve, pero Camila Sáez supo controlarla. Así como en las transiciones Venezuela es una pesadilla para sus rivales, las pelotas quietas en contra son un paseo por la calle Elm, aunque cada vez menos. Un córner de Francisca Lara culminó en gol olímpico, en una jugada que Velásquez no logró imponer condiciones en el área chica, en medio de un forcejeo entre Giménez y María Rojas.
En duelo de presiones, las ocasiones llegaban por pérdidas en ambos costados. Primero Gaby García que recuperó un balón en la media cancha, al 17’, eludió dos jugadoras dentro del área, pero su remate fue desviado al córner. Luego la jugadora de la Real Sociedad dejó un pase servido a Yessenia López, que su centro-chute, al 24’, heló los corazones. En estos momentos de apremió la selección no cayó mentalmente y surgió como estandarte “Calci” Giménez, como una muralla en la zaga.
Mucha movilidad en el ataque, con Viso y Speckmaier que cambiaron de bandas, incluso la punta de ataque se la cedió por momentos Altuve a Viso. En juego que iba a ganar el que menos se equivocara, a la hora de construir desde abajo, “Kika” recogió un pase cómodo de Christiane Endler, con la presión dentro del área de Gaby y Altuve. La oriunda de Sucre recibió el rápido pase de Moreno y conectó con Altuve, que con un giro sensacional, con taco incluido, sobre Sáez, que esta vez no la pudo controlar, para luego definir entre la piernas de la mejor portera del mundo.

La ventaja se pudo ampliar cuatro minutos después, pero Dayana Rodríguez ralentizó mucho el contragolpe generado por un mal saque de esquina de Chile, que luego culminó con remate de Gabriela García. En el inicio del complemento, al 56’, Speckmaier dio un aviso con remate. A diferencia de Curicó, en la segunda parte no hubo un bajón generalizado. También desde el CT movieron la pizarra con Gabriela Angulo por Gutiérrez, por lo que Romero fue a su banda natural; María Peraza por Vero Herrera y Maikerlin Astudillo por Moreno. Dayana retrasó su posición en el 4-1-4-1 y quedó Astudillo más adelantada.
El concepto de familia se entiende en la manera de entrar todas enchufadas. Peraza al 54’ le hizo un gran corte en un mano a mano a la “Cote” Rojas. Pero en defensa lo de Giménez, que salió acalambrada, fue imperial y una muestra fue al 50’, cuando anticipó, condujo y remató. La felicitación de Conti se escuchó. Cabe destacar que los chilenos se atrevieron a cantar el olé, cuando su equipo tuvo una posesión larga en su propio campo.
Un mal pase de Yessenia López le permitió conducir a Dayana Rodríguez, que esta vez manejó de forma magistral el contragolpe y se ganó la titularidad en Colombia con esta gira en Chile, para cuando llegó al área ceder con Altuve que estuvo iluminada en El Teniente y firmar un golazo. Remontada en suelo austral sin Deyna. A todas estas tuvo que entrar Raiderlin Carrasco como lateral izquierdo, que se le vio en la sub-20, y no desentonó, mientras que Angulo se corrió al centro para hacer dupla con Peraza.

Con un pelotazo de “Paloma” López, Chile buscó hacer daño, pero terminó en un cabezazo tenue de una Lara que tuvo un partidazo. La respuesta criolla fue una de esas transiciones eléctricas, en la que Viso no pudo batir a Endler. Luego hubo un rato de posesión larga vinotinto y el olé bajo que bajo de las gradas era de todos esos migrantes que presenciaron la historia viva. De ñapa, para darle minutos después de su lesión, entró Sonia O’neill por Dayana y Andrea Tovar por Velásquez. Sí, se cambió a la portera. Aunque O’neill pasó de puntillas el encuentro sin mucho que destacar, lo de Tovar fue interesante.
Un remate de Lara que tenía malas intenciones lo detuvo Tovar de gran forma, por más que entró fría. Con el resultado adverso, Chile se abalanzó y se escuchó a Conti decir: “Ori (Altuve) paramos un poco el juego”. Calma para manejar los tiempos. La distancia se pudo ampliar con un testarazo de Gaby García tras un centro de Gabriela Angulo, en un tiro libre. Pero el tercero lo firmó la jugadora del Valencia, que aprovechó un error de Daniela Pardo, corrió toda la cancha y la puso lejos de Endler. Desató la euforia.
En los últimos 10 minutos Chile apretó con fuerza. Un remate se le escurre por debajo a Tovar, pero pegó en el poste. Luego un remate repelido por el poste de “Pancha” Lara, que la ex Caracas tuvo que reaccionar antes que cabeceara María Valencia. El idilio de Lara y el metálico tuvo un nuevo capítulo al 88 con un chute al travesaño. A un cierre de diente apretado se le suma un testarazo de Valencia, a centro de Yenny Acuña, pero que no llevó mayor peligro.
La imagen al final del partido, aparte de Altuve con la pelota y el Copa Amistad, es ese abrazo entre Velásquez y Tovar. Esa cohesión en el camerino. En Chile jugaron todas menos Sabrina Araujo-Elorza y Natasha Rosas, aparte de la conocida ausencia de Deyna. 20 jugadoras vieron acción en 180 minutos. Todas llegan enchufadas a Colombia. Puede gustar más o menos el estilo de juego, pero de que el plan maximiza las características de la jugadora criollas, el ataque sobre todo, y, esconde falencia, la retaguardia. ¿Qué se puede tener más la pelota? Capaz sí. ¿Qué se raspa mucho? Relativamente, aunque solo amonestada fue Astudillo. No se niega margen de mejora. Pero este grupo de amigas tiene en sus pies poner a vibrar al país en julio. ¿Mundial? Solo el tiempo lo dirá, pero de que van a vender cara su piel es una certeza.







