La lucha por la defensa del arco en la Vinotinto Sub 23 quedó abierta

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El candidato ideal para ocupar el arco de la selección nacional de Venezuela en el Preolímpico de Colombia (Armenia, Bucaramanga y Pereira) es Wuilker Faríñez. Pero el ex Caracas siempre estuvo lejos de participar al igual que Yangel Herrera o Yeferson Soteldo. Ante la negativa de Racing de Avellaneda por Carlos Olses, todo quedaba abierto para Joel Graterol. Pero una decisión de último momento de su nuevo equipo, América de Cali, cambió el panorama de la Vinotinto.
En su lugar ingresó Miguel Silva, que se une a Cristopher Valera y Wilberth Hernández. En poco menos de dos semanas, Amleto Bonaccorso tendrá que decidir cuál de ellos atajará contra Chile, el próximo martes 21 de enero, en el debut ante Chile. Ninguno con los pergaminos de Joel Graterol, quien fue campeón con Zamora del Torneo Apertura (2018), la estrella (2018) y de la Copa Venezuela (2019); además de ser parte de los héroes de Corea del Sur 2017.

En el pasado Sudamericano sub-20 de Chile (2019) ya compitieron por la titularidad Silva y Valera, aunque al final el arco lo ocupara Olses. Silva es un producto de las inferiores del Deportivo La Guaira y se consolidó en la primera división con Metropolitano, cuando disputó 14 partidos (1219 minutos) en el Torneo Clausura (2019). Eso le valió para emigrar a los Estados Unidos, en donde es ficha del filial del New York Red Bull.
Para Valera en el primer equipo del Deportivo Táchira son siete partidos (557 minutos) y mucho recorrido en las categorías inferiores del aurinegro. En el caso de Hernández son solo dos partidos (172 minutos) con el plantel profesional del Caracas, pero viene de ganar el Torneo de Reservas con los avileños y de ser convocado por la Vinotinto sub-20.
Todos juntos no suman los más de 5000 minutos que tiene Graterol en primera división criolla, entre Carabobo y Zamora. Sin embargo, cada uno ha mostrado su talento y ratificado porque Venezuela es una tierra fértil para cosechar guardametas. La carrera está abierta y ante la Roja se verá cuál se gana la confianza de Bonaccorso.







