La Ley Wenger, No Aplica… por los momentos

La Ley Wenger es una propuesta impulsada por Arsène Wenger (exentrenador del Arsenal y actual director de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA) para modificar la regla del fuera de juego en el fútbol, la cual consiste en que un jugador estará en fuera de juego, si cualquier parte de su cuerpo con la que se puede marcar gol está por delante del penúltimo defensor (incluso por milímetros); en otras palabras, Si alguna parte del cuerpo del atacante está en línea o por detrás del defensor, la posición es reglamentaria.
Como toda modificación a la regla, debe ser aprobada por la IFAB (International Fútbol Association Board), que tiene la misión de servir al mundo del fútbol en calidad de guardián independiente de las Reglas de Juego, siendo el único órgano autorizado para decidir y aprobar cambios y, por consiguiente, debe escuchar a la comunidad futbolística con el objetivo de mejorar y desarrollar el fútbol.
En este sentido, debemos destacar que el objetivo de la precitada solicitud, se basaba en fomentar un juego más ofensivo, aumentar la cantidad de goles y evitar la anulación de jugadas por márgenes milimétricos.
Para ello, es necesario que entrara en una fase de pruebas, y tras ensayarse en categorías inferiores de países como Suecia, Italia y los Países Bajos, la norma se ha comenzado a probar en competiciones profesionales como la Canadian Premier League.
En la liga del país norteamericano, el principal cambio radicaba en la posición del atacante para determinar si había fuera de juego, si el jugador del equipo ofensivo se encontraba con alguna parte del cuerpo en línea con el defensor del conjunto contrario, no había ‘Fuera de Lugar’. Para estar en posición antirreglamentaria, debía estar todo el cuerpo adelantado.
En otras palabras, daba una ventaja inicial para los delanteros, sobre el papel, al exigir que todo el cuerpo del jugador deba rebasar al último defensa para estar en fuera de juego (y no solo una extremidad o la punta del pie como ocurre con el reglamento actual y el VAR), se pretendía eliminar los goles anulados por milímetros y fomentar un fútbol mucho más ofensivo y con más espacios.

La Ley Wenger
Tras aplicar la ley en la liga canadiense durante toda la temporada, el comité encargado de aplicarla, se reunió para evaluar sus efectos y de acuerdo a las estadísticas, la evaluación se fundamentó, en 112 partidos jugados a lo largo de la temporada regular, antes de jugar los ‘play-offs’.
La investigación ha concluido en que la normativa ha provocado un 54% fueras de juego menos, ayudando a la fluidez del partido. Aun así, también se ha determinado que las defensas han atrasado hasta 3 metros la línea defensiva con el objetivo de protegerse ante esta modificación y no ser sorprendidos.
Eduardo Iturralde González, es el árbitro que más partidos ha dirigido en Primera División, en España. También se lleva otros dos récords: ser el colegiado que más tarjetas amarillas ha mostrado, 1647, y más penaltis ha señalado, 104 y quien actualmente es comentarista Arbitral en la cadena SER de España, dijo: «Han analizado toda la liga canadiense, han estudiado los 112 partidos disputados. Se ha registrado un 54 % menos de acciones de fuera de juego. Sin embargo, el impacto en el juego ha sido importante: ha aumentado el número de faltas al borde del área, porque los defensas tendían a replegarse mucho más».
Según el estudio de la IFAB, se han anotado 13 goles más que antes de la adopción de la normativa. El análisis de los efectos de la “Ley Wenger”, llevó al panel de expertos de la IFAB ha NO respaldar el progreso de la misma. Han considerado que el efecto que tiene en el juego, prácticamente obligando a las defensas a retrasar su posición 3 metros, no es beneficioso para el deporte.

En ese orden de ideas, la postura de los paneles y sectores críticos, tales como expertos y organismos como la UEFA o las federaciones británicas han mostrado reservas o escepticismo, sustentado en que el “principal temor táctico es que, al habilitar al delantero siempre que cualquier parte válida de su cuerpo esté en línea con el defensa, las líneas defensivas opten por retrasarse hasta varios metros más atrás de su posición habitual para protegerse de los desmarques largos, modificando drásticamente el espacio y el desarrollo de los partidos”.
El efecto defensivo secundario (la contraventana táctica): Sin embargo, los paneles de expertos y entrenadores advirtieron de un efecto colateral perjudicial. Para neutralizar el enorme margen que ganaban los delanteros, los equipos optaron por replegarse y retrasar sus líneas defensivas varios metros más atrás de lo habitual. En lugar de generar partidos más abiertos, el resultado táctico en los campos de prueba fue un juego más prudente, con defensas muy hundidas y menor fluidez en el medio campo.
Es importante destacar, que la FIFA, por el contrario, en palabras de su Presidente Infantino ha defendido con entusiasmo la medida, bajo la premisa de fomentar un fútbol más ofensivo, dinámico y con mayor cantidad de goles, eliminando los frustrantes fueras de juego por milímetros detectados por el VAR.
Sin embargo, el pronunciamiento de la IFAB (International Football Association Board) y los organismos rectores sobre la «Ley Wenger» ha avanzado hacia un rechazo casi definitivo. Reportes recientes indican que la propuesta ha sido desechada en un alto porcentaje (cercano al 95%) por parte de la UEFA y la propia IFAB tras analizar los resultados y las reacciones del sector futbolístico.
Muchos se preguntan, si al ser rechazada la propuesta, la FIFA podrá aplicarlo en sus torneos, la respuesta es que tampoco se aplica de forma automática en los torneos oficiales, ya que ningún organismo puede cambiar las Reglas de Juego del fútbol de manera aislada.
Lo que si va a hacer la FIFA es seguir impulsando y financiando son pruebas piloto y ensayos controlados en categorías inferiores o ligas menores específicas (como se ha probado en categorías formativas de Italia o ligas de menor rango autorizadas).
En las ligas de élite europeas y competiciones UEFA (como la Champions League), no se va a aplicar de momento.
Para finalizar, podemos indicar que La Ley Wenger, tal como se ha planteado, no se convertirá en regla oficial del fútbol mundial a corto plazo. Al haber topado con el rechazo mayoritario dentro de la propia IFAB y de la UEFA, la normativa se mantiene estancada y sin opciones reales de aplicarse en el fútbol profesional de élite.
Es probable, que la FIFA insista en el la propuesta de la «Ley Wenger» y la someta con modificaciones a la mesa de la IFAB, para ser evaluada y debatida de cara a un futuro cercano, con modificaciones que impulsen su objetivo.
Pero se ve lejano por las marcadas diferencias entre el Presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin y el Presidente de la FIFA, el Suizo Gianni Infantino. Amanecerá y Veremos.
Definitivamente no es Fácil ser Árbitro.
“Los Árbitros son Culpables de Todo…Ídolos de Nadie” (Martin Ainstein)







